Jose Antonio Montenegro

Jose Antonio Montenegro

Editor-in-Chief DesdeWallStreet.com
Domingo, 08 Julio 2018 15:46

DESAFORTUNADO “BREXIT”

Cuando se cumplen poco mas de dos años desde el torpe referéndum sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), y justo cuando regreso a New York de unos días en Europa, no puedo resistirme a escribir sobre el muy “Desafortunado Brexit”, que empieza a dar dolores de cabeza cada vez más importantes al Reino Unido. Un Brexit que nunca debió producirse,  y que ahora para intentar reencauzar el descalabro, costará mucho tiempo y mucho dinero, suponiendo que se consiga.

Curiosamente los meses siguientes a aquel poco afortunado mes de Junio de 2016, no fueron malos para los ciudadanos ingleses, y el Brexit no se vivió dentro del Reino Unido con especial preocupación. Recuerdo que me lo contaban insistentemente mis amigos allí, que por cierto, ahora están mucho más preocupados. La segunda mitad de 2016 en el Reino Unido fue buena, y los ciudadanos no percibieron ningún cambio, o de percibirlo fue para mejor. La economía del país, como consecuencia de la caída de la libra, creció en esos meses, gracias a las exportaciones. El desempleo cayo, y en los primeros meses de 2017 esa bonanza se unió al crecimiento global sincronizado, que siguió favoreciendo la actividad exportadora del Reino Unido algún tiempo, mientras ademas el Banco de Inglaterra, bajaba los tipos de interés para proteger la situación, y el dinero y el crecimiento se veían transitoriamente beneficiados.

Pero obviamente en las corporaciones globales; en la Union Europea; y desde luego en el gobierno del Reino Unido, se abrió el muy incierto capitulo de como sería a futuro la situación de un país que llevaba cuarenta anos integrado, de una forma u otra, con el destino de la vieja Europa.

Ahora dos años después esas incertidumbres, han empezado a pasar factura y la pasaran aún más. Así funcionan estas cosas. El Reino Unido crece raquíticamente los últimos tiempos, en esta segunda mitad de 2018. Los expertos hablan de un crecimiento de un 0,1%,  o de un 0,2%. La recesión es una espada de Damocles continua. Pero eso no es lo peor. Lo más preocupante es que poco a poco las grandes empresas globales, están empezando a cambiar sus estrategias, y el centro financiero que por siglos ha sido Londres, tiene peligro de ir perdiendo esplendor. El proceso será lento. Pero está en marcha. En el Reino Unido los más optimistas, creen que la desafortunada equivocación de abandonar Europa, aún puede revertirse. Pero eso es medio difícil. Complicado momento. Feliz Semana.

Domingo, 01 Julio 2018 14:57

SEGUNDA MITAD DE 2018

Aquí va una de “bola de cristal”. Entramos en la segunda mitad de 2018, y la pregunta ahora es como van a ser los próximos seis meses. Y bueno, la impresión que da es que la economía estadounidense puede prolongar algo más su crecimiento, y que el resto de las economías más fuertes del mundo también podrían prolongar los suyos. Pero empiezan a pesar  cada vez más, una serie de tensiones, que pasaran factura tanto a la economía de este país, como a otras muchas. Es lo que descuenta sin duda el mercado últimamente.

La guerra comercial de Trump tiene ya, -y tendrá aun muchos más- efectos distorsionadores del equilibrio económico mundial. Por supuesto en Estados Unidos, pero también en muchas otras esquinas del globo. Y no tardaremos en ver que esos desajustes, pasan factura ralentizando el crecimiento global.

De momento los grandes bancos centrales del mundo no ven razón alguna para cambiar su estrategia de ir “normalizando” sus políticas monetarias, es decir parece que la Fed seguirá con su plan de completar cuatro subidas de tipos en 2018 y el BCE, en la Union Europea, ira ralentizando sus ayudas de liquidez al mercado. Tienen toda la justificación del mundo para hacerlo así, porque como empezaba mencionando, la inercia de crecimiento aun sigue ahí. Pero la preocupación es un desajuste violento que pueda “gatillarse” desde cualquier lugar del mundo, como consecuencia de esa falta de orden global, que esta empujando, la política económica de Trump.

