Alvaro Pereyra

Alvaro Pereyra

Director, Sinopsis Bursatil
Domingo, 17 Junio 2018 16:38

EL MERCADO ESTA SEMANA

Independiente del cambiante escenario monetario de los países desarrollados, del voluble bosquejo del sector telecomunicaciones en Estados Unidos, del convulsionado mercado cambiario en la región latinoamericana, el sosegado encuentro político estadounidense – norcoreano y el inicio formal de una guerra comercial chino-estadounidense, todo aquello ocurrido en los últimos días, los principales índices accionarios estadounidenses mantuvieron pivotes técnicos de corto plazo con el Dow sustentando los 25,000 puntos, el S&P 500 orbitando alrededor de 2,775 puntos y el Nasdaq alcanzando su máximo histórico de 7,761 puntos para ceder marginalmente hacia el cierre de la semana hacia 7,746 puntos fijando el pivote en torno a 7,750 puntos en un entorno donde el índice de volatilidad cerró la semana falsamente por debajo de 12 puntos como si nada hubiese cambiado en el escenario base con el cual venía operando el mercado y el inicio del segundo semestre fuese similar a aquel registrado en semanas anteriores.

Sin embargo, esta transición semestral pudo verse netamente afectada en las últimas horas producto del “quadruple witching”, fecha en que expiran los futuros y opciones de toda índole bursátil durante el tercer viernes del último mes de cada trimestre, evento ocurrido el pasado viernes 15 de junio. Puede que ahora, quedando prácticamente dos semanas más para el cierre del segundo trimestre, el mercado bursátil vaya asimilando que la Reserva Federal empezará un ciclo de alzas de tasa más agresivo, el Banco Central Europeo vaya gradualmente poniendo fin a su programa de liquidez extraordinario, las autoridades japonesas vayan ajustando su programa monetario y el cuadrilátero comercial entre Estados Unidos con Canadá, China, Euro Zona y México terminará generando daño dada la incertidumbre que gatillará en los sectores exportadores y de manufactura a nivel mundial.

En este mismo entorno vimos como la tasa soberana a 10 años punta a punta mostró poco cambio cerrando en 2.92% mientras que el precio del petróleo se desajustó -1.8% hacia US$64.4 el barril quedando a la espera del conjunto de reuniones que se llevarán a cabo en los próximos días en antelación al anuncio que realizarán los países de la OPEP junto con Rusia donde se estima que éstos acordaran aumentar la producción en 500 millones de barriles por día (MMbd) manteniendo, por ende aún la restricción de producción en 1.3 MMbd, entrando al segundo semestre del año, con el afán de dejar al precio del crudo levemente por encima de US$60 el barril en la segunda mitad del año después de que este promediase US$65 el barril registrando un aumento del 30% en relación al precio promedio registrado durante el primer semestre del año anterior.

Por el frente empresarial tras que la justicia federal aprobase la mega fusión entre AT&T y Time Warner el pasado martes 12 de junio sin restricción de venta de activos alguna, AT&T pagó los US$85 mil millones en un santiamén, cerró la transacción y el pasado viernes tomó control cambiándole el nombre a WarnerMedia y reemplazando al saliente CEO de ésta última, sin dejar espacio para litigios adicionales por parte del Departamento de Justicia, quien enredó la transacción clamando que la fusión limitaría la competencia en contra de los usuarios. Inmediatamente, Comcast gestionó una oferta en efectivo de US$65 mil millones por los activos de entretención de 21st Century Fox, pagando un premio del orden de 19%, por encima de los US$52 mil millones que había ofertado Disney a finales del año anterior pagando la compra con acciones propias. Esta semana veremos si es que Disney opta por dejar de lado la compra o genera una escalada alcista en el precio de los activos de la industria la cual estará gatillando una serie de adquisiciones y fusiones en el cambiante entorno que se viene gestando.

Por otra parte, tras que el pasado viernes Estados Unidos anunciase la imposición tarifaria a US$50 mil millones (en dos fases partiendo con aranceles de 25% a 818 productos chinos, por un valor de US$34 mil millones a partir del próximo 6 de julio, y otros 284 productos por un monto adicional de US$16 mil millones que aún quedarán pendientes de análisis), el gobierno chino inmediatamente anunció una lista de 545 productos estadounidense, por un valor de US$34 mil millones, que estarán sujetos a los mismos aranceles entrando al segundo semestre del año (6 de julio) y otro centenar de productos por US$16 mil millones quedando a la espera de la decisión estratégica que seguirá la administración Trump sin que ninguna de las partes haya optado por fijar reuniones bilaterales para desescalar las tensiones comerciales. Además, la semana que viene se suma la represalia tarifaria que impondrán Canadá y la Euro Zona en función de las tarifas al acero y aluminio introducidas por el gobierno estadounidense hace sólo un par de semanas atrás.

A su vez, ya en el olvido parecería haber quedado la reunión entre los mandatarios de Estados Unidos, Donlad Trump, y Corea del Norte, Kim Yong-un, quienes acordaron un proceso de pacificación y desnuclearización en la península coreana, marcado un evento histórico para ambos países y la región. Finalmente, no podemos dejar de mencionar el brusco movimiento que registró la paridad cambiaria argentina desembocando una crisis política que obligó al gobierno a asignar un cambio en la presidencia del Banco Central de Argentina mientras que en Brasil las autoridades tuvieron que intervenir bruscamente para evitar otro proceso de depreciación del real frente al dólar a aquel ocurrido hace sólo una semana atrás. Entre medio otros bancos centrales como los de China y Rusia optaron por mantener sus programas monetarios intactos en un entorno donde el escenario base incluye una depreciación de sus paridades cambiarias a medida que Estados Unidos continúa con el ciclo de alzas de tasas.

En el frente monetario desarrollado, fue la Reserva Federal (FED) quien dio el puntapie inicial por parte de los países desarrollados formalizando la segunda alza de 25 puntos base en el año, dejando la tasa de instancia monetaria en 2%, para luego delinear dos alzas más en lo que resta del año de igual magnitud (septiembre y diciembre) cerrando el 2018 en 2.5%. A su vez, el instituto emisor, anunció por lo menos tres alzas adicionales (de igual magnitud) en el 2019 y una para el 2020 en un entorno donde la economía se expande 2.8% (2018), 2.4% (2019) y 2% (2020) los años que vienen bajo el entendimiento que la tasa de desempleo se mantiene estructuralmente baja en torno a 3.5% y la inflación simétricamente anclada cercana a 2% durante el periodo antes mencionado. Además, el comunicado fue reducido en tamaño drásticamente y la FED anunció que a partir del 2019 el Presidente, Jerome Powell, intervendrá verbalmente tras cada reunión de política monetaria por ende ocho veces en vez de cuatro como lo venían haciendo sus antecesores.

En el frente europeo el Presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunció que el programa de liquidez tendrá fin de manera escalonada en el segundo semestre del año manteniéndose las compras mensuales de €30 mil millones hasta septiembre para reducirse hacia €15 mil millones mensuales durante el cuarto trimestre del año y sin más compras adicionales de bonos el año que viene. Además, el BCE anunció que la tasa se mantendrá en cero hasta por lo menos mediados del año 2019 siempre y cuando las macroeconómicas cifras los justifiquen. Por su parte las autoridades monetarias de Japón optaron por no realizar cambios en su programa monetario dejando su tasa en -10 puntos base, la tasa a 10 años anclada en cero y la expansión monetaria en ¥80 billones (US$725 mil millones) anuales. Sin embargo, puede que, en la segunda mitad del año, la política de mantener la tasa a 10 años anclada sufra modificaciones ante la mayor actividad económica que viene registrando el país, algo que eventualmente tendrá una incidencia sobre el programa de liquidez japonés, en línea con el dictamen de la FED y el BCE.

Entre medio de este cambiante entorno monetario las autoridades monetarias chinas optaron por dejar su tasa de instancia en 4.35%, a pesar de que el mercado bursátil chino se ha desajustado -15% desde principios de año y los indicadores de actividad muestran una gradual desaceleración económica, mientras que el Banco Central de Rusia mantuvo su tasa en 7.25% señalando que la inflación podría subir transitoriamente por encima de 4% entrando al 2019, esperando tal vez un desenlace cambiario más pronunciado en la segunda mitad del año.

En el hemisferio sudamericano el pasado jueves vimos como el real brasileño se depreció abruptamente hacia BR$3.81 para terminar la semana en BR$3.73, más en línea con el techo cambiario implícito que fijaron las autoridades monetarias brasileñas para mantener su paridad anclada cercana a BR$3.70 anunciado que el programa de intervención cambiario se prolongará por otra semana más. El Banco Central de Brasil tendrá que dar explicaciones esta semana que viene ya que sostendrá su reunión mensual de política monetaria. Entre tanto, tras que el Banco Central de Argentina (BCRA) mantuviese se tasa de instancia en 40% el pasado martes, la depreciación del peso argentino fue aún más dramática permitiendo que esta sobre pasase AR$28 siendo que la meta cambiaria había sido fijada en AR$25. En lo que vamos del año el peso argentino se ha depreciado 51% y sólo en la semana se depreció casi otro 11%, a pesar de la aprobación del FMI a una línea de crédito de US$50 mil millones donde ésta habría exigido la flotación cambiaria argentina. Entre medio de esta crisis cambiaria fulminante el Presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, presentó su renuncia siendo reemplazado inmediatamente por Luis Caputo quien estaba a cargo del Ministerio de Finanzas. A este punto, y como suele ocurrir en este tipo de crisis, daría la impresión que la terapia de shock económico vía la paridad cambiaria desembocará en un proceso de inflación más agudo y una contracción económica nuevamente a medida que el FMI entrega liquidez (US$15 mil millones) para evitar otro salto discrecional en el peso argentino.     

La semana siguiente el foco estará puesto en la reunión de la OPEP y Rusia junto con la decisión de política monetaria que estará ejerciendo el Banco Central de Inglaterra en un entorno donde las presiones inflacionarias van tomando tracción lideradas por el repunte en el precio del petróleo. La reunión de los países productores de petróleo OPEP, que se llevará a cabo en Viena el siguiente viernes 22 de junio, será antecedida el 21 de junio, por una reunión formal entre el Presidente ruso, Vladimir Putin, y el Príncipe de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, donde se estima que podrían acordar aumentar la producción en 500 mil barriles por día para atenuar la menor oferta durante el segundo semestre del año proveniente de Venezuela e Irán. En el frente macroeconómico estadounidense habrá datos relacionados al sector inmobiliario y una serie de empresas incluyendo a Fedex, Darden y Korger que estarán reportando sus resultados trimestrales. En Japón se publicarán los datos de inflación y hacia el cierre de la semana se estarán publicando las lecturas iniciales mundiales de manufactura PMI del mes en curso.
 
