Jose Antonio Montenegro

Jose Antonio Montenegro

Editor-in-Chief DesdeWallStreet.com
Domingo, 03 Febrero 2019 16:23

¿POR QUÉ SUBE WALL STREET?

El índice S&P 500 ha subido en este mes de enero como no lo hacía desde el de 1987, y el Nasdaq ha tenido su mejor mes desde octubre de 2011. Tras las fuertísimas caídas de diciembre -en una mayoría de índices aún no recuperadas completamente-, las bolsas se han dado la vuelta, principalmente apoyadas en tres razones.

Primero los resultados empresariales correspondientes al último trimestre de 2018 -que estamos conociendo estos últimos días-, han conseguido desviar la mirada desde el caos del reality show de la Casa Blanca de Trump, a la realidad económica del país. Eso siempre es positivo. Pero es que además son mejores de lo que esperaba el mercado en más del sesenta por ciento.

Segundo y unido a esa transcendental circunstancia de los resultados empresariales, en la última parte de enero el mercado está empezando a descontar que las guerras comerciales de Trump, tienen sus días contados. Trump las cerrará “en falso”, como ya hizo con el tema del NAFTA, seguramente muy pronto. El tema lleva meses yéndose de las manos, a toda la peculiar “troupe” que rodea a este Presidente en Washington, y lo que el mercado cree es, que se buscará a principios de marzo, si no antes, la excusa de que “ya hemos llegado al mejor acuerdo de nuestra historia con China”. Eso no será verdad -como tampoco lo ha sido el nuevo NAFTA-, pero Trump podrá montar su “episodio” correspondiente del show para cerrar un tema que se ha vuelto tóxico, y el mercado, por su parte, respirará tranquilo.

En la confianza de que lo anterior ocurra -más bien pronto que tarde-, está también una cierta “ayuda” para la economía global en desaceleración, -sobre todo la alemana-, cuya causa principal es la ralentización de China por los desajustes de las guerras comerciales. China tenía obviamente un plan de desaceleración, pero mucho más organizado y moderado, que lo que ha puesto en escena los últimos meses, en que se ha visto ”incordiada”, por las piedrecitas que Trump tira por encima de su sincronizada maquinaria.

Finalmente, para los mercados, oír que la Federal Reserve de Jerome Powell será “paciente” en sus movimientos monetarios los próximos meses ha sido el mejor regalo posible para comenzar 2019. Powell ha dado un giro de 180 grados a su política, -ahora mucho más acomodaticia a los deseos del mercado, algo que solo el tiempo nos dirá si habrá sido lo correcto o no. Pero que hoy por hoy es música celestial para estas bolsas. Feliz Semana. 

Domingo, 27 Enero 2019 15:27

NUEVO RÉCORD DE TRUMP

Trump ha acumulado un nuevo récord para su vitrina de trofeos esta última semana: ser el Presidente estadounidense que ha mantenido un “cierre gubernamental” de más larga duración en la historia de este país, exactamente cinco semanas. Un cierre originado porque Trump quiere que el presupuesto incluya dinero para su muro en la frontera con México, y se niega a firmar un presupuesto que no contemple esa partida. Algo que los demócratas no están dispuestos a concederle.

El asunto “se las trae”, porque Trump a estas alturas de la película debería saber que si no ha podido conseguir ese dinero cuando todo el Congreso -Cámara de Representantes y Senado-, estaban en poder de los republicanos, -hasta este mes de enero-, menos aún lo va a poder conseguir ahora, en que la Cámara de Representantes tiene mayoría demócrata. Pero es que además se cansó de contarnos a todos miles de veces, “que México pagaría por su muro”, y lo que es mucho peor, que según todas las encuestas, ahora mismo el 70% del país, es contrario a que se construya ese muro.

Pues bien con todo lo anterior como antecedentes, Donald Trump ha mantenido a 800.000 funcionarios y 1.200.000 contratados temporales de la administración, sin percibir su sueldo por cinco semanas seguidas. Esos sueldos se ingresarán después como retrasos, pero el estrés y la situación de precariedad que ya ha producido en personas con ingresos muy justos -que viven con frecuencia dependiendo del cheque semanal o quincenal que reciben-, ha quedado ahí. Y con ella, según la propia Oficina Económica de la Casa Blanca, una desaceleración del crecimiento económico estimada en que el PIB pierde un 0,13% por cada semana de cierre gubernamental. Lo que supone que habríamos perdido del entorno del 0,6% o 0,7%, eso según las estimaciones oficiales más suaves, porque hay cálculos más negativos.

