Jose Antonio Montenegro

Jose Antonio Montenegro

Editor-in-Chief DesdeWallStreet.com
Domingo, 25 Junio 2017 15:56

LO QUE NECESITA LA BANCA

En unos pocos días, se cumplirán diez años desde aquel mes de agosto de 2007 en el que por aquí en Wall Street empezó a preocupar el tema “de que algunos fondos podrían tener problemas”, porque tenían “demasiado peso de los llamados bonos de hipotecas subprime”, “temas vinculados con la exitosa securitizacion de hipotecas”. No habíamos puesto mucha atención a ese tema hasta aquel entonces. Pero a partir de ahi comenzó una escalada en la profundización del citado “instrumento financiero”, que tantas satisfacciones había dado al sector por mucho tiempo, y que termino en lo que todos ustedes conocen lamentablemente muy bien hoy. 

Y bueno para hacer la historia cortita, la cosa siguió con la inevitable caída del gigante Bear Stearns, que afortunadamente “se tragó a tiempo” J.P. Morgan en marzo de 2008, y con el descalabro de Lehman Brothers en septiembre de ese mismo ano,-que ya no rescató nadie-, y que convirtió automáticamente la crisis en viral, global y desastrosa. Una crisis, que no se llevó por delante el orden mundial financiero establecido de milagro. O mejor, porque la Fed y el Departamento del Tesoro estadounidense en aquel momento,actuaron con velocidad en su inyección de liquidez, a pesar de las múltiples críticas, de los “listos” que decían que “el mercado” podría purgarse por si solo”, sin necesidad de que el gobierno interviniese.

La hecatombe fue de tal magnitud, que produce escalofríos pensar lo que ocurrió, pero más aún lo que hubiera podido ocurrir si no se hubiese producido la rápida y acertada reacción de la Fed y de la Administaración, que se inicio bajo la Presidencia de Bush, y continuó en idéntica dirección los primeros meses de la Presidencia Obama. 

Los bancos estadounidenses habían estado dando hipotecas a cualquiera que “demostrase estar vivo” y poco mas por años. Esas eran las llamadas hipotecas “subprime”, o si prefieren hipotecas dadas a gente que manifiestamente tendría problemas en repagarlas. Pero que los bancos vendían alegremente porque el riesgo que tomaban con ellas se lo quitaban de encima automaticamente, a través de un mecanismo que permitía trasladar dicho riesgo a otras instituciones, que se dedicaban a securitizarlo, es decir a trocearlos en bonos en los que se mezclaban con otros riesgos mejores y se vendían por doquier. Esos bonos se suponía que eran de primera calidad y como tales habían sido repartidos por la mayoría de las grandes instituciones del mundo. Vamos que existía una contaminación global total. La mejor forma de que la liebre no saltase nunca, o que si saltaba, el salto, el caos fuese tan grande, que obligase a algo ciertamente excepcional, como fue el caso. Algo verdaderamente dramático. Capaz de acabar con el orden establecido y algo más. Vamos pura y dura temeridad del sector financiero, como no habíamos visto en mucho tiempo.

Pues bien se supero la crisis, como digo gracias a la Fed y a una rápida y sabia decisión gubernamental del Departamento del Tesoro, -que se llevo por delante a la ya muy castigada presidencia de Bush en aquel momento, y luego acumulo abundantes criticas para la recién llegada Presidencia Obama-. Se puso en marcha un plan de saneamiento de la banca estadounidense, increíblemente generoso, -que no castigó a los temerarios ejecutivos que nos habían metido en aquel berenjenal-, se establecieron regulaciones bipartidistas para evitar tener otro nuevo follón, -que por cierto tuvimos que pagar todos los contribuyentes, no los bancos que habían estado haciendo “ingeniería financiera de largo alcance-, y bueno, aquí estamos diez anos después con una banca estadounidense muy bien capitalizada, sana, que ha aprobado en su totalidad los “stress test” de este mes, pero que tiene la tentación –en parte-, de volver a las andadas.

