¿PUEDE LA ECONOMÍA CHINA VOLAR? Destacado

Así titula su portada “The Economist” esta semana. Bueno exactamente “Can pandas fly?”, “The struggle to reform China’s economy”, (“¿Pueden los pandas volar?”, “La lucha para reformar la economía china”) . Y plantea su editorial, que más allá del tema de la negociación con Estados Unidos que vivimos estos días, y de los temas sobre todo de exportaciones comerciales, -solo relativamente importantes-, que parecen centrar buena parte de las negociaciones, no debemos perder de vista, el tema de fondo.

Y bueno, el tema de fondo, que ciertamente hay que tratar en el marco de una negociación global y de una conversación multilateral con China, tiene que ver con la propiedad intelectual, con el respeto a las normas internacionales de comercio, pero también , -y de esto trata sobre todo “The Economist”, con la propia sostenibilidad del modelo autoritario chino, que lejos de irse relajando, se esta reforzando con la presencia de Xi Jinping en el poder. Nadie espera por ejemplo, que las 150.000 empresas públicas que existen en China vayan a ser privatizadas, pero podrían buscarse formulas como la que en Singapore llaman Temasek, que obliga a las empresas publicas a funcionar bajo estándares de eficiencia, que mejoran su productividad. Al final del día, lo mejor que puede ir sucediendo en China, es que su modelo social y económico, se vaya desprendiendo del toque dictatorial y dirigista que tiene. Ese es a menudo su punto fuerte en el corto plazo para actuar con rapidez, pero sera su perdición en el medio y largo.

Las ineficiencias de su centralización publica, que ha creado empresas fantasmas por décadas, es lo que ahora se está tratando de ir remediando con el plan de disminución de crédito, cuyo éxito es aun muy dudoso. La forma en la que China ha creado sus grandes empresas digitales actuales, ha tenido todo que ver con su política de robo de propiedad intelectual y de espionaje tecnológico, cuyo futuro en un mundo corporativo mucho mas alerta en estos aspectos, es cada vez menor.  Por otro lado la política antiliderazgo global de Trump que tan bien esta aprovechando China los últimos dos años, no va a durar eternamente. Y cualquier nueva administración estadounidense, se afanara en conseguir restablecer el liderazgo. Vamos que es cierto que los avances hechos por la economía China en las últimas décadas son espectaculares, y que todos hablamos de ellos continuamente, pero China tiene aun demasiados problemas de fondo por resolver. Y lo de que “un Panda pueda volar”, como titula, -y graciosamente ilustra-, en su editorial y portada “The Economist”, es mucho mas dudoso. Feliz Semana.