MORGAN STANLEY COMPRA E-TRADE Destacado

Esta pasada semana se ha producido la mayor operación de compra entre dos instituciones financieras en este país, desde la crisis de 2008. Morgan Stanley ha comprado E-Trade por un total de 13.000 millones de dólares, haciéndose así con una de las firmas pioneras de trading para particulares a través de internet.

La operación ha gustado a Wall Street y a mi me parece también muy apropiada.  James P. Gorman, CEO de Morgan Stanley, que ve que los ingresos de la banca de inversión y el trading tradicional van cada vez más “a menos”, y que en todo caso son poco recurrentes y mas impredecibles en su recorrido, esta reforzando la actividad de gestión de activos de particulares con dinero, y en esa dirección esta la estrategia de comprar E-Trade, que cuenta con cinco millones doscientos mil clientes, y 360.000 millones de dólares gestionados.

Una interesante cosecha, porque el tipo de cliente de E-Trade, es el típico que ahora mismo esta gestionando cincuenta mil o cien mil dólares, pero que, por edad y momento de su vida profesional, esta aun muy a medio camino de donde puede estar en unos años más. Y esa es la idea de Morgan Stanley, estar ahí cuando se trate de gestionar patrimonios más grandes y más sofisticados, a los que la compraventa por internet se les quedará pequeña. Además de mejorar herramientas de gestión vinculadas al Fintech, que es todo lo que los banqueros con visión, están queriendo desarrollar en este momento.

Gorman es uno de los CEO’s mas brillantes con que cuenta el panorama financiero estadounidense, en el que no sobra precisamente materia gris. La descomunal crisis de 2008, se arreglo sin cortar cabezas directivas en el sector prácticamente, -algo que sin embargo si se hizo en el automovilístico y en otros-, y muchas instituciones están pagando literalmente sus repetidas equivocaciones/corrupciones de los últimos tiempos, ahí tienen a Wells Fargo, pero no es el único.

Traigo ese tema a este punto del artículo, porque creo que es importante que la banca estadounidense y mundial, haga con urgencia la conversión que necesita hacer, y que se deje de poner dinero en lobbies de aquí y de allá, para intentar que los legisladores correspondientes, regulen normas que les convengan para seguir con sus mas que discutibles practicas de “ingeniería financiera”.

Unas prácticas que tienen la cualidad de llevarnos a una crisis cada década, que nos cuesta a los contribuyentes un ojo de la cara, y a una hecatombe cada cincuenta o sesenta años, -como la del “subprime” en 2008-, que por muy poco acaba con el sistema capitalista global. La banca moderna debe entender que el tiempo de los dineros fáciles multimillonarios de las sospechosas operaciones “imaginativas” de la banca de los ochenta, noventa y primeros 2000, no son de recibo en 2020.

No vamos a permitir que se vuelvan a dar hipotecas a todo ser vivo que respire, -y no precisamente por caridad-, sino porque el banco que las daba no asumía el riesgo, lo troceaba en partes, mezclaba buen riesgo con mal riesgo, y lo empaquetaba en bonos que vendía por todas las esquinas del mundo como fantástica inversión triple A. Hasta que el “invento” estalló, y claro fuimos los contribuyentes, los que tuvimos que desembolsar cientos de miles de millones de dólares para que esas instituciones no desaparecieran.

Esa fue la crisis de 2008. Y Obama y el “Status Quo” del momento, fue muy generoso en la forma de arreglarla y de mantener al frente de la mayoría de instituciones a la mayoría de sus perpetradores. Pero “una y no más Santo Tomás”. La ciudadanía no va a consentir ni en Estados Unidos, ni en ninguna otra parte del mundo otro 2008.

Se puede y debe hacer banca decente, positiva, y que aporte a la comunidad a la que sirve. Y por ahí deben ir los esfuerzos de los nuevos banqueros. Mas servicio, mas tecnología, mas aporte al particular y a las empresas, e insisto “cero” “ingenierías financieras”, la ridícula forma de llamar a una serie de practicas dudosas en origen en su legalidad, que llenan el bolsillo de unos pocos, pero no construyen nada, no aportan, ni han aportado nada por décadas a las comunidades a las que supuestamente sirven, mas allá de aumentarse los sueldos en la cúpula directiva de forma manifiestamente obscena. Pero ese es otro tema. Hoy esto va, de felicitar a Morgan Stanley, y de insistir en que la banca debe renovarse, no pagar a lobbies conservadores, reaccionarios y corruptos, para que propicien leyes permisivas con sus temerarias “ingenierías financieras”. Feliz Semana.