Hay un sector de la banca estadounidense que quiere ganar mas dinero volviendo a tener una regulación mas permisiva que les de mas margen para nuevas “imaginativas y rentables prácticas”. Equivocada idea. Y sobre todo errada elección del camino que debe tomar la banca en este momento. No digo que no venga bien cierta limpieza de redundancias, y quizás algún que otro exceso en la legislación actual del sector financiero. Pero queridos amigos del sector, -que tengo muchos, muchísimos, porque estuve dentro del mismo diecisiete años-, lo que necesita la banca en este momento en Estados Unidos y en todo el mundo, no es menos regulación y “manga más ancha” para que a algún otro listo se le ocurra algo parecido a lo de la “securitizacion de las hipotecas subprime”. Lo que necesita la banca hoy, es entrar de forma decidida en el “FinTech”, y reformarse estructuralmente de arriba abajo, en todo lo que hace. En todo, significa exactamente eso, “todo”. Banca de Particulares, Corporativa, Tesoreria…. Si lo hace tendrá futuro y seguiremos hablando de bancos en diez o veinte años. Si no lo hace, empresas tecnológicas de todo signo y condición ocuparan su lugar, y la industria de banca que conocemos hoy desaparecerá, antes de que se hayan dado cuenta. Se me acaba el espacio de esta columna y el tema da para mucho más, así que seguimos otro día. Pero, por ahora amigos del sector reflexionar un poco en torno a esas buenas noticias que los “stress test” nos están trayendo sobre vosotros estos días. Feliz Semana.

 

Domingo, 18 Junio 2017 15:55

LA PRÓXIMA ERA DEL COMERCIO MINORISTA

El comercio minorista como lo hemos conocido por mucho tiempo, tiene sus días contados. Las cifras de retail con problemas de crecimiento que vemos últimamente en este país tienen todo que ver con ese cambio estructural profundo que se está produciendo en el sector, y del que esta pasada semana, hemos tenido dos importantísimos movimientos: Amazon comprando Whole Foods, y Walmart haciéndose con Bonobos. Las dos operaciones son de tamaño muy distinto, Amazon ha comprado la cadena de alimentación orgánica Whole Foods por 13.700 millones de dólares, -la mayor adquisición de su historia-, y sin embargo la operación de Walmart es de 310 millones. Pero en ambos casos los dos gigantes compran algo de lo que necesitan para llegar a completar su muy exclusiva posición dominante.

El líder indiscutible en la red, Amazon, está determinado a hacerse con la distribución de casi todo lo que necesitan para organizar la vida diaria sus clientes, y tiene todos los mimbres necesarios para conseguirlo. Y por su parte, el gigante de la distribución tradicional, Walmart, está determinado a hacerse “tan digital como haga falta” para mantenerse en esa primera línea, en la que solo van a estar un grupo muy pequeño de elegidos. Amazon ha comprado con Whole Foods, 460 puntos de venta en 42 estados de una selecta cadena de supermercados orgánicos, productos frescos, posicionados en clientela de gama alta, y lo ha hecho a un muy buen precio. Porque 13.700 millones de dólares, aunque pueda parecer un gran desembolso, dará a la compañía de Jeff Bezos, -que tiene una capitalización de 470.000 millones de dólares-, (la va a dar, no sé si es una repetición) una presencia en el mundo físico, que hubiese sido mucho más difícil y cara de conseguir con un crecimiento orgánico.

Amazon compra además una excelente marca muy bien posicionada,- aunque excesivamente cara y con algunas inconsistencias en su filosofía de gestión, que ahora Bezos arreglará en un “plis plas”-, y avanza en el terreno de la alimentación y su distribución, que es un sector en el que Bezos está determinado a liderar el mercado, bajando sustancialmente los costes. La operación a mí me parece brillante y el mercado hizo el viernes subir a Amazon un 3% y un 27% a Whole Foods. Muy inteligente por su parte es también la compra de Bonobos hecha por Wallmart. La gran cadena minorista compra ahí sobre todo la gestión del CEO y fundador de Bonobos, Andy Dunn, un visionario en cómo vender ropa a los milenials haciéndoles pagar un poco más por la conveniencia de una acertada mezcla de presencia física en tiendas, imagen cuidada, y envios online muy rápidos.

