APPLE: LA PUNTA DEL ICEBERG Destacado

Cuando Tim Cook, Presidente de Apple, nos dijo el pasado 2 de enero, que Apple no podría cumplir sus objetivos de beneficios el próximo trimestre, y que una razón clave de esa situación tenía que ver con la guerra comercial entre China y Estados Unidos, que “está poniendo una presión en la economía china que acentúa su desaceleración”, la acción de Apple cayó un 10%. Pero sobre todo el mercado se preguntó si el caso de Apple será un episodio aislado, o la regla de lo que podremos ver las próximas semanas y meses con otras empresas globalizadas, en las que China es pieza esencial.

Pues bien, por si teníamos alguna duda, el peculiar -por decir algo-, Chairman del Consejo Económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, nos dijo al día siguiente -3 de enero-, que “There are a heck of a lot of U.S. companies that have a lot of sales in China that are basically going to be watching their earnings be downgraded ... until we get a deal with China" (“hay un montón de empresas estadounidenses, que venden en China, que van a ver caer sus beneficios, hasta que lleguemos a un acuerdo comercial con ese país”). Vamos, por si alguien tenía alguna duda. El mediocre equipo económico de la “Casa Blanca-Reality Show de Trump”, “al rescate”.

Haber abierto esta  guerra comercial con China es una medida de un descabezamiento soberano. Nadie duda que China no respeta las reglas básicas del comercio mundial, y que debemos negociar con China que esa situación cambie. Es básico el tema de la propiedad intelectual, y el del espionaje industrial global, que ese país desarrolla impunemente. Pero todo eso debe arreglarse desde la negociación multilateral, con todos los países implicados dentro de la negociación. El haber comenzado por libre una “guerra comercial” entre Estados Unidos y China es una temeridad, que además tendrá, -está teniendo ya-, un coste gigantesco para ambos países. Y cundo se cierre, estén seguros, no habrá cambiado nada de lo fundamental. Solo cesarán de romperse platos que nunca debieron romperse. Y eso sí, el descarado Trump, se atreverá a hablar de “triunfo”, no lo duden.

Es lo que hay. Hemos vivido similar periplo con el NAFTA. Meses de negociación, tensiones, insultos, energías desgastadas, para terminar cerrando algo muy similar a lo que había antes,  que encima tenemos que celebrar. Porque -como en el chiste-, “el que me quede como estoy”, es una consecución. Por eso, una vez más: las guerras comerciales deben terminar ya. No podemos permitirnos el deterioro global que suponen. Ya sabemos que el “show” las necesita para mantener la escasa audiencia que va quedando, pero el resto de estadounidenses no debemos pagar un precio tan alto.  Feliz Semana. 

 

 





 









 



Modificado por última vez en Lunes, 07 Enero 2019 10:37