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Dow20K: Un hito histórico en momentos de incertidumbre Destacado Destacado

La Bolsa de Nueva de Nueva se convirtió el miércoles en una verdadera fiesta. Con el eco de su campana todavía zumbando a pie de parqué y los directivos de Triangle Capital Corporation celebrando su décimo aniversario en el balcón, el Dow Jones consiguió romper la histórica marca de los 20.000 puntos. Un número redondo que consagra la momentánea confianza de los inversores y operadores americanos en su nuevo presidente, Donald Trump. 

"Es un claro respaldo a lo que está sucediendo en Washington", me explicaba, Peter Tuchman, director de operaciones de Quattro Securities, quien enfundado en su gorra bordada con la idolatrada cifra señaló que la administración de Donald Trump "es una carta arriesgada". Aún así, su clara apuesta por las medidas que impulsarán el crecimiento económico, con las cacareadas rebajas de impuestos e inversiones en infraestructuras, siguen surtiendo efecto entre los principales indicadores bursátiles. 

No lejos del puesto de operaciones de Tuchman, Ken Polcari, director de O´Neil Securities, echaba la vista atrás y recordaba aquel 12 agosto de 1982, con sólo 21 años, cuando el Dow cerró por primera vez los 1.000 puntos. "Aquello sí que fue emocionante", reconocía. Sin embargo, observando los niveles actuales y el récord alcanzado nada más comenzar la jornada, destacó como el presidente Trump "no está tomando prisioneros", es decir, está siendo agresivo y no amedrentándose a la hora de fijar sus objetivos.

"En lugar de fijarnos en el unilateralismo y el espíritu proteccionista que ha ensombrecido las últimas semanas, toda la atención ha virado a los resultados empresariales y las futuras obras de infraestructura, con la reapertura de los oleoductos Keystone XL y Dakota Access, en mente", aseguraba. Un renovado optimismo que ya experimentamos durante la resaca electoral y que desde el pasado 8 de noviembre ha engordado al Dow Jones, compuesto por 30 valores representativos de la economía estadounidense, en alrededor de 1.800 puntos. 

El propio inquilino de la Casa Blanca quiso sumarse a la celebración a través de un tuit donde se limitó a decir: "Genial #Dow20K". Un guiño del mandatario a un mercado al que "le está gustando lo que está haciendo hasta ahora", me reiteraba Jason Blatt, director de operaciones de Deep Value. "Vamos a poner a prueba este nivel en varias ocasiones", avisa aventurando que si en las próximas semanas, el presidente contradice al mercado  "podríamos ver una renovada tendencia a la baja". "En general me siento muy animado por lo que he visto hasta ahora y por eso creo que mantendremos este nivel durante un tiempo", añadía. 

Tanto Tuchman como Polcari y Blatt coincidían en señalar que aunque los primeros pasos de Trump al frente del país se desarrollan de acuerdo a su mensaje de prioritarizar al país y su economía por encima de todo, "todavía tenemos mucho camino por delante". "Hemos visto un ascenso bastante rápido. Ahora estamos recibiendo un impulso con los resultados corporativos y tenemos varios catalizadores actuando de forma conjunta", reconoce Tuchman al mismo tiempo que pone de manifiesto que ahora sólo hay dos opciones: "acomodarnos en este nivel y continuar subiendo o caer completamente". 

Una situación de la que ya me advertía hace unos meses Seth J. Masters, director de inversión de Bernstein Global Wealth Management, al considerar que una vez superados los 20.000, el Dow "subirá y bajará de este nivel durante bastante tiempo". Masters fue uno de los primeros expertos en comenzar a hablar de esta histórica marca hace ya más de cuatro años. El Dow Jones, cuyo nacimiento remonta hasta 1896, conquistó el miércoles por primera vez los 20.000 puntos, tres años después de que tocara por primera vez los 15.000 enteros y tras llegar a los 10.000 en 1999. El 22 de noviembre pasado superó por primera vez los 19.000 puntos. Durante la jornada del jueves, se acomodaba en los 20.100 puntos.

De momento, y sin ser aguafiestas, el alza experimentada por el indicador desde el pasado noviembre ha estado impulsada por el sector financiero, especialmente Goldman Sachs y JPMorgan, que representan un 20% de la rentabilidad acumulada. Los dos bancos se han visto impulsados por las expectativas de un repunte de la inflación y un incremento en los tipos de interés.