LOS CICLOS ECONÓMICOS NO MUEREN DE VIEJOS Destacado

Ya saben que desde Julio de este 2019, estamos en Estados Unidos en el ciclo de crecimiento más largo de la historia. Es cierto que es un crecimiento moderado, pero que superó los diez años en ese mes, y va camino de los once. Un camino que aún con más consistencia han recorrido los mercados, desde que en Marzo de 2009 arrancó el dilatadísimo periodo “bull”, que solo ha tenido pequeños requiebros hacia atrás, siempre pasajeros. 

Con ese panorama como telón de fondo, esta misma semana hemos vuelto a tener récords históricos, en los principales índices bursátiles de este país -Dow Jones, Nasdaq y S&P 500-. Y ciertamente, me parece, que nada hace pensar que este horizonte no pueda seguir manteniéndose. Les explico por qué.

De entrada el telón de fondo macroeconómico de esta economía es bueno y mantiene magnitudes similares a las de buena parte de los últimos diez años. Se crece en el entorno moderado del 2%, pero con excelentes números de empleo e inflación, y aunque el sector manufacturero está bastante tocado, el consumo -que son dos tercios del PIB, sigue fuerte-. La Fed ha hecho un retoque de los tipos a la baja, y hay dinero barato disponible. 

Pero es que además y sobre todo conviene tener claro que los ciclos económicos, no mueren de viejos, sino porque se presenta en el escenario algún tipo de catalizador que provoca un frenazo en la actividad económica. 

Me lo recordaba hace solo unos días, una de mis invitadas favoritas en mi programa semanal de CNN, Mel Lagomasino, que además de estar en el board of directors de Coca-Cola o Disney, es Presidenta de WE Family Offices, y con una dilatada y brillante carrera en el sector financiero, sabe muy bien de qué habla.

Efectivamente el hecho de que el actual ciclo económico sea ya el más largo -el que ha alcanzado una edad mayor en la historia-, no implica que tenga que terminarse. Y como decía Mel, el tema del catalizador es clave, para que ese crecimiento descarrile o no.

Es verdad que potenciales catalizadores, para ese descarrilamiento hay unos cuantos, pero quizás podrían ceder en los próximos meses, y con esa circunstancia la continuación de la fiesta seguiría en los mercados.

Los dos principales candidatos a catalizador que desborden la economía y nos hagan entrar en recesión, han sido -o quizás habría que decir, que aún son-, las guerras comerciales de Trump con China, y la desaceleración global. Pero ambas circunstancias están desforzadas, últimamente.

En primer lugar, Trump agobiado cada día más por el proceso de “impeachment”, tiene urgencia en presentar algún tipo de consecución a su audiencia, sobre el tema de las guerras comerciales, con las que lleva rompiendo platos casi dos años. Ahora la última retórica que se intenta vender es que se van a ir haciendo acuerdos “por fases”, y que podríamos tener algo a finales de diciembre, -Fase 1-, en la que aunque no se vaya muy allá, por lo menos se frene la estúpida carrera arancelaria, que tantos miles de millones ha hecho perder ya a este país. 

Trump presentaría a su audiencia la resolución del mejor acuerdo “mundialista-mundial-del mundo”, y bueno Wall Street tan contento, si cortamos pérdidas en un momento dado y detenemos esta sin razón. 

Es decir si eso ocurre las guerras comerciales pierden fuerza como peligro para hacer descarrilar esta economía, y casi paralelamente también perdería fuerza la desaceleración global, que en buena medida ha estado “gatillada” por esas guerras comerciales. Y una suave y progresiva recuperación en Europa, Japón y el mantenimiento del entorno del crecimiento del 6% en China, calmarían casi por completo las aguas.

Definitivamente el proceso de “impeachment” y las elecciones 2020 en este país, aunque los analistas próximos a Trump y a los republicanos, insisten en decir que si son ganadas por los demócratas supondrán una hecatombe de los mercados, me van a permitir que les pronostique desde ya, que para nada. No lo veo.

Por supuesto puede haber movimientos bruscos de unos días, pero el dinero, que no tiene color político, y que está de las estupideces y torpezas de Trump hasta el gorro. No va a llorar precisamente en ese momento. Ya lo verán. Así que como digo, todo es posible, pero no probable. Y a fecha hoy, el ciclo ascendente de la economía estadounidense y sus mercados, no tiene por qué terminar, al menos no por viejo, como me decía Mel. Feliz Semana.

Modificado por última vez en Jueves, 14 Noviembre 2019 12:14