Jose Antonio Montenegro

Jose Antonio Montenegro

Editor-in-Chief DesdeWallStreet.com
Domingo, 14 Abril 2019 17:06

¿CÓMO SERÁ LA SEGUNDA MITAD DE 2019?

Como siempre que llegamos a este punto, -vamos que estamos ya en abril, y que la primera mitad del ano se va viendo mas o menos con claridad-, la incógnita o la pregunta es como sera la segunda parte del mismo, y por eso las reuniones del FMI y del Banco Mundial estos últimos días en Washington, no han podido evitar centrar una buena parte de sus disquisiciones en intentar contestar a esa pregunta.

Hay definitivamente dos escenarios, uno optimista y otro digamos “no tan optimista”. En el primero, la desaceleración global, provocada en buena medida por la ralentización del crecimiento chino la ultima parte de 2018 y primeros meses de 2019, como consecuencia del barullo sin sentido que han supuesto, -y siguen suponiendo-, las estúpidas guerras comerciales de Trump, comenzaría a ceder, a estabilizarse. No iríamos mas allá de donde hemos ido, y bueno, China recuperaría la marcha que tenia programada para estos meses, y sus importaciones de países como Japón o Alemania irían tomando color. Con lo que esas dos economías, -que ciertamente se han visto también en el centro de esa tormenta-, verían recuperación, o como mínimo no mas profundización de su caída.

El detonante de ese nuevo escenario tendría que ver con que China ya está poniendo las medidas necesarias para salir de ese momento “barullo”, y están funcionando. Y por otro lado las conversaciones entre China y Estados Unidos, aunque fuese mas un tema formal o de fachada, se cerrarían de una vez. Y aunque no se consiguiesen avances significativos en las mismas, por lo menos el ruido y la incertidumbre en ese capitulo se cerraría por un tiempo. En ese supuesto, Estados Unidos no llega a verse muy tocado por esa desaceleración y continua creciendo en el entorno del 2%, La Unión Europea, retrasando unos meses mas el cansino tema del Brexit, estabilizaría su economía, ayudada por la política monetaria del BCE, y el consumidor de los grandes países desarrollados, continuaría manteniendo la confianza. Todo alineado para una mejor segunda parte de 2019.

El escenario menos optimista, nos lo podemos “liquidar” en dos lineas. Sencillamente alguno o varios de esos supuestos no se cumplen, entonces la economía estadounidense se ve tocada antes de tiempo, y la fiesta no puede continuar. Yo aunque con prudencia y mis momentos de duda, apuesto por el escenario optimista. Ojalá acertemos. Feliz Semana.







 





 


 



 






 


 

 





 









 

Es lo que dicen los expertos en este tipo de cosas. 2019 podría ser el año en el que las salidas a bolsa en Estados Unidos alcanzan el mayor récord de su historia. Unos 100.000 millones de dólares, si es que se hacen realidad las previsiones de esos analistas. Hasta ahora el record esta en el año 2000 en el que se alcanzaron los 96.000 millones de dólares. Estábamos entonces en el momento álgido de los llamados “punto com”, que solo unos meses después entrarían en desgracia. Ya saben el llamado estallido de la burbuja.

Pues bien, diecinueve años después aquí estamos con estas previsiones que están plagadas de salidas a bolsa de los llamados “unicornios”, startups que han ido engordando su valor y ya alcanzan los 1000 millones de dólares de inversion privada, -que no cotiza-, y también de un buen puñado de los llamados “decacornios”, que superan los 10.000 millones.

Los inversores privados que han ido “engordando” esos monstruos, quieren salir de los mismos. Eso es lo que dicen algunos. Muchos de los unicornios, no ganan dinero, no tienen beneficios, y las expectativas a futuro están puestas en creer imaginativos desarrollos empresariales, que en unos casos resultan más verosímiles que en otros. Hemos tenido hace solo semanas el caso de Lift, y parece que este sera el año en el que se animen a salir a bolsa también Uber o Airbnb, por citar solo algunos de los nombres más conocidos. Creo que lo mas inteligente es no generalizar, cada empresa tiene unas circunstancias muy distintas, y al igual que paso hace diecinueve años, algunas empresas pincharan y desaparecerán del mapa y otras se arraigarán.

