Jose Antonio Montenegro

Jose Antonio Montenegro

Editor-in-Chief DesdeWallStreet.com

Si las turbulencias que llevamos viviendo en estas bolsas desde el viernes 2 de febrero hasta hoy se caracterizan por algo, es sobre todo por la rapidez con la que hemos tocado mínimos, y la velocidad con la que hemos recuperado otra vez el tono. La corrección técnica del 10% alcanzada hace solo días, ha sido ya contrarrestada en dos terceras partes esta última semana. Vamos que si todo sigue asi, enseguida vamos a estar donde estábamos antes de comenzar febrero.

Eso lo que quiere decir es por un lado, que las turbulencias y la volatilidad volverán al mercado en cualquier momento con cualquier nueva o vieja “excusa”. Pero a su vez, que los fundamentales económicos de esta economía y de las principales del mundo, y los resultados empresariales, respaldan la idea de una bolsa que tiene aun mucho recorrido por delante.

La economía estadounidense, europea, japonesa, china y de muchos países emergentes más, va bien, y las empresas muestran ese dinamismo, con cifras de ventas e ingresos que en el último trimestre superan de media en un 6% y 18% respectivamente lo que habían hecho en idéntico trimestre de hace doce meses.

Las preocupaciones técnicas principales aludidas por los analistas para ir a la corrección de estos días pasados: una inflación que podría ir creciendo más  de lo esperado y quizás una mayor agresividad de la Fed en su subida de tipos trazada para 2018, son dos excusas bastante débiles, porque primero la inflación esta subiendo pero hoy por hoy dentro de los parámetros que la Fed encuentra apropiados. Van a tener el tema monitorizado, pero por ahora esa no es una preocupación, como tampoco parece haber un plan que lleve más lejos la anunciada subida de los tipos de interés en este año, de tres o cuatro veces un 0,25%. Vamos que como excusa para corregir es más fuerte el incluir algún ingrediente de tipo incertidumbre política. Aunque en ese capítulo, estas bolsas han dado repetidas pruebas de que cuando vienen mal dadas, su foco se pasa con exclusividad a los fundamentales, y la Casa Blanca y su caos, queda marginada, haciendo ciertamente muy poco daño a estos mercados. Habrá seguro momentos en que eso se haga mas difícil de mantener en esos términos, -la evolución de la trama rusa es el gran tema-, pero Wall Street, que es global y cada día más pragmático, vive bastante bien de espaldas a esos problemas, aunque como digo podrían ser sus próximas “excusas” favoritas para nuevas turbulencias. Feliz Semana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

 

 

 

Domingo, 11 Febrero 2018 18:42

LAS BUENAS Y MALAS NOTICIAS DE WALL STREET

Voy directamente al punto principal: Tranquilidad. No se pongan nerviosos, lo ocurrido desde el viernes 2 de febrero hasta la fecha es una corrección de mercado sana, que viene muy bien a estas bolsas. Las valoraciones empezaban a estar altas  y el mercado llevaba tiempo buscando una excusa aceptable para hacer justo lo que esta haciendo estos días. Así que aprovechen para recomponer sus portafolios, si tenían algo en mente, pero no se pongan nerviosos, ni cambien sus decisiones de inversión  a largo plazo. Nada fundamental ha cambiado en los mercados estadounidenses desde que ha comenzado febrero, ni en los globales. Los fundamentales de la economía estadounidense y mundial siguen siendo los mismos, y ese es un tema lo suficientemente importante para llevar en una u otra dirección cualquier decisión. Esta es una buena noticia.

¿Por qué entonces esta corrección justo ahora?. Bueno pues porque finalmente el mercado ha encontrado un conjunto de “excusas”, lo suficientemente fuertes para justificarla. La economía estadounidense y global lleva gozando un crecimiento sincronizado no conocido en mucho tiempo, guiado además por  hábiles decisiones monetarias en los principales centros económicos del mundo, que a lo largo de todo 2017 ciertamente hacían difícil introducir malas vibraciones a medio y largo plazo, que es lo que necesita el mercado para iniciar este tipo de periodos de corrección. Pero la aprobación del desafortunado “Corte de Impuestos” del tándem Trump/Republicanos, unido al cambio de presidencia de la Fed, sucedidos en las ultimas semanas, son dos circunstancias lo suficientemente relevantes, como para inducir que las cosas, aunque no estén mal ahora, puedan ir mal en el medio y largo plazo. Vamos que los fundamentales siguen bien, pero pueden obviamente torcerse en unos meses.