La historia, por si fuera poco, no queda cerrada aquí. Trump lo que hizo el viernes fue reabrir temporalmente -por tres semanas-, el gobierno, pero amenazó con que si en este tiempo no se llega a un consenso, mantiene su idea de aprobar el presupuesto por medio de una orden ejecutiva, es decir saltándose al Congreso, adjudicándose directamente el dinero para su muro. La idea de utilizar una orden ejecutiva para ese propósito, es otra idea descabezada. Porque tardará solo días en verse interrumpida por alguna sentencia judicial. Lo dicho: el gran negociador de reality show de cuarta fila “at his best”. Y esta economía acumulando “platos rotos”. Feliz Semana.

 




 




Domingo, 20 Enero 2019 17:34

“JACK” BOGLE: EL MEJOR WALL STREET

A los 89 años ha fallecido esta pasada semana John Clifton “Jack” Bogle, figura mítica de las finanzas estadounidenses, fundador en 1975 de Vanguard Group, el mayor fondo de índices del país, que maneja mas de 5 billones de dólares de 25 millones de clientes en 170 países. “Jack” Bogle revoluciono ciertamente la forma en la que la clase media invierte su dinero, rebajo de forma drástica comisiones, simplifico procedimientos, y en definitiva diseño una estrategia empresarial que ha beneficiado a millones de personas. Definitivamente, “el mejor Wall Street”.

Me parece que es muy importante resaltar figuras como las de Bogle, es decir personajes que trabajan en el mundo de las finanzas, y en lo que llamamos Wall Street y que son tremendamente  positivos para la sociedad. Aportan valor social, responden a patrones de funcionamiento democrático,   -que por cierto, es lo que se supone que hacen estas bolsas: democratizar  el capital-, y en definitiva aportan riqueza.

Wall Street, tiene desde el comienzo de la “era Reagan” en los 80, y prácticamente hasta la fecha, -pasando por la abominable crisis de 2008-,  demasiados malos ejemplos de personajes tóxicos, que se han dedicado a saciar su avaricia por encima de todo. Hollywood ha recogido muchas de esas historias, ustedes las conocen bien. Pero es importante recordar que esa no es la tónica habitual de lo que se hace en esta calle y en estas bolsas. O por lo menos, no debería serlo.

Lo esperable, es justo lo contrario. Lo que se espera de una empresa cuando sale a bolsa, es que explique bien sus cuentas y su actividad, -transparencia-, y que ese ejercicio se haga para conseguir que inversores institucionales y particulares que no conocen la empresa, puedan decidir comprar una porción de la misma, via su inversión en acciones. Así de simple.  Y todo lo que rodea Wall Street debe estar inspirado por esa filosofía.

Por eso las bolsas tienen como función principal, asegurar al inversor que las empresas están contando la verdad sobre su funcionamiento.  Es decir es importante no olvidar que hablar de libre mercado, es hablar de bolsas de comercio, de transparencia, de democracia.  Sin embargo cuando las esencias se pervierten, es cuando surge ese otro Wall Street decadente, inútil socialmente, y sencillamente criminal, con el que hay que terminar. Necesitamos más “Jack” Bogle, y menos “Gordon Gekko”, que aunque fue un personaje de película de los ochenta, abunda aún más de lo deseable, -al menos esporádicamente-, en la vida real. Feliz Semana.
 
 
 


 





 


 



 






 



 

 



 


 

Domingo, 13 Enero 2019 22:16

EL MOMENTO DEL “GREEN NEW DEAL”

Esta pasada semana, el columnista de The New York Times, autor de éxito, y tres veces ganador del premio Pulitzer, Thomas Friedman, ha dedicado su columna de opinión en su periódico a la trascendencia que tiene ahora mismo el imparable auge del movimiento llamado, “Green New Deal”, que se forma jugando con la palabra, “Green”, (verde) y la denominación “New Deal” (“nuevo compromiso”) que hizo historia en tiempos del Presidente Franklin Delano Roosevelt (FDR). Absolutamente de acuerdo.

