ÚLTIMA SEMANA DE 2017 Destacado

A pesar de los bajos volúmenes transaccionales que vienen registrando los mercados producto de los feriados, estamos viendo bruscos movimientos en las tasas cortas, el precio del petróleo, y un desajuste en el precio del gigante Apple, permitiéndonos concluir que algunos agentes de mercado están tomando utilidades y levantando liquidez entrando a la recta final del año. 

Partamos por el abrupto salto que se dieron las tasas a 3-meses las cuales treparon +14 puntos base hacia 1.47% (desde 1.33%) desalineándose completamente del comportamiento de tasas en plazos superiores. Puede que el movimiento haya sido una simple consecuencia del fuerte y brusco movimiento algorítmico que registró la paridad euro dólar pasado el festivo, sin embargo, parecería que algún fondo más sofisticado (hedge fund) venía levantando liquidez para cerrar el año. Este vaivén también vino de una toma de utilidades en el precio del gigante Apple el cual se desajustó rápidamente hacia US$170.57 por acción (-2.5%) tras que se publicasen artículos de prensa argumentando que la venta de su producto estrella iPhone X habría estado muy por debajo de las estimaciones preliminares que se habían realizado, algo que estará por verse una vez que la empresa formalice algún anuncio en las semanas que vienen. Evidentemente, el precio promedio de venta de dicho producto de aproximadamente US$1,000 por unidad puede que haya limitado la demanda durante las fiestas navideñas, no obstante, para aquellos que pudieron observar el flujo de personas a través de sus tiendas físicas en sus semanas recientes se hace muy difícil prever que ello haya ocurrido. 

Finalmente, el precio del petróleo, medido por el WTI, se acercó hacia US$60 el barril tras que un oleoducto en Libia habría explotado reduciendo la oferta en otros 100 mil barriles por día. A ello se suman los problemas que se presentaron en los oleoductos de Keystone Pipeline (Estados Unidos) y North Sea (Mar del Norte) en semanas recientes sumándose a la restricción que viene ejerciendo la OPEP con Rusia hasta finales del año que viene. Misteriosamente el precio cerrará el año casi donde lo fijó la OPEP a mediados de año tras que ésta señalase que el equilibro estaría entre US$50 a US$60 el barril, precio al cual aún parecería que no se hace atractivo para que entre mayor producción “shale” estadounidense. Habiendo denotado aquello, hay que tomar en consideración que el noreste estadounidense esta prácticamente paralizado con temperaturas invernales extremas que también están ejerciendo presión al alza en el precio. 

En el plano internacional las tasas Shibor en China continuaron al alza en plazos de 3-meses a 1-año ratificando la necesidad de liquidez entrando a la recta final del año a medida que las autoridades monetarias vienen buscando desacelerar la demanda de créditos en la economía. Entre tanto en Perú continuaron las repercusiones políticas tras que el actual Presidente, Pedro Pablo Kuczynski, indultase al ex Presidente, Alberto Fujimori, durante el fin de semana anterior. Este último, además, públicamente pidió perdón de las transgresiones que se realizaron durante su gobierno tras 12 años de estar encarcelado. Por ahora algunos estamentos de la oposición han pedido que el indulto sea revocado algo que será tema del año siguiente. En el plano empresarial ayer Uber anunció que estará poniendo a la venta de su división de leasing automotriz sumándose a la tendencia de la banca que ha estado reduciendo su exposición a la deuda automotriz.

A este punto en el año hay dos inquietudes que se van fraguando pudiendo delinear cambios en la estrategia con la que los agentes estarán componiendo sus carteras de renta fija. Por un lado, hay aquellos que plantean que el exceso de oferta de papeles acompañada de mayores presiones inflacionarias debiese permitir un cambio paralelo al alza en la estructura de tasas estadounidense. El brusco movimiento registrado ayer en la tasa de corto plazo es el primer indicio de dicho nerviosismo bajo el entendimiento de que la economía estadounidense vienen creciendo de forma dinámica, la tasa de desempleo bajará aún más y ahora el precio del petróleo va tomando tracción por shocks a la oferta que se van plasmando semana a semana. A ello se suma el exceso de papeles del Tesoro que emanarán no sólo de la venta de instrumentos por parte de la Reserva Federal (FED) y de la Tesorería quien tendrá que financiar el mayor déficit fiscal que emanará de la reciente aprobada reforma tributaria. 

Sin embargo, por otro lado, hay una corriente muy válida que va argumentando que algunos de los pasos que ha ido fraguando la administración Trump entrando a la recta final del año en términos geopolíticos va tomando tintes de una posible “guerra fría” y que ante cualquier intercambio bélico ya sea en el Medio Oriente o en la península norcoreana los flujos de activos financieros buscarán refugio en instrumentos soberanos estadounidenses haciendo que la estructura de tasas se comprima rápidamente. Evidentemente, el conflicto con Corea del Norte, el trato hacia los organismos mundiales como la OTAN y la ONU así como el conflicto que se viene forjando con la fijación de la embajada estadounidense en Jerusalén van haciendo los caminos diplomáticos más complejos. Para aquellos que vienen planteando un escenario geopolítico conflictuado en el 2018 no hay razón alguna para salirse de los papeles soberanos estadounidenses ya que habrá una posibilidad de obtener mejores precios si es que hay una escalada bélica en cualquiera de los frentes que se van forjando. Por su parte hay otros que vienen argumentando que el movimiento en tasas tiene un techo ya que el aplanamiento de la estructura en meses recientes contempla la posible contracción de la economía estadounidense en un plazo de 2 a 3 años, algo que eventualmente también generará una caída en la estructura de tasas.