WALL STREET Y LAS “TRUMP-BULENCIAS” Destacado

Yo titulaba esta columna el pasado fin de semana, aludiendo a que Donald Trump había encendido la mecha de la bomba del tema inmigración en este país, y una semana después “The Economist” coloca en portada a Trump a punto de lanzar un cóctel molotov, bajo el titular “An insurgent in the White House” , (“Un Insurgente en la Casa Blanca”).

Vamos que estamos en línea. Difícil acumular tanto despropósito en tan sólo dos semanas de Presidencia, que sin embargo Wall Street está acusando hasta la fecha, sólo como turbulencias,  -o si prefieren “Trump-bulencias”-, que estos últimos días, tras esa orden ejecutiva contra la entrada de viajeros procedentes de siete países con mayoría musulmana se han hecho más evidentes, y que sólo el buen dato de empleo del viernes unido a las expectativas de simplificación de regulaciones en el sector financiero, consiguieron moderar.

En todo caso Wall Street no está hasta ahora demasiado afectado por la inestabilidad geopolítica y económica que se predica, y empieza ya también a ejercer la Casa Blanca. Y eso es así porque Wall Street,  -es decir el mundo corporativo global-, hace tiempo que vuela por encima de Washington, -siempre que no se produzca un  desastre, claro-.

Vamos que obviamente una Casa Blanca haciendo unas políticas u otras, favorece o desfavorece, es positiva o negativa para la economía estadounidense y mundial, pero a su vez las grandes empresas del mundo, ya sean alemanas, estadounidenses, japonesas, o chinas, - eso es Wall Street-, continúan su marcha, guiadas por  fundamentos y variables que incluyen, pero van más allá, de lo que dice y hace la Casa Blanca. Por eso las Apple, GM, Toyota, Google, Amazon Ali Baba, Facebook, reflejan hoy por hoy, -afortunadamente-, en Wall Street algo que sin entrar en más detalle, no va en paralelo a los pronunciamientos y políticas de la Casa Blanca.

Dicho lo anterior, esta semana  ha sido evidente la preocupación que supone para gran parte del sector corporativo estadounidense, lo que está saliendo de la Casa Blanca en las dos primeras semanas de Trump. De la tajante retirada del Tratado Transpacífico, a la orden de construcción del muro con Mexico, pasando por las medidas anti-inmigracion, o las alusiones a Irán, Rusia, Australia, Japón, o China, ciertamente preocupa, y como hemos visto una buena parte del sector corporativo esta empezando a pronunciarse. Porque las empresas estadounidenses quieren exigir un impulso positivo y de estabilidad a la Casa Blanca, no ese cóctel molotov que aparece en portada de “The Economist”, que nadie necesita en el mundo. Feliz Semana.


 

 


 
 


 

Modificado por última vez en Lunes, 06 Febrero 2017 12:39