Jose Antonio Montenegro

Jose Antonio Montenegro

Editor-in-Chief DesdeWallStreet.com
Domingo, 17 Noviembre 2019 16:07

ECONOMÍA DE EE.UU.: FOCO AL CONSUMIDOR

En los cuarenta escasos días que quedan entre hoy domingo y el próximo 25 de diciembre, el foco principal de la economía estadounidense, y el de sus mercados, va a estar sobre todo en lo que haga el consumidor. Ya saben el PIB de este país depende en mas de dos tercios de ese capitulo, y estos próximos días de fiestas, entre Thanksgiving y Navidad, hacen las cuentas de resultados de muchas compañías.

Por eso, el mayor o menos impulso comprador que tengan los estadounidenses estas próximas semanas será definitivo para conseguir que 2019 termine con un crecimiento mas o menos robusto, que en todo caso rondara el 2%. Los diez días previos a Thanksgiving, -este año el 28 de Noviembre-, son importantes porque se cierran ya preparativos de los viajes familiares, y los minoristas, o las reservas de transporte, -por ejemplo-, tienen buen termómetro de lo que viene.

El consumidor es el que mejor esta haciendo su parte en estos últimos tiempos en esta economía. La inversión empresarial como consecuencia de las guerras comerciales esta muy lenta, a la espera de cómo se acaba por resolver el desaguisado que ha organizado Trump y su equipo. Y el sector manufacturero, -al que supuestamente iban a relanzar las medidas de la Casa Blanca, resulta que lleva meses en contracción. Afortunadamente el peso de ese sector en el total de la economía es poco, -un 11%-, y bueno, el daño esta controlado.

Por supuesto todo el plan anunciado por Trump y su equipo de una economía que crecería al 4 o 5 por ciento, no ha aparecido por ningún sitio. Pero nadie con dos dedos de inteligencia jamás pensó que eso seria una realidad. El recorte de impuestos de diciembre de 2017, fue un regalo para el 1% de la población y algunas corporaciones, y por supuesto no ha tenido ninguna consecuencia estructural en esta economía.

Eso si ha dejado en las arcas de muchas compañías mucho dinero extra, que en algunos casos además de para exacerbar las recompras de sus acciones en bolsa, y el reparto de dividendos, ha dejado un “fondo de comercio”, para evitar pasar al consumidor, -de momento-,  el incremento de costes de los aranceles impuestos por Trump en su guerra comercial con China.

Pero como digo el consumidor es el gran héroe del PIB en este momento. Hay pleno empleo y aunque los sueldos siguen sin subir, o haciéndolo de forma muy débil, el consumidor, consume bien. Además y como novedad, desde la crisis de 2007, ahorra algo mas de lo que solía, con lo que cuando le vienen momentos de ajuste tiene de donde tirar. Y por ahora se muestra confiado en que cuando deja un trabajo no tarda en encontrar otro.

Con ese horizonte los analistas especializados en retail, dicen que vamos a tener unas buenas fiestas. De nuevo, momento para un nuevo tirón al frente de las ventas “on line”, y momento, para ir perfilando el tipo de televisión que quiere tener cada uno en su casa, vamos las cuotas de proveedores de streaming que quiere pagar cada mes.

Este ultimo tema puede tener en estos próximos días de fiesta un avance significativo. Vigilen lo que ocurre con Netflix, con Amazon Prime, con Hulu, con Apple TV+ o Disney+, por citar solo a algunos de los principales proveedores. La familia reunida,   - y por momentos literalmente “ecarcelada” en casa-, representa un momento clave para decidir el tipo de streaming a contratar.  

Yo tengo la impresión de que Netflix  y Amazon Prime, van a resistir muy bien el tirón. Están cada vez más consolidados, han hecho un sinfín de acuerdos con fabricantes de televisores, y sus botones están en los mandos de muchos de esos fabricantes, -eso es clave para el consumidor-. Y por el lado de los recién llegados, me gustan las decisiones de Apple y de Disney. En ambos casos yendo a una estrategia agresiva de precio, del entorno a los 5 dólares mes, que ciertamente cualquiera puede aceptar y probar, y una vez acostumbrados a uno o dos shows de cada proveedor, resulta difícil abandonar el barco. Pero hablaremos mucho más de esto los próximos meses, no se preocupen.  En cuanto a lo de la venta online, ya lo ven, viene otra vuelta de tuerca mas. Y este final de 2019, puede ser espectacular en lo que tiene ver con el capitulo digital, -hasta a Walmart le esta yendo muy bien online-. Así que foco al consumidor y Feliz Semana.





 

 



 





 




Domingo, 10 Noviembre 2019 17:17

LOS CICLOS ECONÓMICOS NO MUEREN DE VIEJOS

Ya saben que desde Julio de este 2019, estamos en Estados Unidos en el ciclo de crecimiento más largo de la historia. Es cierto que es un crecimiento moderado, pero que superó los diez años en ese mes, y va camino de los once. Un camino que aún con más consistencia han recorrido los mercados, desde que en Marzo de 2009 arrancó el dilatadísimo periodo “bull”, que solo ha tenido pequeños requiebros hacia atrás, siempre pasajeros. 

Con ese panorama como telón de fondo, esta misma semana hemos vuelto a tener récords históricos, en los principales índices bursátiles de este país -Dow Jones, Nasdaq y S&P 500-. Y ciertamente, me parece, que nada hace pensar que este horizonte no pueda seguir manteniéndose. Les explico por qué.