 

Miércoles, 13 Junio 2018 11:02

Disparidad Inflacionaria

A pesar del ajetreado entorno político que ha regido en las últimas horas, tras que los lideres de Estados Unidos, Donald Trump, y Corea del Norte, Kim Yong-un, firmasen un acuerdo histórico en pos de una paz duradera en al península coreana y un esperado proceso de desnuclearización del país asiático, los índices accionarios estadounidenses han registrado muy poco movimiento quedando no sólo a la espera de las reuniones de política monetaria que regirán en las próximas horas sino que también a la decisión acerca de la fusión entre AT&T y Time Warner que fue finalmente aprobada ayer, tras el cierre de mercado, por US$85 mil millones sin condiciones por las corte de justicia estadounidenses fijando un precedente para la consolidación de las empresas de telecomunicaciones y medios en lo que resta del año. Fue así como el Dow se ha mantenido en torno a 25,321 puntos, el S&P 500 girando en torno 2,787 puntos mientras que el Nasdaq flotó una vez más hacia su máximo histórico de 7,704 puntos liderado por el sector tecnología. En este entorno el índice de volatilidad (VIX) se ha mantenido cercano 12.4 puntos mientras que la tasa soberana a 10 años ha pivoteado en torno a 2.96% quedando a la espera de la decisión de la Reserva Federal (FED) el miércoles a media tarde para luego dar curso a la intervención formal por parte de su Presidente, Jerome Powell, en un entorno donde las cifras de inflación general y subyacente treparon hacia 2.8% (desde 2.5%) y 2.2% (desde 2.1%), respectivamente. A su vez, los agentes de mercado quedarán expectantes a las decisiones de los bancos centrales de la Euro Zona y Japón que se llevarán a cabo el jueves donde no se espera cambios relevantes. En el frente emergente, el Banco Central de Argentina no sólo mantuvo su tasa de instancia en 40% el día de ayer, sino que optó una vez por intervenir su paridad cambiaria en pos de anclarla cercana AR$25 después de que ésta se encumbrase por encima AR$26 (actualmente en AR$25.75). Por su parte en China el otorgamiento de nuevos créditos se expandió 12.6% (desde 12.7%) quedando esta noche a la espera de los indicadores de actividad económica del mes anterior esperando un crecimiento en ventas retail de 9.5% y una expansión en la producción industrial de 6.8%. En India la producción industrial se expandió del orden de 4.9% (desde 4.4%) mientras que el dato de inflación lo hizo en 4.9% (desde 4.6%). En México anoche, durante largas horas, pudimos escuchar los últimos planteamientos de los candidatos presidenciales siendo el último debate televisivo quedando ahora a la espera de los comicios el próximo 1 de julio donde Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lleva una amplia delantera electoral. Finalmente, por el lado corporativo en Europa se realizó la colocación primaria de la empresa de sistemas de pago Ayden alcanzando una valorización de US$14 mil millones, excediendo con creces la demanda del papel.    

Habiendo denotado aquello, lo que si llama la atención entrando al mes de junio es el dispar comportamiento inflacionario que se viene registrando a nivel mundial con algunos países registrando el aumento en el precio del petróleo, actualmente en US$66 el barril, mientras que otros reflejando la reciente y abrupta depreciación de sus paridades cambiaras. Aún así, por ahora, parecería que hay grados monetarios de latitud sin que muchos tengan que adoptar medidas en pos de anclar sus expectativas de inflación, sin embargo, algunos de los bancos centrales están siendo más cautos al momento de anunciar nuevas medidas.

Por ejemplo, en Estados Unidos la inflación de mayo subió hacia 2.8% (desde 2.5%) y la inflación subyacente, aquella que excluye los precios de los alimentos y energía, lo hizo marginalmente hacia 2.2% (desde 2.1%). Este repunte se traducirá en que el miércoles la FED no sólo subirá su tasa de instancia monetaria hacia 2%, en 25 puntos base, sino que delineará más alzas en lo que resta del año a través de sus estimaciones macroeconómicas.

Entre medio en la Euro Zona la inflación del mes anterior trepó rápidamente impulsada por los precios energéticos hacia 1.9% (desde 1.2%) mientras que el dato subyacente lo hizo hacia 1.1% (desde 0.7%). Aún bajo este escenario, con mayores presiones inflacionarias, es poco probable que el jueves el Banco Central Europeo adopte un recorte en su programa de liquidez, en particular por el riesgo que conlleva un posible desanclaje en las tasas soberanas periféricas y la desaceleración macroeconómica regional registrada en semanas recientes. Entre tanto en el Reino Unido la lectura inflacionaria se mantuvo en 2.4% sin cambio alguno, no obstante, la inflación al productor de entrada fue de 9.2% (desde 5.3%) mientras que la de salida fue de 2.9% (desde 2.7%), revirtiendo tendencia pudiendo dividir al consejo monetaria de dicho país el próximo jueves 21 de junio.   

Por ahora la única excepción a la regla, es Japón donde la situación es más frágil no sólo porque la economía se contrajo en el primer trimestre del año (-0.6%) sino que los datos de inflación dejaron mucho que desear el mes anterior. El dato de inflación general cerró el mes en 0.6% (desde 1.1%), la inflación que excluye alimentos cedió hacia 0.7% (desde 0.9%) mientras que el dato subyacente cedió hacia 0.4% (desde 0.5%), todas cifras muy por debajo de 2% que tienen como objetivo las autoridades monetarias de Japón (BOJ).

Finalmente, en China la inflación del mes anterior se mantuvo en 1.8% por segundo mes consecutivo, sin embargo, la inflación al productor trepó hacia 4.1% (desde 3.4%) cambiando el direccionamiento que venía registrando en meses anteriores. Entre tanto la dinámica inflacionaria en India fue al alza tras que la cifra del mes cerrase en 4.87% (desde 4.58%) ratificando con ello la reciente alza en su tasa de instancia hacia 6.25%.

Domingo, 10 Junio 2018 16:31

EL MERCADO ESTA SEMANA

El apetito bursátil registrado hace un par de semanas atrás, por renta variable estadounidense, continuó ejerciendo presión alcista en los índices accionarios locales permitiendo que éstos sobrepasasen umbrales técnicos de mediano plazo en la semana en desmedro del resto de los mercados mundiales a medida que las cifras macroeconómicas estadounidenses ratificaban un mayor dinamismo económico quedando todos a la espera de la bullida intervención política del Presidente Trump con sus colegas del G7 en Quebec, Canadá que por lo demás terminó como era de esperar, con una sobrerreacción presidencial excusándose del comunicado conjunto que debían emitir todos los países el pasado sábado mientras que Trump se dirigía a Singapur para sostener la tan ansiada cumbre política con el Premier norcoreano Kim Jong-Un, el martes 12 de junio que viene.

Fue en este entorno que los índices accionarios estadounidenses promediaron retornos del orden de +1.9% en la semana acumulando en lo que vamos del mes de junio alzas promedio de +3% a medida que el índice de volatilidad bursátil (VIX) cedía hacia 12.2 puntos ratificando el menor nerviosismo que se viene plasmando localmente. Entre tanto la tasa soberana a 10 años registró movimientos casi sincronizados con el precio del petróleo cerrando la semana en 2.95%, ello porque a medida que el precio del petróleo cedía las expectativas de inflación también se ajustaban a la baja. En este contexto vimos como el precio del petróleo cedió hasta casi US$64 el barril para cerrar la semana en US$65.50 quedando a la espera a la reunión semestral que sostendrán los miembros de la OPEP junto con Rusia el próximo 22 de junio donde se espera que éstos decidan aumentar la producción mundial después de haberla restringido del orden de 1.8 millones de barriles por día desde principios del año 2017.

A su vez, vimos como el precio del cobre repuntó +6.8% en la semana cerrando en US$3.30 la libra frente a una posible huelga del mayor productor de cobre en el mundo y cierre de cupríferas en India. Finalmente, aun cuando el dólar mostró poca volatilidad en relación al euro y yen, las monedas emergentes vienen reaccionando frente a un profundo remolino inadvertido que se viene fraguando y generará un desmán eventualmente, tema que abordaremos en mayor detalle a continuación. Fue así que la paridad euro-dólar cerró la sesión levemente por debajo de €1.18 mientras que la relación dólar-yen lo hizo en ¥109.5. Sin embargo, el mercado cambiario emergente registró movimientos bruscos que llevaron a acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) (Argentina), intervenciones verbales y formales por parte de distintas autoridades monetarias (Brasil) y alzas adicionales en las tasas de instancia monetaria (India y Turquía), todo con el afán de detener las depreciaciones de sus monedas. Esta semana fue el turno de Brasil donde el real en cuestión de días se encumbró hacia BR$3.94 desde los BR$3.72 registrado a finales del mes de mayo para luego el pasado viernes apreciarse drásticamente hacia BR$3.71 frente a una intervención aguda por parte de las autoridades monetarias y financieras de dicho país.

En cualquier pasado reciente las autoridades monetarias de los países emergentes y aquellos de los periféricos europeos, frente a los movimientos de sus paridades cambiarias y tasas de mediano a largo plazo, hubiesen por lo menos sugerido controles de capital a los flujos financieros especulativos o golondrina que son los que inicialmente generan toda la convulsión inicial que puede eventualmente gatillar en crisis financiaras focalizadas. Sin embargo, éstas autoridades han estado ya sea somnolientas o alternativamente cautas dado el entorno comercial que se viene gestando a nivel mundial, simplemente porque una buena parte de los capitales golondrina pertenece a la fastuosa industria financiera estadounidense (hedge funds).

Puede que las autoridades de dichos países (Argentina, Brasil, India y Turquía entre otros que han visto cambios sustanciales en sus paridades cambiarias) se hayan abstenido de intervenir para no generar una guerra comercial con Estados Unidos. Puede que al imponer controles de capital la administración Trump argumente que ello tiene incidencia sobre la estabilidad financiera del sistema estadounidense, y por ende de seguridad nacional, y ello gatille en una guerra comercial, ya que hay una estricta relación entre el sistema financiero mundial y el comercio internacional global. Es asi que el pasado viernes después de que el real se depreciase casi 5% en cuestión de días, a pesar de la intervención cambiaria que había realizado el Banco Central de Brasil (BCB), este viernes pasado la intervención por parte de las autoridades brasileñas incluyó swaps cambiarios del orden de US$3,750 millones ratificando que proveerán US$20 mil millones de swaps la semana entrante con el afán de mantener la paridad cambiaria estable. A su vez, el Presidente del BCB, Ilan Goldfajn, señaló que se utilizaran las reservas internacionales, actualmente en US$382 mil millones, de ser necesario juntamente con todos los instrumentos financieros necesarios para evitar un desanclaje en las tasas largas y credit default swaps, como ha venido ocurriendo en los últimos días. Evidentemente, como argumentarán algunos, el BCB tiene grados de latitud simplemente porque su inflación está en 2.9% y su tasa de política monetaria en 6.5%.

