¿Qué piensan las empresas de EEUU de las promesas económicas de Trump? Destacado

La renta variable de Estados Unidos continúa su senda ascendente a la espera de conocer más detalles del fabuloso y excepcional plan de impuestos de la administración Trump. A falta de detalles y con la temporada de presentación de resultados llegando a su fin, los beneficios de las compañías del S&P 500 vieron durante el último trimestre como sus beneficios subieron un 5% interanual, cerrando así su tercer trimestre consecutivo de mejora tras la recesión sufrida entre el segundo trimestre de 2015 y el segundo trimestre del año pasado. 

Al mismo tiempo, en las conferencias telefónicas para presentar estos resultados la palabra "optimismo" fue usada en un 51% de las intervenciones, todo un récord según los datos que recopila Bank of America Merrill Lynch. Pero ¿qué genera esta euforia entre las empresas de EEUU?. Básicamente e indagando en los mensajes por los distintos consejeros delegados y directores financieros del país cuatro factores fundamentales: la reforma del código tributario, una regulación más laxa, las perspectivas de un mayor gasto público y, como no, las políticas comerciales del nuevo gobierno de EEUU. 

"Una rebaja del impuesto de sociedades representa un viento de cola para los beneficios empresariales, pero nuestros economistas esperan que la reforma se retrase hasta finales de este año o comienzos del que viene", avisa David J. Kostin, estratega jefe de Goldman Sachs para EEUU. Aún así, compañías como la petrolera Chevron reconocieron como "el sistema fiscal de EEUU no es competitivo" de ahí que sigan ofreciendo sus pareceres a las ideas promulgadas hasta ahora por la administración Trump. 

"Creo que la decisión más impactante de una reforma sería igualar las reglas del juego entre las compañías de EEUU y las extranjeras especialmente en lo que se refiere a las extranjeras, que no tienen las ventajas tributarias de adquirir otras empresas y llevárselas a otros países con una fiscalidad más baja", señalaban desde Pfizer. 

"Soy optimista dado que se espera algún tipo de reforma fiscal este año y parece que la repatriación de beneficios formará parte de ella, eso será bueno para el país y para Apple", aseguraba el propio Tim Cook. "¿Qué es lo que haremos con este nuevo contexto?, tenemos que esperar y ver exactamente las condiciones", añadía.  En este sentido, PayPal considera que si se pudieran repatriar beneficios de una forma más eficiente, la compañía pensaría de forma distinta en lo que se refiere a sus inversiones de capital.  

Al respecto de una regulación más laxa, en un esfuerzo por simplificar las normativas y reducir su impacto en las compañías, el presidente Donald Trump ha firmado ya varios decretos al respecto, entre ellos uno que pone en observación la reforma financiera. 

"El presidente tiene una agenda muy específica en términos de la reforma tributaria y regulatoria", indicaba el capitán de la operadora telefónica AT&T, Randall L. Stephenson, quien se ha reunido ya con el inquilino de la Casa Blanca. "Estamos muy motivados ante las expectativas de una relajación en las reglas para impulsar la inversión", afirmaban desde el conglomerado de cable, Comcast. 

Los bancos también se mantienen optimistas ante la posibilidad de que algunas partes de la reforma financiera, Dodd-Frank, acaben por desaparecer. "Si hubiera una relajación regulatoria, veremos como los bancos crecen y son más agresivos, abriendo sucursales en nuevas ciudades y aumentando sus portafolios de préstamos", dijo Jamie Dimon, consejero delegado de J.P. Morgan. "El optimismo es positivo para Bank of America y nuestros clientes, todavía debemos esperar y conocer detalles pero somos optimistas", avisaba su homólogo en BofAML, Brian Moynihan. 

Otro asunto importante es la expectativa de un incremento en las inversiones públicas en infraestructura y defensa de hasta un billón de dólares. Desde Lockheed Martin, uno de los principales contratistas del ejército y compañía que ha sido criticada por el propio Trump, aseguraban que dado el secuestro de gasto dentro de los presupuestos "la compañía no ha invertido durante los últimos años como debería, estamos muy animados por el diálogo de la nueva administración". 

Por su parte, Caterpillar apuntó que si "la reforma tributaría, el gasto público y una menor regulación acaban por materializarse a lo largo de este año, muchos de sus clientes se mostrarán más optimistas de cara a 2018 y aumentarán sus órdenes e inventarios". 

En último lugar, donde más preocupación hay es en la política comercial que adopte la nueva administración, que ya ha retirado a EEUU del Acuerdo Trans-Pacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés) y busca renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). "Nike continúa creyendo en el comercio libre y justo, somos una compañía global pero en estos momentos es demasiado pronto para especular al respecto", indicó el CEO de Nike, Mark Parker durante la última presentación de resultados trimestrales. 

Desde Morgan Stanley consideran un "caso bajista" donde la confusión geopolítica "genera la suficiente confusión" que afectaría la psique de los inversores. En esta situación, la actividad de compras y fusiones empresariales podría verse afectada así como otras áreas de negocio para la banca. Para PayPal, un aumento del proteccionismo parece no suponer un problema, al menos a corto plazo. "Nuestras transacciones medias son de 60 dólares. Las tarifas sólo repercuten a productos y servicios por encima de los 800 dólares, por lo que parte de esta situación no afectará nuestras operaciones diarias", aseguraron desde la compañía de pagos online.