Walmart a quien costó mucho tiempo entender por dónde tenía que ir su estrategia online, está dando pruebas evidentes de que ahora sabe que necesita comprar la gerencia externa que la ayude en este paso estratégico de los nuevos tiempos, y lo que vamos a ver seguramente es una batalla intensa entre estos dos grandes monstruos del retail, que están en posición de poder ir a por todas, para conseguir el exigente mix de presencia física, distribucion rápida, y excelencia online que requiere la nueva era, mientras toda una legión de empresas, que no pueden jugar en esta difícil – y sobre todo muy costosa- liga de los nuevos tiempos del comercio minorista, lo van a pasar, -lo están pasando ya-, muy mal. Feliz Semana. 

 

 
 

 

 


 
 


 





 


Domingo, 11 Junio 2017 15:42

EL DIVORCIO DE TRUMP Y WALL STREET

El testimonio de James Comey esta pasada semana ha sido muy importante para la investigación que lleva a cabo el fiscal especial asignado al caso, Robert Mueller. No lo duden, Muellen en su momento dictaminara legalmente, y tendremos un contundente momento politico. Vamos, quiero decir que mi recomendación es que “no compren” la especie del muy venido a menos “complejo mediático conservador estadounidense”, que ha querido hacernos creer, que lo de Comey esta semana pasada, tiene cero importancia, y que por eso los mercados no han reaccionado. Wall Street, -como ya les he comentado repetidamente en esta columna-, hace tiempo que ha decidido no moverse por lo que llega, -o no llega-, de la Casa Blanca de Trump.

La irrelevancia de la Casa Blanca en el mundo corporativo estadounidense, es cada día mayor, y su influencia muy marginal.  Lo que no significa que de tarde en tarde, se utilicen noticias o acontecimientos políticos, para hacer ciertas marchas atrás, o en su momento incluso alguna corrección técnica. Pero los mercados los últimos tres meses han sido movidos principalmente por la abundante liquidez global; los resultados empresariales; y la mejor marcha de la mayoría de las grandes economías mundiales. No por las expectativas de lo que vaya a hacer, o a dejar de hacer Trump.

Es cierto que muy al inicio de la victoria electoral, algunas acciones de valores de la vieja economía, carbón, defensa, y bancos tuvieron una subida apoyada en las expectativas, y eso si fue un “Trump Trade”. Pero nunca ha sido real lo del “Trump Rally”. Las acciones tecnológicas y el Nasdaq no han subido porque llegase Trump a la Presidencia.  Insisto en esto, porque todavía hoy de vez en cuando algunos medios, siguen empleando el desafortunado termino. Para bien o para mal, y hasta la fecha, la efectividad de la Casa Blanca,  y del partido Republicano que tiene el poder legislativo en ambas Cámaras,  ha sido inexistente.

La “Especialidad de la Casa” es, que se aprueba algo a medias en la Cámara Baja, se hace una fiesta  en  la Casa Blanca con Trump, y luego se espera a ver que pasa en el Senado, -así esta el tema de salud y el de regulaciones bancarias-. Pero mas allá de eso el estancamiento legislativo es “fantástico” que diría Trump. Y bueno lo de la “Semana de la Infraestructura”, - aunque no lo crean, así han denominado en la Casa Blanca a la semana pasada-, pues mejor dejarlo “sin comentarios”. Pero Casa Blanca al margen, el  mundo corporativo estadounidense va bien. Es global, se beneficia de esa circunstancia, y sus resultados  sorprendieron gratamente el primer trimestre. Feliz Semana.

Que no cunda el pánico -aunque es explicable que pueda cundir-. La retrógrada y perdedora decisión de la Administración Trump de "sacar" a Estados Unidos del acuerdo climático alcanzado en París a finales de 2015 es patética y profundamente perdedora, por lo que tiene de dejar a otros espacio para que avancen con más fuerza en el liderazgo económico del futuro, -por ejemplo a China-. Pero como digo, conviene no asustarse. Primero las probabilidades de que ese movimiento de salida del acuerdo de París se lleve a la práctica de forma efectiva, son mínimas. Y segundo este país -afortunadamente-, es mucho más que la Casa Blanca. El movimiento perdedor de Donald Trump este jueves, ha tenido ya en los solos dos días transcurridos cuando escribo esta columna, una reacción tremendamente positiva en el país, dentro del objetivo "preservación del medio ambiente". Me explico.

