Jose Antonio Montenegro

Jose Antonio Montenegro

Editor-in-Chief DesdeWallStreet.com
Domingo, 05 Abril 2020 17:15

EN MODO “WE’LL BE BACK”

Queridos amigos, dejarme que arranque contándoos algo, que algunos pocos sabéis, pero la mayoría no. “DesdeWallStreet.TV” y “DesdeWallStreet.com”, se encontraban los últimos meses embarcados en una ambiciosa ampliación de proyecto, -que incluía la entrada de nuevos inversores-  ampliación de oferta, y fuerte relanzamiento.

Realmente los dos primeros meses de 2020 han sido un compas de espera para en marzo-abril arrancar la nueva etapa. Teníamos todo preparado, pero las circunstancias absolutamente no esperadas de la pandemia del coronavirus, nos han obligado a aplazar nuestros planes.

El cierre del “floor” del NYSE, y con el de nuestras oficinas centrales, -que han estado siempre dentro del mismo-, ha sido una disrupción que hemos salvado estas ultimas semanas como hemos podido, -como esta haciendo otra mucha gente ciertamente-. Pero que en nuestro caso, por la fuerte vinculación de nuestra propia esencia, con la actividad diaria de dicha institución, y de lo que en torno a la misma se ha vivido hasta ahora en ese “floor”, pues ciertamente ha sido aun  mayor.

Hemos probado a seguir ofreciendo nuestra tarea informativa y de análisis en “modo resistencia”, pero nuestro nivel de exigencia de lo que queremos haceros llegar, -que como digo veníamos preparando para un gran relanzamiento estos meses de atras-,  no puede hacerse realidad en este momento. Y no vamos a quedarnos a medio camino. Respetamos demasiado a nuestra audiencia para hacer eso.

DesdeWallStreet.TV y DesdeWallStreet.com surgieron en agosto de 2007, y por trece anos, de forma ininterrumpida hemos estado llevando de forma exigente, la información, el análisis, las tendencias, y el palpitar de estas bolsas, y de los grandes temas globales de conversación y discusión en las mismas.

Ese ha sido, es y será nuestro objetivo. Pero hoy por hoy, como os digo, nuestras exigencias de rigor y respeto para quienes habéis sido tan amables de confiar en nosotros todo este tiempo, nos llevan a hacer una pausa, y poner todas nuestras energias en esa vuelta, que queremos hacer tan pronto como sea posible.

No desaparecemos, ni cerramos, pero nos tomamos un tiempo para volver a la carga. El equipo directivo y de redacción de DesdeWallStreet.TV y DesdeWallStreet.com, sigue aquí, y vamos a seguir peleando la vuelta a lo grande, que teníamos en el horno hasta hace solo unos días. Os agradecemos una vez mas, mucho vuestro apoyo y seguimiento todo este tiempo. Cuidaros mucho. Y lo dicho: Volveremos. “We’ll be back”.

   

Domingo, 29 Marzo 2020 15:31

¿PERO QUÉ HACEN ESTAS BOLSAS?

Si, esa es la pregunta, -con razón-,  de mucha gente en este momento. La semana que acabamos de dejar atrás no ha podido ser mas horrorosa mundialmente desde el punto de vista de avance del Coronavirus por distintas esquinas del mundo, pero resulta que el índice Dow Jones ha cerrado la semana con una subida del 12,8%, la mayor subida semanal desde nada menos que 1938. Y la pregunta de muchos es, ¿pero qué hacen exactamente?, ¿en qué piensan estas bolsas?.

Bueno desde una óptica ortodoxa, y de lo que venimos aceptando como mas o menos próximo a la realidad, se supone que las bolsas anticipan lo que vamos a tener por delante en seis u ocho meses. Y desde esa óptica, y con las monstruosas perdidas de valor de las últimas semanas, se diría que pueden estar haciendo incluso lo correcto.

El mundo en seis u ocho meses, -en principio-, debería estar mejor que ahora, sobre todo porque hayamos avanzado en la contención  de la pandemia y científicamente en su posible control. Y la economía, pues también habrá ido encontrando -imagino-, la forma de mantenerse a flote, e incluso remontar. Hasta aquí de acuerdo.

Pero mi punto es, que desde luego, a medio y largo plazo el panorama económico va a cambiar drásticamente. Vamos prepárense para una disrupción de verdad, no de seminario o conferencia mas o menos exitosa de estos años de atrás.

Yo creo que el mundo, va a tener un antes y un después de esta pandemia, y por supuesto la economía. Y si no es así, pues mal, porque se habrá desaprovechado la oportunidad de corregir un rumbo lleno de errores, y sobre todo una muy pobre aplicación de recursos.

Estoy convencido, de que, “de esta vez no pasa”, y esa revisión se va a ir produciendo sin duda. La guía principal será estar preparados para nuevas pandemias, priorizar en el mundo la salud pública de todos los ciudadanos y su monitorización, la reasignación de recursos a finalidades con verdadero aprovechamiento de la comunidad mundial, racionalización de la forma en la que trabajamos y viajamos de acuerdo con las tecnologías que tenemos a mano, abandono de formas de formas demasiado masificadas e insalubres de supuesto entretenimiento o vacaciones…. Y de ahí en adelante.

Esa modificación de hábitos, y de esquema de valores de muchos ciudadanos en muchos lugares del mundo, tendrá su traducción en los ámbitos económicos, porque hay empresas con mucho futuro y otras con ninguno. O sea que puestos a hacer un nuevo portafolio de valores, convendría tener muy claro, lo anterior. Y claro, luego lo mas difícil acertar en cuales son esas empresas que van a ir bien en tres o cuatro años.