Si algo no necesitaba esta economía en este momento era un corte de impuestos mal pensado que solo favorece al 1% de la población y a determinadas corporaciones, -ni siquiera a todas-. Un corte de impuestos que como es evidente ya, disparara la deuda, y hará que el gobierno tenga que emitir más bonos de deuda, justo cuando no quieres que el mercado se inunde de ese tipo de instrumentos, porque el banco central esta soltando lastre de su periodo de crisis. Vamos una decisión tan estúpida y torpe, como solo ese tándem de “Casa Blanca reality show de tercera fila”, y un partido irresponsable fiscalmente como es desde hace tiempo el republicano, podían ofrecernos. Esta economía necesita una reforma tributaria inteligente, pactada con los dos grandes partidos y con toda la sociedad, no ese regalo de navidad para unos cuantos, que como era de esperar viene con todo tipo de desequilibrios para la deuda, el mercado de bonos, y la inflación.

Si a lo anterior le sumamos, que por capricho de Trump se cambia la composición de la Fed y se introduce mas incertidumbre sobre como podrán ser gestionados los momentos difíciles monetarios que podrían venir en el futuro. Pues bingo!!!!, el mercado tiene motivos de preocupación de sobra para iniciar una corrección, que como digo, sin embargo, es sana.

Aquí va otra buena noticia para que ustedes fortalezcan un poco más aún su optimismo. La mala decisión de Trump/Republicanos sobre los impuestos, se puede corregir, y se corregirá  a tiempo, no lo duden. Los efectos negativos a medio y largo plazo podrán entonces cambiarse. Y la Fed de Powell, aunque algunos creen que empezara a ‘desregular a lo grande’, espero que estén equivocados. Yo veo algo muy en la línea de lo que ha hecho Janet Yellen. Vamos que con un poco de suerte, la sangre no llegara al rio y la fuerza de esta economía prevalece por encima de una serie de equivocadas decisiones de un equipo ejecutivo y legislativo de bajísima calidad, que no van a hacer ningún bien a esta economía, pero tampoco, -por ahora-, van a “cargársela”. Feliz Semana.

Domingo, 04 Febrero 2018 18:21

WALL STREET “SE LO PENSARÁ” ESTOS DÍAS

Pues sí, eso es lo que podemos esperar a partir del lunes, que Wall Street se piense si seguir adelante con la puesta en marcha de una corrección técnica de sus bolsas, o si retoma sin mas el rally interrumpido los últimos cinco días, con la peor semana de estas bolsas en dos años.  Como es sabido, llevamos casi nueve años de mercado “bull”, es decir mercado  al alza, con poquísimas correcciones o marchas atrás relevantes, las valoraciones de muchas acciones empiezan a estar algo altas, -o como mínimo en el limite-, y una corrección no vendría mal. Pero el crecimiento global sincronizado, que sigue ahí con fuerza, -esta misma semana hemos confirmado que en 2017 Europa creció mas que Estados Unidos, un 2,5% frente al 2,3% estadounidense-; la liquidez que pese a los anuncios de retirada, sigue ahí también; y en definitiva, los buenos resultados empresariales por delante, pueden hacer que Wall Street decida volver al verde. Veremos.

¿Qué es lo que puede mantener a “la calle” en rojo?. Pues se trata de un cumulo de tangibles e intangibles, o si prefieren de datos contantes y sonantes y preocupaciones mas o menos subjetivas, o difíciles de ponderar, que son siempre las mas peligrosas a la hora de “asustar” al dinero.

En lo que tiene que ver con el análisis objetivo de datos y fundamentales, hay sobre todo dos temas: parece obvio el peso de la rapidez con la que el rendimiento del bono a diez años esta subiendo últimamente acercándose al 3%, y sin duda también el hecho que mencionaba arriba de que muchas valoraciones empiezan a estar objetivamente altas. Pero en mi opinion, lo que empujara al mercado a seguir o no con la corrección, serán sobre todo esas otras “sensaciones” cuya cuantificación es difícil de hacer, pero que producen miedos, o como mínimo intranquilidades , incomodidades, al dinero. ¿Y de que estamos hablando?. Pues les cuento: Al mercado, le produce urticaria que se creen problemas, - o como mínimo incertidumbres-, cuando no es estrictamente necesario crearlas. Y concretamente en este capitulo hay dos temas principales sobre la mesa.