Friedman, que se siente un poco padre del término porque lo utilizó con profusión en 2007 al tiempo que publicaba uno de sus “best sellers”, está entusiasmado con la idea de que por fin se haga una realidad. Y esa posibilidad parece cada vez más cercana, porque las nuevas generaciones con más fuerza dentro del partido demócrata, la han hecho suya, la repiten cada día más a menudo. Y es muy probable que en adelante siempre que hablemos de que hay que mejorar infraestructuras, hablemos ya de que el plan deba encajar, en los términos y filosofía del “Green New Deal”.

Es ciertamente una fantástica noticia. Curiosamente, la defensa desesperada de la vieja economía contaminante del carbón y los pesticidas, que tienen a Trump como su gran baluarte, echando abajo regulaciones de protección  medioambiental y dando via libre -por poco tiempo ciertamente-, a sucias prácticas del pasado. Se está encontrando con una resistencia  organizada, con decidida ayuda de las corporaciones estadounidenses más exitosas, que apuestan por el futuro, y no quieren perder la ola de la nueva economía.

California es el mejor ejemplo de lo que digo. El estado más rico del país, enfrentado a las políticas de Trump, ha implementado ya parte de estas regulaciones los últimos años, buscando la protección ambiental, exigiendo uso de materiales saludables y de ciertas tecnologías. Y los resultados -aunque hay aún mucho más por hacer- no han podido ser mejores.

La idea básica es que como es obvio el país necesita inversión en infraestructuras - en muchos casos, mejorar puentes y carreteras construidos precisamente durante el “New Deal” de FDR en los años treinta, que no han sido casi tocados desde entonces-. Pero esta vez es fundamental que esa renovación se haga en los términos de sostenibilidad y preservación del medio ambiente que exigen los tiempos. Tecnología punta, energías renovables, materiales saludables y cuidadosa preservación de la naturaleza. Definitivamente, que se reclame, cada día con más firmeza un “Green New Deal” para nuestras infraestructuras, es una estupenda noticia. Feliz Semana.  

 

Domingo, 06 Enero 2019 15:51

APPLE: LA PUNTA DEL ICEBERG

Cuando Tim Cook, Presidente de Apple, nos dijo el pasado 2 de enero, que Apple no podría cumplir sus objetivos de beneficios el próximo trimestre, y que una razón clave de esa situación tenía que ver con la guerra comercial entre China y Estados Unidos, que “está poniendo una presión en la economía china que acentúa su desaceleración”, la acción de Apple cayó un 10%. Pero sobre todo el mercado se preguntó si el caso de Apple será un episodio aislado, o la regla de lo que podremos ver las próximas semanas y meses con otras empresas globalizadas, en las que China es pieza esencial.

Pues bien, por si teníamos alguna duda, el peculiar -por decir algo-, Chairman del Consejo Económico de la Casa Blanca, Kevin Hassett, nos dijo al día siguiente -3 de enero-, que “There are a heck of a lot of U.S. companies that have a lot of sales in China that are basically going to be watching their earnings be downgraded ... until we get a deal with China" (“hay un montón de empresas estadounidenses, que venden en China, que van a ver caer sus beneficios, hasta que lleguemos a un acuerdo comercial con ese país”). Vamos, por si alguien tenía alguna duda. El mediocre equipo económico de la “Casa Blanca-Reality Show de Trump”, “al rescate”.

Haber abierto esta  guerra comercial con China es una medida de un descabezamiento soberano. Nadie duda que China no respeta las reglas básicas del comercio mundial, y que debemos negociar con China que esa situación cambie. Es básico el tema de la propiedad intelectual, y el del espionaje industrial global, que ese país desarrolla impunemente. Pero todo eso debe arreglarse desde la negociación multilateral, con todos los países implicados dentro de la negociación. El haber comenzado por libre una “guerra comercial” entre Estados Unidos y China es una temeridad, que además tendrá, -está teniendo ya-, un coste gigantesco para ambos países. Y cundo se cierre, estén seguros, no habrá cambiado nada de lo fundamental. Solo cesarán de romperse platos que nunca debieron romperse. Y eso sí, el descarado Trump, se atreverá a hablar de “triunfo”, no lo duden.