Definitivamente se acelerará el cambio de era. Vamos, que queremos un mundo con energías limpias, queremos muchos recursos aplicados a la salud, a la pureza de los alimentos, queremos mantener el equilibrio ecológico mundial, como un bien por encima de todo, -el verdadero lujo del futuro-, y otra vez, “de ahí en adelante”.

¿Esta el aumento de las bolsas teniendo en cuanta lo anterior?. Pues en una pequeña parte si, y en una mayor parte no. Hay todavía mucho inversor, -viejo estilo-, que cree que la cosa va a seguir como si tal cosa. Por eso soy escéptico aun con estas subidas de la bolsa. Creo que el rally de la bolsa se producirá con fundamento, cuando a nivel mundial, veamos que hemos llegado al punto máximo del impacto de esta pandemia y que empezamos la cuesta abajo. En ese momento, -que ojalá que no esté lejos-, el rally será consistente. Pero además convendría que fuese selectivo, siguiendo esa visión de futuro que les citaba antes. Hasta entonces, creo que la volatilidad y la inconsistencia de movimientos, prevalecerá en esta cosa etérea que llamamos Wall Street. Vamos que podemos, subir, bajar y volver subir, pero sin ninguna solidez. No ha empezado ningún mercado “bull”. Me puedo equivocar obviamente, pero lo dudo muchísimo.

Todos los esfuerzos de todos a fecha hoy deben estar puestos en la resolución del problema de salud. Y todos, significa todos. Y después ya hablaremos. En conclusión, las bolsas como decía al principio, creo que están descontando un futuro mejor, pero aún extraordinariamente confundidas por momentos en una dirección u otra. La via para salir de esa confusión, es esperar que la curva de la pandemia ceda, y luego hacer un buen ejercicio de visión sobre como será el mundo que querremos tener una vez pasada esta horrorosa pesadilla. Cuídense mucho y buena semana.

   

Domingo, 22 Marzo 2020 16:10

EN “MODO RESISTENCIA”

Queridos amigos, que tenéis la amabilidad de seguirnos a través de DesdeWallStreet.TV y DesdeWallStreet.com.  Dejarme deciros lo primero que seguimos aquí, y que a pesar de la fuerte disrupción  que la pandemia del coronavirus esta suponiendo para servicios de información y análisis como el nuestro, con los cambios precisos para seguir las medidas de contención del virus, vamos a seguir adelante.

El mundo debe estar preparado para aguantar en “modo resistencia”, un momento de crisis histórica global. Obviamente lo primero ahora es la salud de los ciudadanos, y no deben escatimarse recursos de ningún tipo. Esa es la prioridad uno, punto. Después haremos cuentas y hablaremos de economía. Salir del hoyo una vez superada la crisis de salud, tendrá su dificultad, pero no será un problema, por el contrario va a suponer todo un mundo de oportunidades económicas.

Pero ahora mismo, los sistemas de salud, deben ser ayudados por todos los recursos a mano de los gobiernos y de la iniciativa privada. Y como ocurre en momentos de crisis limite, la infraestructura industrial debe reconvertirse, para producir lo que el mundo necesita en este momento, ya sea mascarillas, desinfectantes, o una larguísima lista de materiales que escasean en los hospitales.

Es momento para que los gobiernos lideren acciones rápidas y efectivas y ciertamente los ciudadanos debemos seguir las instrucciones que dan los científicos que saben de epidemias.

Como decía ahora mismo, ya “echaremos cuentas después”. Los recursos y la riqueza del mundo, -que es mucha-, están ahí para ser utilizados justo en momentos únicos y extraordinarios como estos, y la prioridad debe ser empezar por los que mas lo necesitan.

No son por otro lado, tiempos de “echar culpas”, ya habrá tiempo de hacerlo. Desde luego cuando todo esto pase, -que pasará-, vamos a tener mucho mas claro el acercamiento a lo que debemos esperar de nuestros servicios de salud, por ejemplo, o de donde debemos aplicar los recursos de la investigación y el desarrollo a nivel mundial.

La riqueza del mundo, -que una vez más, es mucha-, debe colocarse de forma productiva socialmente. Es decir, debemos ser mucho mas ambiciosos en exigir que la ciencia, -con recursos-, vaya consiguiendo avances serios que mejoren nuestra vida. La era de colocar excesivos recursos en negocios y emprendimientos ciertamente frívolos, -es decir de dudosa contribución al bienestar mundial-, ha terminado.

Esta por delante también, repensar un poco, como organizamos nuestra forma de hacer negocios, los viajes, los trasiegos innecesarios, los derroches que tienen muy poco que ver con el objetivo que esperamos obtener al final en muchos casos.

El teletrabajo ha quedado revelado en los últimos días, no como un parche o un recurso de urgencia, si no como la forma mas efectiva para hacer muchas tareas, que sin embargo, hemos decidido complicar con aditamentos, que poco tienen que ver, -insisto-, con el resultado final.

También van a necesitar una repensada algunas formas de recreo masivo, que ciertamente ya eran cuestionables antes del virus, por la propia masificación insana que venían teniendo. Me refiero a los cruceros o casinos mastodónticos por ejemplo, que son todo menos saludables. Y desde luego la “sostenibilidad”, será una palabra con un contenido muy distinto después de la pandemia del coronavirus.