En Argentina las autoridades confirmaron que se había llegado a un acuerdo con el FMI por un préstamo de US$50 mil millones de los cuales US$15 mil millones se desembolsarán en los próximos días. Aún así, el pasado viernes, aún cuando las autoridades del Banco Central de Argentina señalaron que defenderían la paridad cambiaria en ÅR$25 frente al dólar, ésta cerró la sesión por encima de dicho umbral en AR$25.3 cuando el mercado esta trabajando con una paridad de AR$27.5 para finales de año a medida que el FMI instruye medidas de austeridad económica a cambio de los préstamos otorgados. Adicionalmente, el Banco Central de India optó por subir su tasa de instancia monetaria en 25 puntos base hacia 6.25% argumentando que su economía se viene expandiendo de manera más expedita de lo que se estimaba (7.7%) y las presiones inflacionarias van tomando mayor tracción. Ello a su vez en un entorno donde la rupia se ha depreciado desde INR$63.5 hacia INR$67.5 en lo que vamos del año. Finalmente, en este mismo entorno el Banco Central de Turquía optó, una vez más, por subir su tasa de instancia monetaria en 125 puntos hacia 17.75% en pos de anclar la depreciación de la lira viéndose enfrentado a las mismas complejidades que Argentina. El profundo e Inadvertido remolino financiero que se viene gestando no se debe al direccionamiento de las paridades, sino que a la rapidez con las cuales se vienen suscitando. Por ahora parecería que el instrumento necesario para controlar la rapidez cambiaria, que se ha utilizado en el pasado, siendo éste el control de capitales, esta fuera de la mesa ya que podría engendrar problemas comerciales con la imposición de tarifas por parte de la administración Trump. Por ahora faltará saber si es que Colombia, México, Polonia y/o Sud África son los siguientes países que estarán sujetos a éste movimiento cambiario.

En el frente geopolítico comercial, desde el avión a Singapur, el Presidente Trump decidió marginarse del acuerdo que estaría subscribiendo Estados Unidos con sus principales aliados del G7 tras que el dueño de casa del evento, el Primer Ministro canadiense, Justin Trudeau, decidiese esgrimir su malestar con Estados Unidos una vez que Trump se retirase a media jornada del sábado pasado en un entorno donde Trump ya lo había insultado por el tema tarifario comercial relacionado con el acero y aluminio. Ahora, el foco estará puesto en la histórica cumbre que se llevará acabo entre Trump y Kim Yon-un en búsqueda de un proceso de desnuclearización regional donde el mandatario estadounidense podría quedarse más días si es que el avance de las negociaciones, de una pacificación regional, va en la dirección adecuada, según el mismo Trump. Sin embargo, puede que el desenlace sea corto y sin los resultados deseados dado el temperamento de ambos mandatarios aún así el mundo estará expectante ya que este es un bastión de la guerra fría que jamás fue resuelto pudiendo ser el primer paso formal hacia la unificación de las coreas.

Habiendo señalado aquello en Estados Unidos el otorgamiento de créditos de consumo fue de US$9,300 millones cifrando muy por debajo de los US$14 mil millones que tenía contemplado el mercado mostrando con ello una expansión de sólo 4.8% con relación a igual mes del año anterior. Entre tanto las peticiones iniciales de desempleo semanales se mantuvieron bajas girando en torno a 222 mil, cifra que ratifica el buen desempeño del mercado laboral estadounidense. En Alemania la producción industrial se desaceleró hacia 2% (desde 3.9%) mientras que la lectura en Francia mejoró marginalmente hacia 2.1% (desde 1.9%). En China la inflación del mes anterior se mantuvo en 1.8% por segundo mes consecutivo, sin embargo, la inflación al productor trepó hacia 4.1% (desde 3.4%) cambiando el direccionamiento que venía registrando en meses anteriores.

Esta semana no sólo estará enfocado en la reunión que sostendrán Trump y Jong-un sino que aquel mismo 12 de junio se espera que la corte dirima la compra de Time Warner por parte de AT&T pudiendo ello desencadenar una serie de eventos corporativos que incluyen otras adquisiciones presentadas en meses recientes en la industria. Aquella misma noche se sostendrá, a su vez, el último debate presidencial en México. Ello luego dará curso a la reunión de política monetaria de la Reserva Federal (13 de junio) que incluye la intervención de su Presidente, Jerome Powell, quien delineará las nuevas estimaciones del instituto emisor para el segundo semestre del año. Al día siguiente los Bancos Centrales de la Euro Zona y Japón estarán dictaminando política monetaria (14 de junio) quedando a la espera de los comicios presidenciales de Colombia el siguiente domingo 17 de junio. Entre medio de lo mencionado anteriormente se estarán conociendo los datos de inflación de Estados Unidos, Euro Zona, Reino Unido, Japón e India entre otras estadísticas macroeconómicas. A su vez, el resto del mundo estará, por un mes, enfocado en el Mundial de Futbol en Rusia partiendo este siguiente jueves 14 de junio.

Miércoles, 06 Junio 2018 10:50

Radiografía Mundial

En el transcurso de las últimas horas el índice accionario estadounidense S&P 500 se encuentra testeando el umbral técnico de 2,750 puntos (actualmente en 2,748 puntos) a medida que el índice de volatilidad bursátil (VIX) va cediendo hacia 12.5 puntos y la tasa soberana a 10-años pivotea en torno 2.94%, altamente impactada por las expectativas de inflación las cuales se vienen moviendo directamente en función con el precio del petróleo el cual parecería que ha encontrado sustento en US$65 el barril. Por su parte ayer vimos un repunte extraordinario en el precio del cobre acumulando un retorno en lo que vamos de la semana de +4% hacia US$3.21 la libra dadas posibles huelgas laborales que podrían producirse en Chile y el cierre de operaciones en India en un entorno donde la paridad euro dólar se ha mantenido en €1.17 y la relación dólar yen ha trepado marginalmente por encima de ¥110. Esta relativa calma bursátil se esta dando en un entorno donde la economía estadounidense viene mostrando signos de una re aceleración económica histórica, la Eurozona y Japón se están desacelerando, algunos países emergentes se vienen contrayendo y otros gestionando intervenciones cambiarias para evitar mayores presiones inflacionarias acompañados de caídas en los precios de los commodities energéticos y agrícolas todo aquello de la mano de una guerra comercial que va tomando vuelo quedando todos a la espera de la reunión que sostendrán el Presidente Trump con el Premier norcoreano Kim Jong-un la semana que viene (12 de junio).

En el frente empresarial, los crecimientos en ventas (8.5%) y utilidades (19%) para las empresas del S&P 500 durante el segundo trimestre del año serán nuevamente robustos liderados por el sector energético y tecnológico a medida que los precios de las principales acciones tecnológicas estadounidenses van alcanzando nuevos niveles históricos acompañados de un repunte en los precios de las acciones de retail en desmedro del aquejado sector financiero. Aún en este entorno Facebook continuará dando explicaciones del porque llegó a acuerdos comerciales con cuatro empresas chinas de celulares que habían sido identificadas por el gobierno estadounidense como problemáticas. Aún así, en este cambiante entorno macroeconómico, el Banco Mundial proyectó el crecimiento global para éste y los siguientes tres años en torno a 3% (3.1% para el 2018) reduciéndole el perfil a lo que viene gestándose en varios países emergentes en meses recientes argumentando, a su vez, que sus estimaciones no contemplan un deterioro sustancial en el ámbito comercial aún cuando ayer el gobierno mexicano anunciase tarifas de 20% a productos estadounidenses y el mismo gobierno estadounidense, aparentemente, rechazó la propuesta china de compras adicionales de US$70 mil millones en productos agrícolas y manufacturados estadounidenses en pos de evitar la introducción estadounidense de tarifas el 15 de junio.

A este punto con la mayoría de los principales datos de actividad económica y laboral publicados en horas recientes en Estados Unidos no hay duda alguna que la economía estadounidense ha tomado mayor tracción en el segundo trimestre del año tras que la lectura compuesta ISM alcanzase 58.6 puntos (desde 56.8 puntos) y el dato PMI de servicios cerrase el mes de mayo en 56.8 puntos (desde 54.6 puntos). A su vez por primera vez desde que se tiene registro, el índice de oportunidades laborales a desempleados superó la lectura de 1 ratificando que hay una mayor demanda laboral en la economía estadounidense, algo que eventualmente generará presiones inflacionarias. Es en este entorno económico más robusto que la Reserva Federal (FED) estará subiendo su tasa de instancia monetaria el siguiente miércoles 13 de junio en 25 puntos base hacia 2%.

En la Eurozona y Japón los datos de actividad manufacturera y de servicios ratifican una desaceleración que en ambos casos vienen acompañadas de una menor demanda y otorgamiento de créditos. Las cifras macroeconómicas que se han publicado en días recientes dan fe de aquello haciendo poco probable que las autoridades monetarias de ambos (Banco Central Europeo (BCE) y Banco Central de Japón (BOJ)) adopten cambios a sus programas monetarios la semana siguiente. De hecho, dado el desajuste registrado en los mercados soberanos de España e Italia en semanas recientes, es muy probable que el BCE mantenga su programa de liquidez en €30 mil millones mensuales hasta finales de año en pos de anclar las tasas regionales.

En el mundo emergente, ayer vimos como las paridades de Brasil y México se desanclaron generando mayor incertidumbre regional. En Brasil aún cuando las autoridades monetarias decidieron intervenir el mercado cambiario el real brasileño sobre pasó el umbral de BR$3.80 por dólar ello tras que el PMI compuesto entrase en fase contractiva situándose en 49.5 puntos. A este mundo emergente en contracción se suman el sector manufacturero ruso (49.8 puntos), el sector servicios de la India (49.6 puntos) y Sud África donde el sector privado registró una lectura de 50 puntos y su economía se contrajo del orden de -2.2% durante el primer trimestre del año. Entre medio, vimos como el peso mexicano se depreció hacia MXN$20.45 por dólar desde MXN$18 a mediados de abril. Ello tras que ayer el gobierno mexicano anunciase la imposición de tarifas a productos importados estadounidenses del orden de US$3 mil millones incluyendo productos agrícolas y manufacturados poniendo en duda el avance del TLCAN que se viene renegociando en meses recientes. En este mismo frente en Argentina las estimaciones de fin de año apuntan a una paridad cambiaria de AR$27.5 siendo que las autoridades tienen un techo máximo de AR$25 por dólar, umbral que podría quebrarse en cualquier momento ya que la paridad se encuentra ad portas de dicho nivel. Por ahora en Turquía parecería que la paridad cambiaria quedará expectante a la decisión que adoptarán sus autoridades monetarias el jueves tras que éstas subiesen de manera dramática su tasa de instancia hacia 16.5% (+850 puntos base) a finales de mayo.

