“THANK YOU NOTE”, PARA BERNANKE Y YELLEN Destacado

Muchas veces he escrito que no se puede exagerar la gravedad que supuso en su momento la crisis financiera arrancada en agosto de 2007 con los problemas de la securitización del subprime. Y también, que es muy difícil dimensionar apropiadamente la destrucción global del sistema financiero que pudo llegar a suponer aquella crisis, de no haber actuado la Administración estadounidense con la inteligencia y rapidez con la que actuó. Sobre todo a partir de la caída de Lehman Brothers, (Septiembre 2008) -primero unos meses con George W. Bush como Presidente, y luego con Barack Obama-. Y definitivamente, el papel vital que tuvo en todo ese proceso la Reserva Federal. La Fed no dudó en dejar en cero el precio del dinero, pero además y cuando agotó lo que daban de sí sus tradicionales herramientas monetarias para intentar dinamizar la economía, inundó de liquidez el sistema, comprando progresivamente bonos, y haciendo pasar su balance de activos en cartera de 905.000 millones de dólares en septiembre de 2008, hasta los 4,5 millones de millones que acumula actualmente.

El ejercicio de compra, que inicialmente fue ampliamente criticado, se reveló altamente exitoso. La decisión con la que actuó en el momento álgido de la crisis el entonces Presidente de la Fed, Ben Bernanke, hizo que el mercado de valores que se había desmoronado con el evento Lehman, empezase a darse la vuelta en los primeros días de marzo de 2009. Es decir la crisis financiera que en Septiembre de 2008 pudo terminar perfectamente con el “status quo” financiero mundial, estaba en vías de solución solo seis meses después. Y así lo reconocían entonces los mercados, y lo reconocen hoy los historiadores.

Por eso es absolutamente justo afirmar que la Fed primero bajo la presidencia de Ben Bernanke y luego bajo la de Janet Yellen, ha sido la gran responsable y protagonista de la recuperación de la crisis. Un periodo por cierto, en el que el Congreso de mayoría republicana, disfuncional y destructivo como pocas veces en la historia de este país, no consideró oportuno ayudar en esa recuperación con una política fiscal generosa de inversiones publicas en infraestructuras, salud, educación y otras necesidades del país, que hubieran tenido en ese momento, -con los intereses a cero-, el marco perfecto para producirse. Pero resulta que eso era lo que quería hacer y pedía el Presidente Barak Obama, y fue en todo momento prioridad republicana enfrentar y frustrar los deseos del Presidente demócrata. Los republicanos pusieron siempre por delante sus objetivos partidistas, dejando de lado la responsabilidad de hombres de estado, en un momento de gravedad económica máxima. Una calamidad histórica que ya nadie puede arreglar, pero que obviamente hemos sufrido los ciudadanos.

A pesar de esas circunstancias adversas políticas, Estados Unidos superó la crisis, y nunca se produjo aquella amenaza de “doble recesión”, que abría las portadas de todos los medios conservadores por meses y meses. El mercado de valores siguió hacia arriba en el periodo “bull” más extenso de su historia. Y bien, desde diciembre de 2015, la Fed consideró que había llegado el momento de comenzar a “normalizar” la situación monetaria. La economía estaba ya lo suficientemente sólida y el sistema financiero lo suficientemente recompuesto y bien capitalizado, como para que comenzase una suave subida de tipos de interés, en la que estamos embarcados los dos últimos años. Y que salvo que cambie mucho el escenario actual, seguirá adelante según nos anticipó Yellen este pasado día 20 de septiembre.

También ya oficialmente sabemos desde ese mismo día de la semana pasada, que en octubre la Fed comenzará a deshacerse de su “engordado” balance de bonos acumulado en la post-crisis. La fórmula con la que se va a hacer está bien explicada y el mercado tiene asumido que en principio no tiene por qué suponer ningún trauma. Hay muchas instituciones privadas interesadas en ir comprando los papeles que vaya soltando poco a poco la Fed.

Lo dicho. A pesar de toda la bazofia que tuvimos que oír, ver, y leer en su día, por parte del siempre equivocado “conglomerado mediático conservador estadounidense”, -¡cuánto dinero han hecho perder a tanta gente!, informándoles mal sobre las tendencias del mercado, mediatizadas por sus preferencias políticas-, la Fed lo hizo bien. Muy bien. Consiguió salvarnos de la crisis. Y sí, gracias sobre todo a la Fed, seguimos manteniendo intacto nuestro sistema financiero global de libre mercado. Me parece que es un buen momento para enviar un “Thank you note” a Ben Bernanke y a Janet Yellen. A mí me gusta ser agradecido, y el mío ya lo tienen aquí. Feliz Semana.

 

 

Modificado por última vez en Lunes, 25 Septiembre 2017 12:31