El mundo entra en nueva fase. Ya sabéis los que tenéis la amabilidad de leerme que llevo mucho tiempo convencido de que estamos en un cambio de era, en la que se acaban las energías sucias, la contaminación, los excesos ridículos, las concentraciones obscenas de riqueza en unos pocos, y comienza una era mucho mas sostenible, mas equilibrada, y mas pensada para hacer la vida, “de todos”, lo mas fácil agradable que sea posible.

Pues bien la crisis del coronavirus, es ciertamente la línea divisoria entre el antes y el después. Van a cambiar los valores, las prioridades. Para bien por cierto. La nueva economía deberá seguir las nuevas pautas, y nosotros vamos a contárselo.

Y bien, quienes se empeñen en seguir conservando los excesos y los desequilibrios de los últimos cuarenta años, -que los habrá-, pues van listos. Se acabó….. “La fiesta termino…”, (aquí debería entrar la banda sonora del tema de ese titulo, de la incansable Paloma San Basilio). Necesitamos una sociedad que invierta en como atajar pandemias “inesperadas”, en curar enfermedades que llevan demasiados años sin avances científicos serios, porque el dinero esta puesto en objetivos mas banales pero muy rentables. Y que definitivamente acabemos con la pobreza mundial. No lo hemos hecho hasta la fecha. Y eso tiene mucho que ver con lo que estamos viviendo, no lo duden. A cuidarse mucho y buena semana.

Domingo, 15 Marzo 2020 15:28

LA IMPARABLE GLOBALIDAD

En esta tercera semana de bruscas bajadas de las bolsas internacionales y por supuesto de las neoyorkinas, todos los índices mas importantes aquí, han rebasado ya el 20% de caídas, desde sus records, lo que significa que hemos interrumpido el mercado “bull” o continuadamente optimista, (sin caídas masivas de este tipo), que ha estado en vigor, desde hace once años, exactamente, desde marzo de 2009.

Pero el coronavirus y la profunda disrupción global que ya supone en este momento para la marcha mundial ha gatillado con crueldad esta situación, que además se vio acrecentada el pasado lunes, por la falta de acuerdo entre Arabia Saudita y Rusia para reducir la producción mundial de petróleo, lo que se tradujo en un elemento mas de inestabilidad, que reforzo la caída de las bolsas.

El coronavirus avanza por el mundo. Ahora con fuerza en Europa y también creciendo en Estados Unidos. La actividad económica esta ya fuertemente tocada y nos esperan meses complicados. Ciertamente lo mas importante es resolver y/o aprender a convivir con esta catástrofe mundial, que debería servirnos a medio y largo plazo, para de una vez por todas, dejarnos de tonterías, y asumir que, en el siglo XXI la globalidad es imparable.

Lo es por supuesto para un virus que no respeta fronteras, y menos en tiempos de profunda movilidad de bienes y personas a lo largo y ancho del globo terráqueo. No son momentos de proteccionismos y de aislarnos en nuestros castillos, -aunque ahora mismo las cuarentenas y los planes de contención del virus nos obliguen a tener que hacer eso-. Me refiero a que en situaciones normales, cuando el tema del virus ya haya quedado mas o menos superado, debemos, de una vez por todas, asumir que el mundo actúa en 2020 como un todo, y desterrar proteccionismos, nacionalismos, guerras comerciales, y otras desgracias que nos avocan al fracaso y actuar multilateralmente.

El mundo debe asumir que es y va a ser cada vez mas global, que la gente circula cada vez mas de un lado a otro, -incluidos los virus-, y debemos pensar en sistemas de salud publica desde esa premisa, y actuar coordinadamente, multilateralmente, para estar mejor preparados para las alarmas y para prevenir lo que puede venir después.

La erradicación de la pobreza en el mundo y la educación es vital para conseguir ese equilibrio, la generalización de un control sanitario digno en todas las esquinas del mundo, y la mayor asignación de recursos mundiales al tema salud en general.

Yo llevo mucho tiempo siendo especialmente critico con la frívola asignación de recursos económicos, que lleva haciendo una buena parte de la economía los últimos cuarenta años. La iniciativa privada, piensa sobre todo en beneficios rápidos y en ganancias que procedan de consumos masivos, y los recursos puestos en redes sociales, no tienen que ver nada con los puestos en investigación para la cura del cáncer por ejemplo.

No es que haya que forzar al mercado y decirle lo que debe y no debe hacer, pero es ridículo ese repetido mantra aquí los últimos cuarenta años, que aboga por gobiernos que no se metan en nada y “deje hacer” a la iniciativa privada.

Difícilmente la iniciativa privada va a invertir lo que debe en salud publica o en investigación contra el cáncer u otro tipo de enfermedades, porque a menudo no son rentables en el nivel que esas empresas necesitan, por eso es fundamental el libre mercado, pero desde luego es fundamental también que el estado invierta en determinados temas que son precisos para el bien común y no siempre dan dinero, -por lo menos no de inmediato-.

Idéntico problema se plantea en el capitulo infraestructuras, cambio energético, y en otros muchos. Pero en este momento y cuando estamos viviendo todos en primera persona la crisis de salud del coronavirus, me parece que esta reflexión es evidente, y debería tener sus consecuencias, si queremos un mundo mejor.

Y por supuesto esa reflexión y esas medidas deben hacerse y establecerse desde la multilateralidad, pensando que el globo terráqueo, es uno y único, por cierto. No digo que vaya a ser fácil el llegar a conclusiones, planes y actuaciones conjuntas, pero aunque sea difícil, debe irse por ese camino.