De entrada el telón de fondo macroeconómico de esta economía es bueno y mantiene magnitudes similares a las de buena parte de los últimos diez años. Se crece en el entorno moderado del 2%, pero con excelentes números de empleo e inflación, y aunque el sector manufacturero está bastante tocado, el consumo -que son dos tercios del PIB, sigue fuerte-. La Fed ha hecho un retoque de los tipos a la baja, y hay dinero barato disponible. 

Pero es que además y sobre todo conviene tener claro que los ciclos económicos, no mueren de viejos, sino porque se presenta en el escenario algún tipo de catalizador que provoca un frenazo en la actividad económica. 

Me lo recordaba hace solo unos días, una de mis invitadas favoritas en mi programa semanal de CNN, Mel Lagomasino, que además de estar en el board of directors de Coca-Cola o Disney, es Presidenta de WE Family Offices, y con una dilatada y brillante carrera en el sector financiero, sabe muy bien de qué habla.

Efectivamente el hecho de que el actual ciclo económico sea ya el más largo -el que ha alcanzado una edad mayor en la historia-, no implica que tenga que terminarse. Y como decía Mel, el tema del catalizador es clave, para que ese crecimiento descarrile o no.

Es verdad que potenciales catalizadores, para ese descarrilamiento hay unos cuantos, pero quizás podrían ceder en los próximos meses, y con esa circunstancia la continuación de la fiesta seguiría en los mercados.

Los dos principales candidatos a catalizador que desborden la economía y nos hagan entrar en recesión, han sido -o quizás habría que decir, que aún son-, las guerras comerciales de Trump con China, y la desaceleración global. Pero ambas circunstancias están desforzadas, últimamente.

En primer lugar, Trump agobiado cada día más por el proceso de “impeachment”, tiene urgencia en presentar algún tipo de consecución a su audiencia, sobre el tema de las guerras comerciales, con las que lleva rompiendo platos casi dos años. Ahora la última retórica que se intenta vender es que se van a ir haciendo acuerdos “por fases”, y que podríamos tener algo a finales de diciembre, -Fase 1-, en la que aunque no se vaya muy allá, por lo menos se frene la estúpida carrera arancelaria, que tantos miles de millones ha hecho perder ya a este país. 

Trump presentaría a su audiencia la resolución del mejor acuerdo “mundialista-mundial-del mundo”, y bueno Wall Street tan contento, si cortamos pérdidas en un momento dado y detenemos esta sin razón. 

Es decir si eso ocurre las guerras comerciales pierden fuerza como peligro para hacer descarrilar esta economía, y casi paralelamente también perdería fuerza la desaceleración global, que en buena medida ha estado “gatillada” por esas guerras comerciales. Y una suave y progresiva recuperación en Europa, Japón y el mantenimiento del entorno del crecimiento del 6% en China, calmarían casi por completo las aguas.

Definitivamente el proceso de “impeachment” y las elecciones 2020 en este país, aunque los analistas próximos a Trump y a los republicanos, insisten en decir que si son ganadas por los demócratas supondrán una hecatombe de los mercados, me van a permitir que les pronostique desde ya, que para nada. No lo veo.

Por supuesto puede haber movimientos bruscos de unos días, pero el dinero, que no tiene color político, y que está de las estupideces y torpezas de Trump hasta el gorro. No va a llorar precisamente en ese momento. Ya lo verán. Así que como digo, todo es posible, pero no probable. Y a fecha hoy, el ciclo ascendente de la economía estadounidense y sus mercados, no tiene por qué terminar, al menos no por viejo, como me decía Mel. Feliz Semana.

Domingo, 03 Noviembre 2019 17:06

MARIA ANTONIETA, TAMPOCO “LO VIO VENIR”

Esta pasada semana, el  multimillonario estadounidense Leon Cooperman, CEO de Omega Advisors, con una fortuna estimada según Forbes en 3.200 millones de dólares, y ocupando según esa misma lista el puesto 268 de las principales 400 fortunas de este país, ha arremetido contra las propuestas de la candidata presidencial demócrata Elizabeth Warren.

Warren ha presentado justo estos días, su plan de salud gratuita universal para todos los estadounidenses, -vamos como el que tiene cualquier país desarrollado del mundo, y buena parte de países en vías de desarrollo-,  que según sus números costara 52 billones de dólares en diez años, y que se fondearía con un impuesto a las entidades financieras y al 1% de los más ricos. En este segundo capítulo, la propuesta es subir un 2% los impuestos a las fortunas con más de 50 millones de dólares, y un 1% adicional a las que rebasan los 1.000 millones de dólares.

Dentro de los multimillonarios de este país hay una marcada división entre los que piensan, que ya sea con Elizabeth Warren, -o cualquier otro presidente distinto, sea demócrata o republicano-, equilibrar razonablemente la distribución de la riqueza, y dar salud y educación gratis a sus ciudadanos, seria muy conveniente para preservar el sistema capitalista, el libre mercado, y la democracia.

Y están por otro lado, los que quieren apurar hasta el último centavo de sus fortunas, no quieren pagar un dólar más en impuestos, y con esa actitud están tensando la cuerda social, en tiempos en los que todo el mundo sabe cómo vive todo el mundo. Y no es nada prudente mantener estilos de vida insultantes, mientras otros tienen que quebrar sus economías para pagarse un tratamiento de cancer. O por ejemplo “pasar” del tema de mejorar infraestructuras, porque el 1% no requiere que se reparen aeropuertos, puentes, o carreteras, porque sencillamente se transportan habitualmente en helicópteros y aviones privados, que aterrizan en las pistas de aterrizaje de sus mansiones. Vamos el mejor y más puro tercermundismo.

