TRUMP Y DACA: CRUELDAD GRATUITA Destacado

En Estados Unidos hay unos 800.000 jóvenes que fueron traídos al país como bebés o niños de corta edad por sus padres, -inmigrantes sin papeles-, que han crecido y se han formado aquí, y que ahora desarrollan sus estudios o sus trabajos en empresas estadounidenses, pero que no tienen los papeles en regla. La aportación de su trabajo al PIB estadounidense se estima en 460.300 millones de dólares y lo que supone el pago de sus impuestos a la Seguridad Social y Medicare, en 24.600 millones. Es decir su status migratorio no está legalizado convenientemente, pero su aportación económica al país sí. Y lo que está por encima de eso, en una mayoría de ocasiones, son jóvenes que hablan inglés como primera lengua, y tienen un conocimiento limitado de la cultura y los países de los que proceden sus padres, por lo que en casos en los que han sido deportados, cuando llegan a Mexico, Guatemala, El Salvador, o donde quiera que sea, se encuentran absolutamente fuera de lugar, hasta que logran reacomodarse a un país que no ha sido el suyo desde que tienen uso de razón.

El Presidente Obama para proteger la situación difícil de estos jóvenes, conocidos aquí como “Dreamers”, (“soñadores”), firmó una acción ejecutiva denominada “Deferred Action for Childhood Arrivals”, más conocida por sus iniciales, DACA, que protege su permanencia en Estados Unidos y en sus trabajos o estudios, en lo que se establece una ley migratoria más amplia que resuelva el status de los más de once millones de inmigrantes no legalizados que viven en este país.

Pues bien la acción ejecutiva de Obama necesita ser renovada no más allá de esta próxima semana, y Trump lejos de pronunciarse cuanto antes sobre su renovación, lleva meses alimentando la angustia de ese colectivo de jóvenes, que no saben lo que será de sus vidas en unos pocos días. No sé lo que va a hacer Trump este martes. Deseo que la renueve. Pero haga lo que haga, el mero hecho de haber exacerbado esa ansiedad por meses, es una crueldad gratuita. Esta semana pasada 300 presidentes de grandes compañías estadounidenses, incluidas Apple, General Motors, Google, o Microsoft, firmaron una carta a Trump, recordándole esos datos de su aportación al PIB que yo mencionaba arriba, pero sobre todo, la enorme injusticia que para esos 800.000 jóvenes, supondría no renovar su status. El mundo corporativo está perplejo ante este tipo de reacciones de la Casa Blanca. Los próximos días veremos en que queda. Pero en todo caso, Trump y el mejor y más exitoso mundo empresarial, están cada vez más lejos. Feliz Semana.

Modificado por última vez en Martes, 05 Septiembre 2017 10:48