A la vista esta, que cuando vienen mal dadas y aunque como digo ahora mismo de forma transitoria haya que aislar regiones y poner fronteras entre países, el mundo debe trabajar en planteamientos de mundo absolutamente interconectado y abierto, aceptando la realidad existente. Los virus no respetan fronteras. Mucha fuerza a todos y Buena Semana.

 

 

 

 

 

 

 

 

Domingo, 08 Marzo 2020 16:53

VOLATILIDAD EXTREMA

Si la semana del 24 al 28 de febrero fue la de la fuerte y rápida corrección en estos mercados, la pasada, -del 2 al 6 de Marzo-, ha sido la de la volatilidad extrema. Dia a día los principales índices han oscilado de forma abrupta y aunque todo hacia suponer el viernes al empezar la jornada que el balance de la semana seria negativo, un rally en la ultima hora de negociación, termino dejando la semana con ganancias simbólicas en los tres principales índices. En el balance semanal el Dow Jones ganó un 1,7%, el S&P 500 un 0,6, y el Nasdaq un 0,1%.

La gran noticia de la semana sin embargo ha sido, que el rendimiento del bono del tesoro a 10 años cayo a un mínimo histórico del 0,7%. La demanda de este tipo de bonos como refugio es gigantesca y la retribución del mismo cae consecuentemente. Y desde luego hay también una componente que anticipa un porvenir incierto.

La otra gran sorpresa de la semana fue el recorte de los tipos de interés el martes en un 0,50%, por parte de la Federal Reserve de Jerome Powell, -estan ahora ya en una banda de 1%-1,25%-. Un movimiento que aunque el mercado pedía y esperaba, -porque el mercado quiere siempre dinero barato sin reflexionar demasiado en sus consecuencias-, es tremendamente cuestionable.

En momentos como los actuales en los que la crisis del coronavirus, esta afectando tanto a la demanda como a la oferta, poco efecto puede tener el que el dinero este mas barato, mas allá de que por supuesto los mercados puedan arriesgarse mas, porque tiran con pólvora casi regalada. Pero los consumidores, no van a salir mas a restaurantes, o a hacer mas viajes y vacaciones, aunque el dinero este mas barato. Tienen miedo. Me explico.

Para una mayoría de expertos, -al menos de los que yo mas respeto-, el movimiento de la Fed del martes era innecesario. Y mas aun puede haber sido contraproducente por introducir una mayor dosis de pánico en el mercado. De hecho las bolsas que querían y pedían ese y cualquier otro recorte recorte, -y que están pidiendo mas para la reunión del Comité Abierto de la Fed, este próximo 18 de marzo-, cuando lo tuvieron encima el pasado martes, se asustaron y cayeron.

La Fed no debió cortar los tipos de interés en 2019, -porque no hacia falta-, por mas que a los mercados, les conviniese seguir teniendo un “extra regalo” de liquidez para animar la fiesta. Ni el dato de empleo ni el de inflación lo pedían. Y tres cuartos de lo mismo en esta ocasión. Por supuesto que el mundo necesita ponerse en pie y ayudar con esta epidemia global, pero debe hacerse a base de ayudas fiscales. Vamos hablando en plata, poniendo los gobiernos el dinero que haga falta, primero para cubrir las necesidades humanitarias de quienes están afectados por la epidemia, y segundo acelerando al máximo la búsqueda de un remedio de curación, vacuna, y todo lo que sea necesario.

Pero bajar los tipos de interés, hacer el dinero mas barato, pues como que sirve de poco en momentos como estos. Mas allá de que a los mercados siempre les viene bien. Porque el problema con el coronavirus es que se esta contrayendo la oferta y la demanda simultaneamente. Quizás debería haberse hecho algo simbólico y coordinado con otros bancos centrales del mundo, pero no un recorte de emergencia, cuya efectividad insisto es muy dudable.   

Los mercados por su lado, mientras continúen tantas incertidumbres en torno a la epidemia, van a seguir extremadamente volátiles. Cada noticia, cada nueva evolución del tema ira afectando esa volatilidad. Pero hay que esperar que, en un punto, sepamos como superar esta crisis humanitaria y de salud, o aprender a vivir con ella de la mejor manera posible, y entonces un mercado estabilizado comenzara a ajustarse convenientemente.

Hasta entonces, por supuesto para quienes tienen la posibilidad de comprar tomando riesgos, es obvio que selectivamente ya hay acciones que a largo plazo tienen un excelente precio. Pero hace falta una gestión muy profesional de esas compras para no equivocarse. Para la mayor parte de los inversores son sobre todo momentos para extremar la prudencia e intentar no entrar en pánico, mantener la estrategia de inversión que se tengan trazada a largo plazo y aguantar el tirón. Feliz Semana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

Domingo, 01 Marzo 2020 16:28

CORRECCIÓN, Y AÚN MUCHAS INCÓGNITAS

Tras la histórica semana que hemos cerrado el viernes, en la que los principales índices bursátiles estadounidenses, -como los de medio mundo-, se han desplomado por los temores ocasionados por la extensión geográfica global de la epidemia de coronavirus, arrancaremos el lunes en una situación todavía muy llena de incógnitas sobre la epidemia y su potencial evolución, que hace muy aventurado vaticinar, si el mercado se animara a empezar a darse la vuelta estos próximos días, o seguirá profundizando más sus pérdidas.