Domingo, 03 Junio 2018 16:10

EL MERCADO ESTA SEMANA

A medida que se fue terminando el mes de mayo ocurrieron dos cambios fundamentales en los portafolios de inversión a nivel mundial que debemos destacar y que claramente jugarán un rol en la segunda mitad del año: Por un lado, vimos una salida de flujos fulminante de los países emergentes, en particular del mercado latinoamericano, y por otro, una reasignación de sectores en Estados Unidos donde el sector tecnología toma la delantera en un torno donde el aislacionismo del país se viene registrando en varios frentes incluidos el económico, empresarial, arancelario y político, eventos que se fueron intensificado en días recientes.

Por ahora, con los datos de empleo del mes de mayo, donde la economía generó 223 mil nuevos empleos y la tasa de desempleo cedió hacia 3.8%, ratificando el robusto dinamismo económico del país, con la Reserva Federal (FED) de Atlanta cifrando el crecimiento de este segundo trimestre del año en 4.8% el pasado viernes, parecería que hoy el motor económico estadounidense es el único que viene rugiendo a todo cilindro. En el frente empresarial, el crecimiento en ventas y utilidades durante el primer trimestre del año fue de 8.3% y 24.6%, respectivamente, proyectándose un crecimiento de 8.6% en ventas y 18.8% en utilidades para el trimestre en curso en relación a igual trimestre del año anterior, con ello demarcando un crecimiento en los flujos empresariales sin precedente en toda la post crisis y muy lejano de lo que viene ocurriendo con las empresas de otros países desarrollados.

A su vez, la actividad de adquisiciones y fusiones sigue en extraordinario pie con las empresas estadounidense no sólo creciendo inorgánicamente, sino que también, éstas, ejerciendo programas de recompra de acciones propias con el exceso de caja que han repatriado en meses recientes. El tercer frente de aislacionismo emanó en la semana tras que la administración Trump decidiese extender las tarifas al acero y aluminio, de 25%  y 10%, respectivamente, a sus principales socios comerciales a partir del 1 de junio incluyendo a Canadá, Euro Zona y México.

Por su parte, las negociaciones llevadas a cabo en China, en horas recientes, terminaron con amenazas tras que el gobierno estadounidense, a través de varios canales, anunciase que la tregua que se había declarado hace un par de semanas atrás había llegado a su fin y que a mediados de mes el gobierno estaría anunciando los productos chinos, por un monto de US$50 mil millones, que estarían sujetos a aranceles del orden de 25% sin que tampoco se haya llegado a ningún tipo de acuerdo como resolver el impasse con la empresa de telecomunicaciones china ZTE.

Finalmente, el cuarto elemento aislacionista emana del frente político/diplomático donde seis ministros de finanzas del G7 (incluyendo a Alemania, Canadá, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido) formalizaron un comunicado argumentando preocupación y desanimo tras que el gobierno estadounidense decidiese imponer aranceles de manera indiscriminada a todos. Todo aquello antes de que los siguientes 8 y 9 de junio los mandatarios de dichos países, incluyendo a Estados Unidos, sostengan reuniones del G7 en Charlevoix, Quebec, donde el eje central serán la guerra arancelaria que se viene forjando tras que gobiernos los gobiernos de Canadá, Euro Zona y México anunciasen que estarán adoptado represalias arancelarias a productos y servicios estadounidenses.

Fue en este entorno, que vimos como los índices accionarios estadounidenses promediaron alzas de +4% en el mes de mayo (incluyendo el primer día del mes de junio) mientras que los latinoamericanos cedieron en promedio -6.7%. Entre tanto vimos que el rally mensual, dentro de Estados Unidos, fue liderado por el sector tecnológico que rentó casi +10% mientras que los sectores menos apetecidos fueron el financiero y  los utilities. Lo que si llamo la atención en días recientes fue que a pesar del desajuste en el precio del petróleo, registrando una caída del orden de -4% cerrando la semana en US$65.70 el barril, las acciones de dicho sector se fueron al alza lideradas por Exxon que subió +4%.   

Habiendo expuesto lo anterior debemos destacar el inusual comportamiento que viene registrando el sector financiero estadounidense. Si tomamos una muestra de las principales acciones financieras dentro del Dow nos daremos cuenta que algunas, como las de Goldman Sachs, se han devuelto hasta niveles registrados hacia octubre y noviembre del año anterior. Ello en un entorno donde las tasas largas han subido, la economía ha tomado mayor tracción y se han anunciado dos cambios legislativos a favor de la industria. Por un lado, se modificó la legislación Dodd-Frank reduciendo parte de las exigencias impuestas tras la post crisis y esta semana, por otro lado, la FED, juntamente con el resto de las agencias regulatorias del sistema financiero estadounidense, propusieron simplificar la Regla Volcker dando paso a un cambio en el cual dichas instituciones ahora podrán ampliar el uso de su capital propio con el afán de dar liquidez al sistema financiero. Por ende, todo lo mencionado con anterioridad debiese generarle mayores ingresos esperados a dicha industria, algo que no se ha visto reflejado en el comportamiento bursátil del sector. De hecho esta semana la mayoría de los principales papeles bancarios sufrieron ajustes de magnitud como por ejemplo Bank of America (-2.5%), Citigroup (-1.7%), Goldman Sachs (-2.8%), JP Morgan (-2%) y Morgan Stanley (-3.4%). Puede, como habrán señalado algunos, que el brusco movimiento en las tasas europeas la semana anterior, haya generado incertidumbre, sin embargo, la banca estadounidense tiene poca exposición al mercado soberano europeo. Puede que el anuncio acerca de la división estadounidense del Deutsche Bank se haya transmitido al resto de la industria financiera dado el tiempo que la institución fue clasificada como “problemática” hace casi un año atrás por la misma FED. Finalmente, puede, como viene argumentando Morgan Stanley, que la economía este entrando en la última fase del ciclo económico impulsada netamente por el recorte de impuestos y el aumento en el gasto fiscal a pesar del deterioro (marginal) que vienen registrando las carteras crediticias. Ya vimos como las ventas automotrices se desaceleraron nuevamente producto del restringido otorgamiento de crédito a dicho sector por la banca tradicional buscando con ello reducir el deterioro de sus carteras crediticias.   

En Estados Unidos no hay duda alguna que el instituto emisor procederá con un alza  adicional de 25 puntos base llevando la tasa de instancia monetaria hacia 2% el siguiente 13 de junio. Ello tras que la economía generase otros 223 mil nuevos empleos durante el mes de mayo, la tasa de desempleo se mantuviese en 3.8% por segundo mes consecutivo y las presiones inflacionarias salariales subiesen marginalmente hacia 2.7% (desde 2.6%). En lo que vamos del 2018 la economía ha generado del orden de 207 mil empleos promedio por mes lo cual se compara favorablemente con los 182 registrados en promedio durante el año 2017. A su vez, el ingreso personal se expandió del orden de 3.8% (desde 3.6%) mientras que el gasto personal lo hizo en 4.7% (desde 4.4%). Entre tanto la inflación PCE, medida inflacionaria preferida por la Reserva Federal (FED), se mantuvo por segundo mes consecutivo en 2% mientras que el dato subyacente, aquel que excluye los precios de los alimentos y energía, lo hizo en un 1.8%.  En este entorno, con un dinamismo económico más robusto, ayer la FED de Atlanta, a través de su pronóstico denominado GDP Now, cifró el crecimiento económico del segundo trimestre del año en 4.8%, muy por encima de las expectativas de mercado y el 2.2% registrado durante el primer trimestre. Todo aquello no sólo impulsado por una mayor demanda interna, con la tasa de ahorro nacional cediendo hacia 2.8%, sino que también una mayor inversión empresarial.

Sin embargo, puede que parte de este dinamismo económico se vea impactado por el frente comercial tras que Canadá, México y la Euro Zona anunciasen la introducción de aranceles a productos estadounidenses en represalia a la aprobación de tarifas al acero y aluminio importado de dichos países por parte de Estados Unidos.  

En el frente internacional, la activad económica de la Euro Zona mostró un menor dinamismo durante el mes de mayo con el dato de manufactura PMI cediendo hacia 55.5 puntos mientras que la inflación en el mes mayo trepó rápidamente impulsada por los precios energéticos hacia 1.9% (desde 1.2%) mientras que el dato subyacente lo hizo hacia 1.1% (desde 0.7%). En el frente político, los partidos políticos italianos, Movimiento 5 Estrellas y La Liga, lograron formar un gobierno que fue juramentado el pasado viernes mientras que en España dimitió el Primer Ministro, Mariano Rajoy, tras perder el voto censura en el parlamento, formándose un nuevo gobierno de transición política liderado por Pedro Sánchez.  
En el plano emergente, evidentemente el retorno bursátil en mayo acuso recibo de la crisis cambiaria argentina, la brusca depreciación del real brasileño, las inconclusas elecciones presidenciales en Colombia, los debates presidenciales mexicanos en antelación a la votación el próximo 1 de julio y una crisis política sin precedente en Perú, todo aquello contribuyendo a la mayor incertidumbre regional haciendo que los inversionistas buscasen refugio en los mercados desarrollados permitiendo un desajuste promedio del orden de -6.7% de los índices  bursátiles latinoamericanos. 

Finalmente, esta primera semana de junio, el movimiento bursátil dependerá estrictamente de las reacciones que generen el frente político y comercial mundial simplemente porque habrá pocos eventos macroeconómicos y empresariales relevantes hasta el 12 de junio fecha prevista para la reunión bilateral entre el Presidente Trump y el Premier norcoreano Kim Yong-un e inmediatamente después, el 13 de junio la FED estará dictaminando un alza adicional de 25 puntos base en la tasa llevándola hacia 2% y Jerome Powell, el Presidente de la FED, nos entrega un nuevo escenario macroeconómico para lo que resta del 2018.