Lo cierto es que estas empresas en buena medida fuertemente disruptoras de lo que había en el mercado cuando se crearon, han discurrido ya por una historia de gestión y actividad, que las ha hecho tremendamente conocidas globalmente, y lo que empieza a ser un nuevo escenario son las nuevas regulaciones que poco a poco están cayendo, -y lo seguirán haciendo-, sobre sus espaldas. Finalmente hay que decir que no todo son “unicornios” y “decacornios”, unidos a estos nombres están saliendo a bolsa firmas míticas como la reciente salida de Levi’s. La realidad es que hay dinero en las bolsas. El ciclo “bull” es ya muy maduro, y muchas empresas con acierto, ven que es el momento adecuado para atraer capitales de los inversores, para sus proyectos de expansión. Feliz Semana.







 





 


 



 






 


 

 





 



Domingo, 31 Marzo 2019 14:45

LA CONTUNDENCIA DE LOS HECHOS

En este cambio de era apasionante, -pero al mismo tiempo truculento-, que estamos viviendo, en el que la vieja economía va poco a poco desapareciendo del mapa y la nueva va tomando su lugar, hay muchos frentes de lucha. Están entre los más destacados los que tienen que ver con las nuevas tecnologías, las comunicaciones, y definitivamente, el de la sustitución de energías contaminantes y sucias, por renovables.

La Administración Trump, -y ciertamente el partido republicano a quien representa y de donde procede Trump-, han decidido de forma que no deja lugar a ningún tipo de duda, apostar por el pasado. El cúmulo de medidas pro-vieja economía tomadas por esta Administración va mucho más allá de lo que nadie podia haber imaginado. Se han cortado prácticamente todas las ayudas que empujaban el crecimiento de las energías renovables, y se están subsidiando viejas empresas ligadas con la industria del carbón, que no son sostenibles sin esos subsidios.

Pues bien estos últimos días hemos tenido un dato mas que evidencia, que a pesar de que la Administración Trump apoya el pasado, la nueva economía, -incluso en estos momentos de acoso que vive-, gana la batalla. Un reciente estudio del “think tank” independiente, -no partidista-, Energy Innovation, revela que actualmente un 74% del total de energía eléctrica que se obtiene a partir del uso de carbón en este país, es más cara que la que podría estar facilitándose procedente de fuentes eólicas o solares. Y el mismo estudio proyecta que ese porcentaje habrá subido hasta el 86% en el año 2025.

Es solo un dato más, pero la evidencia esta ahí. La obtención de energía eléctrica a partir de fuentes limpias, es ya hace tiempo más barata que la que procede del carbón. Es decir que el repetido argumento de que la energía limpia y renovable es un lujo de progresistas, -argumento continuamente utilizado por los sectores mas reaccionarios en este país, y obviamente por el conglomerado conservador de medios-, sencillamente, -y para variar-, es falso.

Es sorprendente la ira que entre esos grupos de apoyo a la vieja economía, despierta la iniciativa del “Green New Deal”, un proyecto ganador del que oiremos mucho más en esta década. Pero eso para otro día. Hoy solo quería pasarles esa nota de Energy Innovation que es una prueba irrefutable mas de la contundencia que tienen los hechos. Feliz Semana.  





 





 


 



 






 

Domingo, 24 Marzo 2019 17:14

¿LE VA A IR BIEN A LEVI’S?

Este pasado jueves ha salido a bolsa por segunda vez en su historia la mítica compañía de San Francisco creadora del “blue jean” hace ahora 166 años, Levi Strauss. Lo había hecho ya en 1971, y luego en 1985 decidió salirse de los mercados. Una decision que ha cambiado de dirección ahora, porque Levi Strauss quiere capitalizarse para acometer un ataque comercial global acorde con el prestigio y reconocimiento que sigue manteniendo su marca.