La situación bastante en control que veníamos teniendo con el petróleo, es un poco más incierta hoy que ayer, y seguramente, menos que la de mañana. Y eso no es un positivo. Tampoco lo es el “cambiar” el paso de las tecnológicas prohibiendo participaciones de empresas chinas. Todo son “pequeños obstáculos”, pero cuando se ponen todos juntos, pueden hacer lucir al camino un tanto feo. Y bueno, la excusa de que se trata  de tácticas negociadoras es tan desafortunada, que no me parece que merezca mayor comentario. El comercio global del siglo XXI es tremendamente sofisticado y funciona en un equilibrio inestable que requiere “mimo” por parte de los jugadores principales. Que el jugador con más peso abandone esa exigencia de sofisticación y se vuelva un burdo matón de barrio, no va a funcionar. Y les recuerdo que lo del “expertise negociador” de Trump, es una fantasia, -como tantas otras-, que viene de que en su día escribió un manualillo sobre el tema  para hacer caja, unido por cierto a otro “sobre como hacerse millonario”. Ya pueden imaginar  el rigor de los mismos. Feliz Semana. 

Domingo, 24 Junio 2018 17:32

PETRÓLEO: TODAVÍA MUCHA INFLUENCIA

Aunque se repite a menudo y es cierto, que el mundo va hacia las energías limpias renovables, y que es importante apoyar las estrategias que tienen esa dirección en todo orden de cosas, y definitivamente en ir haciendo al globo terráqueo más independiente de las energías fósiles, que no solo son sucias y contaminantes, sino que además mantienen unas fuertes dependencias geopolíticas -que no siempre son demasiado sanas-. Conviene no olvidar que lo que dicen los expertos es que llegaremos a 2040, con un escenario en el que el 80% de toda la energía consumida mundialmente será fósil.

Es decir el cambio hacia las renovables es rápido relativamente, pero a la vez también muy lento, en términos absolutos. Es cierto que dentro de las energías fósiles se están haciendo sustituciones muy positivas en la dirección correcta, -como la del gas sustituyendo el carbón-, pero vuelvo al punto: empujar la transformación hacia las energías renovables no debe significar no tener una estrategia de cómo movernos con la producción petrolera. Cuando terminan reuniones de la OPEP, como la de estos días pasados, se muestra con claridad, -que no precisamente transparencia-, cómo el cartel se mueve para fijar precios y políticas, que tienen sencillamente la fuerza de poder incentivar, o retardar el desarrollo global.

Tras esta última reunión de la OPEP, parece que el petróleo puede seguir más o menos estabilizado, en el entorno de los 70 dólares barril. El petróleo ha subido un 20% en lo que va de 2018, y aunque no ha habido nada por escrito, el acuerdo verbal contempla una subida de producción que está más o menos en lo que esperaban buena parte de analistas, y que pone ciertas barreras, aunque sigue dejando buena parte de la decisión en Arabia Saudita, que es quien tiene la habilidad de producir más rápido y más barato. Las decisiones políticas de empujar el desarrollo rápido de las energías renovables, deberían incrementarse si queremos ver más avance. Hay países como China o Alemania, que están haciendo la labor, y otros que no tanto. Y es verdad que el aumento de producción de esquisto en Estados Unidos es una fuerza de control para los precios del petróleo relevante los últimos años.

Pero mi punto es, que seguimos siendo aún muy dependientes de las energías fósiles, y lo vamos a seguir siendo. Por lo que debería haber más planificación en la consecución global, de ir a un mundo en el que progreso y precio del petróleo no sean tan dependientes. Feliz Semana.





 


 



 






 



 

 



 

Domingo, 17 Junio 2018 16:44

AT&T Y LAS DISRUPCIONES DE ÉXITO

Ciertamente se abusa hoy en día utilizando la palabra disrupción. Se aplica con demasiada alegría a empresas que poco o nada han cambiado en relación con las que existían haciendo cosas parecidas hace tiempo. No voy a dar nombres, porque ustedes seguramente las tienen en mente,  pero hay demasiados  “listillos” por ahí,  fabricando ruedas,  e intentando venderlas después como una invención novedosa.  Pero ese no es el caso, para nada de Netflix, que como sabéis quienes seguís esta columna he considerado desde hace mucho, una empresa verdaderamente innovadora,  disruptora y revolucionaria en su planteamiento empresarial, que sencillamente ha dado la vuelta a varios sectores al mismo tiempo, obligándoles a cambiar su forma de hacer negocio si desean sobrevivir.