 

 

 
 


 
 

   









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Miércoles, 30 Mayo 2018 10:42

¿Fundamentos Cambiantes?

Aún cuando en horas del miércoles por la mañana parecería que las distintas clases de activos se encuentran menos agitados el martes los movimientos en los mercados bursátiles mundiales fueron bruscos con los estadounidenses cediendo del orden de -1.1% en promedio, los mercados europeos haciéndolo en -2.1%, los asiáticos reaccionando el miércoles de manera tardía cayendo en -2% los regionales latinoamericanos cediendo casi -2.6%. En los mercados de renta fija el bono soberano estadounidense cedió 16 puntos base para situarse transitoriamente en 2.77% mientras que las tasas de los países periféricos europeos (Portugal, Italia, Grecia, España) mostraron movimientos bruscos como a principios de la década trayendo memorias ingratas para algunos inversionistas sobre expuestos a dicha clase de activos a medida que la intervención monetaria del Banco Central Europeo (BCE) continúa anclando las tasas regionales. El precio del petróleo, frente a una mayor producción de crudo por parte de Arabia Saudita y Rusia cedió hacia US$66.80 el barril y con ello también generando una menor expectativas inflacionarias para el segundo semestre del año.

Finalmente, ante esta mayor aversión al riesgo vimos como el dólar y el yen fueron monedas de refugio a nivel global dejando la paridad euro dólar por debajo de €1.16 y la relación dólar yen en torno a ¥109. Entre medio de este agitado escenario además ayer la administración Trump decidió poner fin a la tregua comercial con China anunciado que el próximo 15 de junio ejecutará la imposición tarifaria de 25% a US$50 mil millones de productos chinos, con ello dislocando una vez más a la contraparte a quien no le temblará la mano reaccionar de manera inmediata de ser necesario.  Sin embargo, el miércoles por la mañana los futuros accionarios van al alza, la tasa soberana a 10 años se ha devuelto hacia 2.84%, el precio del petróleo ha encontrando sustento en US$67 el barril mientras que el dólar parecería que ha dejado de apreciarse por el momento. Para algunos el brusco movimiento bursátil registrado en horas recientes puede que haya sido gatillado por algún mega hedge fund que venía reconfigurando su portafolio de inversión, sin embargo, para otros hay un cambio en los fundamentos con los cuales viene operando la economía mundial generando esta mayor volatilidad bursátil, que seguramente persistirá entrando al mes de junio.

En este contexto, con la confianza del consumidor estadounidense encumbrada en 128 puntos, los precios de los bienes inmuebles, medido por el índice Case & Shiller, expandiéndose del orden de 6.8% y el índice de manufactura de Dallas encumbrado en 26.8 puntos (desde 21.8 puntos) no hay duda alguna que la economía ha tomado mayor tracción en semanas recientes. Según la Reserva Federal de Atlanta el crecimiento estimado para este segundo semestre se mantiene en 4%, cifra que será corregida una vez que el miércoles se publique el dato de empleo privado ADP (187 mil estimado), la segunda revisión del crecimiento del PIB del primer trimestre del año (2.2% estimado) y en el transcurso de la tarde el Libro Beige nos de un pincelazo de la actividad económica del país. Evidentemente, ayer vimos un desplome de la estructura de tasas soberana de mediano y largo plazo gestionada, en parte, por una revisión inmediata de las expectativas de inflación a medida que el precio del petróleo cede. Algo que sumado a comentarios realizados por ejecutivos de Morgan Stanley, de que se había registrado una menor actividad bancaria en el segundo trimestre del año, hizo que la toma de utilidades en el sector bancario estadounidense fuese en promedio -2.5%. Este buen dinamismo aunado los pormenores que vienen registrando otras economías como las de la Euro Zona y otros países emergentes, hace prever que el dólar continuará apreciándose gradualmente en los meses siguientes.

En Europa, a pesar de las recientes preocupaciones políticas que emergen en Italia y España, el sentimiento del consumidor se mantuvo en 112.5 puntos (desde 112.7 puntos). Por su parte en Alemania la tasa de desempleo se comprimió aún más hacia 5.2% (desde 5.3%) mientras que las ventas retail se desaceleración hacia 1.2% (desde 1.7%). Entre tanto en Francia el crecimiento del PIB del primer trimestre fue de 2.2% (desde 2.5%) en línea con las expectativas de mercado. No obstante, tanto la crisis política italiana y el voto de censura al cual estará sujeto el viernes que viene el presidente español, Mariano Rajoy, todo aquello se ha traducido en mayores tasas de interés no sólo en ambos países (Italia y España) sino que las tasas de Portugal y Grecia también han sentido los embates. En Italia se prevé que el presidente, Sergio Mattarella, pueda disolver al parlamento y llamar a elecciones generales a finales de julio poniendo a voto una vez más la posibilidad de que los italianos decidan abandonar de la Comunidad Europea si es que le brindan mayor apoyo a los dos partidos políticos (Movimiento 5 Estrellas y La Liga) que el miércoles están nuevamente tratando de formar un nuevo gobierno. En España, de perder Rajoy, puede que el país tenga que seguir un camino similar al de Italia generando incertidumbre regional. No obstante, en este entorno es poco probable que el BCE adopte nuevas medidas en su siguiente reunión de política monetaria el siguiente 14 de junio.

En el frente emergente, ya vamos por el tercer país que viene adoptando medidas monetarias fuera de protocolo para evitar una mayor depreciación de su moneda, sumándose a Argentina y Turquía, ahora Indonesia que en horas recientes, y por segunda vez en menos de dos semanas, optó por subir su tasa en otros 25 puntos hacia 4.75% argumentando la rápida movida de la rupia. Entre medio vimos como el peso argentino se fue hacia AR$24.86 habiendo quienes están fijándolo por encima del techo de AR$25 fijado por el Banco Central mientras que el real brasileño se encaminó hacia BR$3.73 devolviendo prácticamente todo lo ganado la semana anterior. En el mes el real se ha depreciado del orden de 6.5% frente al dólar. Por ahora en la mira siguen Polonia, Sudáfrica y ahora entran al ruedo otros países como Brasil y Rusia cuyas economías dependen del petróleo.

 

Domingo, 27 Mayo 2018 16:37

EL MERCADO ESTA SEMANA

Aun cuando los principales índices accionarios estadounidenses registraron poco movimiento punta a punta en la semana, con el S&P 500 rentando del orden de +0.3%, girando en torno al techo técnico de 2,725 puntos (actualmente en 2,721 puntos), con el índice de volatilidad (VIX) orbitando en 13 puntos (actualmente en 13.2 puntos), el resto de la clase de activos financieros tuvo una semana más agitada al son de la estrategia diplomática bipolar que está llevando a cabo la administración Trump a medida que nos vamos acercando al cierre del mes de mayo.

Por un lado vimos como la tasa soberana a 10 años cedió 2.93% (-13 puntos base) , el dólares se movió rápidamente otro 1% frente al euro quedando en €1.165 y el precio del petróleo, el pasado viernes, se desplomó hacia US$67.5 el barril acumulando un ajuste de -5.4% en la semana, en línea con lo argumentando en esta misma edición de la semana anterior.

A este punto, y a nuestro juicio, los fundamentos con los que venía operando la economía mundial vienen cambiando a medida que nos vamos acercando al cierre del segundo trimestre del año, reflejando el comportamiento que se viene llevando a cabo a través de una reasignación en los portafolios de inversión. Fue en este entorno cambiante que los mercados europeos cedieron del orden de -1.5% a medida que la preocupación de un disonante gobierno italiano se deja sentir sobre el mercado de renta fija de Italia, España y Portugal como en días de antaño con los spreads de sus bonos soberanos aumentando gradualmente.

Los mercados asiáticos a su vez cedieron del orden de -1.2% en promedio producto de los cambiantes discursos comerciales y diplomáticos que se están llevando a cabo entre China, Estados Unidos, Core del Norte y Corea del Sur. Desde el pasado jueves en que el Presidente Trump anunció que la gestada reunión con el premier norcoreano Kim Yong-un no se estaría llevando a cabo producto de la creciente hostilidad expuesta por el gobierno de dicho país, el sabado los líderes de ambas coreas, Moon Jea-in y Kim Yong-un, respectivamente, sostuvieron una segunda reunión bilateral en la frontera y Trump anunció, en las últimas horas, que la reunión para el 12 de junio en Singapur estaba aún vigente siempre y cuando el discurso entre las partes involucradas se mantuviese a la par.

Entre tanto las negociaciones con china también tuvieron un ir y venir complejo tras que ambos (China y Estados Unidos) anunciasen que ponían tregua a la escalada tarifaria que venían anunciando en meses recientes para establecer un diálogo fluido. Sin embargo, un par de horas después de que China anunciase la reducción tarifaria a la industria automotriz los representantes comerciales estadounidenses iniciaban un análisis para imponer tarifas a la importación de vehículos y respuestas automotrices del orden de 25% bajo el entendimiento que la “seguridad nacional” del país se podría ver impactada, utilizando la misma fórmula para establecer los aranceles al acero y aluminio e iniciar la escalada comercial con China. Ello sin duda alguna generó un malestar con las autoridades de la Euro Zona y Japón dado el impacto que una tarifa de 25% podría tener sobre las ventas de su industria automotriz. Finalmente, los mercados latinoamericanos cedieron del orden de -3.7% (incluyendo a Argentina), dado el claro movimiento en sus paridades cambiarias en semanas recientes, a la que ahora se suma la posible caída en el precio del petróleo, que podría depreciar aún más sus monedas en el corto plazo y con ello añadir mas combustible a la incertidumbre que se viene gestando en los países emergentes, tras el desajuste cambiario en Argentina y ahora el reciente suscitado en Turquia. A su vez hoy domingo se están llevando a cabo los comicios presidenciales de Colombia y el siguiente 1 de julio tendremos las elecciones presidenciales en México, pudiendo nuevamente cambiar la hegemonía política de la región.

A este punto, independiente de los datos macroeconómicos que se publicarán en la semana en Estados Unidos, no debiese haber duda alguna que la Reserva Federal (FED) subirá la tasa de instancia monetaria por lo menos en dos ocasiones más en lo que resta del año, partiendo con 25 puntos base más el próximo 13 de junio y otra alza de igual magnitud en septiembre, dejando una tercera alza de ser necesaria para diciembre. Sin embargo, en este entorno donde se estima que la economía  estadounidense continuará expandiéndose saludablemente con la tasa de desempleo presionada a la baja por un mercado laboral más robusto, hay quienes vienen argumentando que entrando al 2019 la incertidumbre generada por la estrategia comercial y geopolítica bipolar que está llevando a cabo Trump, con economías como las de la Euro Zona y Japón en franca desaceleración y mostrando signos de desinflación, acompañadas de países emergentes que van entrando en crisis casi secuencialmente, el año 2019 podría engendrar un escenario donde la FED no tiene margen de maniobrabilidad y que a principios del 2020 tendría que aplicar una estrategia diferente a la que viene expresando.

