EL ENDEBLE RETORNO DEL CONSUMIDOR

La última semana de Octubre tuvo un común denominador que estuvo presente en la mayoría de los mercados siendo este factor un alto grado de volatilidad. El índice VIX accionario, por ejemplo, subió hacia 30.7% desde 22% en una semana. El preció del petróleo después de haber llegado a US$82 el barril cerró 7% por debajo (US$77 el barril). La relación euro - dólar se apreció desde 1.50 hasta 1.47. Todo ello a pesar que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el tercer trimestre (3.5%) se situó por encima de las expectativas de mercado (3.0%) y las utilidades de las empresas siguen mostrando mejoría. En el mes el índice accionario Dow prácticamente estuvo plano mientras que sólo el viernes cayó en torno a 2.5%. La pregunta que surge es: ¿Qué preocupación, en la mente de los inversionistas, gatilló un fuerte incremento en la volatilidad de los mercados? La respuesta radica en la confianza y el comportamiento del consumidor que analizaremos a continuación. A priori debemos señalar que sin una dinamismo robusto del consumo interno la gradual recuperación macroeconómica podría verse perturbada.

Es importante detenernos brevemente a analizar superficialmente las cifras publicadas la semana pasada en relación al PIB y cual ha sido el motor de la economía durante el último trimestre. La evolución este año ha sido la siguiente: el primer trimestre del año, la economía se contrajo 6.4% seguida el segundo trimestre por otra contracción de 0.7% mientras que ya este tercer trimestre tuvimos una expansión de 3.5%. No obstante, de está última cifra se desprende que aproximadamente 1.5% vino de los distintos estímulos fiscales que inyectó el gobierno que incluyeron el subsidio a la compra de autos nuevos (Cash for Clunkers) entre otros. Aproximadamente otro 1% del crecimiento vino de la acumulación de inventarios. El problema radica en que la fuerza de estos dos motores se disipará en los trimestres venidores. Por un lado los programas fiscales extraordinarios tienen financiamiento limitado mientras que las empresas no pueden seguir acumulando inventario indefinidamente. El restante 1% vino de la mano del consumo interno el cual nuevamente se está resintiendo. Por ejemplo, en Octubre la confianza del consumidor cayó a 47.7 puntos desde 53.4 puntos mientras que el sentimiento del consumidor se mantuvo prácticamente estable en 70.6 puntos. A ello hay que sumarle que mes a mes en Octubre el gasto en consumo cayó 0.5% mientras que en Septiembre se había registrado una expansión de 2.5%. Si es que estás cifras revierten tendencia y nuevamente aflojan en los meses que se avecinan la recuperación claramente se vería afectada y podríamos nuevamente entrar en una segunda fase contractiva. Hoy creemos que son tres los factores que están incidiendo directamente en la confianza del consumidor: el proceso de deleverging crediticio, las cifras de empleo y el aumento en el precio del petróleo.

En relación al proceso de delevereging personal, según la Reserva Federal, desde Agosto del 2008 hasta Agosto del 2009 los bancos han reducido su exposición a créditos personales de consumo en torno a US$120 billones. Aproximadamente 60% de ellos está relacionado a créditos revolving que incluyen tarjetas de crédito ó líneas de crédito. Ello sin duda que está teniendo un impacto directo sobre el consumo interno dada la falta de acceso a crédito. Ahora, ello es razonable que suceda, ya que la banca quiere minimizar sus pérdidas relacionadas a su cartera de créditos de consumo vencida. No obstante, la banca no va a reactivar el otorgamiento de crédito personal hasta que las cifras de empleo cambien notablemente de direccionamiento. Lo cual nos lleva al segundo factor afectando la confianza del consumidor: el empleo.

Según el gobierno este año los programas fiscales habrían generado aproximadamente 640,000 nuevos empleos de los cuales más del 50% habrían sido destinados a educación. Sin embargo, la destrucción general de empleos, a pesar de haber aumentado desde niveles de 700,000 puestos de trabajo a principios de año, sigue en torno a 200,000 mensuales mientras que la tasa de desempleo sigue subiendo. Se espera que el próximo viernes la tasa de desempleo suba hacia 9.9% mientras que la destrucción de empleos alcance a 175,000 puestos de trabajo. Es por ello que algunos hoy prematuramente están concluyendo que la recuperación macroeconómica registrada el tercer trimestre podría ser ficticia y basada en elementos transitorios. Sin duda que los próximos meses serán críticos en este frente ya que de ratificarse una recuperación sin generación de empleo, el año 2010 sería bastante más complejo. Pero no debemos perder de vista que en general las perspectivas empresariales apuntan a una recuperación en sus ventas lo cual da indicios que la situación laboral tendería a estabilizarse en el corto plazo. A ello hay que sumarle el hecho que las autoridades monetarias y políticas continuarán empujando todas las medidas posibles para que dicha tendencia se revierta rápidamente.

Finalmente, el tercer y último elemento que está mermando la confianza del consumidor, es el fuerte aumento que ha registrado el precio del petróleo. En el último mes el precio del crudo ha subido aproximadamente 10%. Excluyendo el fuerte ajuste del viernes este habría alcanzado 16%. Este incremento tiene un impacto directo sobre el consumo de las personas ya que el gasto en transporte adquiere mayor relevancia. En este frente es poco lo que pueden hacer las autoridades más que salir a regular la especulación que a veces rige la evolución del precio del crudo.

En conclusión, para que la recuperación macroeconómica sea sólida, el consumo interno tendrá que reemplazar al estimulo fiscal en el mediano plazo. No obstante, ello no va a ocurrir hasta que la endeble confianza del consumidor reciba otro impulso. Es por ello que todos estaremos enfocados está semana nuevamente en el comunicado de la Reserva Federal y las cifras de empleo que se darán a conocer el próximo viernes, para determinar si es que ellas reflejan una mejoría en la economía local y así irradian mayor confianza.