Número uno, Trump ha cambiado a Janet Yellen al frente de la Fed. Esta ha sido su ultima semana. El sucesor será Jerome Powell. Todos cruzamos nuestros dedos para que la elección haya sido acertada y Powell sepa como guiar el barco monetario del país. Pero ¿Por qué cambiar a alguien que ha dado tanta tranquilidad y profesionalidad a la política monetaria, cuando lo habitual hubiese sido haberla dejado otro termino mas, que es lo que apunta la tradición?. Pues resumiendo, ganas de complicar las cosas sin necesidad.

Segundo punto: la Casa Blanca de Trump ha dado esta semana un paso mas en su objetivo de atacar la institucionalidad del país, -vamos la separación de poderes y el Estado de Derecho-, extendiendo el rumor de que podría hacer dimitir al actual Deputy Attorney General, Rod Rosenstein, máxima autoridad en la investigación sobre el tema de la interferencia rusa en las elecciones. En Estados Unidos el ejecutivo no dice a la justicia lo que tiene que hacer. Y menos interfiere con sus funciones porque no le guste lo que este pasando. El ataque de la Casa Blanca contra la credibilidad del FBI y la Secretaria de Justicia, no ha sentado bien al dinero establecido internacional, -que eso es exactamente Wall Street-. Al parecer la Casa Blanca ha sopesado seriamente el tema y podría echar marcha atrás en sus intenciones. Pero el tema esta todavía en “veremos” y es clara fuente de inestabilidad. Feliz Semana.


 





 


 



 






 

Me preguntan continuamente estos días que se cumple el primer aniversario de Trump en la Casa Blanca, qué tanto tiene que ver su mandato con lo bien que va esta economía, y en concreto con lo estupendamente bien que va Wall Street. Y bueno, quizás muchos de ustedes que tienen la amabilidad de seguirme ya conocen mi opinión, pero en todo caso aquí va una vez máslo que pienso: La influencia de la actual Casa Blanca sobre lo que ha pasado los últimos doce meses en la economía estadounidense es ciertamente muy menor. Y en relación con Wall Street, pues todavía menos. No más de un 20% de lo que ocurre aquí, diría yo, tiene que ver -tanto para bien como para mal-, con Donald Trump.

Me explico. La economía estadounidense va como iba los últimos años, una vez superado lo más crítico de la gran crisis de 2009. Crece moderadamente, con baja inflación, está en pleno empleo desde antes de que Trump llegase a la presidencia, y repite anualmente crecimientos del entorno del dos por ciento. 2,3% es lo que se ha crecido en 2017 -es decir nada que ver con ese cuatro o tres por ciento del que ha hablado Trump y su equipo-. La economía estadounidense estaba ya en una situación muy similar a la que está hoy en diciembre de 2015, cuando la Fed decidió que había llegado el momento de normalizar tipos de interés. Por eso tomó esa decisión. Todos los economistas serios conocen esa situación, y nadie que no esté influido por razones políticas, se atreve a exponer seriamente otra cosa.

En cuanto a Wall Street el tema es aún más obvio. La apuesta de Wall Street en las últimas presidenciales es de sobra sabido que no era Trump. Por la sencilla razón de que lo que realmente se está dilucidando en Wall Street los últimos tiempos -es decir en el mundo del dinero internacional, es quienes son/serán las empresas, las instituciones y los países que empujarán con másfuerza la nueva economía, el nuevo dinero, la economía de la automatización, de la cuarta revolución industrial, de las energías limpias y renovables, de la globalidad. La nueva sociedad sin prejuicios hacia la mujer, los homosexuales, los inmigrantes, las distintas religiones y razas. Y por otro lado -a quienes representa mejor que nadie Trump-, los defensores desesperados, -y a ultranza-, de toda una era que se extingue: el carbón, las energías fósiles, los prejuicios de sexo, raza, y religión, el proteccionismo y las viejas teorías económicas superadas hace décadas. Esa es la realidad.