Este escenario más convulsionado se dejará sentir sobre los mercados bursátiles durante la primera quincena de junio cuando haya pocos datos macroeconómicos, sin intervenciones verbales por parte de las autoridades monetarias de los países desarrollados y sin anuncios empresariales relevantes dado que la temporada de resultados trimestrales prácticamente llegó a su fin. Por ende, desde el próximo 4 de junio hasta el 13 de junio todo quedando prácticamente supedito a la expiración de las exenciones dadas a varios países hasta el 1 de junio con relación al acero y aluminio, las trilladas negociaciones que se están llevando a cabo con Canadá y México producto del TLCAN, la cambiante marea comercial con China y ahora, nuevamente sobre el tapete, la reunión con Corea del Norte esperada para el 12 de junio. Entre medio las casas de inversión en Estados Unidos están determinando cual será el siguiente país emergente que tendrá que salir a buscar ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) tras que Turquía, siguiendo la formula argentina, tuvo que levantar abruptamente su tasa hacia 16.5% (desde 13.5%) para evitar una mayor depreciación de la lira frente al dólar. Ni Argentina ni Turquía, a pesar de los esfuerzos gestionados en semanas recientes, han podido detener la gradual depreciación de sus monedas quedando ahora en la mira Sud África, Polonia y Brasil (en orden de importancia) como los siguientes candidatos a verse afectados por una masiva salida de inversión golondrina de sus sistemas financieros. Entre tanto, en la semana, los bancos centrales de Corea del Sur y Sud África mantuvieron sus tasas de política monetaria en 1.5% y 6.5%, respectivamente. Por su parte las autoridades colombianas anunciaron un nuevo programa cambiario y la extensión de nuevas líneas de crédito a dicho país por parte del FMI mientras que el Banco Central de Indonesia anunció una reunión de política monetaria extraordinaria para el 30 de mayo bajo el entendimiento de la reciente depreciación de la rupia.      

En Estados Unidos, por el lado macroeconómico el PMI del mes mayo (preliminar) se encumbró hacia 55.7 puntos (desde 54.8 puntos), liderado por un repunte en el sector servicios, y las ventas de viviendas nuevas sumaron 662 mil en términos anualizados, con los inventarios disponibles en 5.4 meses. Sin embargo, las peticiones iniciales de desempleo treparon hacia 234 mil (desde 211 mil), los precios de los bienes inmuebles medidos por el FHFA se desaceleraron hacia 6.7% (desde 7.4%) y las ventas de viviendas usadas en términos anualizadas (5.46 millones de unidades) se movieron lateralmente a medida que las tasas hipotecarias van al alza. Además, a través de las actas de su última reunión de política monetaria la FED argumentó, en casi nueve ocasiones durante el escrito, que dejarán que la inflación se mueva simétricamente por encima de 2%, así como lo hizo por debajo de dicho umbral durante varios años. Con ello dando a entender de que no habría apuro en subir la tasa de política monetaria de manera más agresiva como venían planteando algunos.

En el plano internacional, en la Euro Zona el sentimiento del consumidor se mantuvo en 0.2 puntos (desde 0.3 puntos) mientras que en Alemania se ratificaba un crecimiento de 2.3% (desde 2.9%) durante el primer trimestre del año. Entre medio las autoridades políticas italianas consensuaron en el nombramiento de Giuseppe Conte como el nuevo primer ministro que ahora tendrá que forjar un nuevo gobierno entre partidos políticos con agendas sustancialmente distintas y anti europeístas para gobernar dicho país a medida que las tasas soberanas del país van al alza, complejizando el escenario macroeconómico de dicho país.

En términos del precio del crudo, éste cedió rápidamente hacia US$67.50 el barril tras que el pasado jueves los gobiernos de Arabia Saudita y Rusia acordaron revaluar el jueves siguiente el recorte de producción petrolera de 1.8 millones de barriles por día que mantienen desde principios del año 2017. Ello frente a la posible menor exportación de crudo iraní y al colapso de la producción petrolera venezolana, que se ha visto envuelta en mayores sanciones estadounidenses en días recientes.

La semana siguiente, que sólo tendrá cuatro días transaccionales producto del feriado en Estados Unidos mañana lunes 28 de mayo, 2018 celebrando Memorial, será agitada ya que tendremos cambio de mes por ende registrándose las lecturas de actividad manufacturera PMI a nivel mundial. En Estados Unidos además tendremos la publicación del Libro Beige, cifras de empleo privado ADP (185 mil esperado) y el dato general de empleo (186 mil esperado), con una tasa de desempleo que se mantiene en 3.9% y presiones inflacionarias salariales se expanden del orden de 2.7% en el mes de mayo. También tendremos la segunda lectura del PIB, ingreso y gasto personal para terminar con las lecturas de inflación PCE. En la Euro Zona se publicarán las cifras de empleo e inflación y en Japón la producción industrial, Tankan y ventas retail.

 


 


 

 

 
 


 
 

   


Domingo, 20 Mayo 2018 15:48

EL MERCADO ESTA SEMANA

La dinámica bursátil la semana anterior continuó al son de las siguientes tres variables: 1) La apreciación del dólar a nivel mundial que dejó a la paridad euro dólar en torno a €1.177 mientras que la relación dólar yen se encumbró hacia ¥111; 2) El repunte en el precio del petróleo el cual, medido por el WTI, se elevó por encima de US$72 el barril y; 3) El salto discrecional de la tasa soberana a 10 años estadounidense, la cual subió, a media semana, hacia 3.11% para luego ceder hacia 3.06% quedando a la espera de fechas inminentes, relacionadas al comercio internacional estadounidense, que se vienen por delante en un entorno geopolítico comercial que va tomando caminos dispares sin que haya por ahora una clara estrategia gubernamental quedando todos a la merced del intemperante Presidente Trump y su cuenta Twitter.

La semana empezó con la apertura de la embajada estadounidense en Jerusalén, dejando un centenar de muertos palestinos en sólo un par de días, para seguir con la posible cancelación de la reunión bilateral entre Estados Unidos y Corea del Norte por parte del Premier norcoreano Kim Yong-un, para luego dejar expirar la fecha límite, el jueves pasado, para la renegociación del TLCAN poniendo fin a la semana con la partida sin resoluciones por parte de la delegación comercial china sin que por ahora haya un acuerdo específico con montos acordados ni productos detallados en el corto plazo. El gobierno argentino logró sortear el rollover de deuda soberana por casi US$30 mil millones que vencían el martes pasado en un entorno donde sus autoridades monetarias establecían un techo para su paridad cambiaria de AR$25 por dólar aun cuando el intercambio cambiario con otros países sufría movimientos bruscos frente al dólar, en particular otras monedas emergentes latinoamericanas, como el real brasileño, que sumó una depreciación del orden de 3.8% en la semana desplomándose hacia BR$3.74 por dólar.

En el frente corporativo los resultados del sector retail demostraban un camino dispar con algunas de ellas, como Macy’s y Walmart, demostrando una mejoría en sus ventas por metro cuadrado equivalente, pero otras aun sintiendo el embate que les está generando Amazon, como JC Penny y Nordstrom. Por ahora con 465 empresas del S&P 500 habiendo reportado sus resultados del primer trimestre del año las ventas terminarán expandiéndose del orden de 8.3% mientras que las utilidades lo harán en 24.5%, ambas en relación a igual primer trimestre del año 2017, con casi 78% cifrando datos trimestrales por encima de las expectativas de mercado, según Factset.

Fue así que en este entorno vimos como el S&P 500 sentó base en torno a 2,713 puntos mientras que el índice d volatilidad cedió temporalmente hacia 13.5 puntos augurando un buen andar para la renta variable en las próximas semanas a medida que la temporada de resultados llega a su fin. Por el lado monetario, vimos cómo las autoridades de Brasil y México optaron por mantener sus tasas en 6.5% y 7.5%, respectivamente, mientras que en Indonesia éstas optaron por desplegar un alza de 25 puntos (hacia 4.5%) todos argumentando el posible desanclaje en sus paridades cambiarias como fuerza importante en su dictamen semanal. Habiendo señalado  aquello algo que pasó desapercibido, tras que Goldman Sachs argumentase que la tasa soberana a 10 años estadounidense podría eventualmente alcanzar 3.6% dado el deterioro fiscal del país en años posteriores, fue la compleja y tediosa negociación que están llevando a cabo los mandatarios de China, liderados por el Vice Premier Liu He, el Secretario de la Tesorería, Steven Mnuchin, tema que analizaremos en mayor detalle a continuación y que va estrictamente asociado a la codependencia que tienen ambos países no sólo en materia económica sino también comercial.

Desde que empezó el desmán comercial estadounidense, con la introducción arancelaria al acero y aluminio, para dar luego dar curso a la escalada tarifaria con China, han sido varios los cambios que han sufrido los equipos económico y comercial de Estados Unidos. Sin embargo, llama la atención considerablemente que haya sido el Secretario de la Tesorería, Steve Mnuchin, quien haya liderado las últimas reuniones con las autoridades chinas, tanto en el país asiático como en Washington DC, quedando relegados a segundo plano el mismo Secretario de Comercio, Wilbur Ross, el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer, y quedando fuera completamente de las reuniones el asesor comercial, Peter Navarro, siendo que todos éstos, juntamente con Larry Kudlow, el Director Nacional Económico, estaban liderando todas las iniciativas comerciales incluyendo los acuerdos del TLCAN. La razón de fondo, a nuestro juicio, va estrictamente relacionada con el informe publicado por Goldman Sachs en la semana y que llevó, indirectamente, a que las tasas soberanas a 10 años se encumbrasen hacia 3.11%, ello porque China hoy es el más grande tenedor de bonos soberanos estadounidenses pudiendo tener una incidencia directa sobre la evolución de las tasas en un entorno donde el fisco estadounidense tendrá que financiar un déficit fiscal mayor en los años siguientes. Mnuchin tendrá que liderar las negociaciones quiera o no ya que su gestión podría depender estrictamente del apetito por parte del gobierno chino de dueda soberana estadounidense donde un desanclaje de tasas estadounidense podría impactar a ambas economías llevándolos todos a un sub optimo comercial que los perjudica a ambos países.