Esto que acabo de describir, de los helicópteros y los aviones privados, no es una fantasía, y es algo que, -insisto-, ve además todo el que quiere a diario. La bola de nieve de indignación que se esta formando en este país entre profesionales y clase media alta con formación, es ascendente, y yo, -salvando las peculiaridades históricas-, la comparo cada vez más con lo que ocurrió con la burguesía francesa en contra de la aristocracia de Maria Antonieta. Conviene recordar, que la revolución francesa la hizo sobre todo la burguesía, no el pueblo llano.

Pues bien el verdadero enemigo de esos 400 multimillonarios estadounidenses que están obstaculizando el desarrollo y poniendo en peligro el sistema capitalista de libre mercado y democrático de Estados Unidos,  es esta clase profesional y de clase media y media alta, -de los Estados más ricos del país-, que vota ciertamente mayoritariamente demócrata, sobre todo ahora en tiempos de Trump, que es una patética marioneta del dinero viejo sin futuro, que eso si esta “echando el resto”, porque “ahora o nunca”. El carbón, el petróleo, las entidades financieras-viejo estilo, las químicas contaminantes, etc, etc…. Pues lo dicho están en su ultimo suspiro y Trump les esta haciendo la tarea.

Es urgente para que este sistema de libre mercado, capitalista y democrático estadounidense no descarrile, que se corra a equilibrar la distribución de riqueza. No es de recibo que el país más rico del mundo, no tenga salud y enseñanza gratis para sus ciudadanos.

Es importante además tener en cuanta que facilitar esas dos cosas a toda la población, no quiere decir que no puedan existir opciones privadas, tanto en educación como en salud, que mejoren lo que se ofrece públicamente. Y ciertamente la gente que quiera y pueda optará por esas alternativas. Vamos lo mismo que ocurre en Canadá, en Europa, o en otros muchos países del mundo. Pero conocer a diario historias de familias que ven su estabilidad económica destruida, porque un familiar ha sido diagnosticado con cancer, es repugnante. Sobre todo cuando este país, -hoy por hoy-,  es el más rico del mundo.

Vuelvo a repetir que todos los multimillonarios de este país, no son iguales, y que hay muchos que ven con muy buenos ojos que sus fortunas tengan impuestos más altos si se trata de ir a una sociedad más justa. Pero estos otros que se retuercen y revelan ante las propuestas de Warren, pues que tengan cuidado, porque ya saben, Maria Antonieta tampoco “lo vio venir”. Feliz Semana.



 

 



 




Domingo, 27 Octubre 2019 16:23

FACEBOOK DEBE TOMAR SU RESPONSABILIDAD

Esta pasada semana,  el presidente y fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, ha vuelto a comparecer ante el Congreso estadounidense, para explicar de nuevo sus problemas con la seguridad de su empresa, el uso de datos de sus clientes, y la verificación de noticias y de publicidad que distribuye. Y bueno, una vez más, pocas aclaraciones, e incluso nuevas dudas.

Facebook tuvo un papel decisivo en la distribución de publicidad con mentiras distribuida en las elecciones de 2016 en Estados Unidos por parte de Rusia, -recuerdan el escándalo Cambridge Analytica-, y existen todos los indicios de que en 2020 ese tipo de problemas pueden volver a reproducirse, porque Facebook, no ha tomado las medidas pertinentes para evitarlo.

Ya conocen la polémica suficientemente. Resumiendo el tema consiste en que Facebook, pese a que actúa con su publicidad de forma muy similar a lo que hace cualquier otro gran medio de comunicación, su control de esa publicidad es insuficiente. Facebook no tiene establecidos los correspondientes controles, filtros internos, que eviten el que se puedan distribuir mensajes manifiestamente falsos, algo que sí hacen los medios de comunicación tradicionales.

La explicación repetida de Mark  Zuckerberg, es una vacía oda a la libertad de expresión, en la que se apoya para justificar su inacción  no estableciendo filtros internos sobre la veracidad de lo que emite, -“que es algo que ellos dejan al análisis de sus usuarios”-, y solo en casos extremos y a “toro pasado”, realizan determinados controles, por parte de terceros. Vamos en resumen, que no vigilan lo que sale por su potente medio de comunicación, que ingresa ingentes cantidades por este tipo de publicidad política.

El tema de falta de responsabilidad de Facebook, con respecto a todos los temas que tienen que ver con sus bases de datos y diseminación de información, es una constante desde su creación, y ni siquiera un escándalo del calibre del de Cambridge Analytica, y el que la crítica venga de tanto el Partido Demócrata, como Republicano, ha conseguido ponerlos en el sendero correcto.

Existe además un tema, aun más grave que los legisladores necesitan aclarar: si Facebook es un monopolio, o algo muy parecido a un monopolio mundial. Eso debe ser analizado con precisión, para determinar, que es lo que procede hacer con el mismo desde el punto de vista regulatorio. Como en tantas otras ocasiones, la realidad y los hechos han ido por delante de la regulación. Pero estamos justo en el momento de arreglar eso y ponernos a la par.

Bajo la muy pensada denominación “red social”, y su cuidada aureola de libertad, apertura, e inocencia, hay una utilización de las facilidades de internet, -que son abiertas en la “www”-, pero que al pasar por el filtro de Facebook se convierten en negocio privado.