Pero ganó Trump, y Wall Street y el dinero, que ya saben eso sí, “siempre es muy pragmático y no tiene color” reciclo enseguida, “se acomodo’, y decidió que, de todo lo que no le gustaba de Trump sencillamente haría oídos sordos, y de lo que le gustaba, -es decir fundamentalmente el conseguir echar abajo ciertas regulaciones y cortar impuestos-, pues adelante. Bienvenido. A nadie le amarga un dulce, aunque luego se nos quede pegado en la cintura y en unos años tengamos que ir a laliposucción, (esto lo digo por el “tax cut”). Pero esta parte de las expectativas de lo “bueno” que podría traer Donald Trump a Wall Street, es como digo una parte muy muy pequeña, del total del rally que vivimos, que fundamentalmente está impulsado por el crecimiento sincronizado global, y la abundante liquidez mundial, que son los factores clave globales, que están favoreciendo un espléndido desempeño de los mercados. Eso explica que otras bolsas del mundo en estos últimos doce meses de Trump en la Casa Blanca, hayan subido lo mismo o más que la estadounidense.

En unas pocas semanas más, concretamente a primeros de marzo, si todo sigue como ahora, estos mercados cumplirán nueve años de mercado “bull”, -es decir al alza-, el segundo más largo de la historia, iniciado en aquellos días del Obama recién llegado a la presidencia del país en plena hecatombe de la crisis financiera de 2008, que tanto empobrecimiento trajo al mundo. Y va a ser ciertamente divertido escuchar cuál es la interpretación de Trump, su Casa Blanca, y el complejo mediático conservador, sobre el significado y las causas de este largo periodo de bonanza para estas bolsas. Estén preparados para escuchar cualquier “boutade”. Feliz Semana.

 

Domingo, 21 Enero 2018 15:56

EL “SHUTDOWN” DE TRUMP y WALL STREET

Pues ya hemos llegado a este capítulo: El primer cierre del gobierno de la era Trump. Una cuestionable regulación, permite un juego político que los presidentes de este país procuran siempre esquivar, y lo han conseguido hasta la fecha siempre cuando tenían un Congreso con mayoría de su mismo partido. Pero aquí llegamos a un nuevo récord para Donald Trump: Es la primera vez en la historia, que un presidente republicano, teniendo mayoría republicana en ambas cámaras del Congreso, no consigue eludir el cierre gubernamental o “shutdown”.

Gracias a que el “autocalificado genio” que tenemos en la Casa Blanca, tiene, -según dice el mismo-, entre sus habilidades, la de ser “gran negociador”. Nada que decir. La disfuncionalidad del partido republicano en el Congreso, -que controla ambas Cámaras-, y una Casa Blanca más cercana a un “reality show de tercera fila”, que a lo que ha sido hasta ahora esa institución, es la explicación para todo lo que ocurre.

Pero el juego como digo es puramente político, en algún momento, -más bien antes que después se enmendara-, y Wall Street, que conoce bien, “lo que hay”,  no se va a asustar en exceso. Todos los presidentes o casi todos los anteriores presidentes de este país han tenido su correspondiente o correspondientes, “shutdown”, que no han podido evitar por el juego político de sus  oposiciones. Siempre eso sí, como he comentado arriba, en casos en los que no contaban con mayoría de su partido en ambas Cámaras del Congreso. Tener un “shutdown” en estas condiciones, tiene delito. Quienes en algún momento han creído en las “habilidades negociadoras” de Trump, imagino que deben estar algo sorprendidos. Pero como digo el mercado aprovechara quizás para hacer cierta toma de beneficios, -si es que le conviene-, y cierta rotación entre sectores, pero poco mas. A no ser que el cierre se encone y no encuentre salida. Pero obviamente la responsabilidad de encontrar la salida a esto, es del Gobierno no de la oposición. Y un Gobierno con mayoría en ambas cámaras del Congreso, no debería tardar en encontrarla. 

Mientras tanto asistimos este fin de semana al cada vez mas cómico espectáculo del conglomerado mediático conservador, que intenta poner la “culpa” en los demócratas de cara a las próximas elecciones insistiendo en argumentos racistas y xenófobos que entusiasma oír a sus seguidores, como ese tuit que hizo ayer Trump diciendo que los “demócratas priorizan la inmigración ilegal al fondeo de nuestras tropas”. Demagogia barata y peligrosa. Porque si hay algo profundamente americano es la inmigración, y mas aun cuando se trata de defender a 800.000 “dreamers”, que son tan estadounidenses como el que mas. Y que someterlos a la ansiedad gratuita a la que los esta sometiendo esta Casa Blanca con la derogacion que hizo de la ley Obama, es además de cruel, una soberana estupidez, de la que la opinion publica pasara factura. No lo duden. Feliz Semana.