La bolsa de New York, (NYSE), levantó el jueves su protocolo de vestimenta, y los traders y todos los que andábamos por allí pudimos vestir “vaqueros”, para hacer los honores al nuevo IPO, que fue un éxito total, la acción subió en solo ese día un 30%, aumentando su capitalización de 6.600 millones de dólares, a 8.800 millones de dólares. Pero, ahora el reto de la empresa es tremendo, en un sector en el que los gustos y el capricho de los consumidores están sujetos a una extraordinaria volatilidad. El mercado del tipo de productos que vende Levi’s está más que sobresaturado, y hacerse un lugar “bajo el sol”, es muy difícil. Hay que invertir continuamente en mantenimiento de marca, el producto debe estar considerado como deseable en todo momento, y la política de precios debe ser adecuada. Vamos que la gestión de marketing como un todo, tiene que ser en todo momento “diez”. 

Levi’s debería poder comunicar a las nuevas generaciones que es sencillamente el numero uno desde siempre. Que son ellos quien “han inventado la cosa”. Pero al mismo tiempo, -por ejemplo-, saber cómo estar al día en los mil y un detalles que los “millennials” pueden querer para sus productos. Pueden hacerlo, sobre todo si consiguen llevar el mensaje a grandes nuevos mercados como India, China, o Brasil, de que están tratando con el Rolex, el Porche, o el Apple, de la vestimenta informal.

Ver la mítica etiqueta roja de Levi’s sobre cualquier cosa ha funcionado casi mágicamente y sin interrupción en los 166 años de su historia. Sus problemas han tenido siempre mas que ver con la distribución, inventarios, canales de venta, donde han cometido errores garrafales. Pero aun con todos esos errores lo sorprendente es que la marca mantiene intacto su prestigio. Ahora con más músculo para corregir errores y lanzar una estrategia global inteligente y ambiciosa, hay que esperar que arranque una nueva era para esta mítica marca, cuyo lugar privilegiado en los libros de historia del retail, ya tiene más que asegurado. Veremos qué pasa. Feliz Semana.

Domingo, 17 Marzo 2019 15:38

PRIVACIDAD: POR FIN LLEGAMOS AL PUNTO UNO

Cuando acabamos de celebrar los treinta años desde la invención del internet: el primer World Wide Web del científico Tim Berners-Lee, y cuando las grandes empresas más beneficiadas por ese invento, echan dólares a borbotones por ojos y boca, después de haber pasado décadas y décadas sin haber ni siquiera sugerido el tema, parece que las grandes tecnológicas y los reyes de la social media, han caído en la cuenta del que el tema de la privacidad, es justo el punto uno, el primer objetivo que deben proteger sus respectivas industrias. Es tarde, pero más vale tarde que nunca.

Para quienes lo vivimos, o sencillamente para quienes se han tomado la molestia de conocer la historia del marketing, hace treinta años, -es decir cuando precisamente apareció ese primer internet, el mundo vivía una suerte de sensibilidad hacia el tema de lo que se llamaba, -y bueno se sigue llamando-, “Marketing Directo”, que debía ser tremendamente respetuoso con la privacidad de los destinatarios a los que tocaba, sin es que quería seguir ahi. En Europa y en Estados Unidos se legislo entonces toda una serie de normas, que no permitían que por ejemplo se llamase por teléfono a un ciudadano, o que se le enviase una solicitud de compra personalizada, a no ser que hubiese dado su previa autorización. Proliferaban en los ochenta, los seminarios y conferencias dedicadas, a “como usar correctamente” y dentro de “lo permitido”, las bases de datos, que comercializaban distintas empresas especializadas, que se cotizaban cada vez a un precio más alto por dirección, en la medida en la que esos datos “estaban calentados”, con informaciones que cualificaban quien y con que tipo de gustos o tendencias de consumo, estaba detrás de cada nombre y dirección. Cualquier profesional del marketing, conoce perfectamente de lo que hablo.