No se si me entienden. Porque mucha gente, sobre todo joven y de países que nunca llegaron a conocer masivamente el “www”, creen que Facebook es la autopista única, para comunicarse, enviarse fotos, correos, noticias, etc, etc, y desconocen que esa  facilidad, esta disponible en el “www”, -con por cierto muy pocas limitaciones, y total libertad-.

Es curiosa la relegación a la que se viene sometiendo a la autopista abierta libre y publica principal en muchos momentos del consumo digital actual.  Por ejemplo cuando uno compra un aparato de televisión hoy en día, todos vienen con sus correspondientes  aplicaciones de You Tube, Netflix, Amazon Prime, etc, etc, en función de los acuerdos comerciales que haya hecho cada fabricante de aparatos, con las distintas compañías de streaming, y en el menú como una aplicación mas, -un tanto esquinada-, aparece la “www”, vamos la avenida principal y publica.

Mi punto, que da mucho más de si, -ya lo iremos hablando-,  es que tanto las redes sociales, como las “Netflix del mundo mundial” son aplicaciones de software privado, que toman buena parte de su éxito de la utilización de la autopista publica abierta del internet, en obvio beneficio propio.

No vamos a obstruir el que pueda mejorarse el servicio digital, mediante empaquetamientos privados del tipo “red social”, o servicios de streaming privados. No sé si me explico. Pero la colocación de una “verja privada” que mejore algunos servicios,     -cobrándolos obviamente-, no puede venir acompañada de una situación de monopolio, ni de irresponsabilidad en la emisión de sus contenidos. Y por eso, este es el momento de poner el foco regulatorio sobre el tema. Y bueno volviendo al tema concreto de Facebook. Pues fundamental que tome sus responsabilidades ya. Feliz Semana.

Domingo, 20 Octubre 2019 16:10

NO, NO ES LA BURBUJA DEL 2000

Me preguntan últimamente a menudo, sobre el tema de las caídas en bolsa de sonados debutantes, como Lift, Uber, Peloton, etc. O de descalabros aun mayores, como el de WeWork, que ha tenido que posponer su IPO, hasta ver que pasa con su valoración.

Y a menudo en un momento de esa conversación me dicen: “¿estamos ante una nueva burbuja como la de los “punto com” en 2000, cuando entre febrero de ese año y febrero del 2002 el Nasdaq perdió tres cuartas partes de su valor?”. Y bueno mi respuesta es rápida y contundente: No, las dos situaciones tienen poco, o nada, que ver.

He escrito de hecho hace solo dos o tres semanas en esta columna sobre eso, poniendo en valor, la importancia que están teniendo las bolsas para fijar lo que de verdad valen unas compañías y otras. Y cómo Wall Street a pesar de todos los estereotipos esta funcionando, como debe ser, en defensa de los intereses del inversor. Pero quizás vale la pena reflexionar un poco más sobre el tema.

Primero conviene recordar, que lo del arranque del milenio, fue una borrachera, en la que cualquier empresa que tenia el añadido “.com”, solo por ese  hecho, era recibida en las bolsas como oro molido. Se hacían pocas preguntas y por unos meses la historia funciono. Vivimos IPO’s, que subieron como la espuma de un día para otro. Y mejor no citar nombres, porque además la mayoría no existen ya.

Era una cuestión de falta de conocimiento por parte de muchas casas de análisis de lo que tenían delante. Se hablaba del internet como de algo mágico, que iba a cambiar el mundo, y ciertamente lo estaba cambiando, pero eso no implicaba que una empresa dedicada a vender comida para animales, solo porque pusiera en su nombre comercial el mencionado “.com”, e hiciera un website, ya podía alcanzar una valoración estrella.

Es verdad que algo de eso esta pasando ahora mismo. Y es rigurosamente cierto que si una empresa habla de “digitalización”, “tecnología”, “sostenibilidad”, “desarrollo humano”…..y una serie de palabras “clave” mas, -y si las combina adecuadamente-, pues como que construye mejor su historia. El caso de WeWork, se estudiara, -se estudia ya-, en las escuelas de negocios. O si quieren simplificando: el como una empresa de alquiler de oficinas, fantasea sobre lo que es, hasta llegar a la alucinación  de creerse, -o al menos “venderse”-, como una empresa tecnológica, que “transforma la vida” de sus usuarios.

Pero en este caso, -insisto-, el proceso de lo que esta ocurriendo, es muy distinto a lo que ocurrió en el arranque del milenio. Las empresas “fantasiosas” han creado su aureola, en su vida previa dentro de la financiación privada. Y se les ha caído el disfraz, justo cuando han entrado, o están queriendo entrar, en la cotización publica, abierta y trasparente de las bolsas de comercio. Vamos en Wall Street. En ese momento es en el que analistas y expertos han hecho bien su tarea, han hecho las preguntas correctas, y están poniendo las cosas, -las valoraciones-, en su sitio.

Lift, Uber, ¿Qué son ustedes?. Pues, pueden vestir a la mona con las sedas y tules que quieran, pero estamos hablando de compañías de taxi internacionales, con un software “sencillito”, para buscar usuarios, hacer el pago, y enseñar al conductor por donde ir, -  que por cierto puede reproducir cualquier empresa local, que es lo que esta ocurriendo-. Y no digo yo que no puedan tener éxito, pero ciertamente en unas coordenadas de valoración, que no tienen nada que ver con lo que se venia suponiendo, en su época de empresas nacidas a la sombra del private equity/”dinero barato a lo bestia”, y creación de departamentos de marketing globales, -para el negocio del taxi-, que despiden ahora de 300 en 300 trabajadores, cuando uno se da la vuelta. Vamos que insisto, que Wall Street esta poniendo las cosas en su sitio.