Es lo que hay. Hemos vivido similar periplo con el NAFTA. Meses de negociación, tensiones, insultos, energías desgastadas, para terminar cerrando algo muy similar a lo que había antes,  que encima tenemos que celebrar. Porque -como en el chiste-, “el que me quede como estoy”, es una consecución. Por eso, una vez más: las guerras comerciales deben terminar ya. No podemos permitirnos el deterioro global que suponen. Ya sabemos que el “show” las necesita para mantener la escasa audiencia que va quedando, pero el resto de estadounidenses no debemos pagar un precio tan alto.  Feliz Semana. 

 

 





 









 



Domingo, 30 Diciembre 2018 16:00

2019: “EL PRONÓSTICO”

Como es habitual, y aunque este 2019 “se las trae”, no os voy a fallar. Aquí estoy. Este es mi pronostico para la economía y los mercados globales en 2019.  En primer lugar, “protagonismo global de la geopolítica”: La economía del mundo se vera fuertemente condicionada por movimientos, estrategias y decisiones políticas. En Estados Unidos el partido republicano tendrá que decidir si continua dando su apoyo al Presidente Trump, o si se lo retira,  sopesando lo que ya sabe sobre sus negocios y la interferencia con las elecciones de 2016, -y lo que se ira sabiendo los primeros meses de 2019-. Difícil papeleta. Tendremos evidencia irrefutable de los efectos nefastos de decisiones económicas tomadas desde filosofías populistas- proteccionistas, -de las guerras comerciales de Trump, al Brexit, pasando por la gestión de Italia-.

En el capítulo empresas: se hará mas y mas evidente el triunfo de la nueva economía, sobre la vieja que lucha desesperadamente por un poco de oxigeno extra. Se acelerara el protagonismo de las energías renovables y limpias, cada vez mas baratas eficientes y eficaces. Gran momento para la energía solar y eólica. Y continuación de caída en desgracia de las energías fósiles en todas sus modalidades. Los mercados irán reflejando eso. Los mercados también reflejarán la cada vez mas próxima desaparición de la banca como la conocemos hoy. La banca de particulares se desregulará dando entrada al fintech proveniente de empresas no financieras, y se iran acabando las practicas usureras disfrazadas de ingeniería sofisticada, que mantienen algunos de los grandes emporios financieros actuales. Las nuevas generaciones no van a consentir esas practicas, y los ciudadanos no vamos a pagar una vez cada década, una crisis vinculada con esas practicas. Los mercados, -insisto-, lo mostrarán, -ya lo están mostrando de hecho-.

Estados Unidos no entrara  en recesión, podrá con su disfuncional Casa Blanca, las corporaciones de la nueva economía se dejaran oír, y el dinamismo de su sociedad civil dará muy satisfactorias sorpresas con muchas mujeres como protagonistas de ese cambio, que es económico, político, pero sobre todo social y muy saludable. La mejor América solidaria, moderna y cosmopolita, a primera línea.

El área de mayor crecimiento mundial, en torno al área geográfica de China e India, se hará cada vez mas protagonista. Y será muy importante intentar comprender bien lo que esta sucediendo en esos países que serán , -son ya-, el futuro del mundo. Definitivo el encontrar un modelo de funcionamiento de gestión compartida, consensuada, global, democrática y respetuosa de las diferencias de cultura, sexo, raza y religión, que además, -o sobre todo-, reparta la riqueza equitativamente. Atención a las vinculaciones de ese área con Africa y América Latina.

2019 sera también el año del estallido de la polémica y el análisis sobre el valor, la aportación social que suponen, y la forma de funcionamiento de la mayor parte de las redes sociales. Algunas entraran en una crisis de la que no saldrán ya jamas. Iniciaran su caída en picado. Muy sano ese fenómeno de limpieza. Hay que dedicar los recursos de inteligencia y tecnología a finalidades que realmente nos aporten algo importante en nuestras vidas, nuestra salud, nuestra evolución mental,  no solo un pasatiempo de pacotilla para críos, un “pan y circo” del que se enriquecen un grupo de “listillos”, que además se apoderan y venden nuestra intimidad.