En la pasada semana los principales índices bursátiles aquí entraron en corrección. El Dow Jones se dejo un 12% de su valor, el S&P 500 un 11.5%, y el Nasdaq un 10,5%. La peor semana para estas bolsas desde la crisis financiera de 2008.

La primera consideración que hay que hacer es, que este mercado a pesar de lo que haya podido decirse una y otra vez, lleva sobrevalorado mucho tiempo, - como poco desde que ha comenzado 2020-, y necesitaba una corrección.

Los records repetidos en enero y febrero, sobre los que yo he preguntado repetidamente a expertos y analistas, han tenido casi siempre justificaciones poco convincentes. Si Japón decreció un 6,3% en el cuarto trimestre y Alemania no creció nada en ese mismo periodo, (estamos hablando de antes de la epidemia), -es decir si la economía global termino 2019 muy floja-, y si desde enero sabemos del parón que si o si, -y hasta en los mejores escenarios-, tendría China el primer trimestre, además de la disrrupción de las cadenas de producción mundial, por el tema del coronavirus, ciertamente resultaba raro que estas bolsas neoyorquinas no hubiesen también acusado ya de alguna forma esas circunstancias, cuando son las más globalizadas del mundo.

Ahora finalmente lo han hecho, gatilladas por la preocupación de la dimensión global de la epidemia de coronavirus, mayor a la que se estaba anticipando. Definitivamente una razón poderosa, porque efectivamente, la epidemia de coronavirus, -y aunque no tardemos en tenerla más en control, que es lo que hay que esperar por el bien de todos-, ya solo con lo que ha afectado a la marcha de la economía mundial hasta la fecha, será un golpe muy fuerte en la economía mundial de 2020.

Pero aunque hay que estar preparado para lo peor, es importante ser positivo, no entrar en pánico, y razonar que lo más probable es que en cuestión de semanas la epidemia este más o menos, bajo control, -como parece que empieza a estarlo en China, aunque aun existan muchas preguntas sin contestar-, y que por lo tanto, poco a poco la normalidad vaya tomando protagonismo, y la economía entonces, tendrá la posibilidad de ir rebotando en la segunda mitad de 2020, supliendo así las caídas de la primera mitad del año.

Una vez más conviene recordar que las correcciones bursátiles, no solo no son malas, sino justo lo contrario, con frecuencia purgas necesarias, que ponen el valor de las acciones en su sitio, tras periodos de exceso de alegrías. Desde la Segunda Guerra Mundial, Wall Street ha tenido un total de 26 correcciones, es decir caídas de 10% o más, -no contamos ahí la de esta ultima semana-, y el promedio de lo que esas caídas han tardado en volver a los números desde donde cayeron, ha sido de cuatro meses.  

El viernes en los últimos momentos de negociación todos los índices tuvieron un fuerte rally, y recuperaron buena parte de las perdidas del día, la razón principal fue que los mercados escucharon al Presidente de la Fed decir que su institución, en relación con la dimensión que vaya suponiendo el tema del coronavirus, “will act as appropiate”, (actuara apropiadamente), y ya saben Wall Street, fantaseo cortes de los tipos de interés inmediatos, -incluso extraordinarios, fuera de sus reuniones del Comité Abierto-.

Pero punto uno, es como poco “un tanto imaginativa” esa interpretación de lo que dijo Powell. Y punto dos en un momento en el que lo que ocurre es que hay una disminución de oferta y de demanda simultánea, no se ve con claridad, como podría ayudar a la economía real un corte de tipos de interés, -si obviamente a los mercados-. Pero el objetivo de la Fed,-por ley-, no es ayudar o satisfacer los deseos de los mercados, es cuidar la salud de la política monetaria para tener la mejor situación en dos capítulos concretos: empleo e inflación. Extremo que conviene recordar a muchos de vez en cuando. Feliz Semana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Domingo, 23 Febrero 2020 15:37

MORGAN STANLEY COMPRA E-TRADE

Esta pasada semana se ha producido la mayor operación de compra entre dos instituciones financieras en este país, desde la crisis de 2008. Morgan Stanley ha comprado E-Trade por un total de 13.000 millones de dólares, haciéndose así con una de las firmas pioneras de trading para particulares a través de internet.

La operación ha gustado a Wall Street y a mi me parece también muy apropiada.  James P. Gorman, CEO de Morgan Stanley, que ve que los ingresos de la banca de inversión y el trading tradicional van cada vez más “a menos”, y que en todo caso son poco recurrentes y mas impredecibles en su recorrido, esta reforzando la actividad de gestión de activos de particulares con dinero, y en esa dirección esta la estrategia de comprar E-Trade, que cuenta con cinco millones doscientos mil clientes, y 360.000 millones de dólares gestionados.

Una interesante cosecha, porque el tipo de cliente de E-Trade, es el típico que ahora mismo esta gestionando cincuenta mil o cien mil dólares, pero que, por edad y momento de su vida profesional, esta aun muy a medio camino de donde puede estar en unos años más. Y esa es la idea de Morgan Stanley, estar ahí cuando se trate de gestionar patrimonios más grandes y más sofisticados, a los que la compraventa por internet se les quedará pequeña. Además de mejorar herramientas de gestión vinculadas al Fintech, que es todo lo que los banqueros con visión, están queriendo desarrollar en este momento.