Domingo, 14 Enero 2018 17:26

LOS RÉCORDS DE WALL STREET

Hemos arrancado 2018 en los mercados neoyorquinos con récords en los principales índices, que nos llevan a 2003 para encontrar un comienzo de ano tan positivo. Por otro lado, y si nada se tuerce, en los primeros días del próximo mes de marzo, estos mercados llegarán a su noveno año “bull”. Hay en este punto aquí analistas que creen que no tardaremos en ver un cambio de dirección,  y otros que piensan que el mercado tiene aun combustible para seguir al alza un tiempo. Yo estoy en este segundo bloque.

Por supuesto que no es descartable una marcha atrás importante, o incluso una corrección técnica, que podría surgir como consecuencia de cualquier evento geopolítico más o menos importante, y que sería incluso sana para poner algunas valoraciones en su sitio; permitir una reorganización de portafolios; y en definitiva dar un cierto respiro. Pero con independencia de eso, me parece que existen muchas razones para pensar que el mercado tiene aún recorrido al alza.

Quizás estén cansados de oírmelo, pero el “crecimiento global sincronizado”, que registra el mundo los últimos tiempos, y que pasa, por supuesto por Estados Unidos, pero además por Europa, Japón, China, y una buena parte de mercados emergentes, es sin duda un fundamental poderoso para dar combustible al mercado. El Banco Mundial revisó al alza la semana pasada su pronóstico de crecimiento mundial para 2018 hasta un 3,1%. Y un dato que expresa muy bien esta situación: se espera que en 2018 solo haya en todo el mundo, seis países en recesión, el numero más bajo en 40 años.  Por otro lado, y aunque varios de los grandes bancos centrales del mundo, que han estado inundando de dinero el planeta estos últimos años para hacer frente al pobre crecimiento económico, han empezado y seguirán los próximos meses reduciendo esa aportación, lo cierto es que la liquidez global es aun bastante grande. Es decir hay todavía mucho dinero buscando donde colocarse, y eso favorece a los mercados.

Dicho lo anterior tenemos amenazas geopolíticas, que van de la disfuncional Casa Blanca estadounidense, a los nacionalismos europeos, pasando por elecciones que siempre introducen incertidumbre y que en un momento dado podrían hacer descarrilar ese panorama tan optimista que les describía mas arriba. Pero incluso ahí, es absolutamente objetivo, que los mercados los
últimos diez años se han hecho cada vez más independientes de ese tipo de amenazas, y que aunque las registran, y “utilizan”, cuando ya son un hecho, tienden a restarles atención durante los prolegómenos. Por todo lo anterior y si el escenario no se ve perturbado por algo muy distinto a lo que tenemos ahora mismo ante nosotros, la buena marcha de los mercados, -por supuesto con las rotaciones y los vaivenes propios de este tipo de situaciones-, creo yo que tiene aún un buen recorrido por delante. Feliz Semana.

Domingo, 07 Enero 2018 15:44

WALL STREET Y EL “RIESGO TRUMP”

Wall Street, -o sea el mundo del dinero y los negocios globales-, que es tremendamente pragmático y no tiene color político -más allá claro está, de aquel que le permite sacar algo concreto en cada momento-, ha vivido este primer año de la era Trump, de espaldas a todo lo malo, negativo o peligroso  que salía de la Casa Blanca, y solo ha tomado de la misma lo que podía convenirle.

Los principales índices bursátiles han cerrado con incrementos entre el veinte y el treinta por ciento, porque los mercados -como les he contado aquí los últimos doce meses-,  se han enfocado principalmente en los buenos fundamentos de esta economía, y en el crecimiento sincronizado global, que ha sido la gran noticia económica de 2017. Pero es que además y pese a que algunos bancos centrales han empezado ya a reducir liquidez, la misma es aún muy alta, y favorece la alegría de los mercados. Vamos que hay mucho dinero buscando donde colocarse. Y finalmente además como digo, Wall Street desde que llegó Trump a la Casa Blanca, decidió que su foco se colocaba solo y exclusivamente en dos aspectos: buscar una reducción de regulaciones, y un recorte de impuestos. Ambos objetivos son de los pocos que ha cumplido Trump en 2018, y por lo tanto, Wall Street tiene la sensación de haber jugado la partida especialmente bien.

