LA POLÍTICA Y WALL STREET Destacado

Fue muy representativo, el apoteósico rally de todos los índices bursátiles este pasado miércoles, cuando los mercados vieron que se cumplían las expectativas electorales anticipadas, y se cerraban asi incertidumbres, con unas elecciones que dieron el poder de la Camara de Representantes a  los demócratas, y mantuvieron el poder  de republicanos en el Senado.  Se lo he dicho muchas veces, y se lo vuelvo a decir hoy: “el dinero no tiene color político”, es tremendamente acomodaticio en todas las circunstancias, y lo que odia son las incertidumbres y los excesos de drama.

Y exceso de drama e incertidumbre, son dos ingredientes de los que  la Casa Blanca de Trump, ha abusado desde que llego. Por lo que al dinero, no le parece nada mal que se ponga “algo de freno” a eso. Lo ha tolerado por un tiempo, porque le “ha sacado” dos cosas que quería con delirio la vieja economía, -y parte de la nueva, a nadie le amarga un dulce-: el recorte de impuestos y de regulaciones. Pero una vez obtenido ese objetivo, el mundo corporativo, -como un todo-, prefiere una Casa Blanca mas controlada, que no pueda dar  rienda suelta a sus ideas nacionalistas y anti comercio global. Porque esas y no otras son las filosofías  ultimas, -y a veces también primeras-, del muy peculiar equipo económico que rodea a Trump. Que sin entrar en mas detalles, digamos que solo representa a la vieja economía, con cero futuro, dentro y fuera de estas fronteras.

Pero Estados Unidos, es mucho mas que esa Casa Blanca rancia actual. La economía estadounidense sigue liderando la economía global. Los Google, Amazon, Apple,  Netflix, Disney, Nike, P&G….., siguen donde han estado en todo momento. Y de ahí ese rally de respiro de las bolsas el miércoles.

Las caídas en las bolsas que han venido después, y en general la volatilidad que seguiremos viviendo los próximos meses, tiene en parte que ver con ese Trump, que sigue lanzando mensajes y acciones desestabilizadoras. Y con esa incipiente desaceleración  global que han gatillado ya las guerras comerciales.  Pero estamos aun a tiempo de evitar que la sangre llegue al rio. Este país tiene como característica principal, ser tremendamente resistente a embates nefastos, ya sean de la naturaleza, del terrorismo, o del mal gobierno.  El tejido económico y corporativo de Estados Unidos sigue muy sano. Y las bolsas con la volatilidad que se quiera, van a seguir manifestando esa salud, al menos por un tiempo. Luego esa desaceleración global, -si no conseguimos enderezarla a tiempo-, podría propiciar un escenario distinto, bastante menos optimista. Pero hoy por hoy no es aun el caso. Feliz Semana.