La aprobación por parte del tribunal federal que ha revisado el caso de la compra de Time-Warner por parte de AT&T, permitiendo una mastodóntica integración vertical de producción de contenidos y distribución digital, inteligente esta pasada semana, tiene todo que ver con la existencia de Netflix, y por supuesto de otras propuestas similares como AmazonPrime o Hulu. Ese tribunal no podia hacer otra cosa. No tenia opción. El cambio de realidad que ha propiciado esa sentencia, tiene todo que ver con la existencia de esas nuevas propuestas que mencionaba, que integran en una misma compañía, producción de contenidos y su distribución a una base de clientela que “conocen” digitalmente. Algo que ahora tratan de emular los gigantes de la comunicación y las telecomunicaciones, para no quedarse fuera de juego. Y algo que en principio no puede prohibírseles hacer, porque no se trata de acabar con la competencia o de ir a monopolios, sino precisamente de justo lo contrario, es decir de permitir a esos mastodontes que cambien su estructura para poder competir con las nuevas empresas disruptoras, que crean contenidos de información y/o entretenimiento y tienen las herramientas para hacer llegar los mismos a los usuarios finales, de los que tienen abundante y sofisticada información.

Que el “modelo Netflix” a medio y largo plazo tendrá problemas y será cuestionado, por el poder que deja en una sola mano, no lo duden, ocurrirá, y entonces quizás haya que volver a deshacer lo andado. Pero a fecha junio de 2018, no se puede prohibir a AT&T que se una a Time Warner, racionalice estructuras y medios, y compita con  las verdaderas empresas disruptoras de las últimas décadas, que ciertamente si han cambiado cosas. No se trata de matar a la competencia, sino de justo lo contrario. Feliz Semana.  

 




 
 
 


 





 


 



 






 

Domingo, 10 Junio 2018 16:33

TRUMP: “DEMOLITION MAN”

La economía estadounidense, va bien y seguirá bien por un tiempo. Y los mercados lo saben. Se lo anticipe hace ya unos meses en esta columna, cuando arreciaban las profecías de que el mercado bull estaba terminado. La economía de este país “de momento” sigue sana. Mantiene la inercia de años de hacer las cosas correctamente, que además han coincidido con ese “crecimiento global sincronizado”, que disfrutamos los últimos tiempos.  
Pero los cada vez más frecuentes envites al orden económico global establecido que protagoniza paradójicamente Estados Unidos, terminarán pasando factura y haciendo cambiar ese sendero virtuoso.

Esta semana “The Economist”, titula su editorial “Demolition Man”, y en portada una afortunada ilustración, representa a Donald Trump subido a una bola del mudo/bola de demolición de construcción, a lo Miley Cyrus en su exitoso vídeo del tema “Wrecking Ball”. Y bueno, a  lo largo del artículo, se insiste una vez más, sobre la  temeraria forma en la que Trump esta conduciendo, -en esta ocasión-, las relaciones internacionales. El editorial, termina recordando una frase de Henry Kissinger: “Order cannot simply be ordained; to be enduring, it must be accepted as just”, ( El Orden, no puede solo ser impuesto; para ser duradero, debe ser aceptado como justo”).

El orden internacional que nos dimos tras la II Guerra Mundial, que tanta paz y prosperidad ha dado al mundo, -por supuesto con sus defectos y equivocaciones-, esta apoyado en un sistema político democrático de defensa de la libertad y estado de derecho. Y económicamente en una serie de reglas de libre mercado, y libre comercio. Que insisto, son mejorables, pero nadie civilizado cuestiona en su esencia. Un orden que además, -y por ser el país líder mundial hasta la fecha-, ha sido modelado a la medida de los deseos y aspiraciones de Estados Unidos.

Pues bien, hete aquí que en este punto, llega a la presidencia del país Donald Trump, y todo ese equilibrio se pone en cuestión. Supuestamente se trata de “tácticas de negociación”. Pero cualquiera que sepa algo del tema, pone inmediatamente en cuestión ese punto. Las guerras comerciales, el aislacionismo, la defensa del carbon, el rechazo de la protección del medio ambiente, las alabanzas y componendas con  dictadores, y los inapropiados insultos a dirigentes aliados democráticos , son una lista  que preocupa  cada vez más. Justo o precisamente,  por ese potencial autodestructivo que enfatiza “The Economist” en su último editorial.  Feliz Semana. 

