¿ESTÁ LA BANCA EN TIERRA FIRME?

Noviembre partió con un optimismo desmedido llevando a que los índices bursátiles norteamericanos subieran en torno a 3.2% mientras que Brasil y China lo hicieran en torno a 4.5%. La fuerte alza registrada fue principalmente impulsada por distintos informes relacionados al empleo en Estados Unidos que salieron mejor a lo estimado (ADP, reclamos iniciales y creación de empleo) a pesar del deterioro de la tasa de desempleo que se empinó hacia 10.2%. A ello hay que sumarle que los resultados de las empresas trajeron gratas sorpresas que llevaron a la caída en las utilidades del tercer trimestre hacia -14.8% en relación a igual trimestre del año anterior. No obstante, llama la atención que dicho rally bursátil no vino acompañado del sector financiero. En particular por que la semana empezó con la quiebra de CIT en Estados Unidos vía Capitulo 11 y los anuncios que otras instituciones bancarias inglesas estarían ad portas de recibir otra inyección de fondos gubernamentales. A pesar de la mejoría, en general, que han registrado las instituciones bancarias desde principios de año, algunos indicadores apuntan que faltaría pérdidas por registrar que afectarían sus resultados y de esa manera debilitarían sus índices de capitalización nuevamente. A través de está edición determinaremos si es que la banca se encuentra en tierra firme.

A principios de la semana se dio a conocer que ambos bancos ingleses, RBS y Lloyd’s, habrían estado negociando con el gobierno Inglés, producto de un deterioro en sus carteras crediticias y por ende nuevos castigos afectando así sus índices de capitalización. El banco RBS estaría recibiendo aproximadamente US$45 billones mientras que Lloyds tendría que recibir US$34.5 billones. El banco RBS, cuyo socio mayoritario ya es el gobierno (70%), estará acogiéndose a financiamiento y resguardo gubernamental. No obstante su par, Lloyd’s, estaría buscando el financiamiento a través de emisión de nuevas acciones, intercambio de deuda por capital y la venta de activos no-estratégicos. Esto, en parte, llevó a que el Banco Central de Inglaterra optará por ampliar la inyección de liquidez a su economía en £20 billones a £200 billones dada la frágil y endeble recuperación por la que atraviesa la economía inglesa que está afectando a la banca. Por otro lado, el banco suizo UBS reportó pérdidas por US$553 millones durante el tercer trimestre. La institución se vio afectada por tres cargos adicionales que realizó mientras continúa reestructurándose. En Estados Unidos los acreedores de CIT llegaron a un acuerdo para reestructurar la relación deuda patrimonio del banco a través del sistema judicial y no proceder por la entidad gubernamental FDIC. A ello hay que sumarle que las carteras crediticias de consumo y bienes inmuebles comerciales, según la Reserva Federal, continúan deteriorándose y ejercerán presión sobre la banca en el corto plazo.

La pregunta que nace de todo ello es: ¿Habrá empezado la banca en Estados Unidos a otorgar crédito bancario? Uno pudiese esperar, dado el proceso de estabilización en los sectores industrial, manufacturero y de servicios, y por ende de la economía en general, conjuntamente con una menor destrucción de empleos en los últimos meses, que la banca podría haber gatillado el otorgamiento crédito. Está semana se publicará la encuesta que realiza la Reserva Federal a los bancos comerciales bajo su jurisdicción, en la cual seguramente insinuarán que estarían otorgando crédito no obstante, la evidencia empírica es otra. Como pueden observar en el Gráfico 6, que incluye el crédito total otorgado a través de la banca comercial en Estados Unidos hasta la última semana de Octubre, está cifra sigue cayendo. El monto total se ha ajustado en torno a US$500 billones en los últimos doce meses y no muestra ningún signo de estabilización aún. Ello, sin duda, tiene que estar generando una preocupación en las autoridades monetarias ya que sin una estabilización en el otorgamiento de crédito la economía no tendrá una sólida recuperación. No debemos olvidarnos que la banca tiene un impacto directo sobre el efecto multiplicador del dinero. En la medida que la banca no otorgue crédito y acumule reservas dicho multiplicador tiene un incidencia menor sobre el producto interno bruto (PIB). Lamentablemente, ni las autoridades monetarias ni políticas pueden incidir sobre el otorgamiento de crédito bancario y ello sólo vendrá de la mano de una mejoría en sus carteras crediticias.

En este último frente las estadísticas oficiales de la Reserva Federal a Junio muestran un deterioro sustancial especialmente en la carteras crediticias de tarjetas de crédito y créditos relacionados al sector inmobiliario comercial. A principios del año 2002, después de la caída de las Torres gemelas, las carteras crediticias de tarjetas de crédito delincuentes subieron a 4.9%. Hacia el año 2006 éstas habían cedido gradualmente hacia 3.9% no obstante, a Junio del 2009 se encuentran en 6.7%. Estas cifras, a su vez, tienen directa correlación con la tasa de desempleo por lo que uno podría esperar un deterioro aún mayor. Por otro lado, el porcentaje de carteras delincuentes a 30 días relacionadas al sector inmobiliario comercial, que entre el periodo 2002 al 2006 se situó en torno a 2%, subió a 8%. Por ello es poco probable que la banca aún abra sus puertas y empiece a otorgar crédito. Entonces la pregunta que sigue es: ¿Cómo entonces están ganando dinero?

A pesar de ello, efectivamente, algunos bancos comerciales están registrando utilidades extraordinarias como JP Morgan Chase. Nuestra hipótesis radica en que muchas de estas instituciones han preferido invertir las reservas que hoy tienen en exceso en activos cuyo retorno esperado ajustado por riesgo es mayor al de otorgar crédito. Por ejemplo, desde Marzo la bolsa, que en su momento llegó a transarse a una relación precio utilidad por debajo de 10 veces, ha rentado más de 60%. A ello hay que sumarle que la banca, por lo general, tiene mayor información financiera acerca de aquellas empresas que se transan en la bolsa, ya que las tienen como contraparte a través de créditos y/o líneas de crédito. Por ende sus divisiones de Trading son las que han rentado de sobremanera generando ganancias extraordinarias en el mercado búrsatil.

En conclusión, en la medida que la economía muestre mayores signos de estabilización, podríamos esperar que las instituciones financieras empezarán a otorgar crédito, lo cual no ocurriría hasta el primer trimestre del 2010. No obstante, el rally de los últimos días nuevamente estaría dejando al sector financiero transándose a un descuento, en términos relativos, ya que como han demostrado en periodos anteriores, la banca es capaz de generar ingresos rápidamente.