Pues bien fue llegar el internet, los noventa, la alegría de las redes sociales, y los “nenes espabilaos”, que hicieron con rapidez su comercialización “a lo tonto y a lo bobo”, “como quien no quiere la cosa”, -pero que hoy son los grandes multimillonarios del mundo corporativo global-. Y fue comenzar con esa fase, y a todo el mundo se lo “olvido”, -o no-, el tema de la importancia que tenia en este nuevo escenario tecnológico y de intercambio de información, la privacidad, el respeto a la intimidad, y en definitiva todo ese discurso iniciado con gran rigor una década antes, -como mínimo-, sobre como manejar con decencia las bases de datos.

No creo que se lo olvidase nada a nadie, mas bien los listillos de turno, vieron que había condiciones para saltarse por alto el tema, y así lo hicieron. Sabiendo que además comercializar la privacidad de su clientela, -de sus usuarios-, era y es sencillamente, la fuente principal y en muchos casos única de sus ingresos. Vamos que no creo en la inocencia de los “nenes espabilaos” de las redes sociales.

Pero han pasado los años y resulta que como no podia ser de otra forma el tema ha saltado a la palestra a lo bestia. El escándalo con Facebook en las últimas presidenciales estadounidenses, con el tema de su venta de información a la empresa Cambridge Analytica, fue solo el arranque de todo un cuidadoso seguimiento por parte de expertos, políticos, e instituciones publicas, que a fecha hoy empiezan a tener muy claras las cosas. Vamos que estamos, -por fin-, donde estábamos al final de los ochenta: La privacidad debe ser sagrada, las empresas privadas no pueden comercializar la privacidad de los particulares sin su consentimiento, - y seguramente en su momento sin que estos reciban una parte del beneficio de esa comercialización-, y de ahí para adelante. Solo estamos empezando.

Pero es que además la sociedad, -¡por fin!, ¡que ya era hora!-, se ha vuelto sensible a que estas empresas sepan “donde están, que comen, con quien se acuestan, y con quién se levantan”. Y eso obviamente se traduce en que los politicos ya están haciendo su parte, -y harán aun mucho mas-, y bueno las empresas con mas antena han empezado a hacer sus correspondientes campanas de imagen, sobre lo mucho que les importa y les va a importar en el futuro ser guardianes de la privacidad. Esta misma semana le ha tocado el turno a Apple que ha lanzado una amplia campana publicitaria justo enfatizando eso.

Pues bien, lo dicho, parece que después de treinta años vamos a ocuparnos de lo que debiese haber sido el punto uno del desarrollo de buena parte de estas grandes corporaciones: “La importancia de proteger la intimidad de sus usuarios”. Como decía al empezar esta columna, es ciertamente tarde, pero como dice también el dicho. “Nunca es tarde si la dicha es buena”. Feliz Semana.





 





 


 



 






 


 

 





 

Entre las múltiples torpezas que están en todo lo hecho por Donald Trump y su equipo económico, desde el día uno en que entraron por la puerta de la Casa Blanca, está sin duda la obsesión con el déficit comercial de Estados Unidos. La guerras comerciales con China, la derogación del NAFTA, todo absolutamente todo lo hecho, ha tenido siempre como razón principal que había que “arreglar con urgencia el déficit comercial de intercambio de mercancías”, deficitario para Estados Unidos con esos países. Y no es que ese tema no sea relevante, pero los economistas y analistas serios repetían desde el día uno también de esas explicaciones, que la argumentación del deficit no debería ser única, ni siquiera la principal.

Pues bien, Trump y su equipo han hecho en todo momento oídos sordos a cualquier tipo de recomendación, y han seguido adelante con su descabezada cesta de medidas económicas, que ha ido desde salirse del tratado Trans Pacífico, a la pobre revision del NAFTA, pasando por la apertura de unas guerras comerciales que han descarrilado ya el crecimiento global sincronizado que habíamos conseguido poner en pie en 2017, y que ahora los mercados esperan que se cierren cuanto antes, aunque sea casi sin cambiar nada. Bueno y de ahí para adelante, el recorte de impuestos de diciembre de 2017 dio un subidón de azúcar por un trimestre a esta economía, y claro esta lleno de forma escandalosa los bolsillos de ciertas corporaciones y grandes fortunas, que como era de esperar no han hecho ningún cambio estructural positivo para esta economía, solo para las suyas. Pero eso si el deficit fiscal subió para todos un 77% el ultimo trimestre. Ninguna sorpresa, el gobierno ingresa menos, -un 22% menos-, y gasta más, -un 9% más-. Osea un desastre de gestión fiscal.

