Trump no se la juega y se refugia en Powell Destacado

Finalmente Trump ha confirmado a Jerome Powell, actual gobernador de la Fed, como sucesor del Janet Yellen al frente de la Reserva Federal. Una decisión que no ha generado ningún tipo de estrago en el mercado, que ya descontaba que el mandatario no se la jugaría a la hora de elegir al próximo capitán del banco central más poderoso del mundo.

"Yellen ya ha materializado su intención de reducir mecánicamente el balance del banco central y activado el piloto automático, algo que tampoco cambiará bajo la presidencial de Jerome Powell", indica Joseph LaVorgna, economista jefe de Natixis, quien estima que la proyección de subidas de tipos tampoco mostrará cambios significativos.

Powell ha sido gobernador de la Fed desde mayo de 2012 y ha votado constantemente a favor del consenso establecido por Yellen. Según las actas de las reuniones de la Fed, estuvo totalmente de acuerdo con la tercera ronda de flexibilización cuantitativa (QE) aprobada en septiembre de 2012 y también respaldó el anuncio de la Fed el mes pasado para comenzar la normalización del balance general.

En estos momentos cuenta con cinco años en el cargo y ha lidiado de forma efectiva con temas macro, monetarios y regulatorios. Pese a no ser un economista académico con un doctorado, ha aprendido bien el oficio. "Powell se ha forjado una buena reputación en busca de consenso, alguien que podría tomar las riendas de Yellen sin apenas perturbar a los mercados", señala Peter Hooper, economista de Deutsche Bank.

La transición entre Yellen y Powell, que se materializará en febrero del próximo año siempre y cuando el gobernador sea confirmado por el Senado, se postula aséptica y sin contratiempos en un momento en que el banco central comenzó el pasado mes la reducción gradual de su balance y la economía del país no se ha visto trastocada por el azote de Harvey e Irma. Tampoco está previsto que el traspaso de testigo desvíe las previsiones que descuentan una tercera subida de tipos este año, como asume ya el 97,7% del mercado, según el indicador FedWatch de la CME.

Sin sobresalto alguno, quizás el mejor legado de Yellen, y con unanimidad absoluta dentro del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés), la Reserva Federal mantuvo el miércoles los tipos de interés intactos en un rango del 1% y el 1,25%. Aún así, en un momento en que "la actividad económica ha estado creciendo a ritmo sólido pese las disrupciones de los huracanes", el banco central estadounidense concienció de nuevo al mercado sobre su intención de encarecer el precio del dinero por tercera vez este año al cierre de su última reunión de política monetaria del año.