No mucha gente sin embargo ha oído hablar de empresas como Zscaler, Anaplan, o Smartsheet, que también han hecho sus IPO’s recientemente y que sin embargo han crecido un 100% desde su salida a bolsa, sin hacer prácticamente ruido. Y es que como digo Estamos en un momento en el que lo importante es no generalizar. Y menos aun comparar 2019, con 2000, ni tampoco insistir en que todo es un desastre descontrolado en Wall Street. Porque lo cierto, es que hasta la fecha, es justo, exactamente lo contrario. Feliz Semana.

 

 

Domingo, 13 Octubre 2019 15:37

WALL STREET: CUARTO TRIMESTRE 2019

Pues aquí estamos Octubre 2019, ultimo trimestre del año. Y estas bolsas neoyorquinas, muy volátiles, muy llenas de incertidumbres, pero aguantando satisfactoriamente el tirón de un entorno geopolítico y económico global feo, gracias sobre todo a unos fundamentales que se conservan por ahora bien, y de un consumidor que también, -por ahora-, tira del carro del consumo.

¿Qué esperar hacia adelante en estos últimos tres meses de 2019?. Pues vayamos por partes. En lo referido a escenario político de fondo en Washington, igual que en su día les pronostique  que por supuesto se abriría un proceso de “impeachment”, -sí o sí-, ahora pueden estar seguros de que el mismo será tremendamente letal para Trump, y puede que también para el Partido Republicano.

Depende esta última letalidad, -la del partido republicano-, solo de ellos mismos, porque existe alguna probabilidad de escapar al descalabro, dejando de lado a Trump. Pero no estoy muy seguro de que se decidan por esa salida. Si el partido republicano, sigue apoyando a Trump hasta el final, y no decide pedirle una retirada, poniendo a algún nuevo candidato para 2020, -disponible y ofreciéndose esta Mitt Romney-, corre el riesgo de desaparecer como partido nacional, y de quedarse limitado a un partido de extrema derecha para el sur más retrógrado del país, los estados más pobres, la población menos educada, codo con codo con el empresariado/donantes de la vieja economía, (petróleo, carbon, finanzas viejo estilo), ciertamente dispuestos a echar el resto en este momento de cambio de era con todos sus dólares, pero con cero futuro.

Una salida por el lateral convenciendo a Trump para que salte del barco antes de que se hunda y promoviendo como candidato a Mitt Romney, salvaría los muebles y el futuro del partido. Pero no es una solución probable, aunque insisto, está entre las opciones de los republicanos con más visión de la jugada.

Tema Washington aparte, Wall Street va a procurar mirar lo menos posible hacia esa ciudad, hasta que el tema se aclare. Es difícil porque estamos ya en periodo pre-elecciones, pero Wall Street es muy habilidoso para mirar solo hacia donde le da la gana. Y procurara que lo que pase en Washington le altere lo justito.

La mirada de Wall Street se vuelve definitivamente a los fundamentales, al impacto que pueda seguir produciendo la desaceleración global, a lo que hagan los bancos centrales, y a procurar, -por todos los medios-, que el desafortunado tema de las guerras comerciales, se cierre como sea, pero ya.

Os he hablado de eso hace solo dos semanas. Wall Street quiere un cierre aunque sea abiertamente en falso, es decir con pocas o ninguna consecución, pero que suponga un final de la escalada de aranceles y torpes declaraciones que están perjudicando seriamente al comercio internacional. El que Trump este cercado con el tema del “impeachment”, juega a favor como os decía en esa anterior columna, porque es más proclive que nunca, como ya hemos visto estos días a firmar lo que sea con China, para poder hacer el numerito de aquí estoy yo firmando el mejor acuerdo del “mundo mundial”, foto y a por otra. Vamos lo mismo que se hizo con el NAFTA, cuando hizo falta, -por cierto aún sin validar en el Congreso-.   

Una resolución a lo NAFTA es lo que Wall Street quiere para el tema con China ya mismo. Y lo de las fases y los encuentros con negociadores chinos las próximas semanas, que conocimos el pasado viernes, van justo en esa dirección, o sea buena noticia para Wall Street si prospera.

En lo referido a la virulencia de la desaceleración global, -sobre todo si se cierra, o apacigua, el tema de las guerras comerciales-, lo peor ya debería haber quedado atrás, y con los bancos centrales más importantes, siguiendo en “modo ayuda”, pues como que no habría que estar excesivamente preocupado.

El “fuego Brexit” del “perro ladrador poco mordedor”, Boris Johnson, puede una vez más convertirse en una nueva patada hacia adelante de la lata. Y en el peor escenario esta cada vez más descontado. Pero sobre todo, lo más importante, el consumidor estadounidense, dos tercios del PIB de este país, parece que por ahora, y si no se asusta más, va a seguir animando la fiesta.

Así que en resumen, meses por delante de mucho jaleo en Washington, pero enfoque en los fundamentales de Wall Street: los resultados empresariales, la desaceleración global, la vigilancia del empleo, la inflación, y la actuación de la Federal Reserve. Algo muy saludable. Feliz Semana.