Gorman es uno de los CEO’s mas brillantes con que cuenta el panorama financiero estadounidense, en el que no sobra precisamente materia gris. La descomunal crisis de 2008, se arreglo sin cortar cabezas directivas en el sector prácticamente, -algo que sin embargo si se hizo en el automovilístico y en otros-, y muchas instituciones están pagando literalmente sus repetidas equivocaciones/corrupciones de los últimos tiempos, ahí tienen a Wells Fargo, pero no es el único.

Traigo ese tema a este punto del artículo, porque creo que es importante que la banca estadounidense y mundial, haga con urgencia la conversión que necesita hacer, y que se deje de poner dinero en lobbies de aquí y de allá, para intentar que los legisladores correspondientes, regulen normas que les convengan para seguir con sus mas que discutibles practicas de “ingeniería financiera”.

Unas prácticas que tienen la cualidad de llevarnos a una crisis cada década, que nos cuesta a los contribuyentes un ojo de la cara, y a una hecatombe cada cincuenta o sesenta años, -como la del “subprime” en 2008-, que por muy poco acaba con el sistema capitalista global. La banca moderna debe entender que el tiempo de los dineros fáciles multimillonarios de las sospechosas operaciones “imaginativas” de la banca de los ochenta, noventa y primeros 2000, no son de recibo en 2020.

No vamos a permitir que se vuelvan a dar hipotecas a todo ser vivo que respire, -y no precisamente por caridad-, sino porque el banco que las daba no asumía el riesgo, lo troceaba en partes, mezclaba buen riesgo con mal riesgo, y lo empaquetaba en bonos que vendía por todas las esquinas del mundo como fantástica inversión triple A. Hasta que el “invento” estalló, y claro fuimos los contribuyentes, los que tuvimos que desembolsar cientos de miles de millones de dólares para que esas instituciones no desaparecieran.

Esa fue la crisis de 2008. Y Obama y el “Status Quo” del momento, fue muy generoso en la forma de arreglarla y de mantener al frente de la mayoría de instituciones a la mayoría de sus perpetradores. Pero “una y no más Santo Tomás”. La ciudadanía no va a consentir ni en Estados Unidos, ni en ninguna otra parte del mundo otro 2008.

Se puede y debe hacer banca decente, positiva, y que aporte a la comunidad a la que sirve. Y por ahí deben ir los esfuerzos de los nuevos banqueros. Mas servicio, mas tecnología, mas aporte al particular y a las empresas, e insisto “cero” “ingenierías financieras”, la ridícula forma de llamar a una serie de practicas dudosas en origen en su legalidad, que llenan el bolsillo de unos pocos, pero no construyen nada, no aportan, ni han aportado nada por décadas a las comunidades a las que supuestamente sirven, mas allá de aumentarse los sueldos en la cúpula directiva de forma manifiestamente obscena. Pero ese es otro tema. Hoy esto va, de felicitar a Morgan Stanley, y de insistir en que la banca debe renovarse, no pagar a lobbies conservadores, reaccionarios y corruptos, para que propicien leyes permisivas con sus temerarias “ingenierías financieras”. Feliz Semana.   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

  

 

 

 

Domingo, 16 Febrero 2020 15:33

LOS RÉCORDS DE WALL STREET

Ni el impacto de la incertidumbre y preocupación que ya supone el Coronavirus, ni el escenario político doméstico de fondo, -que va del “impeachment” de Trump, a las más que evidentes quiebras del “estado de derecho” en el país más poderoso del mundo-, pasando por tensiones geopolíticas como la que tuvimos con Irán al empezar este 2020. Nada absolutamente nada, ha conseguido parar el ascenso de estas bolsas de valores, cuyos principales índices superan records semana a semana.

Y ciertamente, ese ascenso puede tener aun mucho recorrido hacia adelante, porque se acumulan suficientes razones para sostenerlo. Aunque eso no quiera decir que podamos ver alguna corrección seria, y sin tardar demásiado. Pero volviendo a los argumentos que impulsan el rally en Wall Street. Partamos de entrada, de que la economía estadounidense, pese a entrar ya en su año numero once de crecimiento continuado, -que ha ido de la mano de un mercado “bull” que justo cumple el mismo aniversario el próximo mes de marzo-, puede perfectamente seguir así hacia adelante.

¿Por qué?, bueno, pues de entrada y precisamente porque ha sido un crecimiento moderado, -del entorno del 2% anual-, que se ha producido con una escalonada mejora del empleo, hasta llegar a una situación de estabilización, y sin tensiones de inflación, que además tienen toda la pinta de que pueden aguantar.

Con ese panorama, que protagoniza un consumidor que supone más de dos tercios del PIB, y que sigue consumiendo a buen ritmo, como digo, todo puede darse la vuelta en un momento dado, por supuesto, pero no es probable.

Tiene este mercado, además de ese telón tranquilo de fondo de la economía real, la ayuda, -digamos que garantizada-, de la Federal Reserve de Jerome Powell. Ya saben en 2019 la Fed dejo de subir los tipos de interés, e interrumpió aquello que llamamos proceso de “normalización monetaria”, post-crisis, para ir justo en dirección contraria. La Fed en el arranque de 2019, decidió que la debilidad de la economía global, aconsejaba como precaución, terminar de momento con la “normalización monetaria”, y volver a “ayudar” a la economía y los mercados con dinero barato.