Así que lo dicho, satisfacción y fiesta en estos primeros días de 2018, en los que los récords de los mercados han seguido ahí, incluido el que el Dow Jones ha alcanzado los 25.000 puntos. Pero, también por primera vez, Wall Street -insisto el dinero y los negocios internacionales-, empiezan a estar más y más preocupados en sus conversaciones de trastienda, con el riesgo, que la actual Casa Blanca pueda suponer los próximos meses.

Es cierto que ninguna de las abundantes bombas activadas por la Administración Trump, han estallado aún, - y es de esperar que no lleguen a estallar nunca-, pero ciertamente están ahí. No ha estallado la guerra comercial con China, que el candidato Trump voceó por todo el país. Trump a su llegada al poder metió el rabo entre las piernas y eso ha sido positivo. Cometió eso sí una equivocación política, y económica a medio y largo plazo monumental, saliéndose del Acuerdo Transpacífico, y dejando a China el campo libre para convertirse en líder de la región más poblada y con más futuro del mundo, pero más allá de eso no puso en marcha ninguna de sus amenazas proteccionistas.

Está por ver que pasará con la “bomba NAFTA”. Salirse o destruir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte sería un desatino de consecuencias nefastas. Es de esperar, que ahí también la amenaza no pase de la retórica, pero tardaremos aún unos meses en saber si es así o no. Y que decir de la amenaza bélica y nuclear con Corea del Norte, un despropósito tan solemne que tendría consecuencias impredecibles,  o de la torpe política hacia Iran, que ya esta empezando a causar quebraderos de cabeza a muchas empresas. En definitiva el “riesgo Trump” está ciertamente ahí, y aunque Wall Street, -por ahora-, cree que podrá ser contenido, y quedarse solo con los positivos, debe ser algo a mirar de cerca en 2018. Feliz Semana.

Lunes, 01 Enero 2018 17:02

2018: CONTINUIDAD, PERO PRUDENCIA

En este 2018 recién comenzado podemos esperar mas de lo mismo, tanto en los mercados, como en las principales economías del mundo. Al menos en los primeros seis meses. Luego el panorama podría volverse mas volátil. Pero como digo de entrada, nada hace suponer que el crecimiento global sincronizado que disfrutamos en las principales economías del mundo últimamente, vaya a sufrir ningún cambio, y tampoco los Bancos Centrales de esas principales economías van a abandonar sus políticas de ayuda a la liquidez mundial. Si bien es cierto que en algunos lugares, -afortunadamente y porque sus economías están más sólidas-, esas ayudas están empezando a retirarse, pero de forma muy gradual, con una gran parsimonia que no supone trauma alguno en sus respectivas economías. Ese es el caso de la Fed estadounidense,  que comenzó el proceso de normalización hace ya tiempo, o del BCE de la Union Europea, que tiene planificado irlo reduciendo, pero con gran suavidad, en 2018.

Con ese escenario prolongándose al menos la primera mitad de 2018, los mercados van a seguir comportándose, de forma muy similar a lo que hemos visto en 2017, incluso en algunos mercados como el estadounidense, no son descartables tirones hacia arriba, como consecuencia de un invierno más frío de lo normal, que con el gasto en combustible y compras de retail, podrían evitar el ya casi tradicional bajón del PIB del primer trimestre de cada año. A parte de que el grupo de particulares y corporaciones que han salido beneficiados con los “cortes de impuestos Trump-Republicanos”,  es de suponer que coloquen una parte de sus nuevos dineros en las bolsas. 

Por esa razón los mercados de este país a corto plazo pueden incluso ver un empujón. Pero la fiesta podría empezar a nublarse a mitad de año, cuando esos cortes de impuestos empiecen a estar suficientemente estudiados y analizados, y veamos con precisión sus consecuencias. Y no solo del aumento temerario y gratuito que suponen para la deuda, -en un momento en que no eran necesarios-, sino de incluso problemas constitucionales, por la discriminación que implican para Estados como New York o California, que por supuesto van a recurrir judicialmente lo que consideran un agravio comparativo sin precedentes históricos. 