 

 



 





 

Domingo, 06 Octubre 2019 16:19

WALL STREET: BUEN GUARDIÁN DEL INVERSOR

Normalmente las películas de éxito sobre Wall Street, son las basadas en gigantescos escándalos, y bueno ciertamente hay cada poco tiempo abundante material para construir esos guiones, no nos vamos a engañar. Historias de avaricia y corrupción sobran por aquí. Pero a menudo también, -aunque sobre ese particular existe menos literatura y ninguna película-, Wall Street y las bolsas de comercio son el “bueno” de la historia. Porque con su actuación nos protegen a los inversores, de adicionales escándalos y descalabros gracias a sus exigencias de transparencia.

Eso es justo lo que esta pasando en estos últimos tiempos con los que entrecomillados podríamos llamar “weworks”, “lyfts”, “ubers” y “pelotones”. Por citar solo unas cuantas categorías de “disruptores estelares” que salidos del opaco mundo de las “inversiones privadas”, han entrado, o están queriendo entrar en el mundo de Wall Street, que insisto, pese a esa literatura y a la idea mal informada de algunos, es por excelencia, -o al menos esa es su función-, el guardián de la trasparencia y seguridad del accionista.

Pues bien, estamos de suerte, porque Wall Street esta funcionando. Y las recientes salidas a bolsa de algunas de esas supuestas estrellas de la inversión no cotizadas, están siendo muy sanas, porque están poniendo sus valoraciones en su sitio. Y paralizando la salida a bolsa de otras, como es el sonado caso de WeWork, que ha encendido la última alarma que hacia falta para que los inversores más despistados, piensen dos veces en que están invirtiendo, por mucho adorno que traigan las empresas correspondientes, y por mucho que acrediten que salen de Silicon Valley, o de la más “techy” esquina de Manhattan. Que por si no lo sabían, en todo el mundo hay gatos queriendo pasar por liebres

Lo de WeWork ha sido sencillamente una broma, -pesada pero una broma-, que tragaron por cierto los grandes bancos de inversión del sector, aunque luego se hayan ido descolgando del invento. Comenzaron estimando una valoración cercana a los 100.000 millones de dólares, que luego se fue aquilatando a más o menos la mitad, y ahora, pues no sabemos si son 7.000 millones, o si quizás mejor echar cuentas para volver a empezar. Como sabrán ustedes de sobre, tras mil idas y venidas, WeWork ha decidido que mejor deja para “más adelante” lo del IPO.

Pero vamos antes de acabar al punto esencial: WeWork es una empresa de alquiler de oficinas. De oficinas, por cierto, con muebles a menudo incomodos, y con un ruido infernal en muchas de ellas, -entre otras  características evidentes en una primera visita-. Y al fin del día, -y como mucho-, una operación inmobiliaria más o menos ingeniosa, que supuestamente ajusta entradas y salidas de ingresos. Sin embargo su envoltorio de empresa “tecnológica”, a la hora de hacerse publica, es decir de salir a bolsa, fue un alucinante ejercicio en el que se presenta casi como si fuera un sacramento que “imprime carácter”, -ahí si que hay peliculón-, Recomiendo a ustedes que se tomen la molestia de leer su “prospectus”, es absolutamente cómico.

Pues bien para hacer la historia corta, como digo WeWork no ha podido salir a bolsa por ahora, y estamos en ver que historia cuentan cuando vuelvan a intentarlo. En Wall Street, se dice siempre que lo importante para hacer un buen IPO, es construir un buen relato, una buena historia de lo que se tiene entre manos. Y así es, eso es fundamental. Pero claro, el relato debe partir de la realidad. Vamos que se trata de contar hechos reales, no ficción.

Otras historias ya salidas a bolsa, pero “en ajuste” de sus valoraciones, son las de por ejemplo Uber, Lyft y la más reciente de Peloton, aunque hay muchas más. En el caso de las dos primeras, estamos hablando de empresas internacionales de taxis con una aplicación, y en el de la última, de bicicletas estáticas de gimnasio con música incluida. Puede vestirse de seda, pero la mona, mona se queda.

Nadie dice , -o mejor yo no digo-, que esos negocios no puedan conseguir ser exitosos, -e incluyo ahí también a Wework-, pero deben arrancar de contarnos lo que son de verdad. Una empresa de taxis, de bicicletas para gimnasio, o de oficinas de alquiler. Es cierto que los emprendedores necesitan fantasía y optimismo para poner en escena sus proyectos, y que siempre es refrescante “salirse un poco de la caja”. Ya ser “disruptor”. Pero de ahí a la ciencia ficción, pues cómo que no. Feliz Semana.

Domingo, 29 Septiembre 2019 18:49

“IMPEACHMENT”, ECONOMÍA Y MERCADOS

“Es prácticamente imposible que el Congreso pueda eludir la responsabilidad de abrir un proceso de “impeachment”. Es una frase de esta columna el pasado 21 de Abril, cuando tras haber leído el informe Mueller les comentaba, que lo que aparecia en ese informe, -aun siendo muy comedido y no completo-, era tan contundente y asustante, que el “impeachment”, no era algo a dudar.  

La duda era solo cuando arrancaría. Y bueno esa incógnita como saben ha quedado contestada esta pasada semana. La Camara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, decidió el pasado martes en la noche abrir oficialmente el proceso de investigación de “impeachment” al actual ocupante de la Casa Blanca.

El proceso esta ya abierto y con independencia de que los republicanos, que controlan el Senado, decidan o no dar luz verde al mismo cuando llegue su momento, -¡menuda pelota tienen en el tejado!-, el impacto en Trump y en la política de este país será gigantesco. Pero curiosamente los mercados y la economía pueden muy bien quedarse al margen de esas turbulencias.