Evidentemente las guerras comerciales con las que anda jugando esta Casa Blanca, -reality show de cuarta fila-, son una temeridad. Cualquiera con un mínimo conocimiento de como funciona la economía global, y la historia económica de los últimos doscientos años, sabe que las guerras comerciales han sido siempre nefastas para la humanidad. Y lo que es peor, que siempre empiezan por pequeñas cosas a las que se les suele quitar importancia, pero terminan siendo catastróficas. Obviamente Trump no sabe eso, -como tampoco por cierto otras muchas cosas-, y la Caja de Pandora que su Administración ha abierto ya con el tema, es  una irresponsabilidad solemne.

Esta semana pasada, alguien tan poco sospechoso de ir en contra del “status quo” económico estadounidense, como es el caso de Tom Donohue, Presidente y CEO de la Camara de Comercio estadounidense, ha advertido en un memorándum, del riesgo que tienen las guerras comerciales, y de los números concretos en perdida de empleos que ya se pueden anticipar sobre algunas de la medidas a la vista.  Por ejemplo y según sus estudios, Estados Unidos perderá 1.800.000 empleos, en solo el primer año, si es que no se renueva el NAFTA. 470.000 empleos como consecuencia de la imposición de tarifas a la importación de acero y aluminio, 134.000 empleos por los aranceles anticipados a China, y otros 157.000 empleos destruidos en el sector de partes o accesorios para automóviles. No esta mal para ir abriendo boca. Porque como digo, esto es solo el principio.

Este mismo fin de semana el Grupo de los Siete, (G-7), ha advertido a EE.UU. del tremendo riesgo que implica seguir adelante con esa ofensiva, que  Trump ha iniciado, y que amenaza con aislar a Estados Unidos del mundo. Un absurdo tan descabezado, como el que solo una Administración de tan bajo nivel como la que rodea a Trump, puede llegar a cometer. Están en riesgo los avances de la civilización occidental los últimos 70 años.  

La política  improvisada  de esta Casa Blanca, esta empezando a ir demasiado lejos. Cuando en 1947 se sentaron las bases del comercio internacional post II Guerra Mundial, Estados Unidos, Europa y el resto de los países más avanzados económicamente, acordaron seguir un código de comportamiento de libre mercado y democrático, con una serie de reglas del juego que todos aceptarían.  La prosperidad por mucho tiempo fue el resultado de esos acuerdos. Ahora paradójicamente Estados Unidos, quiere echar abajo ese orden global liberal. Insisto: Temerario. Feliz Semana.




 
 
 


 


 









 


 






 



 

 



 


 









 




 
 
 


 





 


 



 






 



 

 



 


 









 

Este pasado jueves, Netflix alcanzó los 153.000 millones de valor de mercado, pasando por delante a Disney y Comcast, las dos empresas de medios con valoraciones más próximas. La acción de Netflix ha subido un 123% en los últimos doce meses, mientras que las de las otras dos compañías mencionadas, han caído un 5,4% y un 22% respectivamente. Netflix -os lo comentaba ya en mi columna del pasado 6 de Mayo- es la -o una de las- empresas que pienso que tiene más recorrido por delante. No hemos visto aún ni la mitad de la mitad de lo que puede llegar a ser.

Dentro del universo de las llamadas empresas “disruptoras”, que están cambiando nuestros estilos de vida y la forma en la que hacemos muchas cosas, -un universo, por cierto, lleno de vendedores de aceite de serpiente-, Netflix es una realidad contante y sonante.  Lo que empezó como una compañía de alquiler de videos, (DVD’s), por correo, al estilo de lo que fue en su día Blockbuster, pero modernizando un poco el soporte y la modalidad de envío (del “cassette” al DVD, y de la visita al “video-club” al correo) ha aprovechado la transformación tecnológica de los últimos tiempos y ha evolucionado, siendo hoy, una nueva forma de distribución de contenido video online global, que además de forma pionera, decidió entrar en la producción de contenido, con una estrategia inicial  de ataque de nichos mal cubiertos por los productores tradicionales, que se ha revelado exitosísima.