Pero donde Trump y su equipo han llegado al récord de la incompetencia, es precisamente en ese tema que tenían mayor interés en arreglar, el del déficit comercial de mercancías. Pues bien, esta semana hemos conocido el dato, y resulta que Estados Unidos alcanzo en 2018, el mayor déficit comercial de sus 243 años de historia,  891.200 millones de déficit, con el agravante de que aumentan sobre todo los déficit con los países con los que supuestamente íbamos a estar ya en una situación “fantástica”, “tremenda”. Vamos con México, China o Canadá. Nada que comentar. Pero cada vez una lista de desperfectos económicos más larga para arreglar. Feliz Semana.









 





 


 



 






 


 

 





 







 


 



 






 


 

 





 




Domingo, 03 Marzo 2019 15:17

ECONOMÍA DE EE.UU. Y FED

Jerome Powell, presidente de la Federal Reserve, celebró esta pasada semana su comparecencia semestral ante el Congreso estadounidense, informando el martes a la Comisión Bancaria del Senado, y el miércoles a la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, de la política monetaria que esta desplegando en la institución que preside, en función del análisis económico que tienen sobre la mesa. Y bueno lo más destacado, es que Powell reiteró que su actuación en el tema de normalización monetaria, -subida de tipos de interés, achicamiento de balance-, será “paciente” y seguirá muy de cerca los datos de la economía estadounidense. Porque aunque el crecimiento sigue siendo “sostenido”, hay algunas evidencias de cierto ritmo más “lento”. El presidente de la Fed identifica tres variables, -que son las que también tienen delante la mayor parte de casas de análisis- : La desaceleración global, -sobre todo china y europea- Los mercados financieros más volatiles; Y la incertidumbre de la política comercial estadounidense.

Nada nuevo, ni muy revelador, si bien lo que queda claro es que la Federal Reserve, aduciendo todas esas reservas y dudas, detiene por el momento sus subidas de tipos de interés y achicamiento del balance de bonos acumulados, y ahora mismo los mercados creen que hay muchas probabilidades de que no veamos más subidas de tipos en 2019.

Según el último dato de crecimiento, la economía de este país en 2018 creció 2,9%. Es un buen dato, pero muy inferior a lo que nos había prometido la Casa Blanca de Trump, que hablaba de un 4% o 5%, sobre todo en el año en el que se produjeron los recortes de impuestos y de regulaciones, que supuestamente debían ser un autentico “cohete” para impulsar la economía. 2’9% es un buen numero como digo, pero para que se hagan una idea exacta, es lo mismo que se creció en 2015. Sin embargo tanto la Fed como todas las casas de análisis ven un 2019, con crecimiento mas suave, (2,3%-2,5%). El efecto de los recortes impositivos se diluye, y lo que aumenta su protagonismo son esos factores e incertidumbres que identificó Powell en sus dos comparecencias. Los datos de la economía estadounidense, siguen siendo sólidos, pero poco a poco se empieza a ver un cierto debilitamiento que es lo que hace “paciente” a la Fed, unido por supuesto a una variable importantísima y ciertamente afortunada: “no hay indicios de inflación”. Con ese panorama la Fed se cura en salud, e intenta eludir, el riesgo de equivocarse, por un exceso de rigidez. Ojalá acierte. Feliz Semana

Domingo, 24 Febrero 2019 16:15

¿PUEDE LA ECONOMÍA CHINA VOLAR?

Así titula su portada “The Economist” esta semana. Bueno exactamente “Can pandas fly?”, “The struggle to reform China’s economy”, (“¿Pueden los pandas volar?”, “La lucha para reformar la economía china”) . Y plantea su editorial, que más allá del tema de la negociación con Estados Unidos que vivimos estos días, y de los temas sobre todo de exportaciones comerciales, -solo relativamente importantes-, que parecen centrar buena parte de las negociaciones, no debemos perder de vista, el tema de fondo.