El pasado miércoles, cuando los mercados abrían a las 9:30 am , el verde se hacia con los principales índices bursátiles y el indice Dow Jones en concreto terminaba con un rally de tres dígitos. Nadie en Wall Street parecía muy asustado por el “impeachment”, más allá obviamente de los analistas, simpatizantes/votantes de Trump, -que los hay claro-, y que tienen una peculiar interpretación de la realidad. Ellos repetían, -al unísono con la cadena Fox-, que el rally en Wall Street del miércoles, tenia que ver con que lo aducido para abrir el proceso de “impeachment”, “no tiene peso”, (sin comentarios).

Pero la realidad, es que fíjense por cuanto, -paradojas de la vida-, lo que en esa mañana acaparaba el foco en Wall Street era el fantástico éxito en ventas de Nike durante su ultimo trimestre, su acción subía un 5%. Era ciertamente inevitable recordar, como cuando hace exactamente un año, Nike lanzo la muy polémica campana de publicidad “anti-Trump” del jugador de futbol Colin Kaepernick, con el impactante lema,“ Belive in something, even if it means sacrificing everything”, (“Cree en algo, aunque eso signifique sacrificar todo”). No se si recuerdan, pero cuando eso paso y mientras esos mismos analistas militantes conservadores,     -de la mano también de Fox-, insistían en que Nike recibiría un fuerte golpe en su negocio, pues bueno, la reacción fue justo la contraria: gigantesco aumento de 31% en ventas y subida de su acción en el mes siguiente. Un año después de aquel evento, y como digo, justo este pasado miércoles día 25 de septiembre, el gran protagonista de la jornada bursátil, volvía a ser Nike y su éxito en ventas, -incluida China-.

El otro foco de análisis que hacia subir a Wall Street ese día, era el que más y más analistas, creen que en este nuevo escenario, Trump va a tener que intentar desesperadamente tener algún tipo de “éxito”, para presentar a su audiencia. Y llegar a algún acuerdo con China para cerrar, aunque sea en falso, el tema de las guerras comerciales, es una posibilidad con probabilidades, -dicen-.

Siempre que los chinos quieran, claro esta. La resolución de esta cuestión resulta que esta ahora más en sus manos que en las de Trump. Yo tengo mis dudas sobre como puede evolucionar el tema, porque veo a la Administración Trump cometiendo cada día más y más errores, y hasta sin la habilidad de poder llegar a algo así, pero ojalá prevalezca el sentido común, y definitivamente un tipo de solución a lo NAFTA, es decir cerrando el tema con tres o cuatro retoques sin nada sustancial, seria muy bien visto por los mercados, que lo que quieren es pasar de capitulo en esa desafortunada historia, sea como sea.

Las guerras comerciales y la mayor o menor desaceleración global, son los factores que va a tener en primer plano Wall Street los próximos meses, y como esos factores terminen por afectar el consumo de los estadounidenses y consecuentemente el crecimiento de esta economía.

Lo del “impeachment” no va a quitar el sueño a mucha gente en el mundo del dinero. Por supuesto la “vieja economía” sabe que su final sin Trump esta cada día más cerca, y habrá volatilidad y días en los que noticias escalofriantes del proceso, -que las tendremos-, harán que la bolsa caiga con fuerza. Pero si los fundamentales siguen más o menos como están, esas caídas serán seguidas de recuperaciones. Vamos un poco lo que llevamos viviendo los últimos meses. Feliz Semana.

Domingo, 22 Septiembre 2019 18:57

TRUMP: 28.000 MILLONES DE DOLARES EN SUBVENCIONES

Los republicanos se rasgaron las vestiduras en los primeros meses de 2009 cuando el Presidente Obama y el Congreso demócrata decidieron en plena crisis financiera del “subprime”, que no podía dejarse al sector del automóvil estadounidense caer y desaparecer del mapa. Las tres grandes empresas de Detroit estaban en ese trance, y se decidió aprobar un rescate publico de 12.000 millones de dólares, que afortunadamente salvo de la hecatombe a los tres principales fabricantes del país, GM, Chrysler y Ford , y recupero el tono del sector, que luego afortunadamente se ha reinventado bastante bien en el escenario global, además de devolver el rescate.

Pero curiosamente esos mismos republicanos en el Congreso no han dicho “esta boca es mía”, estos días, cuando Trump acumula ya la friolera de 28.000 millones de dólares, -es decir mas del doble de lo que costo rescatar al sector del automóvil en 2009-, y solo en algunos primeros paquetes de subvenciones para los agricultores del Midwest, -fundamentalmente productores de soja-, perjudicados por las guerras comerciales con China.

Pues bien, aquí estamos en septiembre de 2019, atravesando el mayor periodo de crecimiento de la economía estadounidense de su historia, -hemos entrado en julio en el año once de expansión económica-. La economía estadounidense crece desde 2009 ininterrumpidamente a un ritmo moderado, pero sostenido. Hemos llegado hace ya mas de cuatro años a un escenario de casi pleno empleo, -el que permitió que la Fed comenzase en diciembre de 2015 el llamado proceso de “normalización” monetaria. Pero resulta que la Casa Blanca de Trump ha puesto en danza unas cretinas guerras comerciales, unilaterales, mal planteadas y peor implementadas, que no solamente han llevado ya a medio mundo al periodo de desaceleración sincronizada global mas importante en décadas, sino que además amenazan con ir todavía mas lejos.