Y en línea con esa decisión bajo los tipos de interés tres veces durante el año. Después de esas subidas y ya en año electoral, la Fed preferiría tener un 2020 sin movimientos de tipos ni arriba, ni abajo. Pero el mercado esta satisfecho, porque lo cierto es que Jerome Powell esta comprando todos los meses unos 100.000 millones de dólares en bonos de corto plazo, que supuestamente son una compra técnica relacionada con el tema de los “repos”, pero que ciertamente también es una forma evidente de QE, es decir de ayudar con liquidez al sistema.

Y más aun, en la comparecencia semestral que el Presidente de la Fed hace ante el Congreso para explicar su visión de la economía del país y las políticas monetarias que esta poniendo en marcha,      -comparecencia que ha tenido lugar esta pasada semana-, Powell ha sido muy explicito al explicar, que hoy por hoy no cree que la economía necesite ayuda monetaria, pero que si hiciese falta aunque los tipos de interés estén bajos, y haya poco margen de maniobra con ese tema, siempre se puede aumentar más la liquidez, vía QE, con la compra de bonos a largo plazo. Es ciertamente otra razón para que el mercado duerma bien y haga records.

Está por otro lado el “llamado efecto santuario”, un beneficio que reciben los mercados estadounidenses en tiempos de economías globales revueltas. Cuando el mundo, ya sea por conflictos bélicos, por epidemias, o por cualquier otra razón de preocupación geopolítica se vuelve más incierto, los mercados estadounidenses, son el mejor refugio para el dinero internacional, y más aun en este momento, en que los tipos de interés aquí son bajos, pero más altos que en otras economía de parecido nivel de desarrollo como Japón o la Union Europea. Sin contar además la siempre envidiable vitalidad de las empresas estadounidenses de la nueva economía, las Microsoft, Apple, Google, Amazon, Tesla… que son cada día más, la locomotora económica del mundo que viene, y en el que los inversores quieren tener una parte.

Lo dicho, tiempos revueltos en este arranque de 2020, sobre todo por la crisis del Coronavirus, que hay que esperar que comience a ceder. Pero definitivamente “momentum” para las bolsas estadounidenses, que como decía al empezar, aunque no estén exentas de tener algún susto que otro, están hoy por hoy viviendo un excelente primer trimestre. Feliz Semana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Domingo, 09 Febrero 2020 17:32

EL FUTURO DEL PETRÓLEO

Atención hoy, que vamos de reflexión profunda, o si prefieren, mas que profunda, de reflexión cada vez mas habitual en Wall Street últimamente, hasta el punto de haber llegado a alguien que no es precisamente un vanguardista en anticipar polémicas, -Jim Cramer-, que esta misma pasada semana en su programa de CNBC, cuestionaba el futuro del llamado “oro negro”.  Si Jim se ocupa de este asunto, malo. O bueno, quiero decir.

Y es que el asunto esta sobre la mesa, porque hay un hecho evidente: las acciones de petróleo caen sistemáticamente en la ultima década bajo casi todos los escenarios. Vamos a cerrar en unos días los resultados empresariales del cuarto trimestre, que en muchas compañías han sido excelentes, pero la caída de los beneficios del sector energía en un 46% lastra de mala manera el total, que al final quedara en cero o negativo, es decir sin crecimiento alguno en comparación con idéntico trimestre del mes anterior. Si retiramos el sector energético, resulta que los resultados totales han crecido algo mas de un 3%.

¿Pero qué pasa con el petróleo?, Se lo voy a decir rápidamente y sin tapujos. El petróleo es el tabaco de los ochenta. Esta en sus últimas. Punto. No digo que no le queden aun una, dos, o tres décadas mas de protagonismo, pero hasta ahí vamos a llegar, y no más. Y después, no lo duden, las reservas que están bajo tierra, o las que están bajo las aguas profundas de los océanos, se quedarán ahí para siempre. Por cierto, ese es uno de los problemas de muchas grandes petroleras hoy, están contabilizando como activos, reservas que seguramente no va a hacer falta emplear nunca. Pasó con el carbón y pasará igual con el petróleo.

No, esto no va a ser de hoy para mañana, insisto, pero por ejemplo Aramco, - La petrolera de Arabia Saudita-, sabe muy bien lo que está haciendo con su salida a bolsa y su plan de diversificación. Hay que decir que su caso es privilegiado, el petróleo saudí es el más fácil de extraer y su precio el más competitivo. Pero pensar desde Brasil o desde Venezuela, que se tiene una “mina de oro eterna”, es equivocado.

Hay algo relevante: La gente del siglo XXI no quiere envenenarse con la contaminación. Existe una creciente sensibilidad global, acrecentada por el uso de las redes sociales, que esta generalizando esa opinión. Y hay además un aliado que no es menor: China.

El proceso de ralentización del uso del petróleo esta bastante detenido últimamente, primero porque Rusia y los Países Árabes lo están apoyando, y porque la Administración Trump esta también subida al tren de la vieja economía. Pero China, -que no produce petróleo-, y que tiene un grave problema con la contaminación de sus ciudades, esta determinada a encontrar la forma en que las energías limpias sustituyan a las fósiles. Está poniendo todo el esfuerzo y todos los recursos y no tardaremos en ver el impacto de su determinación.

Algo similar ocurre en la Unión Europea, donde es difícil pensar en como será la maqueta energética del año 2050, y del mismo Estados Unidos, donde una vez conseguida la generalización, del auto eléctrico, -que esta ya mas cerca de lo que muchos creen-, y la sostenibilidad de Estados enteros con energía solar y eólica, el petróleo se va a convertir en algo residual. Seguirá teniendo un uso, pero insisto nada que ver con lo conocido hasta ahora.