Pero es que además la propia carencia de sentido y propósito que esta en la esencia de un corte de impuestos hecho deprisa y corriendo, pasara factura incluso, a algunas corporaciones importantes. Como todo el mundo sabe, las corporaciones de este país, aunque sobre el papel pagan un 35%, gracias a las abundantes deducciones y excepcionalidades que presenta el sistema impositivo del país, no han llegado a pagar nunca mas allá del entorno del 20%. Es decir que para muchas de ellas este nuevo escenario debe ser convenientemente analizado, antes de saber si ayuda, o por el contrario, incluso las perjudica. Veremos como acaba esa película. 

La gran consecución legislativa en 2017, del tándem Trump-Republicanos, es un galimatías considerable, que mas allá de pagar los servicios prestados a sus respectivos donadores en determinados Estados, y ramas de actividad vinculadas con la vieja economía, no tiene ni pies ni cabeza. Y cuando eso se vaya haciendo mas evidente y difícil de esconder debajo de la mesa, -que sucederá sin ninguna duda-, el mercado puede empezar a reflexionar en una forma mas negativa. Pero como digo, eso tardara aun unos meses, y por lo tanto mi recomendación, es que sigan “bailando”, pero que estén atentos a la melodía que va tocando la orquesta, para que si es posible ustedes abandonen la pista  un poco antes de que la misma, pare  de tocar. ¿Me explico?. Porque lo hará en algún momento. Feliz 2018!!!!!

Lunes, 25 Diciembre 2017 17:15

2017: LA “DISRUPCIÓN” CUESTIONADA

Por encima de Trump, Corea, el Brexit u otros desatinos importantes de 2017, lo que me parece a mí más importante a destacar en este año que se acaba, es que 2017 ha sido el año en que hemos empezado a cuestionarnos seriamente el futuro de algunas “disrupciones sonadas” de los últimos tiempos, como Uber, Bitcoin, o algunas de las principales redes sociales.

Terminamos 2017 con una sentencia en Europa sobre Uber, que parece absolutamente de cajón, pero que hemos tardado en leer en blanco y negro:  “Uber no es ningún avance tecnológico, ni disrupción de ningún tipo. Es una red de taxis con una aplicación, punto”. O sea que tendrá que regularse, pagar impuestos y seguros a sus empleados, al menos en Europa y luego poco a poco imagino que en todo el resto del mundo, como lo que es. Es decir eso que han dictaminado esos tribunales europeos: una red de taxis y transporte como cualquier otra, que se distribuye a través de una aplicación, -muy simple por cierto- , de internet. Todo lo demás es lo que en inglés denominamos B.S. (caca de vaca). Es decir un rollo patatero, para inocentes, que hace multimillonarios a un grupito de listillos, mientras el pueblo soberano cree que esta ante la nueva tecnología “mundo-mundial-colectiva”. 

Algo parecido está en la aureola que rodea al Bitcoin. Nada que decir a cerca del avance de los sistemas de pagos digitales que son el presente y el futuro y todo lo que tiene que ver con las distintas técnicas y tecnologías de pagos a través de teléfonos inteligentes y monedas digitalizadas. Con todo eso, no solo no tengo ningún problema, sino que me parece que es el futuro y todo el sistema financiero debe volcarse sobre el tema. Pero de ahí a que unos listos llamen a uno de esos productos Bitcoin, que lo pongan en escena con marketing de bombo y platillo, y que nos hablen del mismo como una “moneda” o una “divisa” en el mismo nivel del dólar, el euro, o el oro. Pues como que no. De nuevo: B.S. Al igual que Uber, en el caso de los taxis, en los pagos y las divisas, la digitalización es el futuro, pero no puede tomarse la parte por el todo. Y el Bitcoin si no tiene detrás nada que lo respalde, lo regule, lo apuntale, mas allá claro, de otro grupo de listos como los citados más arriba, haciéndose multimillonarios en cuatro días, gracias a la complacencia de una audiencia deslumbrada por los reflejos de las cuentas de cristal de su marketing global, pues como que atención, mucha atención, con el futuro de semejante engendro.

Finalmente foco a las redes sociales. ¿Desde cuando resulta que tu pones un anuncio en CNN y tienes que cerciorarte de que lo haces dentro de lo establecido por la ley, y si resulta que lo pones en Facebook estás fuera de cualquier regulación?. Pues de nuevo: B.S. Mirad chicos. Facebook es un medio de comunicación online más poderoso que ningún otro medio convencional de información, y lo que anuncia o dispersa a través de sus “tuberías”, debe estar igualmente supervisado o controlado, que lo que ocurre en cualquier otro medio de comunicación .

