Jose Antonio Montenegro

Jose Antonio Montenegro

Editor-in-Chief DesdeWallStreet.com

Hablamos a menudo en Wall Street de la “Nueva” y la “Vieja” economía. Ya saben la “Nueva” es la de las empresas tecnológicas, de vanguardia, con futuro; y la “Vieja”, pues los sectores como el de energías fósiles, a los que su “mejor momento” ya se les ha pasado, -a pesar de Donald Trump-. Y bueno, hay luego un segmento indefinido de empresas, las de “en medio”, me parece que podríamos llamar, que son compañías que sin ser del todo vieja economía, -por razones distintas unas de otras-, empiezan a tener problemas, y o se reestucturan , y/o reinventan, o ciertamente lo tienen muy crudo en estos cambios de era como el que estamos viviendo. Y esta misma semana, algunas categorías de esas empresas de “en medio” nos han dado titulares. El martes y miércoles el índice Dow Jones cayó de forma importante. Pero al analizar esa caída, resulta que el 85% de la misma tiene que ver sólo con dos empresas: IBM y Goldman Sachs.

IBM es sin duda un perfecto ejemplo de esas empresas de “en medio”. No es vieja economía, pero desde luego tampoco es nueva. Lleva veinte trimestres decepcionando como lo ha hecho este último a sus accionistas, y lleva mucho más tiempo intentando reinventarse, desde lo quien fue en su día reconocida en todo el mundo como “Big Blue”, la empresa líder por excelencia en todo lo que tuviese que ver con computación y con automatización de las empresas, - “International Business Machines”, es lo que quieren decir esas tres iniciales reconocidas globalmente por tantos años-, y bueno lo cierto es que no acaba de centrar el tiro. Se supone que ahora su nuevo enfoque es la consultoría y los más novedosos desarrollos de software, pero aunque continúa en el intento, el reto es muy grande.

Los sorprendentes malos números de Goldman Sachs, la empresa perfecta que nunca defrauda y que tiene cantera política “para prestar a quien se le ponga por delante, y con el color que sea” –hasta para Trump-. Pues resulta que tampoco ha podido cumplir expectativas este trimestre. La explicación que han dado es que su trading está muy escorado hacia materias primas y f/x, y bueno que el trimestre no ha sido muy bueno en esas categorías. Pero como explicación es mala. Morgan Stanley o J.P. Morgan, con divisiones de trading similares han tenido estupendos resultados. Quizás en Goldman Sachs han estado estos últimos meses despistados con la política. Y bueno seguramente es sólo una excepción a la regla de su buen hacer. Pero cuidado porque el sector de la industria financiera, definitivamente está incluido en la categoría de los de “en medio” que decía más arriba. Feliz Semana.

Domingo, 16 Abril 2017 23:00

APPLE Y TESLA: HISTORIAS GANADORAS

Muchas gracias por los mensajes agradeciéndome el “buen ojo” con valores como Apple o Tesla, en “los momentos de debilidad” de los últimos doce meses. Ya sabéis que en esta columna no hacemos nunca recomendaciones de ningún valor o acción concreta, pero eso si, hablamos y contamos las hazañas  de empresas que van en la dirección correcta. Y eso es lo que sí es cierto que yo llevo haciendo muchos anos con Apple y Tesla, especialmente cuando hay momentos “de duda” en los mercados.

Y si, ciertamente en el caso de Apple y Tesla, -que esta semana están en la cumbre del Olimpo, -a 141 dólares y 314 dólares respectivamente-, ha habido momentos de debilidad de sus “creyentes” los últimos doce meses. Apple hace un año llegó a estar por debajo de los 100 dólares, y Tesla hace menos de cinco toco los 178 dólares. Vamos que el mercado ha pasado por momentos de serias dudas, en relación con el futuro de ambas empresas.

Pues bien, yo desde luego no tuve esas dudas entonces, ni las tengo ahora. Apple y Tesla son dos empresas excepcionales. Van bien hoy, y seguirán yendo bien por mucho tiempo. Son empresas de futuro. Por supuesto que sus acciones tienen y tendrán oscilaciones arriba y abajo, pero su curva hacia adelante es ascendente. Ya saben que no puedo decir lo mismo, ni de las empresas que tienen que ver con energías sucias, ni con esas entidades financieras que creen que van “a salvarse de la quema”, con un corte de regulación por aquí y otro por allá. Esos acercamientos son “pan para hoy y hambre para mañana”. Acercamientos profundamente perdedores.

