INMIGRACIÓN: ENCENDIDAS LAS MECHAS DE LA BOMBA Destacado

Esta semana Trump ha encendido dos mechas distintas que van directas a hacer explotar el delicado tema de la inmigración en Estados Unidos. Por un lado y con su caótica puesta en escena del tema "Muro-Nafta", ha conseguido hacer verdad eso de que no iba a ser un "agente de división, sino un unificador". Decía la verdad: En sólo dos días tiene a nuestro querido vecino México unificado en su contra. Y por otro lado, la apresurada orden ejecutiva para prohibir la entrada en el país a cualquier persona con visa emitida a ciudadanos libios, somalíes, sudaneses, iraquíes, iraníes, yemeníes o sirios,   -redactada, ciertamente sin el asesoramiento legal necesario- , ha sido ya parada el sábado en la noche por una juez de New York, porque sencillamente es contraria a la ley.

La sensación de improvisación y falta de orden que se respira en la puesta en escena desde la Casa Blanca de casi todo lo que se ha hecho la primera semana de la Presidencia Trump, "asusta" a la gente cuya opinión me merece más respeto en Wall Street, y no digamos a Silicon Valley, donde empresas como Google o Microsoft ya han hecho llegar a la Administración su preocupación con este tema de cortar la entrada, o permanencia de talento externo que necesitan sus empresas.

La inmigración, no sólo es la base del origen de este país, es también uno de los ingredientes principales de nuestro éxito social y económico. Todos somos inmigrantes aquí. Y ser estadounidense, es siempre proceder de cualquier otra parte del mundo y haber llegado a este gran país hace una, dos, o tres generaciones atrás, intentando alcanzar una vida mejor, y poner en practica ideas de libertad, igualdad de oportunidades, y respeto por las creencias religiosas de todos, que ciertamente se han revelado muy exitosas en lo referido a la marcha de la economía.

Pero es que además la actual estructura económica con la que funcionamos en este país, necesita los flujos de inmigración existentes, tanto por la parte de la inmigración preparada, como por la de la mano de obra agrícola, o de todo tipo de labores y trabajos, que los estadounidenses no quieren hacer. Y esto que les digo no es el sentir de un partido u otro, es el sentir general, que ciertamente no encaja con lo que estamos viendo estos días. Que necesitamos seguridad y proteger las fronteras de forma inteligente y efectiva, pues obviamente. Que hay que hacer una política xenófoba de inmigración: Pues no. Feliz Semana.

 

 


 
 


 





 


 



 






 



 

 


Modificado por última vez en Lunes, 30 Enero 2017 08:09