Lo de que todo este nuevo show de Trump se quedará en "agua de borrajas", tiene que ver con las propias condiciones jurídicas internacionales y los plazos firmados para salirse del acuerdo de Paris -que no serían efectivos hasta 2020-. Así que el numerito es otra dosis en vena más para consumo de seguidores incondicionales de Trump, que por cierto- y a pesar de todos estos esfuerzos-, encogen más y más cada día. Pero más allá de eso y del gesto perdedor que todo el mundo civilizado ha visto con estupor estos días de atrás, aquí en Estados Unidos, los Estados líderes del país, -vamos los que generan la fuerza de esta economía- y las corporaciones que hacen subir las bolsas, todas y todos, sin excepción, han reaccionado poniendo el grito en el cielo y tomando iniciativas para que el objetivo "preservación del medio ambiente y liderazgo de la economía del futuro", siga siendo algo, que tenga mucho que ver con Estados Unidos.

Aunque la Casa Blanca de hoy sea solo un obstáculo para ese objetivo. Y bueno como guinda del pastel, la sandez de la Administración Trump ha servido a Elon Musk, Tim Cook, y a Jamie Dimon, -entre otros-, para tener la excusa perfecta, de librarse de asistir a los "Comités show de CEO’s- estilo Apprentice", que viene organizando Trump desde que llegó a la Casa Blanca, con su hija Ivanka y su yerno Jared -pérdida importante de tiempo para gente que tiene cosas más importantes que hacer-. Pero se me acaba el espacio de esta columna y el mensaje que quería darles hoy era solo ese que estaba ya en el título: Que no se preocupen demasiado, que Estados Unidos está muy por delante de la actual Casa Blanca. Feliz Semana.

Domingo, 28 Mayo 2017 15:48

PETRÓLEO: DIFÍCIL FUTURO

No vienen buenos tiempos para el petróleo, al menos no para las grandes petroleras míticas estadounidenses, que han campado como reyes por parte de este siglo y el anterior. Se acabó lo que se daba. Estamos en otros tiempos. El futuro es de las energías limpias y renovables, de los paneles solares, de los molinos eólicos, de los coches eléctricos, y de ahí para adelante. Pero es que además, el presente -en este periodo de transición de lo sucio a lo limpio-, es sobre todo del gas y de los pequeños productores de petróleo enquisto estadounidenses, que en los últimos años han bajado de forma espectacular sus costes, y que ahora mismo, en cuanto el precio del petróleo está a poco más de cuarenta dólares, ya les resulta rentable poner en funcionamiento sus taladros, y colocarlo en el mercado.

Todo lo anterior explica por qué esta pasada semana tras la reunión de la OPEP en la que se acordó mantener la reducción de producción otros nueve meses más en 1,8 millones de barriles diarios, el precio del petróleo lejos de subir cayó un 5% justo el día de ese anuncio. Y es que el mercado para quedarse tranquilo en la reducción de demanda que deseaba, necesitaba bastante más que eso. Hace solo unos meses, ese tipo de acuerdo hubiese sido acogido más que favorablemente, pero ahora es obvio que no fue así. De nada sirve que Donald Trump se esté moviendo en contra de donde van los nuevos tiempos, favoreciendo a las industrias de combustibles fósiles -esta semana sabremos por cierto, si mantiene o no los compromisos que firmó Obama en la Cumbre del Medio Ambiente en París-, pero haga lo que haga Trump, el mundo entero, -incluido Estados Unidos, tan pronto como cambie esta Administración-, está absolutamente determinado a preservar el planeta, y a no seguir contaminándolo mas.