Pero volviendo a las historias ganadoras, déjenme que les diga rápidamente porque me gustan Apple y Tesla. En el primer caso estamos ante la empresa mas popular y admirada del mundo. Innova continuamente, mantiene sus avances, tiene especial ojo para anticipar lo que el usuario puede estar deseando tener a mano, -no tiren tampoco ahí la toalla con el éxito del Apple Watch, llevará un tiempo pero triunfará-, y finalmente tiene un músculo financiero que no admite duda. Y bien en el caso de Tesla, tres cuartos de lo mismo. Elon Musk, es un visionario con muchos recursos y muy “echado para adelante”, dirían en mi tierra. Tesla es un producto de futuro, unido completamente al desarrollo de las energías limpias, con un diseño genial y que en cuanto sea más asequible en precio, todo el mundo va a querer tener. No me ha sorprendido nada la noticia de que su capitalización estos días de atrás haya superado a la de GM. Es ¡el signo de los tiempos!. Feliz Semana.

Domingo, 09 Abril 2017 15:50

EL DERECHO A INVERTIR CON TRASPARENCIA

Exactamente de eso se trata al exigir que las instituciones financieras, -todas y sin excepcion-, acaten el llamado “estándar fiduciario”. El Presidente Obama había determinado que a partir de Abril de este 2017 todos los asesores finacieros que venden productos de pensiones para el retiro y jubilación  tuviesen que cumplir por ley con la llamada “obligación fiduciaria”, de poner los intereses del cliente por delante de las potenciales ganancias de comisiones, que ellos o las empresas que los emplean reciben. Todo estaba en marcha para que el reglamento echase a andar este mes, pero el Presidente Trump paró la aplicación de esa norma hace algunas semanas, en una de sus firmas de acciones ejecutivas, con el objetivo de reducir regulaciones para el sector financiero.

Roza la indecencia el parar esta norma, que descaradamente supone poner por delante de la defensa del consumidor, los intereses deinstituciones financieras que no respetan la norma del “estándar fiduciario”,  y una vez mas castigar al consumidor, al ciudadano que tiene menos acceso a información, y al que es más fácil de engañar. Porque es importante señalar que hay instituciones financieras, que de “motu propio” y con independencia de lo que exija la ley, hace mucho que aplican esta regla de trasparencia y lealtad con sus clientes. Ese es por ejemplo el caso de Vanguard la mayor empresa de fondos de este país, fundada por John Bogle que maneja cuatro millones, de millones de dólares en activos, -y que esta abiertamente defendiendo mantener la mencionada exigencia-, o la de la mayoría de los Family Offices para grandes fortunas. 

Que algunos bancos quieran echar abajo la regulación de exigencia de transparencia y veracidad con todo lo que venden a sus clientes en lo que tiene que ver con comisiones, costes, riesgos de cada inversión, es explicable porque están defendiendo sus beneficios, -aunque reprobable, y debe llevarnos a hacer una criba deinstituciones, y elegir sólo a las que aplican el “estándar fiduciario”, mas allá de lo que diga la ley-. Pero que el gobierno decida no proteger al consumidor en beneficio de potenciales predadores que puedan engañar a los consumidores, es injustificable. Sólo en los productos de retiro y jubilación que la ley de Obama pretendía proteger, se cargan a los inversores anualmente 17.000 millones en comisiones que no proceden. El tema como digo necesita luz y taquígrafos. Pero una vez que más y más gente entienda lo que significa no defender el “estándar fiduciario”, imagino que habrá una contestación mayor a la retirada de esta ley. Feliz Semana.                           

 

 

Domingo, 02 Abril 2017 15:39

WALL STREET ES GLOBAL. AFORTUNADAMENTE

 Hemos terminado el primer trimestre de 2017, y estas bolsas neoyorquinas cierran con subidas del entorno del 5% en los casos del Dow Jones y el S&P 500, y de casi el 10% en el caso del Nasdaq. Vamos que para nada acusan la creciente frustración con las políticas erráticas, poco o nada aterrizadas de la Casa Blanca, que esta semana ocupan como tema la portada de The Economist.  Precisamente la misma preocupación que yo les comentaba la semana pasada en esta columna.