La excusa de que se trata de una “red social” de intercambio entre particulares, es un rollo patatero que en 2017, afortunadamente ya hemos empezado a tener claro el suficientenúmero de ciudadanos, como para ir parando que  esa supuesta “disrupción imaginativa”, se nos lleve por delante la independencia de poder elegir sin interferencias a nuestros representantes políticos.

A partir de ahora, como esa sentencia de Uber con la que afortunadamente ha terminado el año, y con la que yo empezaba esta columna, va a ser tiempo para ir poniendo a cada uno en su sitio, dentro del paisaje de empresas supuestamente “revolucionarias”. Algo que será muy saludable para evitar burbujas como las del internet “también muy imaginativo y rompedor” de finales de los noventa que arruinó a tanto pardillo. ¿Recuerdan?. Feliz Navidad y Próspero 2018.  

 

 









 
 
 

 

Domingo, 17 Diciembre 2017 18:27

“TAX CUT”, MERCADOS, Y ECONOMÍA

Si no hay sorpresas de último momento -que todo es posible en la vida-, parece que la bancada republicana en ambas cámaras del Congreso aprobará esta próxima semana el “tax cut”. Ese esperado recorte de impuestos, que esta economía en este momento no necesita -porque crece bien, estamos en pleno empleo y no hay ninguna crisis por delante-, pero que aumentará peligrosamente la deuda del país, hipotecando el futuro, y sin acometer la reforma en profundidad y seriedad que hubiese sido deseable. Una vez que el regalo a una parte de los donantes del partido quede establecido por ley, -digo lo de “una parte’, porque está limitado geográficamente y por actividad, un auténtico escándalo-, empezaremos a oír al partido republicano, “que hay que recortar las prestaciones sociales, porque no hay dinero en las arcas públicas”, y bueno no habrá dinero en las arcas públicas, como consecuencia de esta decisión de estos días.

Esa es la secuencia de acontecimientos que no hace falta ser profeta para anticipar. Y todo lo anterior, - es decir la deuda, el malestar de las clases medias y menos favorecidas, y una ley hecha deprisa y corriendo llena de incongruencias y torpezas-, no favorecerá a la marcha de esta economía en el medio y largo plazo. Pero, la buena noticia es que en el medio y largo plazo todo lo hecho ahora -cómo no-, podrá ser revertido -y lo será con seguridad-. Y en el corto plazo, pues la buena noticia es que a los mercados, aunque este “tax cut” no va a producirles ninguna euforia histórica, ciertamente les sentará bien. Eso es seguro. Así que tranquilidad en el frente con sus inversiones. A nadie le amarga un dulce, aunque a medio plazo se nos quede pegado como grasa en la cintura y tengamos que hacer ejercicio, o quizás hasta liposucción. Pero de momento al mercado, que un sector de particulares que invierten en el mismo, se encuentre con un regalo adicional en sus bolsillos, no le vendrá mal, todo lo contrario. Y las corporaciones, aunque es tremendamente confuso, para muchas de ellas, qué tanto van a salir ganando, -o perdiendo-, con esta ley hecha deprisa y mal.

En el caso de las que se vean con una extra liquidez con la que no contaban, pues ciertamente no se van a poner a construir nuevas fábricas y nuevos puestos de trabajo para producir productos o servicios que no vayan a tener demanda, pero lo que sí harán será recomprar sus acciones y aumentar dividendos, y eso es bueno para los mercados. Por todo lo anterior mi acercamiento en el corto plazo para los mercados es ciertamente positivo, aunque sin grandes euforias -celebración moderada-. Y para la economía, ciertamente en los próximos uno o dos años, beneficio en buena medida de contagio de este tema de los mercados, -me sumo a la estimación de la Fed de ver en dos años algo asi como un 1,4% de incidencia hacia arriba es decir 0,7% anual. Y a medio y largo plazo, lo que les decía más arriba. Es decir problemas con la deuda. Pero eso podrá obviamente ser revertido sin tardar demasiado, cuando de verdad, demócratas y republicanos tengan que sentarse a hacer una verdadera reforma del código impositivo de este país -que se necesita-, pero que lamentablemente no ha sido lo que bajo la estaca de Trump, han cocinado en las cavernas del Congreso -sin luz ni taquígrafos-, los republicanos que actualmente están sentados ahí. Feliz Semana.