Ya sabemos que el déficit comercial entre ambos países el año anterior fue del orden de US$375 mil millones y que Estados Unidos ha pedido formalmente que China adquiera US$200 mil millones en bienes y servicios estadounidenses hacia el año 2020 para cerrar el diferencial comercial. Entre medio el gobierno estadounidense, a través del Departamento de Comercio, impuso una orden judicial para que la empresa china ZTE no pueda adquirir insumos de empresas estadounidenses, llevándola prácticamente a la quiebra en sólo un par de semanas. Entre medio el gobierno chino impuso aranceles a un centenar de productos estadounidenses por un valor de US$3 mil millones a medida que la retórica comercial entre ambos países tomaba otro tinte.

Ahora, este repunte en las tasas soberanas estadounidense a media semana, a sólo un par de horas antes de que se gestionen reuniones constructivas entre el Vice Premier Liu He y Mnuchin, no es una mera coincidencia sino China, probablemente, haciéndonos recordar la dependencia que existe entre ambos países que va creciendo a medida que la Reserva Federal va recortando su posición soberana de su balance, con el afán de retraer liquidez del sistema financiero, y el gobierno estadounidense tiene que aumentar la emisión de bonos soberanos para financiar el creciente déficit fiscal. En aquel entorno la falta de demanda por papeles americanos por parte del gobierno chino o la venta de parte menor de su portfolio de bonos soberanos estadounidenses podría generar un repunte en las tasas soberanas y con ello eventualmente frenando a la economía estadounidense de manera prematura. Es en este entorno que el interés de Mnuchin, y por ende de la delicada situación fiscal que tiene entre medio el país, esta directamente asociado a un buen resultado comercial con china. Ahora China tampoco puede jugar con las tasas estadounidenses ya que en sólo un par de semanas fue demostrada la fragilidad que tiene el sector tecnológico de dicho país si es que Estados Unidos deja de comprar o proveer a éste pudiendo dejar miles de chinos desempleados. Por ende la codependencia entre ambas naciones es mutua (frágil y robusta a la misma vez) donde ambas partes tienen que encontrar un acuerdo común que les permita perder menos a ambos antes que iniciar una guerra comercial.  

Habiendo delineado aquello debemos reiterar que la mayoría de los datos macroeconómicos estadounidenses publicados en la semana como fueron las ventas retail (4.7%), producción industrial (3.5%) y las peticiones iniciales de desempleo (222 mil) ratifican el buen dinamismo que viene registrando la economía. Por ahora según la Reserva Federal (FED) de Atlanta a través de su estimación dinámica GDPNow se estima que la economía se estaría expandiendo del orden de 4.1% durante este segundo trimestre del año.

En el frente internacional por ahora la Euro Zona se viene expandiendo del orden de 2.5% con la producción industrial creciendo 3%. Sin embargo, en la semana vimos como la inflación del mes anterior se ratificaba en 1.2% mientras que el dato subyacente se centraba en 0.7%, ambas cifras aún muy por debajo del 2% que tiene el Banco Central Europeo (BCE) como meta de largo plazo. En Japón la situación es más frágil no sólo porque la economía se contrajo en el primer trimestre del año (-0.6%) sino que los datos de inflación dejaron mucho que desear el mes anterior. El dato de inflación general cerró el mes en 0.6% (desde 1.1%), la inflación que excluye alimentos cedió hacia 0.7% (desde 0.9%) mientras que el dato subyacente, aquel que excluye alimentos y energía, cedió hacia 0.4% (desde 0.5%) todas cifras muy por debajo de 2% que tienen como objetivo las autoridades monetarias de Japón (BOJ).

En el frente emergente, y como mencionásemos con anterioridad, las monedas de algunos países como Brasil, México, Turquía y Uruguay están bajo presión. Ante aquello el Banco Central de México decidió mantener su tasa de instancia monetaria en 7.5% buscando atenuar la reciente depreciación del peso mexicano aún cuando la inflación interanual ha cedido hacia 5.04%. En Argentina, por ahora, la paridad cambiaria parecería haber encontrado un pivote en AR$24.3 sin que hasta ahora el Fondo Monetario Internacional haya establecido un mecanismo formal de apoyo.  

Esta semana que viene el foco estará puesto en los datos preliminares de actividad manufacturera a nivel mundial, las actas de la última reunión de política monetaria de la FED y cerrarán formalmente la temporada de resultados trimestrales Foot Locker, Gap, Kohl’s, Ross Stores. TJX, Tiffany y Toll Brothers. Entre medio tendremos reuniones de política monetaria en Argentina, Corea del Sur y Sud África mientras que en Venezuela se espera que esta noche sea relecto Nicolás Maduro como Presidente por otros seis años.
 


 



 

Miércoles, 16 Mayo 2018 11:41

Renta Fija: Candente Nerviosismo

Tras más de una semana consecutiva al aza por parte de los índices accionarios estadounidenses ayer, con el fuerte y abrupto repunte en la tasa soberana estadounidense a 10 años, encumbrándose hacia 3.08% (+8 puntos base), éstos se dieron un respiro permitiendo que el índice S&P 500, por ejemplo, cerrase en 2,712 puntos y el dólar continuase apreciándose a nivel mundial dejando a la paridad euro dólar en €1.1828 mientras que la relación dólar yen se encumbró por encima de ¥110. Era de esperar un leve respiro accionario a medida que los elementos multifactoriales que identificamos en días recientes siguen presentes pudiendo en cualquier instancia generar una mayor aversión al riesgo, a medida que vamos cerrando el mes de mayo. Por ende, utilizando el mismo marco analítico  podemos señalar los siguientes avances: 1) Ayer las ventas retail en Estados Unidos mostraron un dinamismo más robusto de lo esperado expandiéndose 4.7% (desde 4.9%) mientras que el índice de manufactura de Nueva York revertía tendencia hacia 20.1 puntos (desde 15.8 puntos) y el dato de actividad inmobiliaria trepaba hacia 70 puntos (desde 68 puntos), todo aquello apuntando a un crecimiento económico más robusto de lo esperado que cifró el dato proyectado por la Reserva Federal (FED) de Atlanta, denominado GDPNow, en 4.1% para este segundo trimestre de año.

Por su parte la relación inventario a ventas cedió hacia 1.34 veces (desde 1.35 veces) también ratificando una menor acumulación de inventarios aún cuando las ventas por metro cuadrado equivalente del gigante Home Depot reflejaron un menor dinamismo al esperado. La empresa argumento que esta desaceleración hacia 4.2% (versus 5.4% esperado) se debía netamente a las gélidas temperaturas que registró el país hasta entrado el mes de abril. Aún así las utilidades por acción del primer trimestre de Home Depot fueron de US$2.08 superando a las expectativas de US$2.05 que tenía el mercado. El miércoles se publicará la producción industrial del país juntamente con el inicio de nuevas construcciones sumándose los resultados de Cisco, Jack in the Box y Macy’s entre algunas otras empresas. 2) Sin duda alguna que el repunte abrupto por parte de la tasa soberana a 10 años (hacia 3.08%) generó una sensación de vacío tras que algunos de los datos económicos entrasen por encima de las expectativas de mercado y Goldman Sachs plantease que dicha tasa podría alcanzar 3.6% durante el año 2019 reflejando no sólo mayores expectativas de inflación sino que el exceso de papeles soberanos que tendrá que introducir el fisco estadounidense para financiar el creciente déficit fiscal que tiene por delante.

A ello podrían también sumarse el recorte que viene haciendo la FED de su balance y un menor apetito de dichos papeles por parte de las autoridades chinas generando aquello una trifecta perfecta de menor demanda y exceso de oferta de papeles soberanos estadounidenses a partir de la segunda mitad del año. Esta es una de las razones fundamentales por las cuales el Secretario de la Tesorería (y no el de Comercio) está liderando las negociaciones comerciales con China directamente, ya que sin China demandando papeles soberanos estadounidenses tendremos a la tasa más cercana a 3.25% en el mediano plazo que por debajo de 3%. 3) En el frente comercial según intercambios realizados entre los agentes negociadores del TLCAN la posibilidad de llegar a un acuerdo marco antes de este próximo jueves, como fecha limite para introducir dicho acuerdo a voto dentro del Congreso estadounidense, es prácticamente inalcanzable. Entre medio el siguiente 1 de julio hay elecciones presidenciales en México haciéndose cada vez menos viable la posibilidad de destrabar la negociación.

Por su parte las autoridades de Corea del Norte han anunciado formalmente que podrían cancelar la reunión entre el mandatario Kim Jong-un y el Presidente Trump si es que éste último no cambia su retorica acerca del proceso de des nuclearización que están llevando a cabo los norcoreanos, dando a entender que podrían revertir tendencia en cualquier momento. 4) En el Medio Oriente, tras que el lunes pasado Estados Unidos abriese formalmente su embajada en Jerusalén han fallecido aproximadamente 60 personas a medida que el gobierno iraní ha mantenido estricto silencio desde que Estados Unidos se desmarcase del acuerdo alcanzado el año 2015. Esto ha permitido que el precio del petróleo se haya mantenido girando en torno a US$71 el barril aún cuando el dólar sigue apreciándose a nivel mundial. Finalmente, 5) la crisis fiscal y cambiaria argentina tuvo un respiro el día de ayer ya que el Banco Central no sólo logro retener la paridad en AR$24 por dólar (desde AR$25 el día anterior), sino que pudo hacerse el rollover de la totalidad de las Letras del Banco Central (Lebacs) del orden de US$30 mil millones mientras que la Tesorería salió a levantar bonos en pesos argumentando que 88% del financiamiento fiscal para el año en curso había sido alcanzado. Entre medio la inflación interanual se mantuvo por debajo de 26% (actualmente en 25.6%), sin embargo, las autoridades monetarias argentinas señalaron que la recientes alzas en la tasa de política monetaria (hacia 40%) tendrán una incidencia sobre el crecimiento económico del país y la abrupta depreciación del peso argentino se dejará sentir sobre la inflación. Aún cuando el gobierno argentino declaró que la crisis financiera había amainado ello es poco probable ya que el FMI no extenderá líneas de crédito en las semanas siguientes sino se acuerda reformas profundas y draconianas.

En el plano internacional, la inflación del mes de abril en la Euro Zona se ratificó en 1.2% mientras que el dato subyacente, aquel que excluye los precios de los alimentos y energía, fue de 0.7%. En Alemania la inflación del mes anterior se ratificó en 1.6%. Por su parte, y de manera extremadamente sorpresiva, la economía japonesa se contrajo durante el primer trimestre del año en -0.6% (desde +1.6%) haciendo cada vez menos viable que las autoridades monetarias japonesas pongan fin a su programa extraordinario de liquidez en algún futuro cercano. Finalmente, en China, donde los precios de los bienes inmuebles se desaceleraron hacia 4.7% (desde 4.9%), se viene registrando, desde principios de la semana, un inusual proceso de iliquidez afectando a la estructura de tasas de corto plazo que habrá que monitorear.