Pero sobre todo 2019, va a ser el año en que la opinion publica mundial, reaccionara con contundencia, en contra de los movimientos xenófobos, populistas, y nacionalistas que organizadamente desde plataformas internaciones, llevan años ganando terreno. Habra que empezar a ver como arreglamos de la forma mas civilizada que sea posible las fuertes desigualdades de reparto de riqueza que existen en el mundo y las caóticas olas de migración que se están produciendo. Pero se empezara a resolver por la via civilizada y democrática. Vamos a ver avances. La conspiración de la extrema derecha internacional, para convertir esa circunstancia en su suerte de ascenso, quedara al descubierto.

No todo lo anterior se resolverá en estos próximos doce meses, pero aquí va mi apuesta: En doce meses mas, será evidente que la via de la solución esta en marcha, y que vamos por buen camino. Ahora mismo lamentablemente no puede decirse eso. Pero ese será el gran cambio positivo que esta a la vuelta de la esquina, y que será lo mas relevante de 2019.

Los mercados están ahora descontando todo lo negativo de este momento enmarañado, pero se darán la vuelta en cuanto vean que gana la nueva economía, las energías limpias,  el protagonismo de la mujer, el poderío de la nueva Asia, las tecnologías aplicadas a mejoras de nuestro estilo de vida, la globalidad solidaria, y la indiscutible pervivencia de los valores democráticos y de libre mercado que respeten una distribución justa de la riqueza, que con todos sus defectos, no dejan de ser lo mejor que hemos sabido construir tras la Segunda Guerra Mundial. No bajen la guardia. Sí, se puede!!!. Feliz Semana, y Feliz 2019!!!.




 







 
 
 


 





 

Hace dos semanas, titule esta columna “ Es la política, estúpido”, en contraposición al famoso “Es la economía, estúpido”, que se popularizo mundialmente durante las  elecciones  presidenciales de 1992. Mi punto era, que a  diferencia de lo que ocurrió en aquella ocasión, -y en esta oportunidad aplicado a  lo que esta ocurriendo en los mercados -, curiosamente con un buen desempeño económico, lo que esta siendo definitivo, y arrastrándolos en sus ultimas caídas, es la político, no la economía, que sigue bastante sana.

Las complicaciones que se ven hacia adelante vinculadas a las guerras comerciales de Trump, y la desaceleración económica china y europea, -vinculadas en buena medida con el tema anterior-, además de los populismos que han traído a escena el Brexit, o gobiernos como el de Italia, dos fenómenos, que a su vez tienen todo que ver con la corriente populista que esta fabricando, desde hace tiempo, Donald Trump, de la mano de su amigo Stephen Bannon, -ahora más ocupado de desestabilizar Europa, que el propio EE.UU. , que ya ha dejado como unos zorros-. Pues bien, creo que es el momento de dar un paso adelante y aclarar, que si apuntamos con más precisión, el tema no es ni siquiera la política. Es directamente Donald Trump.

Trump es la causa principal que esta detrás de estas caídas brutales día si y día también en las bolsas neoyorquinas, que se han llevado ya por delante en dos meses los beneficios del mercado de todo el año y parte del anterior.  ¿Y porque?. Pues porque  los mercados son muy asustadizos y no viven bien con el caos, la indefinición y la incertidumbre. Y eso:  caos, indefinición e incertidumbre, es de lo que hay para dar y tomar  estos días en Washington. Y lo que hasta hace poco, -más o menos-, quedaba contenido en D.C. Ha empezado a expandirse y ya “huele” en exceso, también en estas bolsas.

La economía estadounidense a fecha hoy, sigue estando sana: pleno empleo, inflación bajo control,  confianza del consumidor en buenos números…. Pero a   nadie se le escapa, que hay demasiados monstruos ya empezados a tapar debajo de la alfombra. Por citar uno, -menor por cierto después de todo-, ni siquiera el tan cacareado déficit comercial, -que es lo que se suponía que Trump iba a hacer mejorar de inmediato, con sus guerras comerciales-, ha experimentado ningún cambio positivo. Por el contrario esta disparado en una cifra no vista en años, - ha subido un 24% solo en el tercer trimestre-.

Pero lo peor de todo, no son ni siquiera esas torpes decisiones económicas, que ciertamente serán corregidas, una detrás de otra, - y todas, absolutamente todas-, en cuanto cambie la administración. Lo que asusta más a los mercados, es la propia inestabilidad emocional del Presidente, su avalancha de declaraciones inapropiadas para alguien que ostenta ese cargo.

