¿Ensamblado Perfecto? Destacado

Parecería reiterativo volver a anunciar que esta última semana de enero los índices accionarios estadounidenses alcanzasen una vez más sus máximos históricos no solamente impulsados por el buen dinamismo con el cual cerró el crecimiento económico del país durante el cuarto trimestre del año 2017 (2.6%) sino que viene acompañado también acompañado de resultados trimestrales corporativos robustos, anuncios de adquisiciones y fusiones, aumentos salariales y bonos extraordinarios, producto de los ahorros que estaría generando la reforma tributaria, a medida que las tensiones políticas internas van cediendo a través de una rápida resolución del paro en el sector público cuyo fin transitorio fue el pasado lunes por la tarde cuando el Congreso aprobó una extensión al gasto fiscal hasta el próximo 8 de febrero mientras se va negociando un acuerdo migratorio. Además, tanto el Banco Central Europeo (BCE) como el de Japón (BOJ), que sostuvieron sus primeras reuniones de política monetaria del año 2018, reiteraron que mantendrán sus programas de liquidez en búsqueda, ambos, de sus metas inflacionarias sin que por ahora hayan cambiado su política monetaria. Ello inclusive en un contexto donde por ahora el dólar se sigue depreciando a nivel mundial impulsado por algunos desafortunados comentarios acerca del direccionamiento de la paridad cambiaria por parte de distintos mandatarios estadounidenses durante el foro económico anual en Davos, Suiza, donde además, la sesión de cierre fue liderada por el Presidente Trump, siendo el primer presidente estadounidense en dos décadas en asistir a dicho evento.

Es así que el Dow cerró en 26,617 puntos rentando en la semana 2.1% y acumulando en enero un alza de 7.7%. Su par, el S&P 500, terminó la sesión del pasado viernes en 2,873 puntos acumulando un retorno cercado a 2.2% en la semana y 7.5% en lo que vamos del 2018. Por su parte el Nasdaq sobrepasó el umbral de 7,500 puntos (actualmente en 7,505 puntos) trepando otros 2.3% en la semana y rentando 8.7% en el año nuevo. Por su parte, en el mercado de renta fija estadounidense la tasa soberana a 2-años, la cual cerró en 2.13% (+7 puntos base), empezó a sentir las presiones inflacionarias que se vienen formando en el corto a mediano plazo no sólo de una economía que camina a pleno empleo, sino que también de los aumentos salariales en el sector privado que se vienen anunciando, la depreciación del dólar y el repunte en el precio del petróleo. Esta semana, por ejemplo, Disney y Starbucks, entre otras, anunciaron aumentos salariales en las semanas siguientes para sus plantas laborales estadounidenses. Entre medio el dólar acumula una depreciación cercana a 3.5% en relación a euro y al yen en lo que vamos del año 2018, dejando la paridad euro dólar en €1.243 mientras que la relación dólar yen cerró en ¥108.6. Por su parte, producto de la depreciación del dólar, y una mayor demanda mundial el precio del petróleo, medido por el WTI, trepó otro 4.2% en la semana cerrando en US$66.2 el barril. En lo que vamos del año el petróleo ha rentado del orden de 10.2%. Sin embargo, cabe destacar que el apetito por riesgo, producto del crecimiento económico mundial sincronizado que se viene registrando, se ha traducido en que los mercados europeos han rentando en promedio 3.1%, los asiáticos lo han hecho en 7% y los latinoamericanos suman un alza cercana a 9.5% en el 2018 dando la impresión que tenemos en ensamblaje bursátil perfecto donde los persistentes riesgos están en equilibrio sin que por ahora haya un justificativo de fondo para resguardar las ganancias. No obstante, para que el engranaje siga fluyendo sin fricciones esta semana los resultados trimestrales de las principales empresas tecnológicas tendrán que cumplir con las expectativas de mercado, sino el tenor con el cual viene operando el mercado puede cambiar rápidamente.

El pasado viernes, cuando se publicó el crecimiento económico estadounidense del cuarto trimestre en 2.6% (desde 3.2%) hubo una primera sensación de vacío ya que los agentes de mercado, y el gobierno, habían cifrado las expectativas en torno a 3%. Sin embargo, este malestar tuvo corta duración, ya que la demanda interna se expandió 3.8% (desde 2.2%) ratificando que el motor de la economía volvía a rugir con fuerza a medida que el gasto público también tomaba fuerza bajo la administración Trump al expandirse 3% (desde 0.7%) liderado por un aumento considerable en el gasto en defensa. Estas cifras, además, vinieron acompañadas de un discurso pro empresarial por parte del Presidente Trump en Davos, Suiza argumentando que la reforma tributaria venía acompañado de beneficios adicionales inesperados y el proceso de desregulación estaba formando una economía más competitiva, con ello haciendo una invitación formal a todos los empresarios presentes a seguir los pasos de empresas como Apple que acababan de anunciar planes de inversión magnánimos.

