Viernes, 23 Junio 2017 | Login

EL MERCADO A MITAD DE SEMANA Destacado

Pasaron 109 días sin que el índice S&P 500 se haya ajustado a la baja más de uno por ciento marcando un hito histórico que no ocurría desde mediados de los años noventa hasta que ayer la toma de utilidades del sector financiero se aceleró, dejando al S&P 500 ceder -1.24% dejándolo en 2,344 puntos. El sector financiero se ajustó 2.9% mientras que el subíndice bancario lo hizo en -3.9% con la banca regional desajustándose considerablemente. Ahora al leer los titulares de prensa parecería que el mercado ha sufrido un ajuste dramático, como los de antaño, sin embargo, los principales índices accionarios sólo se han ajustado del orden de -2.1% desde que éstos alcanzaron sus máximos históricos a principios de mes mientras que el índice de volatilidad sólo ha trepado hacia 13 puntos aún muy por debajo de su promedio histórico.

Algunos argumentarán que la raíz de la toma de utilidades emana de la incertidumbre política ya que daría la impresión que el partido republicano no logrará ni aprobar en primera ronda las reformas planteadas para revertir Obamacare prácticamente poniendo en duda si es que podrán aprobar legislación aún más reformista como es la reducción de impuestos corporativos. Para otros el hecho de que haya fecha para iniciar el divorcio entre el Reino Unido y la Comunidad Europea, fijado para el próximo miércoles 29 de marzo, amplifica formalmente la incertidumbre política regional poniendo a su vez presión a los candidatos presidenciales franceses a pronunciarse acerca de dicho proceso. Sin embargo, hace varios días se argumentaba que el salto bursátil que se había registrado desde principios de noviembre se había sobre extendido y las valorizaciones de mercado se estaban sustentando sobre expectativas de que el gobierno de Trump anunciaría programas detallados acerca de sus promesas electorales sin lograr hacerlo hasta la fecha. Entre medio las expectativas de crecimiento para las utilidades del primer trimestre del año se fueron corrigiendo a la baja producto del ajuste que venía registrado el precio del petróleo, actualmente en US$47.85 el barril, siendo que se habían forjado expectativas de que éste tendría un piso en US$50 el barril bajo la decisión de recortar la producción mundial por parte de la OPEP. Ya ayer Fedex, que reportó sus cifras trimestrales muy por debajo de las expectativas de mercado, US$2.35 por acción en comparación con los US$2.62 por acción esperados, argumentó que los costos del petróleo habían deteriorado sus márgenes y que la demanda estival no había sido tan robusta como anticiparon hacia el cierre del año 2016. Nike, que también publicó sus datos trimestrales, mostró una caída en la demanda futura de -1% excluyendo el impacto del tipo de cambio. La empresa nuevamente argumentó que la apreciación del dólar le ha restado competitividad frente a sus pares como la europea Adidas. Es así que las casas de estudio, con este par de datos, empezarán a revaluar sus proyecciones que podrían tener una incidencia sobre la dinámica de mercado.

Inherente en el rally bursátil que se registró desde la elección de Donald Trump estaba la posibilidad de que se aprobarían recortes de impuestos, aumentos sustanciales en gasto fiscal y se llevaría a cabo un proceso de desregulación masivo que justificaría las valorizaciones que se habían registrado. Sin embargo, dada la robusta dinámica laboral y las incipientes presiones inflacionarias, que llevaron a que la Reserva Federal haya subido la tasa de política monetaria la semana anterior en otros 25 puntos base hacia 1%, el gobierno tendría que calendarizar sus esfuerzos para no sobrecalentar la economía, La administración Trump decidió caminar políticamente por el sendero aparentemente más fácil y prácticamente consensuado dentro del partido Republicano siendo este el revertir parte del programa de salud implementando bajo Obamacare. Sin embargo, ayer el estamento Republicano no se alineó con el Presidente Trump quedando en ascuas el voto que debiese llevarse a cabo mañana y que de aprobarse sería una gran victoria. No obstante, se puso en duda la capacidad de consensuar en lo básico siendo que por delante hay escalafones fiscales más complicados que habrá que resolver. Ese fue el argumento básico con el que empezó a operar el mercado justificando con ello la toma de utilidades.

Sin embargo, daría la impresión que la toma de utilidades registrada en las últimas horas viene de la mano de menores proyecciones para las utilidades proyectadas del S&P 500 no sólo para este trimestre, sino también para los siguientes. A principios de año se estimaba que las utilidades, producto del salto discrecional que había registrado el precio del petróleo en relación a igual trimestre del año anterior, crecerían del orden de 12%. Estas proyecciones ya se encuentran en torno a 9% en relación a igual trimestre del año 2016 ya que el crecimiento económico del primer trimestre del año se estima en sólo 1.5%, los precios del petróleo se han desajustado -12% desde principios de mes y las empresas están sintiendo el impacto de un dólar más fuerte. De los resultados de Fedex nos damos cuenta de que el aumento en el precio del crudo le ha restado al margen operacional de manera considerable pudiendo impactar de manera símil a otras empresas estadounidenses.

Sin embargo, todo aquello no justificaría la abrupta toma de utilidades en el sector financiero ya que lo mencionado anteriormente es coyuntural. No obstante, no nos debemos olvidar que Wells Fargo publicó que las aperturas de cuentas corrientes y tarjetas de crédito cayeron del orden de -40% y -55%, respectivamente, en el mes de febrero, pudiendo gatillar la toma de utilidades sectorial ante menor demanda de servicios financieros producto del alza de tasas. . .