La Administración Trump está fracasando en todo lo que requiere implementación o algún tipo de esfuerzo (de sus políticas migratorias a su intención de acabar con el Obamacare), y sus “grandes consecuciones”, son las que tienen que ver con salirse de alguna negociación, (TPP), o con retirar toda mención al calentamiento global en sus políticas. Vamos que echar abajo lo andado,-si requiere poco o ningún esfuerzo-, se les da bien, pero echar a andar algo nuevo, -si requiere trabajo y cabeza-, pues no tanto. Al menos, no hasta ahora.Pero Wall Street es afortunadamente un mercado global, y como ya les he contado repetidamente los últimos meses, no refleja en absoluto,- ni para bien ni para mal-, lo que viene de la Casa Blanca, más allá de como mucho en un 20% del total de sus movimientos. Apple, Amazon, Alphabet, Nike…. son empresas globales a las que por supuesto afectan las políticas de la Casa Blanca, pero afectan mucho más otros factores, como por ejemplo el cómo va la economía global, y eso es lo que reflejan los buenos números de Wall Street este primer trimestre. Que por cierto, coinciden con los de muchas otras bolsas del mundo.La economía global está mucho mejor hoy que hace unos meses.

La relativa estabilización de los precios del petróleo es fundamental, como también lo es el que los precios de varias materias primas estén teniendo cierta recuperación, que se nota en los países emergentes. Por supuesto que las amenazas geopolíticas de las elecciones europeas en marcha, el Brexit, o el propio Trump, son factores que pueden poner en peligro ese buen tono. Pero por ahora los mercados están apostando a que esos riesgos se mantienen contenidos. Aquí en Estados Unidos, lo más importante las próximas semanas serán los resultados empresariales del primer trimestre. Los analistas anticipan un aumento en los beneficios del entorno del 9%. Si es así, podemos seguir tranquilos. Y bueno, el problema puede estar en que esa cifra se quede corta. Si eso ocurriese, una corrección de estas bolsas, con cualquier excusa, estará a la vuelta de la esquina. Feliz Semana.

Domingo, 26 Marzo 2017 15:39

TRUMP: MUY POBRE CON LA EJECUCIÓN

Es preocupación en ascenso en Wall Street, el que cada vez es más evidente el serio problema que tiene Donald Trump y su equipo a la hora de ejecutar, de implementar o poner en pie sus decisiones. Parece obvio que el fuerte de Trump está en hacer el show con los fotógrafos, y en darle al pico y a los trinos-tuits. Pero a la hora de mostrar resultados, su marcador es especialmente pobre y modesto hasta la fecha. En los 65 días que lleva en la Casa Blanca, Donald Trump ha sido rápido en retirarse del TPP, el Tratado Tanspacífico, -porque solo había que decir que no se seguía adelante con las negociaciones-, o también en mandar retirar toda alusión al cambio climático de cualquier papel presidencial, -vamos lo fácil-.

Pero a la hora de escribir una acción ejecutiva sobre inmigración, lo suficientemente sofisticada para que no pudiese ser revertida por los tribunales, Trump falló soberanamente. Y esta pasada semana al no haber conseguido poder revertir la llamada ley de salud, “Obamacare”, por no tener los votos suficientes dentro de su propio partido republicano, - que tiene mayoría en ambas cámaras-, es un fracaso de tal calibre, que a Wall Street le preocupa, qué va a pasar ahora con los supuestos cortes de impuestos y de regulaciones. Trump repitió hasta la saciedad que retiraría el Obamacare el primer día que entrase en la Casa Blanca. El partido republicano y en concreto la cabeza de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, han tenido siete años para pensar y preparar con que iban a “repudiar y repeler”, -como les gusta decir-, su odiado “Obamacare”, que ha dado un plan de salud a casi treinta millones de estadounidenses que no lo tenían hasta entonces. Pero curiosamente llegado el momento, no han conseguido ponerse de acuerdo entre ellos, y ciertamente el “supuesto liderazgo negociador” de Trump, ha quedado muy mal parado. Es difícil exagerar el estrepitoso fracaso que este tema del viernes supone para la Casa Blanca. Y eso es lo que inquieta a los que más han creído en Wall Street, en que la Presidencia de Trump, traería algo bueno para los mercados, -ya saben, lo del recorte de regulaciones y de impuestos para corporaciones-.

