Trending Topics Destacado

Mercados

El año que termina será recordado por los mercados como uno “sin dirección”, volátil en un rango estrecho y uno que ni entusiasmo ni desgano a los inversionistas. Siguió siendo un año de “rallies infelices” y correcciones poco dramáticas en donde la liquidez monetaria impelió los primeros y las valoraciones de los mercados originaron las segundas al compas de transformaciones estructurales en mercados “amañados”.

En el año que se anuncia la “normalización” de las tasas de interés norteamericanas, en busca de su “neutralidad”, seguirá determinando el balance riesgo/retorno de carteras de inversión continuando con el “realineamiento” de activos hasta cuando haya una realización de la “trayectoria” que asuma la FED. Las tasas de interés en los Estados Unidos seguirán rigiendo la fortaleza del dólar que seguirá marcando valoraciones en los mercados de renta variable afectando, a su vez, el precio de las materias primas y los niveles de tipo de cambio globales.

 Un continuo precio del petróleo a bajos niveles subrayará el cambio en la dinámica de la oferta del crudo en función del exceso de demanda e inventarios y las condiciones de desaceleración global que mantendrán el enfoque en los Mercados Emergentes como fuente de preocupación y falta de demanda global que impela la tan ansiada reactivación.

 

Global

Hacia principios de los noventas los estrategas de la primera campaña presidencial de Bill Clinton acuñaron un slogan político que marcaria una época “it is the economy, stupid!”. Si bien se refería a la situación particular de la recesión norteamericana de ese entonces, la situación económica de diversos países a nivel global y la ausencia de soluciones aparentes a sus problemas, haría de la segunda mitad del Siglo XX, una de “financiarización” y “economicismo”.

A diferencia de ese periodo, los años por delante a nivel global parecerían invocar un nuevo paradigma, “it is the politics, stupid!” y es que la ausencia de entendimientos políticos parecerían ser la piedra de tranca de las dinámicas económicas y financieras que enfrentan países y mercados en general. Las pasadas elecciones en Grecia, Portugal y España evidencian cambios en el “establishment” europeo y agotamiento con programas de austeridad e incentivos monetarios de cara a una desaceleración global sin aparente solución. 

La elección presidencial norteamericana del próximo año situaría a los Estados Unidos en una situación similar mas aún con la continua popularidad de Donald Trump para el ticket republicano que se enfrentaría a una aparentemente inevitable candidatura de Hillary Clinton a la cabeza de los demócratas.

América Latina

En el 2015 América Latina se vio impactada por la desaceleración global en la medida que su dependencia de la exportación de materias primas de uso industrial determinó una dinámica de crecimiento que expandió sus clases medias y fortaleció las monedas nacionales en una dimensión que la región no había experimentado en décadas.

En el 2016 el ciclo de expansión se vera detenido en función del continuo declive en los precios del petróleo, lo metales y minerales y los productos agroindustriales. Tal circunstancia, se vera agravada por la “normalización” de las tasas de interés en los Estados Unidos que subrayara el riesgo en la región al mismo tiempo que abreviará el flujo de crédito que impelió la reciente expansión. Los efectos podrán ser asimilados dinámicamente, sin embargo en la medida que las reformas emprendidas en los últimos 20 años permitirán administrar efectos económicos y financieros.

En la esfera de lo político, el menor ingreso fiscal ya ha generado renovación ejecutiva en Argentina y legislativa en Venezuela y presión en los gobiernos de Ecuador y Brasil y aunque se hable de un “giro a la derecha”, lo cierto es que los latinoamericanos parecieran estar buscando un balance que conjugue sensibilidad en lo social y pragmatismo en lo económico.

 

 

Modificado por última vez en Martes, 29 Diciembre 2015 13:33
Más en esta categoría: « Trending Topics