LA “INNOVACIÓN” DE UBER Y LYFT Destacado

Este pasado viernes salió finalmente a bolsa en el NYSE el muy esperado macro IPO de Uber. El precio fijado para su salida fue el establecido en la franja baja, y la acción además perdió un 7% durante el primer día de cotización, su valoración no llegó a los 80.000 millones de dólares, cuando lo esperado por los dueños de la empresa y la mayoría de los analistas hace solo semanas era que superase los 120.000 millones de dólares. Desde luego los fundadores del invento y los inversores que pusieron dinero en los primeros años, hicieron una fantástica caja este viernes, -se veía en sus caras, paseándose felices por el floor del NYSE-, pero no tanto los que hayan entrado últimamente, o desde luego, los que se hayan animado a comprar justo el viernes. Aunque obviamente la cosa puede cambiar.

Lyft, otra empresa de taxis salida a bolsa recientemente, acumula ya una pérdida del 25%. Ya sé que tanto Uber como Lyft, no quieren que se hable de ellas como empresas de taxi, o sea flotas de un medio de transporte tan poco exótico como el automóvil, pero a día de hoy es lo que son. Tanto Uber como Lyft son compañías de taxis con una aplicación que cobra el precio del viaje y que explica al conductor por dónde ir, y muy poquito más. Las empresas para su salida a bolsa y su captación de capital, cuentan distintas historias en sus folletos, que en el caso de Uber enfatiza el desarrollo del auto sin conductor, autónomo. Fantasía importante, no porque técnicamente no esté a mano, sino por la fuerte incertidumbre que su implantación “en real” tiene ante sí. Como ustedes comprenderán, ningún ayuntamiento o instancia pública de tráfico, en ningún lugar del mundo, va a permitir que esta modalidad de auto, pueda circular por sus carreteras, hasta que no esté “hiper comprobado” que son absolutamente seguros. Un punto que quienes más conocen del “invento”, dicen que esta aun lejos de ser conseguido.

Existe otra amenaza añadida para estas compañías de taxi global, que gastan millones en publicidad, lobby y subsidios, con intención de apoderarse de la mayor cuota mundial cuanto antes. Que su “tecnología” es muy fácil de reproducir. Vamos lo de la aplicación, y los cobros. Están floreciendo compañías por todas las esquinas del mundo, que hacen ya hoy competencia a Uber y a Lyft desde planteamientos locales exitosos, que además pagan mejor a sus conductores, -detalle importante-. Quizás Uber y Lyft puedan ser estrellas de Wall Street en unos años, -no digo yo que no-, pero las barreras que tienen por delante para conseguirlo, son evidentes. Feliz Semana.