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Benito Berber

Benito Berber

Executive Director Senior Latin America Strategist in the Americas at Nomura
Viernes, 26 Febrero 2027 16:47

Benito Berber

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Recientemente visitamos una serie de actores del naciente mercado del petróleo en México. Preguntamos qué definiría una "exitosa" primera fase de la Ronda 1. Nos quedamos sorprendidos de que la definición de “éxito” no incluyera necesariamente un porcentaje de lotes petroleros asignados a las compañías petroleras. De hecho, tenemos la sensación de que la mayoría de los campos maduros y de aguas profundas serían asignados. Sin embargo, esto no equivale necesariamente a una "exitosa" ronda de licitación. Una ronda exitosa seria aquella en la que una variedad de compañías petroleras privadas, incluyendo las grandes compañías internacionales, compañías petroleras independientes y pequeñas, participen. También implicaría que estas empresas estén optimistas respecto a futuras rondas de licitación y por supuesto que sus propuestas económicas sean fuertes.

En cuanto a los posibles obstáculos, hemos escuchado de los diferentes actores (consultores independientes, abogados y compañías petroleras) que los reguladores, en su intención de promover la competencia, están presionando para que las empresas petroleras interesadas en formar consorcios no puedan cambiar las empresas que precisamente forman el consorcio. Por ejemplo, si las empresas A y B quieren hacer una oferta en conjunto para un bloque particular, ese mismo consorcio (A + B) tiene que pujar por cualquier otro bloque que les interese.

En otras palabras, si la empresa A decide que la empresa C es mejor para un bloque diferente, teniendo en cuenta su perfil de riesgo, no se permitirá su asociación. Sólo en las fases posteriores de la Ronda 1, por ejemplo en la próxima ronda de licitaciones en aguas profundas, podrían empresa A y C formar un consorcio. Esta regla, aparentemente dirigida a Pemex, podría llegar a limitar la esencia misma de un mercado petrolero exitoso, que es la distribución del riesgo.



También detectamos cierto descontento sobre el contrato-forma. Uno de nuestros contactos dijo que "incluye demasiados garrotes y muy pocas zanahorias" y parece haber sido redactado con el modo de pensar de los contratos de servicios, lo que ha sido la norma durante décadas. Sin embargo, en general, con todos los que hablamos coincidieron en que hay una curva de aprendizaje pero que las autoridades estaban abiertas a subsanar las posibles dificultades de la Ronda 1. El tiempo lo dirá. Lo que está claro es que la primera fase de la Ronda 1, cuyos resultados se darán a conocer a mediados de 2015, se convertirá en un importante precedente para el futuro proceso de licitación.