La pérdida de protagonismo del petróleo, será sin duda el gran tema y la gran diferencia de una parte considerable del sigloXXI. Porque esa decisión va a impactar, -ya lo esta haciendo- a la arquitectura, el planteamiento de infraestructuras y red publica de transporte global. Y lo que es más, al estilo de vida mundial.

Estas cosas cuando se ven aún en el límite del cambio, son difíciles de anticipar en todas sus aristas. Tendemos a pensar que la forma en la que estamos organizados hoy es de larga duración, pero hay cosas que se caen por su propio peso. En el New York, pre-automóvil, es decir el de los carruajes de caballos, llegó un momento en que el estiércol de los caballos era tal, que la ciudad difícilmente podía manejar su eliminación, la desaparición de esa forma de trasporte se hizo inevitable. Y no por casualidad llego el automóvil justo a tiempo. Algo así pasará pronto con el petróleo y las energías renovables. Y el sector ya lo sabe. Feliz Semana.   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Domingo, 02 Febrero 2020 15:21

SÍ, WALL STREET ESTÁ FUNCIONANDO

Este pasado jueves, cuando Amazon presento sus resultados del cuarto trimestre de 2019, muy por encima de lo anticipado, su acción subió en esa misma tarde un 12% entrando en el restringido club de las corporaciones que tienen una capitalización, -un valor en bolsa-, de mas de un millón de millones de dólares. Solo hay cuatro empresas en ese grupo: Microsoft, Alphabet, Apple, y ahora Amazon.

Los resultados de Amazon sorprendieron a los analistas, porque estos habían repetido su preocupación por los fuertes gastos hechos en el trimestre para conseguir cumplir con sus promesas de entregas ultra rápidas de mercancía. Pero los clientes han premiado a Amazon con una avalancha de compras, -las mejores Navidades de su historia-, que ha supuesto para la compañía un aumento del 21% de sus ingresos anuales, lo que unido a un buen avance en sus negocios en la nube. y a alcanzar mas de 150 millones de socios en todo el mundo de su plan Amazon Prime, ha aumentado considerablemente el beneficio por acción, y permitido que la empresa cierre 2019 con unos beneficios un 15% superiores a los del año anterior.

Pero dejen que vaya rápido al punto del titulo que he dado ha esta columna. Debemos estar satisfechos con algo: Wall Street esta funcionando. Es decir, el mercado esta premiando a los que van bien y castigando a los que no. Esta haciendo su función de criba y recompensa.

Algo que siempre preocupa aquí, es que el mercado se vuelva irracional, -lo hace a veces-, pero no es el caso últimamente. El sector que ha ido peor en la ultima década, -y también en enero, para variar-, es el de energía. Y los unicornios de venta de humo y “crecepelos” diversos, -que hay unos cuantos-, afortunadamente están cada vez más caídos en desgracia, incluido el aparatoso caso de WeWork este pasado 2019, que tuvo que suspender su salida a bolsa.

Es racional y consecuente que las cuatro empresas que valen en estas bolsas más de un millón de millones de dólares, sean cuatro innovadores tecnológicos, que además con sus productos y servicios mejoran nuestras vidas.

Espectacular es la transformación de Microsoft, con un Satya Nadella al frente, que desde que tomo el timón en 2014 ha hecho una gestión ejemplar de una compañía que estaba en los infiernos. Pero su giro de 180 grados aprovechando los puntos fuertes clásicos de la compañía y la entrada valiente y sin complejos en nuevas áreas de negocio, ha conseguido el milagro de hacer renacer a una compañía líder que además tiene en este momento el favor de los consumidores.

Igualmente, razonable es pensar que otra de esas compañías en el Olimpo sea Alphabet. A pesar de sus escarceos con negocios raros, con los que ha perdido mucho dinero, el negocio core del buscador de Google, no tiene hoy por hoy seguidor de líder que compita realmente con el. Es discutible si su situación podrá traerle problemas legales y regulatorios en su momento, pero a fecha hoy, parece evidente que estamos en el mismo punto de los otros tres casos: La empresa es exitosa y nos facilita algo con valor.

Como lo es también Apple, pese a los intermitentes augurios que suelen hacer los analistas sobre su futuro. Cuando hace solo unos meses Apple presento su iPhone11 y iPhone11 Pro, la empresa recibió muchas criticas, diciendo que había mucho retoque y poca innovación. Yo entonces me apresure a decir que a mi me parecía un movimiento estratégico de marketing, absolutamente genial, que sin duda daría resultados positivos con sus ventas. Y así ha sido. Apple no solo es una empresa tecnológica líder, también es ejemplar en sus estrategias de comercialización de productos y controla como nadie, el sentimiento de sus usuarios globales, que hoy por hoy responden a sus impulsos. Razonable y sano es que Wall Street, -que el mercado-, haya premiado su acción estos meses.

Sin embargo y como decía mas arriba, Wall Street esta extremadamente prudente con las valoraciones de otros nombres, como los Uber, los Lyft, e inventos similares. Que no quiero decir que no tengan futuro, pero que sus valoraciones no han estado ajustadas a lo que ofrecen.

Y desde luego que es muy sano que WeWork haya sido cuestionada en ese mismo extremo de su desquiciada valoración, hasta el punto de verse obligada a no salir al mercado de acciones. Pues eso lo que decía al principio, que si, que Wall Street esta funcionando. Feliz Semana.