El mundo va a crecer este 2019, menos que en ningún otro año  de toda la ultima década. Porque la esperanza de que esta estupidez de conflicto se cierre en falso, - algo que los mercados han estado dando por hecho por meses-, empieza a verse como algo poco probable para mas y mas analistas, que hasta hace unos meses apostaban por un final similar al del NAFTA, -vamos como digo un cierre en falso, pero cierre al fin y al cabo-.

Y en ese caos de platos rotos de un enfrentamiento comercial mal planteado con China, -insisto todos sabemos que hace falta arreglar muchas cosas con China, pero no así, la multilateralidad y la inteligencia deben ser dos factores indispensables-, pues resulta que Trump ha dejado desde hace ya dos cosechas a los agricultores de soja del medio oeste, con una mano por delante y otra por detrás. Y para paliar el desastre tiene a su Secretario de Agricultura Sonny Perdue, yendo y viniendo a la zona, cargado de bolsas de dólares del erario publico, que ya han llegado a los 28.000 millones de dólares, pero que todos los analistas y expertos creen que verán aun mayores aumentos los próximos meses.

La situación no deja de ser paradójica. Mientras Trump y su partido llevan toda una vida hablando mal de las subvenciones y de los rescates, -incluso de urgencia y crisis, como aquel del automóvil de 2009-, están ahora mudos ante este impresentable saqueo de las arcas ciudadanas, que como estadounidense, me parece que no tenia porque haberse tenido que producir, si las cosas se hubiesen hecho medianamente bien.

La historia de estas guerras comerciales de Trump son la de una serie de desastres improvisados, que se multiplican y reproducen por momentos. Las empresas están bajando-deteniendo sus decisiones de inversión a la espera de ver en que termina todo esto, y los aranceles en una, cada vez menos controlada, escalada, -que cuenta con que esto se detenga en algún momento-, pero que por el contrario van aumentando, y sus efectos en los consumidores, no tardaran en llegar.

Aunque la teoría de la Administración Trump, es que esos aranceles nunca perjudicaran al consumidor, -vamos mas que una teoría es solo una mentira mas-, no lo duden veremos enseguida el impacto, por algo Trump ha aplazado hasta el 15 de diciembre la aplicación de algunos de ellos, porque están ciertamente preocupados con un frenazo del consumo en plena época de fiestas navideñas. Esta economía por ahora resiste y sigue yendo razonablemente bien gracias al motor del consumo interno. Pero si los aranceles, las subvenciones y el caos sigue en aumento, es muy difícil que no se tuerza. Feliz Semana.

 



 





 







 





 


 



 

Domingo, 15 Septiembre 2019 18:55

APPLE: NUEVO CAPÍTULO

Este pasado 10 de septiembre, Apple presentó sus novedades de productos y servicios como suele ser habitual por estas fechas, y bueno como también viene siendo costumbre, las valoraciones de lo presentado son dispares. Hay que decir que el mercado recogió primero esa presentación con un importante rally de un 3% de la acción, que luego ha ido oscilando. Y que en eso estamos: en el intento de valorar correctamente lo presentado por Apple.

Desde un punto de vista técnico, tanto para el nuevo iPhone 11, como para el iPad, o el Apple Watch, lo que dicen una mayoría de especialistas es que no hay grandes avances tecnológicos, aunque si introducción de mejoras abundantes: “muchas mejoras, poca innovación”, titulan literalmente muchos informes técnicos.

No voy a entrar aquí en la valoración tecnológica de los avances presentados, -tenéis, como digo, muchas otras fuentes para conocerlos en detalle y formar vuestra opinion-, pero sí tengo claras dos o tres cosas que quiero compartir en relación con su estrategia empresarial.

Y la principal es que creo que Apple, esta haciendo un excelente trabajo de marketing, clásico de una marca de lujo. Esta bajando precios e intentando aumentar base de sus usuarios por la via del servicio de streaming de televisión, Apple TV +, y de juegos Apple Arcade, que lanza a un precio extraordinariamente agresivo 4,99 dólares/mes, -casi la mitad que sus principales competidores-, al tiempo que busca consolidar su clientela de siempre por la via del servicio, del uso de distintas facilidades, y de la división “Pro”.

En esa dirección, es relevante la bajada de precios de su nuevo iPhone 11, -aunque luego mantenga versiones “Pro” más caras-, y desde luego, este tema del precio de la suscripción a Apple TV +  y Apple Arcade, que lanzara el próximo 1 de noviembre.

Al igual que han hecho, -con éxito-, muchas de las marcas de lujo internacionales vinculadas con la moda, al tiempo que siguen protegiendo su aureola de marcas de primera fila, necesitan que mas y mas clientes con poder adquisitivo mas bajo, puedan encontrar algo “que comprar” en sus tiendas. Es como digo lo que han hecho de Louis Vuitton a Chanel, pasando por Calvin Klein o cualquier otro nombre de moda, y creo que es lo que esta ahora empezando a hacer Apple. Intentar mantener sus actuales usuarios y su aureola de líder, con esas mejoras de las que hablan los técnicos, pero además ampliar su base de clientela via precio.

La pieza Apple TV + va a ser, sin duda, definitiva en esa ampliación de usuarios. Pero ya tendremos oportunidad de comentar con tranquilidad. Mi único mensaje hoy es que veo valor de gestión y marketing inteligente en esta ultima presentación de Apple. Y que me parece que Apple entra en un nuevo capitulo de su historia, que si sabe gestionar e implementar con inteligencia, puede reportarle aun muchos éxitos hacia adelante. Feliz Semana.