Al menos no con la misma velocidad e intensidad, con la que se ha hecho hasta ahora. Objetivo, que pasa por ir hacia un mundo que empuja/favorece un tipo determinado de combustibles, y va prescindiendo/”se lo pone más difícil” a otros. Las grandes empresas estadounidenses de petróleo deberían haberse preparado para el nuevo escenario, desde hace tiempo, reconvirtiéndose en empresas de todo tipo de energía. No lo han hecho. Empiezan a pensárselo solo ahora. Puede que aún haya remedio, pero necesitan cambiar con rapidez su visión de la jugada. La caída del valor de las acciones del sector tiene que ver con esas circunstancias, en las que el mercado ve el futuro del petróleo cada vez más difícil. Vamos, que lo probable ahora mismo, es que los mejores tiempos del petróleo ya hayan quedado atrás. Feliz Semana.

Domingo, 21 Mayo 2017 15:48

CHINA: PROYECTO “ONE BELT, ONE ROAD”

Tocando el desarrollo de 68 países, y de una población de 4.400 millones de habitantes -lo que supone el 40% de toda la población mundial-, el ambiciosísimo proyecto chino de inversiones internacionales, siguiendo la vieja “ruta de la seda” por tierra y mar, bautizado como el proyecto “One Belt, One Road” OBOR, está llamado a suponer en la próxima década, la gran operación internacional económica y de influencia china en el mundo, manejando una inversión que podría estar en el entorno de los 26 millones, de millones de dólares, desde ahora hasta 2020. Inversiones en infraestructuras en Africa, Asia, y quizás en más países de los que ahora mismo suelen listarse en el inicial esbozo de esa expansión económica y cultural de China, porque el proceso es tan abierto e impreciso, como grandioso y absolutamente determinado a convertirse en realidad.

China está arrancando una especie de Plan Marshall como el que Estados Unidos puso en marcha en Europa tras la Segunda Guerra Mundial, pero más a lo grande, que ciertamente tiene un afán de imperio, pero que a su vez es la solución perfecta para que muchas empresas publicas chinas, que no saben que hacer con lo que producen y que se encuentran en un peligroso momento, vean cómo pueden volver a tener sentido, -y beneficios-, vendiendo su acero o su cemento para proyectos en cualquier país asiático o africano incluido en el proyecto OBOR. Sobre todo estamos ante un muy inteligente movimiento de Xi Jinping, y una pieza más en su nuevo discurso de apertura al mundo y al comercio internacional, invocando además la figura histórica de la mítica “Ruta de la Seda”, en estos tiempos, en que movimientos populistas, y concretamente la Administación Trump en Estados Unidos, hacen apología del aislacionismo y el proteccionismo, y sacan a Estados Unidos del Tratado TransPacífico, yendo justo en dirección contraria a lo que está haciendo China.

Eso sí hay que decir, que afortunadamente los problemas de ejecución que tiene la Administracion Trump para llevar a cabo cualquier cosa de la que habla, terminarán probablemente dejando casi todas sus proclamas aislacionistas en nada o casi nada - ya ven en lo que parece que quedará la revisión del NAFTA, según lo que hemos sabido esta semana-. Pero bueno, en todo caso y aunque en Estados Unidos no triunfe el peor de los escenarios, -vamos el del muro y el proteccionismo-, lo cierto es que aquí se está perdiendo un tiempo precioso, mientras China siguiendo directrices más inteligentes, hace justo lo que conviene hacer. Feliz Semana.

Miércoles, 17 Mayo 2017 16:20

TRANQUILOS, NO ES LO QUE PARECE

Escribo esta nota de alcance a media semana, para haceros llevar mi opinion sobre este batacazo de las bolsas hoy miércoles, que ha utilizado el ultimo lio político de Trump, para poner en marcha, una sana marcha atrás del fuerte rally en el que llevamos subidos mas de seis meses: No es lo que parece. La bolsa, -como os llevo diciendo meses-, no ha subido por las expectativas de que Trump vaya a hacer nada brillante en esta economia, -es un sector muy delimitado y de credibilidad baja en mi opinion, el que airea esa creencia-. El haber llamado “Trump Rally” a lo que vine sucediendo en estos mercados últimamente es poco afortunado.