La ley de Reforma Fiscal va a ser mucho más difícil de negociar que la de salud, porque las discrepancias entre lo que “desean” unas corporaciones y otras, son mucho más complejas de lo que Trump seguramente tiene en mente. Vamos que para no alargarme más y dejarles “con mi punto de hoy”, lo de la preocupación con “la ejecución”, va a ser seguro, algo en ascenso en estas bolsas. Feliz Semana.

 

Domingo, 19 Marzo 2017 15:44

“TRUMP RALLY”…. ¿REALLY?

A los medios nos encanta bautizar todo lo que pasa en las bolsas o los mercados para intentar simplificar, esquematizar, la realidad compleja que está detrás de los movimientos de los mismos. Y bueno al “complejo mediático conservador estadounidense”, le falta siempre tiempo para “arrimar el ascua a su sardina”. Vamos que cuando Obama consiguió enderezar con velocidad de vértigo la gran crisis de 2008, allá en los primeros días del mes de marzo de 2009, y la bolsa comenzó a subir, -arrancando con fuerza el larguísimo periodo “bull” que dura hasta nuestros días-, al “complejo mediático conservador”, no se le ocurrio precisamente llamar a aquello el “Obama Rally”, sino que comenzó a anticipar por meses y meses una “inminente doble recesión”, -recuerdan la famosa “double-dip”-, que ciertamente nunca se produjo.

Quienes escucharon aquellas informaciones con respeto perdieron mucho dinero. Y quienes me siguen, saben que fuimos pioneros en desmontar aquel “mal rollo”, y que mucha gente ganó mucho dinero en estas bolsas precisamente por no dar crédito a esos politizados cantos de sirena de los medios conservadores, supuestamente “serios”. Pues bien esos mismos medios, son precisamente los que tras la victoria de Trump en las presidenciales de noviembre, bautizaron rápidamente la subida de las bolsas con la facilona y efectista etiqueta de “Trump Rally”, que luego hay que reconocer, que hemos adoptado como borregos casi todos. No creo que hubiesen decidido bautizar como “Hillary Rally”, la subida de las bolsas que se hubiese producido también al día siguiente de ganar Hillary. Porque es obvio que tras cualquier elección y una vez que se despeja la incertidumbre de quién estará al frente de la presidencia, la subida de las bolsas es siempre automática, en una amplia mayoría de ocasiones. Pero es que en este caso el tema es aún más obvio: Las bolsas están subiendo porque las economías de los principales países del mundo están mejor – y desde luego la estadounidense-. Esa es la verdadera fuerza que impulsa el rally desde primeros de noviembre en las bolsas estadounidenses y de medio mundo.

Y si quieren un dato objetivo, una evidencia que nadie se atreva a discutir, les cuento que las bolsas de Alemania, Francia o Japón, han subido más que el S&P 500 desde el pasado 9 de noviembre, hasta la fecha. Y ciertamente no creo que haya sido por la alegría de tener a Trump como Presidente. Obviamente hay un porcentaje de la subida o del rally en las bolsas estadounidenses que sí tiene que ver con las expectativas de lo que vaya a hacer Trump durante su presidencia, (sobre todo en lo que tiene que ver con corte de regulaciones bancarias y medioambientales, y el recorte de impuestos para corporaciones y grandes fortunas). Pero, primero, la consideración de esas medidas como “beneficiosas” para el mercado no es generalizada, (es decir a algunas corporaciones y analistas les gustan, y a otras y otros les parecen un despropósito y una marcha atrás que empobrecerá al país a medio y largo plazo), y en todo caso ese factor no va mas allá de como mucho un 20% ó 30% del total de la fuerza que impulsa el rally.