Domingo, 13 Mayo 2018 15:36

ESTA SEMANA EN LOS MERCADOS

En sólo un par de días, como por acto de magia, los principales índices accionarios estadounidenses quebraron techos técnicos con los cuales venían operando, liderados por un repunte en Apple, rentando en la semana en promedio 2.5%, en un ambiente menos agitado en el cual el índice de volatilidad cedía hacia 12.7 puntos y la tasa soberana a 10 años se mantenía en 2.96% bajo la presunción que no aún las presiones inflacionarias estaban lejanas.

En este último frente la inflación general y la subyacente de abril cerraron en 2.4% y 2.1%, respectivamente, ambas lecturas manteniéndose en igual nivel por segundo mes consecutivo. A su vez, el optimismo bursátil se plasmaba en una serie de nuevas adquisiciones a aquellas anunciadas a principios de mes, con Walmart informando la compra del 77% de la empresa india Flipkart en US$16 mil millones, la inglesa Vodafone comprándose la división europea de Liberty Global en US$23 mil millones y la japonesa Takeda ratificando la compra de la irlandesa Shire en US$62 mil millones, marcando la adquisición histórica más grande realizada por una empresa japonesa. A ello se sumaron los muy buenos resultados que reportaron empresas como Disney y Nvidia, aún cuando los precios de ambas acciones sufrieron tras sus informes trimestrales.

A la fecha con más de 400 empresas del S&P 500 habiendo reportado sus resultados trimestrales, según Factset, el crecimiento en ventas y utilidades son de 8.2% y 24.9%, respectivamente, permitiendo con ello una revaluación de los fundamentos con los cuales venía operando el mercado Fue así que  el Dow terminó la semana en 24,831 puntos rentando 2.3%, el S&P 500 sobrepasó el umbral técnico de 2,725 puntos (actualmente en 2,728 puntos) subiendo 2.4% y el Nasdaq trepó hasta los 7,403 puntos acumulando un retorno semanal de 2.7%. Todos liderados e impulsados por el precio de Apple que el pasado jueves cerró por encima de US$190 por acción acumulando una rentabilidad extraordinaria de 15.2% desde el pasado 23 de marzo, sólo un par de días antes de que anunciase la fastuosa recompra de acciones que estará llevando a cabo.

Entre medio vimos como el precio del petróleo saltó por encima de US$71 el barril tras que el Presidente Trump anunciase que se estaría retirando unilateralmente del acuerdo de no-proliferación nuclear con Irán e inmediatamente instauraba todas las sanciones impuestas pre firma del acuerdo, entre ellas la exportación de petróleo iraní a la Euro Zona, temas que discutiremos en mayor detalle a continuación. Esta decisión generó inmediatamente intercambios bélicos entre Siria (e indirectamente Irán) con Israel mientras que terroristas yemenís también enviaron misiles balísticos a Arabia Saudita ya que este celebrase la decisión de Trump durante la semana.

Por el lado monetario tanto el Banco Central de la Euro Zona como el de Perú optaron por dejar su política monetaria intacta mientras que las monedas emergentes continuaron depreciándose frente al dólar registrando una vez más movimientos bruscos a medida que el gobierno argentino trataba de contener la depreciación del peso argentino sin mucho éxito, a pesar de haber subido su tasa de instancia monetaria hacia 40% y buscar ayuda casi inmediata del Fondo Monetario Internacional para hacer frente a un rollover de deuda soberana este siguiente martes donde vencen bonos soberanos por US$30 mil millones, el monto que habría pedido al FMI, donde aparentemente el mercado internacional de financiamiento se les habría congestionado como camino viable intensificando con ello la crisis que se viene desenvolviendo. De hecho el peso argentino el pasado viernes se encumbró por encima de AR$24.2 por dólar quedando a la espera de un anuncio conjunto con dicho organismo, que de no llegar durante las próximas horas generará mayor incertidumbre. Por el frente geopolítico, aparte de la quebrantada relación estadounidense-iraní el Presidente formalizaba la reunión con su homologo norcoreano Kim Yong-un para el 12 de junio en Singapur. Entre medio continuaban las tensas relaciones entre las autoridades comerciales estadounidenses con Canadá y México y aquellas que se estarían llevando acabo nuevamente con las autoridades chinas pero esta vez en Estados Unidos la semana que viene.  Aún así en este entorno internacional con múltiples frentes de riesgo abiertos los mercados en la Euro Zona rentaron +1.4%, los asiáticos +2.3% y los latinoamericanos en +2%, como si no hubiese riesgo alguno.

Antes de entrar de lleno a los aconteceres semanales es necesario contextualizar la decisión del Presidente Trump acerca de Irán en días recientes ya que aún cuando pareciere ser netamente una decisión irracional para algunos, existe una decisión estratégica que se ha visto plasmada en el precio del petróleo y que es un tema extremadamente relevante para la industria energética estadounidense. En el año 2014, cuando Rusia decide invadir a Ucrania utilizando la fuerza, una de las amenazas que realiza el Presidente Putin en aquel momento álgido en el cual tomaba control de áreas estratégicas de dicho país, fue la de cerrar tanto los gasoductos y oleoductos desde Rusia a dicho país. Ello, además, tenía una incidencia indirecta sobre la Euro Zona quien, en aquel momento, antes de la invasión rusa, venía negociando la incorporación de Ucrania a la Comunidad Europea, por ende también se sentía agredida por Rusia denunciándola frente al resto de la comunidad internacional sin una contrarespuesta directa del gobierno estadounidense liderado en aquel momento por el Presidente Obama.

Sin embargo, parte importante del gas y crudo importado por la Comunidad Europea pasaba por Ucrania, por ende, pudiendo Rusia desabastecer de crudo a los europeos en un santiamén como ya lo había hecho en el año 2009, bajo el primer reinado de Putin. Ante el inminente problema enfrentado por los europeos, éstos llegan inmediatamente, en abril del año 2015, a un acuerdo con los iraníes para el abastecimiento de petróleo ya que en aquel momento era el único país que tenía capacidad petrolera disponible a bajo costo a medida que el precio del petróleo se desplomaba. Es así que se llega a un acuerdo de no-proliferación nuclear que incluye la venta de petróleo a mercados externos por parte de Irán principalmente a Europa restándole poder a Rusia en dicho frente, pero empoderando a los iraníes en el Medio Oriente.

Entre medio pasan los años, el precio del petróleo se encumbra por encima de US$60 el barril, los estadounidenses se vuelven netos exportadores de petróleo, los iraníes financian al gobierno terrorista de Bashar-al-Assad en Siria y los europeos le siguen comprando petróleo a Irán para evitar una codependencia energética con los rusos, generándole a Irán ingresos extraordinarios en los últimos años. En este contexto ahora Estados Unidos se ha vuelto prácticamente el mayor productor de petróleo del mundo con casi 11 mil millones de barriles por día y ahora tiene que encontrar clientes internacionales que le compren el exceso de oferta de petróleo que viene produciendo y quien mejor que los europeos. Al no reafirmar el acuerdo con Irán ahora los europeos tendrán que salir a comprar petróleo de Estados Unidos, en vez de Irán, fortaleciendo el pacto entre los Aliados y desabasteciendo a los iraníes de todos los ingresos que estaban reditando durante los últimos años. Fue evidente, tras la visita de los mandatarios de Alemania y Francia en semanas recientes y posterior reacción que quedo claro que parte de los acuerdos comerciales estarán sujetos a la transición de seis meses que les ha dado Estados Unidos a las empresas europeas para que dejen de gestionar negocios con Irán. Ahora tomada aquella decisión, donde acaban de debilitar los ingresos fiscales de Irán, esta semana el gobierno estadounidense trasladará su embajada a Jerusalén tensionando aún más las relaciones en el Medio Oriente pero ya con algunos de los fundamentos económicos iraníes debilitados. Por ahora es de esperar que el precio del petróleo se mantenga presionado al alza independiente de que se esta encareciendo en términos relativos a medida que se aprecia el dólar.  

En este mismo escenario lo que buscará hacer ahora el gobierno estadounidense, para no debilitarse en los meses que viene, es cerrar los múltiples frentes de riesgo que ha abierto buscando acuerdos con Canadá y México (NAFTA), Corea del Norte el siguiente 12 de junio, China la semana que viene y sus aliados a través de las tarifas arancelarias a principios de mayo. De no lograr ir cerrando algunas de las puertas abiertas en todos estos frentes es de esperar que los agentes de mercado se vayan poniendo cada vez más nerviosos y sea otro buen momento para un toma de utilidades tras que los índices recuperasen parte de las perdidas registradas desde mediados de marzo.

Por su parte en Estados Unidos la inflación general se expandió 2.4% por segundo mes consecutivo mientras que la inflación subyacente, aquella que excluye los precios de los alimentos y energía, se mantuvo sin cambio alguno en 2.1%. Dicho dato fue liderado por un repunte en la inflación de los precios energéticos los cuales se vienen expandiendo del orden de 7.9% año a año mientras que contrarrestando dicha alza se encuentra la inflación de alimentos creciendo entorno a 1.4%. Entre tanto, el Banco Central del Reino Unido (BOE) optó por dejar su programa de política monetario intacto pero dividido en la medida con siete votos a favor de mantener la tasa en 0.5% y dos en contra argumentando que un alza de 25 puntos base era necesaria para atenuar las presiones inflacionarias.

Esta semana en Estados Unidos la palestra se la estarán tomando las autoridades monetarias con siete intervenciones verbales por parte de miembros de la FED dando paso a las cifras de producción industrial, ventas retail y al índice de indicadores lideres. En la Euro Zona publicarán las cifras de producción industrial e inflación junto con el crecimiento económico del primer trimestre. En Japón no sólo se conocerá el dato del PIB y ordenes de maquinaria, sino que los agentes de inversión quedarán expectantes a las cifras de inflación del mes anterior. En China tendremos los datos de actividad económica incluyendo la inversión en activos fijos, producción industrial y ventas retail. Finalmente, ya llegando al termino de la temporada de resultados, con 40 empresas del S&P 500 reportando resultados trimestrales, estarán reportando Cisco, Deere, Home Depot, JC Penney, Macy’s y Walmart. Es de esperar magros resultados por parte del retail quien registrará la menor demanda interna exhibida en el primer trimestre del año.