Netflix invertirá este año 8.000 millones de dólares en producción de contenidos. Sus éxitos hace tiempo que han llegado a los Oscar y por supuesto a los mejores puestos de premios de producciones para televisión. Ciertamente tienen “ojo” en lo que eligen. Tiene ya por supuesto competidores importantes, y no es nada despreciable en ese ámbito, el caso de Amazon, que también está dando y dará mucha más guerra en este campo. Pero la nueva producción y distribución digital global de contenidos de entretenimiento tiene en Netflix una de sus más rutilantes estrellas, de los próximos años. La distribución de Netflix fuera de Estados Unidos, crece aceleradamente y la producción en otros idiomas distintos del inglés, y con equipos de los principales países del mundo, también. Estamos sencillamente ante la primera productora-distribuidora digital global de contenidos de entretenimiento, y eso ciertamente es una seria amenaza para los jugadores tradicionales, como Disney o Comcast , que se refleja en su valor de mercado. Feliz Semana.

 

 




 
 
 


 





 


 



 






 



 

 



 

Domingo, 20 Mayo 2018 15:49

LA APASIONANTE EVOLUCIÓN DEL RETAIL

El comercio minorista o retail, -un cajón de sastre en el que hay de todo-, reporto esta pasada semana sus datos de ventas correspondientes al mes de abril  que subieron un 0,3%. Una subida moderada,  mejor de lo que esperaban los analistas, además de que como dato positivo, se reviso al alza en dos décimas, su cifra de ventas correspondiente a marzo.  El sector del comercio minorista lleva un largo periodo con serios problemas, que tienen que ver con la profunda evolución que esta atravesando.

Está claro que un sector que tiene que ver tanto con las modas y los estilos de vida que son tendencia en cada momento, esta por definición sujeto a una evolución constante. Vamos que hablar de turbulencias en el mismo, no seria algo precisamente nuevo. Pero en los últimos años, al sector se le han acumulado demasiados factores de cambio y hay empresas que los están enfrentando mejor que otras.

El primero obviamente, es el terremoto que ha supuesto la llegada en forma masiva de la compra “online”. Todo el sector sin excepción ha tenido que buscar su estrategia de como moverse en ese nuevo mundo, y unos lo están haciendo mejor que otros. Esta misma semana y precisamente porque han reportado datos referidos al primer trimestre de 2018 un buen montón de nombres señalados del retail de este país, hemos podido ver como afecta a sus números el ir mejorando su estrategia online. Ahi esta el caso de Walmart o Macy’s , que se van defendiendo y mejorando, o en sentido contrario, el de J.C. Penny, que no acaba de enderezarse.

Pero a parte de ese tema fundamental anterior, el sector esta teniendo que lidiar con los cambios de estilos de vida, gustos y expectativas de los nuevos compradores, que son más pronunciados que en otros momentos, y que exigen tener la antena de las tendencias especialmente bien sintonizada o enfocada, para no perder el paso.

Hay ahí muchos aspectos importantes que los expertos en marketing están teniendo que “cazar al vuelo”, pero me quedo con dos: el cambio de la “experiencia de compra esperada” en locales físicos que requieren los nuevos consumidores, y el cambio de posicionamiento de imagen que necesitan hacer muchas marcas, para captar la atención de las nuevas generaciones.

En el primer caso, -el de la llamada experiencia de compra-, el comprador de 2018 es cien veces mas exigente con ese requerimiento que el de hace una década, y es importante saberlo. Las mercancías deben estar iluminadas, “mimadas”, como piezas de museo, no amontonadas como en un almacén. Aun en propuestas de retail que han elegido conscientemente ese “estilo almacén”, como parte de su peculiaridad de venta,  es necesario colocar sets de presentación en esa otra línea que decía. Hay empresas de retail que están siendo mas sensibles que otras a este requerimiento y sus cifras en ventas lo reflejan.

El otro aspecto  interesante que os decía que me parece que merece la pena destacar, es sin duda el que tiene que ver con el cambio de posicionamiento de imagen que necesitan hacer muchas marcas comerciales de retail  para “enganchar” a las nuevas generaciones. Es ejemplar, -y pese a su dificultad, yo creo que terminara por funcionar-,  el ejercicio que en ese sentido esta llevando a cabo Tiffany&Co últimamente.  Y aquí vendría bien a los que tengan interés en el tema, estudiar con detenimiento la recuperación que en los primeros noventa hizo Tom Ford de una marca entonces por los suelos,   -Gucci-. Ejercicio exitosísimo y caso de estudio ya mítico.  