Y bueno, el tema de fondo, que ciertamente hay que tratar en el marco de una negociación global y de una conversación multilateral con China, tiene que ver con la propiedad intelectual, con el respeto a las normas internacionales de comercio, pero también , -y de esto trata sobre todo “The Economist”, con la propia sostenibilidad del modelo autoritario chino, que lejos de irse relajando, se esta reforzando con la presencia de Xi Jinping en el poder. Nadie espera por ejemplo, que las 150.000 empresas públicas que existen en China vayan a ser privatizadas, pero podrían buscarse formulas como la que en Singapore llaman Temasek, que obliga a las empresas publicas a funcionar bajo estándares de eficiencia, que mejoran su productividad. Al final del día, lo mejor que puede ir sucediendo en China, es que su modelo social y económico, se vaya desprendiendo del toque dictatorial y dirigista que tiene. Ese es a menudo su punto fuerte en el corto plazo para actuar con rapidez, pero sera su perdición en el medio y largo.

Las ineficiencias de su centralización publica, que ha creado empresas fantasmas por décadas, es lo que ahora se está tratando de ir remediando con el plan de disminución de crédito, cuyo éxito es aun muy dudoso. La forma en la que China ha creado sus grandes empresas digitales actuales, ha tenido todo que ver con su política de robo de propiedad intelectual y de espionaje tecnológico, cuyo futuro en un mundo corporativo mucho mas alerta en estos aspectos, es cada vez menor.  Por otro lado la política antiliderazgo global de Trump que tan bien esta aprovechando China los últimos dos años, no va a durar eternamente. Y cualquier nueva administración estadounidense, se afanara en conseguir restablecer el liderazgo. Vamos que es cierto que los avances hechos por la economía China en las últimas décadas son espectaculares, y que todos hablamos de ellos continuamente, pero China tiene aun demasiados problemas de fondo por resolver. Y lo de que “un Panda pueda volar”, como titula, -y graciosamente ilustra-, en su editorial y portada “The Economist”, es mucho mas dudoso. Feliz Semana.








 





 


 

Domingo, 17 Febrero 2019 16:33

GUERRAS COMERCIALES: APOSTANDO POR SU FIN

Los índices bursátiles estadounidenses, han tenido los últimos días rallies importantes, en esta ocasión impulsados principalmente por la creencia, de que las guerras comerciales abiertas por Trump con China, se terminarán cerrando pronto. Poco importa, -y no porque no sea importante-, el resultado que pueda obtenerse de las mismas. Pero es que, con independencia de lo que haya que arreglar en el tema comercial con China, -que es todavía mucho-, lo que urge es dejar de romper platos, en este poco inteligente acercamiento al tema, que ha orquestado Trump y su Administración-Reality Show de tercera fila, con cada día menos audiencia.

Al igual que ocurrió con el Nafta, la guerra comercial con China, ha hecho todo el ruido que podia hacer y mas. Pero llegado un punto, el tema para su publico, -la base incondicional a la que gusta el show-, no da ya para más, y entonces Trump, cierra el tema en falso cuanto antes, para pasar a otra historia. Y en esas estamos.

Si recuerdan el tema Nafta, Trump nos repitió por meses, “que ese tratado iba a desaparecer”, “que era el peor tratado comercial nunca firmado en el mundo”, “que había arruinado a Estados Unidos”, y que “desaparecería, para convertirse en dos nuevos tratados bilaterales independientes”, hasta en esta dirección el show hizo el amago de firmar primero con Mexico a solas, y amenazar con que no habría nunca firma con Canadá, recuerdan el drama y los insultos al Presidente canadiense?. Bueno, pues pasados unos días de todo aquello, el Nafta se terminó firmando, con unas cuentas actualizaciones por aquí y por allá, que lo dejan en una situación muy parecida a como estaba antes, algún tema para Estados Unidos mejora suavemente y otros sencillamente empeoran. Se cambia de nombre y por cierto aún necesita ser ratificado por el Congreso. Vamos nada que no hubiera podido pasar en una revision normal de un tratado firmado hace veinte años.