El rally de las bolsas de los ultimos tiempos, tiene que ver con que esta economia esta en un momento saneado, no crece demasiado pero lo hace de forma sostenida, Obama nos dejo con cifras de empleo tremendamente decentes, - prácticamente pleno empleo-, y la Fed ya en diciembre de 2015, vio condiciones suficientes para iniciar su proceso de normalización monetaria. Pero es que además, la economia global, esta mucho mejor en estos seis meses que en los seis o doce anteriores. Eso explica que bolsas como la francesa, alemana, o japonesa hayan subido lo mismo o mas que las estadounidenses desde noviembre. Y bueno ciertamente a nadie imagino que se le ocurrirá pensar que esas subidas tienen que ver algo con Trump. En resumen y para ir rápido al punto: ni el rally de los ultimos meses en Wall Street ha tenido a Trump como principal causa, ni tampoco la caída en picado de hoy tiene que ver “principalmente” con el. Por supuesto Trump es la excusa.

Los fuertes indicios de que haya podido obstruir la justicia en sus conversaciones con Comey son gravísimos, y tendrán piernas las próximas semanas y meses. Pero Wall Street, afortunadamente es global desde hace mucho tiempo y lo que pase en la Casa Blanca, influye, pero solo relativamente. Para fortuna de todos, estas bolsas las mueven principalmente los fundamentales globales y los resultados empresariales, y ambos capítulos están bastante bien. Vamos que lo que tenemos aquí, por delante, es seguramente una sana corrección , -que era deseable-, y poco mas. Algo distinto es lo que tiene que ver con la difícil situación en la que esta la Casa Blanca. Pero este es un país de instituciones fuertes, y de economia globalizada. Y ese es un positivo importantísimo en un escenario como el que vivimos últimamente aquí. Asi que lo dicho: Tranquilos, no es lo que parece. Y si alguna acción que les gusta baja de precio, aprovechen.

Dedica su portada “The Economist” esta semana a los planteamientos económicos de Trump, titulando: “Trumponomics”. “What it is, and why it is dangerous” (“Qué son, y por qué son peligrosos”). Y obviamente en su editorial explica por qué los planteamientos ecónomicos de Trump y su equipo son una amenaza para la economía estadounidense y mundial. Desde el tema de sus políticas proteccionistas y anti comercio libre pasando por sus cortes de tasas a quienes no lo necesitan, así como esas desregulaciones selectivas profundamente cuestionables en su efectividad de cara al progreso del país, no hay nada que se salve en esa hoja de ruta económica, que pretende una especie de versión “trumpizada” de los fracasados “supply-side economics”, en un momento nada propicio para ese tipo de experimentos.

A Trump, y a su mediocre equipo económico, se les escapa completamente que la única forma de crecer por encima de donde crecemos ahora,sería estimulando la demanda interna, es decir poniendo más dinero en los bolsillos de la clase media y baja de este país. En una economía hecha en dos tercios por el consumo de su población, parece obvio el tema. Pero ahí está el “cuello de botella”. Los salarios mínimos mantienen una legión de ciudadanos que trabajan ocho horas pero en muchas ocasiones necesitan vales de comida del gobierno para subsistir. Y sueldos de profesiones cualificadas, que en los años sesenta daban para vivir dignamente en una casa unifamiliar con varias televisiones, dos coches y un jardín, han sido recortados en los últimos treinta años en más de una tercera parte. Vamos para hacer corto el tema, que no se trata precisamente de proteger ni al 1% ni a las corporaciones, sino de dar más poder económico a las clases medias, que insisto, son las que conseguirían que este país volviese a crecer por encima de ese entorno del 2% que ahora mismo es ciertamente su techo. Eso es lo que necesita la economía de libre mercado del siglo XXI para subsistir.

Porque olvídense de la “fantasía animada” de Trump de que creceremos un 4% -su entorno ya habla del 3%-, e imagino que en otros dos o tres meses aceptarán el “principio de la realidad” que decía Sigmund Freud, y ya nos hablarán del 2%, que es lo que esperan todos los analistas serios. Incluso el tema de la repatriación de capitales de las corporaciones es un tema que aportaría poco o nada al crecimiento de este país. Porque las corporaciones solo invertirán máscuando vean que hay más demanda que atender. Y la demanda solo aumentará con clases medias más ricas. Vamos lo dicho: “Trumponomics”: Justo lo que no necesitamos. Feliz Semana.