Por su parte, un par de horas antes los datos del mercado inmobiliario daban señales de una falta de oferta de casas usadas y un repunte significativo en el inventario de viviendas nuevas a medida que los precios de dichos activos, medidos por el índice FHFA, vienen expandiéndose del orden de 6.5% año a año. Por ejemplo, las ventas de viviendas nuevas en el mes de diciembre se expandieron del orden de 14% (desde 19%) hacia 625 mil unidades en términos anualizados a medida que el inventario disponible se amplió considerablemente en el mes de diciembre. Este aumentó hacia 5.7 meses de inventario (desde 4.9 meses el mes de noviembre) tras que entrasen a mercado 295 mil nuevas unidades en el mes de diciembre registrando un aumento casi del 4%. Además, las ventas de viviendas existentes en términos anualizados cerraron el año en 5.57 millones, representando un crecimiento del orden de 1.1% (desde 3.2%) en relación a igual mes del año 2016. El inventario inmobiliario de dichos activos alcanzó su menor nivel en casi dos décadas situándose en 3.2 meses de inventario (desde 3.5 meses registrado el mes anterior).

Por el lado corporativo, una buena parte de las 80 empresas que reportaron resultados trimestrales la semana anterior registraron cifras por encima de las expectativas de mercado con cifras extraordinarias por empresas como Caterpillar, IBM, Intel, MMM y Netflix ratificando que el crecimiento global viene impulsando las ventas de estas empresas. A la fecha, con más de 120 empresas del S&P 500 habiendo reportado sus resultados trimestrales, el crecimiento en ventas se estima en 7% y el de utilidades, excluyendo las provisiones tributarias extraordinarias, se estaría expandiendo del orden de 12%, ambas cifras superiores a las expectativas de mercado. Según Factset hasta la fecha 81% de las empresas que han reportado resultados han registrado ventas superiores a las estimadas mientras que 76% ha cifrado utilidades por encima de las proyectadas. Además, entre medio, la semana partió con un sin número de adquisiciones y fusiones que superaron los US$30 mil millones en industrias que incluyeron la farmacéutica, bebidas y alimentos e inclusive en el sector financiero. Por su parte, en la semana la Bolsa de Comercio de Nueva York (NYSE) en sólo tres colocaciones logró recaudar más de US$3 mil millones a través de IPOs incluyendo la mayor colocación internacional de la brasileña Pagseguro desde que a finales del año 2014 se colocase la gigante Alibaba. Esta semana estarán reportando aproximadamente otras 120 empresas del S&P 500 incluyendo a los titanes tecnológicos como Alphabet, Amazon, Alibaba, Apple, Facebook y Microsoft sumándose también otras como Boeing, Chevron, Exxon, McDonald’s y Visa.

En el frente monetario, el Banco Central de Japón (BOJ) mantuvo su programa monetario intacto dejando su tasa en -10 puntos base y duplicando su base monetaria durante el año 2018, ello frente a un proceso inflacionario disímil donde la inflación general del mes anterior trepó hacia 1% (desde 0.6%) impulsada netamente por el precio del petróleo. Habiendo denotado aquello ni la inflación que sólo excluye el precio de los alimentos (0.9%) ni la subyacente (0.3%), aquella que excluye los precios de los alimentos y la energía, mostraron cambio alguno de aquellas registradas el año anterior. Por su parte, tras la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo, donde la tasa de instancia se mantuvo en cero y el programa mensual de liquidez en €30 mil millones, su Presidente, Mario Draghi, mantuvo que la inflación tendrá que tender al alza (actualmente en 1.4%) antes de que se proponga algún cambio a la política monetaria. Sin embargo,  Draghi fue tajante en señalar que los comentarios realizados por el Secretario de la Tesorería, Steve Mnuchin, en Davos, Suiza en relación a una saludable y bienvenida depreciación del dólar, tenían tintes del inicio de una guerra cambiara argumentado que éste había quebrado los protocolos internacionales que se habían formalizado en octubre del año anterior donde se había acordado no buscar la depreciación formal de una moneda a través de intervenciones verbales como la desplegada por Mnuchin. Habiendo denotado aquello Draghi señaló que varios miembros del BCE estaban no sólo preocupados de la evolución cambiaria, sino que también del posible deterioro que habían registrado las relaciones internacionales. 

Esta semana, en la cual llegará a su fin un extraordinario primer mes bursátil, no sólo por los retornos accionarios obtenidos hasta la fecha sino que también impulsados por actividad corporativa de IPOs y fusiones adquisiciones, los agentes de mercado estarán expectantes al discurso del Estado de la Nación por parte Trump el próximo martes por la noche y a la reunión de política monetaria de la Reserva Federal (FED) quien se pronunciará el miércoles 31 de enero por la tarde. Entre medio cerraremos la semana con las cifras de empleo del mes de enero después de haber conocido los datos de ingreso y gasto personal, confianza y sentimiento del consumidor y los datos de empleo ADP. Por ahora se estima que la economía estadounidense habría generado del orden de 175 mil nuevos empleos en el mes de enero y la tasa de desempleo habría cerrado el mes en 4.1% con los salarios creciendo del orden de 2.5%. En el plano internacional se publicarán los datos oficiales de actividad manufacturera PMI mientras que en la Euro Zona se conocerá la inflación a enero y la tasa de desempleo regional a diciembre. En Japón habrá una batería de datos incluyendo al gasto familiar, producción industrial y la tasa de desempleo. En la región Chile y Colombia estarán dictaminando política monetaria tras que el Banco Central de Argentina anunciase otro recorte de 75 puntos base en su tasa de política monetaria dejándola en 27.25%, a medida que las presiones inflacionarias van cediendo.