GUERRAS COMERCIALES: PRINCIPAL PREOCUPACIÓN Destacado

The Wall Street Journal, hace una encuesta mensual a 60 de los más reconocidos economistas de este país, preguntando por los temas de actualidad que mueven los mercados y la economía mundial, y según esa encuesta la principal amenaza para la economía estadounidense y global en 2019, son las guerras comerciales de Trump.

Quienes tenéis la amabilidad de seguirme, ya sabéis que esa ha sido desde el primer día en que se comenzó a hablar de ese tema mi postura. Las guerras comerciales, -y más aun cuando se plantean por un país en solitario, como es el caso en esta ocasión-, son perdedoras en la línea de salida, para todos los implicados en las mismas, sin excepción.

Y bueno decir que se trata de una técnica de negociación, es algo tan poco riguroso, que no merece la pena ni siquiera discutirse. Hasta en el mejor de los potenciales resultados de cualquier guerra comercial, el numero de platos que se rompen en el camino, no merece la pena. Más aun cuando estamos ya desde hace décadas en un mundo globalizado, en el que no hay productos sofisticados que sean de un solo país. Un automóvil, un teléfono inteligente, un aparato de televisión, esta compuesto con piezas fabricadas en países muy distintos, y ensambladas en otros tantos diferentes. Vamos, para hacer la historia corta. Si las guerras comerciales han sido una equivocación siempre, pues ahora, mucho más. Pero peligrosas ciertamente lo son, y mucho. Ya lo estamos viendo.

Cuando en enero de 2016, Donald Trump llego a la Casa Blanca, la economía estadounidense había conseguido remontar de la fuerte crisis de 2008, hasta el punto de que justo doce meses antes la Federal Reserve había podido empezar a desmontar su plan de liquidez extraordinaria. El paro estaba cercano a conseguir el pleno empleo, y la inflación controlada. Pero es que además el mundo estaba en una suerte de  “crecimiento global sincronizado”, del que hablamos mucho en su momento, que consiguió  que 2016, fuese el ano con menos recesiones en el mundo. Europa remontaba con un crecimiento por encima de su potencial, y China comprometida en su cambio de modelo económico, desde el basado en la exportación, a otro más apoyado en la demanda interna, iba suavemente adaptándose al funcionamiento de los países con mercado libre.

Obviamente en ese caso, era y es obvio que hay que seguir exigiendo a China una normalización de su comercio internacional, que pasa por el respeto a la propiedad intelectual y por la dejación de practicas de espionaje tecnológico, no admisibles. Pero esa pelea debe librarse conjuntamente, multilateralmente,  y desde la plataforma de las instituciones internacionales que existen ya. No desde una guerra comercial unilateral, bravucona, y sin pies ni cabeza que perjudica tanto a China como a Estados Unidos.

Los destrozos de esa guerra comercial, “los platos rotos” de la bravuconada, están ya aquí – en los dos países, y también en terceros-,. Y eso es lo que mueve a la baja estos dos últimos meses a los índices de Wall Street. No lo duden. Un Wall Street, que como hemos dicho tantas veces, no refleja solo lo que ocurre en la economía estadounidense, sino sobre todo, en la economía global.

Una economía global que era hace dos anos una maquina  bien sincronizada, en la que todos o casi todos los jugadores más importantes, estaban de acuerdo en como debía ir funcionando a futuro, -por supuesto con mejoras, pero escalonadas, pensadas, con lógica-, ha sido asaltada por un Trump caprichoso, irracional , y principalmente equivocado en todo lo que plantea, que se ha dedicado a “tirar piedrecitas” , -como un niño caprichoso y consentido-, a esa maquinaria global, sin pensar en las consecuencias.

Nada ciertamente ni riguroso ni muy pensado. Solo como digo “piedrecitas”,  ataques improvisados, que no tienen la capacidad de acabar con el funcionamiento de esa maquina. Pero que pueden atascarla perfectamente. Y eso es literalmente lo que ya esta ocurriendo. La están atascando.

El funcionamiento sincronizado global, esta ya más que detenido, y la posibilidad de ir a una transformación progresiva, más justa de la globalización, -que era un plan de ese escenario anterior-, cada vez va a encontrar más obstáculos , -con los peligros que no atacar pronto ese frente lleva consigo. Vean las revueltas en Francia-.

El dinero internacional sabe todo lo anterior muy bien, y los principales y más preparados economistas de este país, -a los que pregunta The Wall Street Journal-, también. Si, definitivamente, las estúpidas guerras comerciales de Trump son preocupantes ya. Y serán la principal preocupación también en mi opinion en 2019. Feliz Semana.