FACEBOOK DEBE TOMAR SU RESPONSABILIDAD Destacado

Esta pasada semana,  el presidente y fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, ha vuelto a comparecer ante el Congreso estadounidense, para explicar de nuevo sus problemas con la seguridad de su empresa, el uso de datos de sus clientes, y la verificación de noticias y de publicidad que distribuye. Y bueno, una vez más, pocas aclaraciones, e incluso nuevas dudas.

Facebook tuvo un papel decisivo en la distribución de publicidad con mentiras distribuida en las elecciones de 2016 en Estados Unidos por parte de Rusia, -recuerdan el escándalo Cambridge Analytica-, y existen todos los indicios de que en 2020 ese tipo de problemas pueden volver a reproducirse, porque Facebook, no ha tomado las medidas pertinentes para evitarlo.

Ya conocen la polémica suficientemente. Resumiendo el tema consiste en que Facebook, pese a que actúa con su publicidad de forma muy similar a lo que hace cualquier otro gran medio de comunicación, su control de esa publicidad es insuficiente. Facebook no tiene establecidos los correspondientes controles, filtros internos, que eviten el que se puedan distribuir mensajes manifiestamente falsos, algo que sí hacen los medios de comunicación tradicionales.

La explicación repetida de Mark  Zuckerberg, es una vacía oda a la libertad de expresión, en la que se apoya para justificar su inacción  no estableciendo filtros internos sobre la veracidad de lo que emite, -“que es algo que ellos dejan al análisis de sus usuarios”-, y solo en casos extremos y a “toro pasado”, realizan determinados controles, por parte de terceros. Vamos en resumen, que no vigilan lo que sale por su potente medio de comunicación, que ingresa ingentes cantidades por este tipo de publicidad política.

El tema de falta de responsabilidad de Facebook, con respecto a todos los temas que tienen que ver con sus bases de datos y diseminación de información, es una constante desde su creación, y ni siquiera un escándalo del calibre del de Cambridge Analytica, y el que la crítica venga de tanto el Partido Demócrata, como Republicano, ha conseguido ponerlos en el sendero correcto.

Existe además un tema, aun más grave que los legisladores necesitan aclarar: si Facebook es un monopolio, o algo muy parecido a un monopolio mundial. Eso debe ser analizado con precisión, para determinar, que es lo que procede hacer con el mismo desde el punto de vista regulatorio. Como en tantas otras ocasiones, la realidad y los hechos han ido por delante de la regulación. Pero estamos justo en el momento de arreglar eso y ponernos a la par.

Bajo la muy pensada denominación “red social”, y su cuidada aureola de libertad, apertura, e inocencia, hay una utilización de las facilidades de internet, -que son abiertas en la “www”-, pero que al pasar por el filtro de Facebook se convierten en negocio privado.

No se si me entienden. Porque mucha gente, sobre todo joven y de países que nunca llegaron a conocer masivamente el “www”, creen que Facebook es la autopista única, para comunicarse, enviarse fotos, correos, noticias, etc, etc, y desconocen que esa  facilidad, esta disponible en el “www”, -con por cierto muy pocas limitaciones, y total libertad-.

Es curiosa la relegación a la que se viene sometiendo a la autopista abierta libre y publica principal en muchos momentos del consumo digital actual.  Por ejemplo cuando uno compra un aparato de televisión hoy en día, todos vienen con sus correspondientes  aplicaciones de You Tube, Netflix, Amazon Prime, etc, etc, en función de los acuerdos comerciales que haya hecho cada fabricante de aparatos, con las distintas compañías de streaming, y en el menú como una aplicación mas, -un tanto esquinada-, aparece la “www”, vamos la avenida principal y publica.

Mi punto, que da mucho más de si, -ya lo iremos hablando-,  es que tanto las redes sociales, como las “Netflix del mundo mundial” son aplicaciones de software privado, que toman buena parte de su éxito de la utilización de la autopista publica abierta del internet, en obvio beneficio propio.

No vamos a obstruir el que pueda mejorarse el servicio digital, mediante empaquetamientos privados del tipo “red social”, o servicios de streaming privados. No sé si me explico. Pero la colocación de una “verja privada” que mejore algunos servicios,     -cobrándolos obviamente-, no puede venir acompañada de una situación de monopolio, ni de irresponsabilidad en la emisión de sus contenidos. Y por eso, este es el momento de poner el foco regulatorio sobre el tema. Y bueno volviendo al tema concreto de Facebook. Pues fundamental que tome sus responsabilidades ya. Feliz Semana.