 

Warren Buffett hizo unas declaraciones este sábado diciendo que la propuesta de echar abajo el llamado “Obamacare” es fundamentalmente “a huge tax cut for guys like me” (“un gigantesco corte de impuestos para gente como yo”). Y ciertamente eso es fundamentalmente el proyecto apresurado que deroga el plan de salud de Obama, y que la Cámara Baja del Congreso, -La Casa de Representantes-, aprobó, sin prácticamente leer y sin el informe de la Oficina de Presupuestos del Congreso, este pasado jueves. Una aprobación que aún necesita ser refrendada en el Senado, dato que se obvió al máximo el jueves, porque lo que importaba ese día a la administración Trump era la foto en los jardines de la Casa Blanca, en una celebración a lo “Misión Cumplida” de Bush, con el portaaviones frente a las costas de California, a los pocos meses de comenzar la Guerra en Irak.

Vamos una celebración ciertamente lo que se dice “en falso”. Primero porque no es seguro aún que sea aprobada por el Senado, -al menos no como está redactada ahora-, y segundo, porque de estarlo, sería un verdadero desastre para los 24 millones de estadounidenses pobres, o de clase media baja, que perderán el sistema de salud, -mejor o peor-, que tienen hoy. Que el Obamacare no es perfecto es obvio, y que el sistema de salud de este país es una vergüenza para cualquier país desarrollado, también. Con el agravante de que sin tener un sistema de salud universal, la sanidad estadounidense supone un coste del 17% del PIB, mientras países que cubren a todos sus ciudadanos sin problemas tienen presupuestos que no llegan al 10% del PIB. Vamos que el dinero en este país se va por ese escandaloso entramado de aseguradoras e intermediarios privados, que por cierto, están haciendo fuerte presión estos días sobre las modificaciones legales en marcha, para no perder, -o para ensanchar-, sus privilegios.

Pero retomando el punto de Buffett, lo más importante aprobado por la Cámara Baja el jueves es que la financiación que el “Obamacare” obtenía de un impuesto de poco más del 4% sobre los ingresos de capital y la aportación que hacen al sistema de salud quienes ganan más de 250.000 dolares al año, desaparece. Es decir se trata de un corte de impuestos para el segmento con más recursos del país. Mientras, como consecuencia de ese recorte, el Estado dejará de ingresar un millón de millones en los próximos diez años. Y eso supondrá, -que como decía Warren Buffett el sábado-, él tendrá un recorte de impuestos que no necesita, mientras, -siguiendo también sus propias palabras- el hecho de que Estados Unidos, “no tenga un buen sistema de salud, tiene un coste muy grave para la economía del país”.

Estados Unidos, la primera economía del mundo, necesita como prioridad tener un sistema de salud como el que tiene todo el resto de países desarrollados del mundo, que cubra a todos sus ciudadanos. La reforma necesita retirar intermediarios y poner en circulación las cargas impositivas que sean necesarias en la gama más alta de ingresos. Y desde luego no justo lo contrario, que es hacia lo que apunta el borrador de la Cámara Baja, celebrado por Trump y los republicanos de esa Cámara este pasado jueves. Y pedir eso, -como lo hace Warren Buffett-, es defender el sistema capitalista de libre mercado y democracia que impera en este país, y querer evitar ponerlo en peligro con decisiones temerarias, guiadas por la avaricia y la codicia de unos pocos. Una población que no pueda estar segura de que su salud es defendida por sus gobernantes, no puede estar tranquila, ni ser productiva. Pero para terminar, nota positiva para la economía global: veo en mi televisor, mientras termino de escribir esta columna, que Macron ha ganado las elecciones francesas. Los mercados y el mundo lo agradecerán. Eso sí son buenas noticias. Hablamos de ello cualquier otro día. Feliz Semana

Al llegar a los 100 días de su presencia en la Casa Blanca es repetido por todas las esquinas este fin de semana aquí, el grave problema de ejecución que tiene y ha tenido Trump hasta la fecha. Según sus promesas grabadas en cascada interminable de vídeos, el primer día de llegada a la Casa Blanca,Trump “echaría abajo el sistema de salud ObamaCare”, -sería algo “facilísimo de hacer”-. Inmediatamente ordenaría comenzar la construcción del muro de separación con México, por el que los estadounidenses no tendríamos que preocuparnos económicamente, “lo pagarían los mexicanos”. Derogaría el NAFTA “el peor tratado comercial firmado nunca”. Ordenaría dar el calificativo de “manipulador de moneda” a China, con las sanciones que eso lleva consigo.