Insisto, el rally tiene que ver con que la economía estadounidense va mejor después de ocho años de hacer lo que había que hacer, y con que el mundo va mejor, porque afortunadamente de Europa a Japón, pasando por China no existen ahora mismo grandes preocupaciones con sus economías. Curiosamente la principal “Espada de Damocles”, que amenaza esa situación tan positiva global, son precisamente las incertidumbres políticas. Y en ese capítulo Trump, el “Brexit”, y los potenciales populismos resurgiendo en Europa y pudiendo ganar algunas elecciones importantes son las únicas amenazas, que integran el 90% de ese factor incertidumbre. Vamos para cerrar, dejemos de llamar al rally de las bolsas “Trump Rally”, please. Propongo en plan más aséptico, -y más aburrido claro, pero también más aproximado a la realidad de lo que sucede-, hablar del “rally bursátil global de los últimos meses”. Feliz Semana.

Domingo, 12 Marzo 2017 17:20

GLOBALIZACIÓN IMPARABLE

Ya sabéis quienes me leéis que este es uno de mis temas recurrentes últimamente. Me parece que hay ideas que hay que repetir sin descanso, para que no se nos olviden ni un solo segundo. Y una de ellas es que la globalización es imparable. Vamos que en 2017, pensar en un mundo de reinos de taifas rodeados por murallas, ya sea con finalidad comercial, social, racial, o incluso de seguridad, es cada vez mas difícil. Por eso precisamente lo que urge es hacer cada vez más una globalización inclusiva, con beneficios compartidos por todos. Algo que obviamente no ha sido el caso hasta la fecha, y de ahí los problemas que sufrimos hoy. Me refiero a los populismos, los nacionalismos de izquierda y derecha, los “Brexits”, y los “Trumps”.

No hay más solución que el conseguir que todo el mundo cuanto antes se vuelva más justo, mejor repartido, sin conflictos bélicos, sin prejuicios raciales, religiosos, o sexuales. Porque de no ser así, el “contagio” global de todo lo malo, es cada día más inmediato y letal. “Se pega todo, menos la hermosura”. Y en una era en la que entramos y salimos de los países vía internet desde el salón de estar de nuestras casas, resulta muy complicado querer luego parar el paso físico de un país a otro, y sobre todo la información, que cualquiera en cualquier lugar del mundo tiene, sobre lo que está ocurriendo en todo el resto del globo terráqueo. Digamos que la componente “aspiracional” de los ciudadanos del mundo es cada vez más homogénea, -estén donde estén-, por lo que conviene que las diferencias de poder económico y las condiciones de vida, se vayan también homologando. Como veréis, estoy yendo hoy un poco más allá del puro y duro racionamiento económico, de que el proteccionismo es poco realista en este momento en el que las cadenas de montaje industrial están ya absolutamente globalizadas, y aconsejan no poner “puertas al campo”.

Vamos que estoy anteponiendo a eso, una cierta argumentación intelectual, que tiene que ver con que por ejemplo la gente en África, “aspira” a vivir como ven que están viviendo en Europa, o la clase baja del norte del Reino Unido, como los jóvenes exitosos de Londres que ven en la tele. Por eso, conviene que los beneficios de la globalización económica, -que es imparable-, no se queden en los bolsillos de unos pocos, -como lleva ocurriendo desde que comenzó-. Y en eso, la acción regulatoria, -que no intervencionista, ni dictatorial-, de los gobiernos es primordial, si queremos evitar problemas. No sé si he ido al punto. Pero no os preocupéis porque me seguiré explicando. Feliz Semana.

Domingo, 05 Marzo 2017 15:46

YELLEN: TODO PREPARADO PARA EL DÍA 15

Pues ahí estamos. Todo preparado para una siguiente fase de normalización monetaria, -subida de 25 puntos básicos en los tipos de interés-, cuando el próximo miércoles quince de marzo termine la reunión del Comité Abierto de la Fed. Hemos tenido varios avisos en esa dirección a lo largo de la semana por miembros destacados de dicho Comité, pero por si había alguna duda, este viernes Janet Yellen en la conferencia pronunciada en Chicago, lo dijo con claridad total y absoluta: A no ser que las condiciones económicas sufran un giro dramático en los escasos diez días que faltan para esa fecha, el 15 de marzo, -por tercera vez desde que comenzó la fase de normalización monetaria en diciembre de 2015-, la Fed subirá los tipos de interés.