Pues bien, como digo en el tema guerra comercial con China, el mercado sabe que hay muchas cuestiones que hay que arreglar con ese país, en todo tipo de campos, pero ciertamente deben hacerse desde una plataforma de negociación multilateral y sistemáticamente, quizás la Organizacion Mundial del Comercio, o alguna forma de asociación de países similar, no desde la brabuconada con la que llego Trump a la Casa Blanca, diciendo que el solo iba a arreglar en cuatro días, lo que el resto del mundo llevaba décadas intentando encauzar. En fin sin comentarios, a esta altura de la película todo el mundo conocer lo que hay. Aquí lo importante a fecha hoy, es que el tema ya se ha complicado más de lo que debía, -la desaceleracion global que ha causado es un hecho y urge detenerla, sino tendremos una recesión global sonada-, y Trump y su administración, ahora ya han caído en que necesitan terminar con esta historia, se consiga mas, o se consiga menos.

El discurso de salida, poco importa y ya esta escrito. Trump habra cerrado “el mejor acuerdo del mundo mundial”. “Fantastic”. Pero a estas alturas, -insisto-, a nadie le importa demasiado la bazofia que haya que seguir escuchando por un tiempo. Lo que importa es que el elefante deje de romper platos. Y que se cierre el tema aunque sea en falso, -como en el tema Nafta- es un positivo para los mercados. Feliz Semana.

Domingo, 10 Febrero 2019 15:57

LA DESIGUALDAD ECONÓMICA

Con el arranque de este 2019, ha llegado el comienzo de la larga carrera electoral de las presidenciales estadounidenses, en la forma de presentación de candidatos para las primarias del partido demócrata, y por supuesto con ese movimiento, hemos empezado a escuchar ya, las primeras ideas y propuestas de los candidatos. Y desde una óptica económica, algo esta claro: la desigualdad económica, sera tema estrella de las próximas elecciones.

El innecesario “tax cut”, (“corte de impuestos”) -“regalo de Navidad”, según la propia descripción de Donald Trump” a corporaciones y rentas con mayor poder adquisitivo, hecho hace un año-, ha puesto con fuerza bajo el foco, la desigual distribución de la riqueza, que se lleva perpetrando en este país desde la época de Reagan. Es decir por la friolera de cuarenta años. Que ha enriquecido de forma obscena a 550 familias del país, (las fortunas con más de 1.000 millones de dólares), ha estancado el crecimiento de la clase media, y tiene en situación de tercer mundo a los mas necesitados, sin siquiera seguro de salud. Valga un solo dato, el 1% de la población de este país, acumula la misma riqueza que el 90% por debajo. Es una cifra preocupante para una sociedad basada en el libre mercado, que forma su PIB con dos tercios del consumo. Es decir que necesita por definición, una clase media pujante, con movilidad y dinero en los bolsillos, que pueda encontrar prosperidad y avance social como consecuencia de su trabajo.

Ese fue el caso y el escenario del mejor Estados Unidos, tras la Segunda Guerra Mundial, el “sueño americano” de los cincuenta y sesenta, en el que este país progresó como nunca. La clase media se hizo superpotente, y se llego a la luna. El modelo social y económico, que todos querían seguir. Pero llegaron los ochenta, y con ellos, toda una serie de desregulaciones, pérdida de protección para los trabajadores, rienda suelta para la especulación financiera, y el arranque de una redistribución de la riqueza, que ha hecho que los ricos se hayan hecho cada día mas ricos, y los de abajo y el medio, hayan quedado estancados, o hayan ido hacia atrás. El tema ha sido obvio, para muchos economistas, que llevan décadas avisándonos del peligro de ese obsceno ejercicio. Pero, la cuerda esta rota. La presidencia de Trump y su protección a ultranza a ese 1% y a la vieja economía a costa del contribuyente, ha sido la gota que ha colmado el vaso. No hay otra. En las próximas presidenciales, el tema estrella sera el camino hacia un nuevo reparto de riqueza. Sano para el libre mercado, y que como mínimo de a todos un plan de salud, y un retiro de país civilizado. Feliz Semana.