Decisiones como la de abandonar Siria, o levantar las sanciones a la empresa  de aluminio rusa, Rusal, tomadas sin consultar a sus equipos responsables en la Casa Blanca. Las dimisiones en cadena de la gente con más cerebro y más decencia dentro de ese edificio. El capricho de que cierra el gobierno, y lo deja sin fondos, si los demócratas “no le dan dinero para su muro”. Todo un despropósito soberano.  Y de ahí para adelante. Las próximas semanas y meses van a ser muy movidos aquí, no lo duden. Los superaremos. No se preocupen, en este país podemos con todo. Pero como digo, sepan que esta vez, no es la economía, ni siquiera la política. Es Donald Trump. Feliz Semana y Muy Feliz Navidad!!!!.




 







 
 
 


 





 


 



 

Domingo, 16 Diciembre 2018 15:45

GUERRAS COMERCIALES: PRINCIPAL PREOCUPACIÓN

The Wall Street Journal, hace una encuesta mensual a 60 de los más reconocidos economistas de este país, preguntando por los temas de actualidad que mueven los mercados y la economía mundial, y según esa encuesta la principal amenaza para la economía estadounidense y global en 2019, son las guerras comerciales de Trump.

Quienes tenéis la amabilidad de seguirme, ya sabéis que esa ha sido desde el primer día en que se comenzó a hablar de ese tema mi postura. Las guerras comerciales, -y más aun cuando se plantean por un país en solitario, como es el caso en esta ocasión-, son perdedoras en la línea de salida, para todos los implicados en las mismas, sin excepción.

Y bueno decir que se trata de una técnica de negociación, es algo tan poco riguroso, que no merece la pena ni siquiera discutirse. Hasta en el mejor de los potenciales resultados de cualquier guerra comercial, el numero de platos que se rompen en el camino, no merece la pena. Más aun cuando estamos ya desde hace décadas en un mundo globalizado, en el que no hay productos sofisticados que sean de un solo país. Un automóvil, un teléfono inteligente, un aparato de televisión, esta compuesto con piezas fabricadas en países muy distintos, y ensambladas en otros tantos diferentes. Vamos, para hacer la historia corta. Si las guerras comerciales han sido una equivocación siempre, pues ahora, mucho más. Pero peligrosas ciertamente lo son, y mucho. Ya lo estamos viendo.

Cuando en enero de 2016, Donald Trump llego a la Casa Blanca, la economía estadounidense había conseguido remontar de la fuerte crisis de 2008, hasta el punto de que justo doce meses antes la Federal Reserve había podido empezar a desmontar su plan de liquidez extraordinaria. El paro estaba cercano a conseguir el pleno empleo, y la inflación controlada. Pero es que además el mundo estaba en una suerte de  “crecimiento global sincronizado”, del que hablamos mucho en su momento, que consiguió  que 2016, fuese el ano con menos recesiones en el mundo. Europa remontaba con un crecimiento por encima de su potencial, y China comprometida en su cambio de modelo económico, desde el basado en la exportación, a otro más apoyado en la demanda interna, iba suavemente adaptándose al funcionamiento de los países con mercado libre.

Obviamente en ese caso, era y es obvio que hay que seguir exigiendo a China una normalización de su comercio internacional, que pasa por el respeto a la propiedad intelectual y por la dejación de practicas de espionaje tecnológico, no admisibles. Pero esa pelea debe librarse conjuntamente, multilateralmente,  y desde la plataforma de las instituciones internacionales que existen ya. No desde una guerra comercial unilateral, bravucona, y sin pies ni cabeza que perjudica tanto a China como a Estados Unidos.

Los destrozos de esa guerra comercial, “los platos rotos” de la bravuconada, están ya aquí – en los dos países, y también en terceros-,. Y eso es lo que mueve a la baja estos dos últimos meses a los índices de Wall Street. No lo duden. Un Wall Street, que como hemos dicho tantas veces, no refleja solo lo que ocurre en la economía estadounidense, sino sobre todo, en la economía global.