Y pondría en marcha una reforma fiscal, transformadora -que nos haría crecer al 4%. Eso por citar solo algo de lo más sonado. Pues bien aquí estamos en el día 101 de la “Trumpresidencia”, y resulta que dejar sin programa de salud a 24 millones de estadounidenses en un día no era tan fácil como Trump creía, y no se ha podido hacer. Entre otros detalles, muchos de sus votantes se han percatado -“ahora”-, que echar abajo el sistema de salud era quedarse ellos mismos sin sistema de salud, y están perplejos, llamando como locos a sus representantes en el Congreso, para entender de qué va la cosa. Para construir el muro -solo para echar a andar- se necesitan unos 20.000 millones de dólares, -el coste total podría rebasar los 50.000 millones, según a quien pregunten ustedes-. Trump ha empezado a pedir partidas presupuestarias al Congreso, y claro estos no sin motivo preguntan: “que para qué hace falta dinero, si lo va a pagar en México”.

En cuanto al NAFTA, Trump nos ha contado vía tuit, que “lo iba a echar abajo ya este miércoles pasado por la mañana”, pero por la tarde le llamaron por teléfono los Presidentes de México y Canadá, y “como son majos, y le caen bien”, “pues va a ver si se puede renegociar y no hace falta cerrarlo”. Sin comentarios. Por lo que se refiere a que China iba a ser declarada manipuladora de su moneda, “por estar devaluando su valor para hacer más competitivas sus exportaciones”, alguien ha debido explicar al Sr. Presidente que China más bien lo que venía haciendo, -si acaso-, era justo lo contrario, es decir intentar que su moneda se revaluase para frenar la continua salida de capitales domésticos de los últimos tiempos. Y bien “con todo el morro”, como dicen en mi tierra, Trump, le dijo a The Wall Street Journal que tras haber hablado con Xi-Jinping –que por cierto, “le cae fenomenal”, y que además tiene la sensación de que, “tambien a Xi, él le cae fenomenal”-, pues “que para nada”, que China no es manipuladora de su moneda como él creía, “y que ya no hay que hacer nada al respecto”. Finalmente está el tema de la reforma tributaria “transformadora”, y la primera que se pondría en marcha desde los años ochenta.

Bueno ahí también las cosas como con el “Obama Care” han resultado ser “un poco más difíciles de lo que tenía en mente Trump y su peculiar entorno”. Y el pasado miércoles, -¡que día tan intenso!-, Los chicos “Goldman-Trump-Sachs”, Gary Cohen y Steven Mnuchin, en una alucinante rueda de prensa, que quedará para los anales de la historia, nos pasaron en “un borrador de un folio”, lo que podría ser obviamente no una reforma fiscal, sino como mucho un apresurado corte de impuestos, que sin entrar en más detalles de momento, tendría la cualidad de disparar a lo bestia el déficit de este país. Preguntados acerca del pequeño detalle del déficit, contestaron que se va a crecer un 3%, y que el crecimiento mayor cambiará todo.

Pero el principio de la realidad se impuso en Wall Street, y las bolsas que habían tenido récords espectaculares de tres dígitos el lunes y martes, -gracias a la victoria de Macron en Francia y alrecord del Nasdaq-, terminaron en rojo y con los ojos a cuadros, por lo visto y oído. Vamos que resumiendo, se agradece que Trump no haya dejado sin sistema de salud a 24 millones de personas; que tampoco haya echado abajo el NAFTA; que no haya acusado formalmente a China de devaluar su moneda, -sobre todo por el ridículo mundial que hubiese supuesto-. Y en cuanto al tema fiscal, pues seguramente lo mejor sea tener solo ese “borrador de un folio”. Feliz Semana.

Página 1 de 49