LA FED Y LAS INCERTIDUMBRES DE 2017 Destacado

Hemos conocido esta pasada semana las actas de la última reunión del Comité Abierto de la Reserva Federal, en la que se determinó que probablemente en 2017 el banco central estadounidense subirá unas tres veces los tipos de interés, dentro de su proceso de normalización monetaria arrancado en diciembre de 2015. Y bien, de la lectura reposada de las mismas se puede deducir que la Fed está dispuesta a subir tres veces, e incluso más veces, las tasas de tipos de interés si es que ve que la inflación se dispara más de lo deseable. Pero también se deduce que las incertidumbres del escenario de lo que va a ser este 2017 es tan acentuada, que bien podría no pasar nada, o casi nada.

Vamos que si esa inflación no aparece, porque lo que creemos que va a hacer la Administración no se hace, también podríamos estar ante un 2017, desde un punto de vista monetario, muy similar a 2016. ¿Y cuál es el temor a que se dispare la inflación?. Pues bien como saben ustedes a partir del próximo día 20 de este mes de enero el republicano Donald Trump será Presidente de Estados Unidos y tendrá un Congreso mayoritariamente republicano.

Es decir en principio las propuestas que pueda hacer, encontrarán el consenso casi inmediato del mismo. Los últimos ocho años esta economía ha necesitado un empujón fiscal. Con el índice de desempleo en el 10% y 800.000 puestos de trabajo perdiéndose cada mes, y con los tipos de interés a casi cero y la deuda reducida considerablemente, -escenario con el que llegó Obama al poder-, lo suyo hubiese sido empujar desde el Congreso un mayor gasto fiscal, destinado a la mejora de infraestructuras. Eso ha hecho falta hace ocho, seis, cinco, cuatro, tres y probablemente incluso casi dos años. Pero el Congreso republicano rechazó en todo momento las propuestas del Presidente demócrata Obama, y nunca se pudo contar con la “pata fiscal” para ayudar a la salida de la crisis.

Repetidamente la Fed insistió en que sería una ayuda importante, pero el Congreso miró hacia otro lado y buscó sus intereses políticos por delante de los de la nación. Ahora el escenario, en enero de 2017 es diferente. Estamos alcanzando el pleno empleo, el índice de desempleo está en 4,7%, los sueldos han subido en diciembre un 2,9% anualizado, -algo que no sucedía desde 2009-, y la inflación se acerca al target del 2%. Vamos que ahora ese empujón fiscal que se requería estos años de atrás, llega tarde.

Y desde un punto de vista macroeconómico es muy importante que si se quiere hacer una expansión económica vía gasto fiscal, - que siempre obviamente es defendible y puede ser conveniente-, debe hacerse bien técnicamente. Porque no debe aumentar la inflación más que el crecimiento, y tampoco debe aumentar la deuda pública. Vamos que más gasto o inversión, debe ir unido sin lugar a dudas, de un mayor ingreso de impuestos. Pero eso es algo que esta administración no va a hacer. Trump quiere crecer sin aumentar impuestos. Y eso va a tener que explicar cómo se hace. De ahí los temores y las incertidumbres. Si la administración empieza ahora a gastar sin ingresar porque el Presidente es de la misma cuerda que el Congreso y este lo permite. Y si esos gastos se hacen sin pensar en la deuda y en el impacto real que puedan tener en el PIB.

Un escenario de inflación sin crecimiento y con deuda disparada está asegurado, y la Fed tendrá ahí que aumentar los tipos de interés no solo tres, sino probablemente más veces en este mismo año, para intentar equilibrar el escenario. Pero si como también es probable, a la nueva administración, toda la fuerza se le va por la boca, y luego se vuelven prudentes macroeconómicamente , 2017 puede ser la segunda parte de 2016, y la Fed puede subir tipos de interés mucho menos de lo que ahora mismo cree que va a hacer. Veremos. Feliz Semana.



 


 

Modificado por última vez en Miércoles, 11 Enero 2017 09:56