Una economía global que era hace dos anos una maquina  bien sincronizada, en la que todos o casi todos los jugadores más importantes, estaban de acuerdo en como debía ir funcionando a futuro, -por supuesto con mejoras, pero escalonadas, pensadas, con lógica-, ha sido asaltada por un Trump caprichoso, irracional , y principalmente equivocado en todo lo que plantea, que se ha dedicado a “tirar piedrecitas” , -como un niño caprichoso y consentido-, a esa maquinaria global, sin pensar en las consecuencias.

Nada ciertamente ni riguroso ni muy pensado. Solo como digo “piedrecitas”,  ataques improvisados, que no tienen la capacidad de acabar con el funcionamiento de esa maquina. Pero que pueden atascarla perfectamente. Y eso es literalmente lo que ya esta ocurriendo. La están atascando.

El funcionamiento sincronizado global, esta ya más que detenido, y la posibilidad de ir a una transformación progresiva, más justa de la globalización, -que era un plan de ese escenario anterior-, cada vez va a encontrar más obstáculos , -con los peligros que no atacar pronto ese frente lleva consigo. Vean las revueltas en Francia-.

El dinero internacional sabe todo lo anterior muy bien, y los principales y más preparados economistas de este país, -a los que pregunta The Wall Street Journal-, también. Si, definitivamente, las estúpidas guerras comerciales de Trump son preocupantes ya. Y serán la principal preocupación también en mi opinion en 2019. Feliz Semana.  




 







 
 
 


 





 

Domingo, 09 Diciembre 2018 15:44

“ES LA POLÍTICA, ESTÚPIDO”

En las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 1992, se popularizó la frase “es la economía, estúpido”. El recientemente fallecido Presidente George H.W. Bush se presentaba entonces a reelección presidencial, frente al joven demócrata Bill Clinton. Bush gozaba de una muy alta popularidad antes de empezar la campaña, el 70% de la población lo veía con buenos ojos. El final de la Guerra Fría y la Guerra del Golfo, habían sentado bien a su imagen. Pero una campaña enfocada en la economía, diseñada por el estratega de Clinton, James Carville, dio la victoria al joven demócrata.

Y la frase de Carville, “es la economía estúpido”, utilizada solo internamente para recordar a sus equipos que se enfocaran en todo momento en la pobre economía y dejasen otros temas en segundo plano, se hizo histórica. Pues bien, aquí estamos en diciembre de 2018, justo al revés. Tenemos una economía estadounidense muy saludable, con pleno empleo, inflación controlada, y alta confianza del consumidor. Pero Wall Street lleva semanas viviendo una monstruosa volatilidad, con pronunciadas caídas y tendencia bajista. ¿Por qué? . Pues bien en este caso “es la política, estúpido”.

Aunque todo, o casi todo en el corto plazo luce bien. El medio y largo plazo resultan asustantes por su incertidumbre, que está directamente relacionada con las políticas hechas desde algunas esquinas importantes del mundo. Desde luego es relevante la incertidumbre Brexit o los ascensos de los populismos en las urnas. Pero sobre todo la preocupación número uno es la política caótica, errática y autodestructiva de la Casa Blanca de Trump.

Al mercado no le gusta el caos diario que vive la Casa Blanca, ni esa supuesta táctica de negociación con China, basada en el enfrentamiento unilateral de Estados Unidos con ese país. Nadie duda de que China tiene que ir acomodando sus prácticas a los estándares del libre mercado, y que no puede ir por el mundo usurpando propiedad intelectual, o tejiendo redes de espionaje tecnológico. Pero hay que enfrentar a China multilateralmente y desde la racionalidad. No abriendo estúpidas guerras comerciales, que perjudican a Estados Unidos desde el día uno -que se lo pregunten a GM o a los agricultores de Nebraska-.

La política económica de la Administración Trump ha aumentado “a lo bestia” el déficit comercial, está disparado la deuda, y desequilibrado el gasto público. El mercado ve el “pan para hoy”, pero también “el hambre para mañana”, si continúan estas torpes políticas. Y ahí está el origen de esta volatilidad y esta tendencia a la baja. Esta vez, fíjate por cuanto: “Es la política, estúpido”. Feliz Semana.




 





Domingo, 02 Diciembre 2018 15:51

TRUMP: ¿GRAN NEGOCIADOR?, ¿REALLY?