Y lo hará “porque puede”, vamos porque las condiciones de la economía han mejorado lo suficiente para que tenga sentido ese movimiento. Efectivamente el empleo está en franca y sostenida recuperación, y la inflación se va acercando al target del 2% que desea ver la Fed. Y con esos dos elementos en línea, -que son los que por ley, la Federal Reserve debe supervisar y atender-, no parece encontrarse razón para dilatar más, el que el dinero empiece a tener un coste bajo, -todavía obviamente muy bajo-, pero coste al fin y al cabo, después de ese largo periodo que hemos vivido por ocho años tras la crisis de 2008, que obligó a la Fed, a tener que dinamizar monetariamente la economía. Esfuerzo de dinamización, en el que por cierto se ha encontrado absolutamente sola, dado que el Congreso republicano rechazó férreamente y de forma poco lógica, ayudar con una política fiscal acorde. Es decir, por ejemplo, aprobando una mayor inversión en infraestructuras, que hubiese sido el periodo inicial para llevarse a cabo, y que la Casa Blanca de Obama intentó repetidamente llevar adelante.

Ahora afortunadamente la economía está en mucho mejor estado de salud que hace ocho, cuatro, o tres años. La economía global no tiene tampoco hoy por hoy otros problemas, que los derivados de incertidumbres políticas, -que no son pocos-, pero que de momento y si no estallan, el mercado los está queriendo ver solo como amenazas al margen, y Janet Yellen y su Comité Abierto también. Así que lo dicho. El mercado el viernes al oír las palabras de Yellen reaccionó con racionalidad: “es el momento de hacerlo”. A los expertos y a la Fed lo que asusta es que los acontecimientos se adelanten y luego tengan que correr detrás de ellos. Y para que eso no ocurra, una subida suave de tipos este mes tiene toda la lógica. Feliz Semana.

Domingo, 26 Febrero 2017 15:50

TRUMP SE RESISTE AL CAMBIO DE ERA

Es lo más destacado, y también lo más peligroso para la economía estadounidense que hemos visto en este primer mes de presidencia de Trump: La mayoría de las medidas tomadas por el nuevo presidente, -y más aún, sus pronunciamientos-, son profundamente involucionistas. Se resisten al cambio de los tiempos, pretenden inútilmente volver al pasado. En lo referido a sostenibilidad y medio ambiente, Trump comenzó retirando del website de la Casa Blanca toda mención al cambio climático, después nombró como responsable de la Agencia de Medio Ambiente (EPA) a Scott Pruitt, una persona que ha basado toda su carrera política en atacar las medidas de protección medioambiental.

Y como guinda, la semana pasada, -mediante decreto-, retiró del mapa las medidas de protección de vertidos a las aguas de los ríos que estableció Obama. Vamos un poema. Creer que dar un balón de oxigeno al carbón y “alas” al petróleo es ayudar a esta economía, es un disparate. Los subsidios públicos no deben ir a abrir minas de carbón sino a mantener si hace falta a los mineros, mientras se les proporciona algún tipo de trabajo más vinculado con la economía del futuro. Similar resistencia al cambio de era es la que manifiesta Trump con sus ideas anti globalización y anti inmigración, -que tanto preocupan en Wall Street- . Por supuesto que el objetivo del gobierno estadounidense y de todos los gobiernos del mundo los próximos años deberá ser buscar la forma de que la globalización beneficie a todos los ciudadanos, y no solo a unos pocos, -que es la razón que ha alimentado los populismos que sufrimos hoy-, pero creer que la solución a ese problema es volver al pasado y encerrarse en un proteccionismo comercial trasnochado y perdedor, es lamentable. Porque el tema no es si la globalización sigue adelante o no, -esa pregunta está obviamente contestada-, la interrogante es “con cuánto Estados Unidos” se hará la globalización económica de los próximos años.

Tema por cierto, al que va necesariamente unido mantener una política de inmigración abierta, progresista y ganadora, -que no impide proteger las fronteras-, que permita la entrada de talento y de gente que quiere mejorar su vida trabajando duro en lo que sea. Vamos lo que siempre ha sido Estados Unidos, “que hasta la fecha es grande”, y que debe seguir siéndolo también, en la era de la economía globalizada; La gran inclusión de Asia y Africa al desarrollo; La sostenibilidad; Las energías limpias; Las nuevas tecnologías; Y la inteligencia artificial….y “no artificial”. Vamos la de siempre. Feliz Semana

Viernes, 27 Febrero 2026 23:07

Jose Antonio Montenegro

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