Viernes, 23 Junio 2017 | Login

La rentabilidad de visitar la Casa Blanca Destacado

El desembarco del republicano Donald Trump en la Casa Blanca no sólo coincidió con un rebote bursátil que acumula una rentabilidad del 12,5% para el S&P 500 sino también vino acompañado por una compleja maraña de contactos y nombramientos oficiales, como el de su propia hija, Ivanka Trump, o el marido de esta, Jared Kushner.

Desde su toma de posesión, el mandatario ha tenido que acallar los rumores que ligan a miembros de su círculo con Rusia al mismo tiempo que el dueño y señor del Despacho Oval sigue sin dar a conocer su declaración de la renta, un hecho habitual y rutinario de sus predecesores en el cargo. Indicios de nepotismo y falta de transparencia según críticos y expertos que la nueva administración prefiere eliminar del ojo público. Recordemos que una de las primeras decisiones de Trump fue acabar con la práctica del gobierno de Barack Obama de publicar las visitas que recibían sus altos funcionarios, el propio presidente incluido. 

Una decisión que coincide con la publicación de un estudio elaborado por los profesores de finanzas de la Escuela de Negocios de la Universidad de Illinois, Jeffrey Brown y Jiekun Huang, que estima que los empresarios que visitan la Casa Blanca o miembros de alto rango dentro de la administración estadounidense suelen ver como la cotización de sus respectivas compañías vibra en bolsa. 

"Nuestro análisis sugiere que el acceso a altos funcionarios del ejecutivo puede ser una fuente importante de ventaja competitiva para las empresas", determinan en el documento titulado, "Todos los Amigos del Presidente: Acceso Político y Valor de la Empresa", publicado en el Buró Nacional de Investigación Económica (NBER por sus siglas en inglés). 

Brown y Huang concluyen que las acciones de las compañías cuyos altos directivos visitan al presidente o alguno de los altos funcionarios de la Casa Blanca registraron un rendimiento positivo acumulado de aproximadamente un 0,9% en los dos meses inmediatamente posteriores a dichas reuniones. "Para las multinacionales multimillonarias esto significa que una sola visita a la Casa Blanca por parte de alguno de sus directivos puede agregar cientos de millones de dólares al valor de la empresa beneficiando así a los accionistas", escriben.

Ambos expertos han basado sus conclusiones tras analizar los 2.286 encuentros mantenidos entre miembros de la administración Obama, incluido el ya ex-presidente, y empresarios de compañías que forman parte del S&P 1500. "El dinero ofrece un mayor acceso a la Casa Blanca y para estas empresas, dicho acceso se tradujo en grandes beneficios", observa el documento reiterando que esta información nunca hubiera podido conocerse sin la transparencia del gobierno previo. "Sin esta transparencia por parte de la administración de Trump, los americanos quedarán desinformados mientras que muchos insiders se benefician de sus reuniones en la Casa Blanca", sentencian. 

Pese a que no todos los empresarios y ejecutivos tienen como intención última influenciar las decisiones políticas del gobierno o en ocasiones estos esfuerzos no llegan a buen puerto, el resultado potencial de estas reuniones hace justifica que el público sea conocedor de este tipo de reuniones. Especialmente en la actualidad, donde el presidente Trump ha demostrado una mayor afinidad con la comunidad empresarial del país y ha invitado a más de una docena de consejeros delegados de distintas compañías a formar parte de su consejo especializado en estrategias y políticas económicas.