LOS INCESANTES “PLATOS ROTOS” DE TRUMP Destacado

Pase lo que pase con la reunión del G-20 el próximo fin de semana, -y ojalá que lo que pase sea bueno-, me refiero al tema de las guerras comerciales entre China y Estados Unidos. Lo que ya habrá quedado en todo caso para la historia, y para el prestigio del país y los bolsillos de los estadounidenses -al igual que ha ocurrido ya antes en el caso del TPP, del NAFTA, o de las relaciones con los aliados europeos, entre otros muchos, muchísimos asuntos de toda índole y condición-, será que se habrán roto demasiados platos. Trump rompe platos continuamente de una vajilla muy cara, que va a costar luego mucho remplazar. Suponiendo que puedan remplazarse.

El tema de salirse del TPP el primer día que llegó a la Casa Blanca, el Acuerdo Transpacífico diseñado con una sofisticación estratégica -que ciertamente se escapó completamente al mediocre equipo de Trump-, fue una oportunidad perdida que los historiadores contarán con precisión y detalle en su día. Pero las consecuencias negativas de esa decisión ya caen sobre nuestras cabezas. Como caen las consecuencias de haber enmarañado la relación con nuestros mejores aliados europeos -en lo comercial y en lo político-, o con Canadá y México, los dos vecinos por el norte y sur, que todos los anteriores Presidentes estadounidenses han mimado.

Pero no Trump, no está en eso. El tema del NAFTA fue francamente un despropósito soberano, para además al final terminar no haciendo prácticamente nada más allá que una revisión por encima, que al final del día fue por otro lado el mejor de los resultados posibles. Porque teniendo en cuenta que se habló de acabar con el tratado, luego de sustituirlo por tratados bilaterales, etc, etc. Pues lo dicho: el mejor de los resultados posibles.

Sobre todo, cuando lo suyo hubiera sido avanzar en la integración del bloque de América del Norte, tomando la historia del NAFTA como punto de partida, y yendo a un tipo de integración más ambiciosa. Pero el camino de la Administración Trump, fue justamente el de ir en dirección contraria. Hablar de su desaparición, crear gratuitas tensiones, y al final cerrar en falso la crisis haciendo poco o nada. En unos pocos días estaremos ante un capítulo más de otro de los grandes despropósitos de esta Administración: la guerra comercial con China. Y desgraciadamente lo mejor que puede ocurrir es que la Casa Blanca de Trump nos cuente la milonga de que hemos alcanzado “el mejor acuerdo de la historia mundial en nuestras relaciones con China”. Nadie espera ni creerá que eso vaya a ser cierto. Pero si las tensiones actuales cesan -vamos, si paramos de romper platos-, será de agradecer. Feliz Semana.



Modificado por última vez en Lunes, 24 Junio 2019 11:03