Entre las muchas ideas erróneas manejadas por quienes no conocen bien lo que hay detrás de esta “Casa Blanca-Mago de Oz” que padecemos, esta la de que Trump es un experto y brillante negociador. La fantasia que supone esa afirmación,  se construye partiendo de que Trump, en uno de sus muchos intentos para ganar algo de dinero, allá por los finales de los ochenta, y primeros noventa,  al igual que se dedico a vender corbatas o perfumes de segunda fila, -quiero decir que no ha sido nunca un competidor de Louis Vuitton o Chanel-, también hizo manualillos sobre, “como hacerse millonario”, o “como negociar”. Pues bien de aquel librito que seguramente salvo algún que otro apuro económico, entre bancarrota y bancarrota, Trump ha decidido colgarse la medalla de experto negociador. Dotes que cualquiera con un mínimo de seriedad, a estas alturas debería poner algo mas que en duda.

Se firmó, -afortunadamente-, el viernes en Buenos Aires, el nuevo tratado comercial entre Estados Unidos, Canada y Mexico. Tras un prolongado via crucis, -innecesario-, para actualizar un tratado, que como digo, para bien, se parece mucho al anterior, y sigue siendo a tres bandas, a pesar de que Trump hizo del mismo uno de sus demonios de campana para su audiencia, calificándolo como, “el peor tratado comercial nunca jamas firmado en el mundo”. Aseguro Trump hasta este viernes, que desparecería del mapa, y que se firmarían  solo tratados bilaterales con Mexico y Canada, etc, etc… Bueno afortunadamente insisto, no ha sido así, y detrás de todo el ruido y la parafernalia, lo que se ha firmado es una revisión muy discretita del tratado anterior, actualizándolo a los nuevos tiempos, sin mucho mas. Hay por supuesto temas que habrá que mejorar,-bastantes-, pero la buena noticia es que el tratado no ha desaparecido. Y bueno lo peor es que Estados Unidos, en unos cuantos temas, sale del intento peor de como entro. Gracias obviamente, a las habilidades negociadoras de Trump.

Pasará seguro lo mismo con la guerra comercial con China, en la que nos ha embarcado esta Administración. Al final no lo duden descarrilara. No habrá tal guerra comercial en el futuro. Trump, dará marcha atrás. Ya la ha dado en parte, -afortunadamente-, este sábado también en Buenos Aires, retrasando, -no se sabe a cambio de que-, en tres meses, su amenaza de subir del 10% al 25% los aranceles a las importaciones chinas el 1 de enero. Que es lo que había requeteanunciado.  Bueno, si se sabe porque ha reculado Trump. El mundo corporativo estadounidense le ha hecho llegar el mensaje con bastante claridad esta vez, y Trump no esta ahora mismo, como para contradecir al gran mundo del dinero estadounidense. La bolsa lo celebrara estos próximos días.

Pero lo malo de todas estas frivolidades de Trump, son los platos rotos en el camino de esta estúpida guerra comercial proteccionista en pleno siglo XXI. Los problemas de GM anunciado el lunes, que tiene que cerrar cinco factorías  y despedir a 15.000 empleados, tienen causas apoyadas en muchos factores, pero no es precisamente menor el encarecimiento del acero en 1.000 millones de dólares anuales, que las “habilidades negociadoras” de Trump, han llevado ya al balance de GM.

El NAFTA debió revisarse y renovarse, sin haber dañado relaciones diplomáticas con Canada y Mexico, y habiendo “sacado” algo mas de provecho para Estados Unidos, -que no ha sido el caso-. Y con China, que será el país mas rico y poderoso del mundo, en cuatro días, hay que negociar con mano izquierda, en bloque y fundamentalmente con mas inteligencia.

Como ha dicho Macri,- tremendamente correcto como anfitrión del G-20-. Enhorabuena.  “Necesitamos soluciones globales, para problemas globales”.  Es importante que el sector corporativo estadounidense, al igual que ciertamente ha presionado para este tema de China, -con obvio éxito-, lo siga haciendo en otro montón de capítulos que están dañando ya demasiado la economía a medio y largo plazo de este país. Y ahí el tema del “libre mercado”, y del medio ambiente, son protagonistas, pero lo dejamos para otra entrega. Feliz Semana.