Son temas como digo, que ciertamente requieren profundidad y mucho mas detalle de lo que estoy haciendo en esta columna. Pero como conozco bien el tema, me ha parecido interesante llamar su atención sobre el mismo, porque el sector retail no esta en decadencia. Esta en evolución, y analizar empresa por empresa es lo conveniente a la hora de invertir. Feliz Semana.


 
 
 


 





 

Domingo, 13 Mayo 2018 15:37

GUERRA ENTRE VIEJA Y NUEVA ECONOMÍA

En la guerra abierta que vivimos globalmente en este país, - y en medio mundo-,  entre la vieja y la nueva economía, en este definitivo momento de cambio de era que al que asistimos, hemos tenido acontecimientos importantes esta pasada semana. Ya saben quienes me leen asiduamente que estoy convencido de que atravesamos un momento clave de cambio de era, -al que ya pondrán los historiadores nombre en su momento-, pero que viene caracterizado hoy por hoy, por la disponibilidad de una serie de nuevas tecnologías, que nos van a permitir vivir en un mundo más sano, más limpio, más civilizado y más inclusivo económicamente para todos.

Ese cambio es imparable, y resistirse al mismo inútil. Pero por supuesto, y como ha ocurrido siempre en otros momentos de cambio similar, los intereses económicos de la vieja economía, dan sus últimos coletazos, y se resisten con todas sus fuerzas. Nada nuevo. Lean la historia.

Pues bien como decía al principio la semana pasada me parece histórica porque se han producido dos acontecimientos ciertamente relevantes para el avance o no avance de esos dos tipos de economías. Por un lado la Casa Blanca de Trump, -el  gran baluarte de la vieja economía mundial actual-, ha decidido salirse del acuerdo con Iran y volver a poner en vigor las sanciones a ese país, con lo que económicamente eso supone para el precio del petróleo. Una decisión que han aplaudido juntos Rusia, Arabia Saudita y las petroleras tejanas. Un tanto importante servido por Trump a los intereses de la vieja economía. Nada muy sorprendente.

Pero esta misma semana también, California, el estado más rico del país, ha decidido por ley, que a partir de 2020 todas las nuevas construcciones de menos de tres pisos de altura, tendrán que disponer obligatoriamente de paneles solares para abastecerse de energía. La medida, según la propia comisión que la ha tomado, encarecerá las hipotecas de las nuevas casas en unos 10.000 dólares, algo que se trasladara en 40 dólares de factura más mensuales para los repagos de las mismas. Pero al mismo tiempo esos ciudadanos ahorraran 80 dólares al mes en gastos de energía. Y bueno, obviamente en Estado de California limpiara su aire considerablemente y dependerá menos de los combustibles fósiles. Se me acaba el espacio que tengo para esta columna. Pero ya ven el punto. Un país, este, Estados Unidos, y dos propósitos ciertamente distintos de como se quiere que sea el futuro. Ustedes forman parte de la decisión también. Feliz Semana.

En este país y por lo tanto en Wall Street también, somos muy proclives a agrupar cosas parecidas y ponerles algún nombre llamativo,- ya saben un acrónimo-,  y luego elaboramos sobre el nombrecito en cuestión para bien y para mal. Y eso es lo que sin duda hicimos con las llamadas “FAANG”, es decir las acciones de Facebook, Amazon, Apple, Netflix y Google (Alphabet), bautizadas así en su día y agrupadas en ese acrónimo,  principalmente porque las cinco subían mucho más que las demás en bolsa.

Un común denominador que obviamente no tenía por qué ser eterno, y claro los últimos tiempos las FAANG han tenido un comportamiento en bolsa no tan uniforme, y utilizar el nombrecito nos ha dado problemas, para poder explicar las cosas con exactitud.Voy directo al punto, me parece que es mejor dejar de hablar de FAANG y hablar mejor de empresa por empresa, de acción por acción. Las cinco componentes de ese grupo tienen actividades, estructuras, y potenciales muy diversos, y no parece acertado referirse a ellas asumiendo comportamientos comunes. Aquí va un repaso rápido de mí acercamiento a las cinco empresas en cuestión.

Facebook, ha presentado buenos resultados de su primer trimestre, parece que los problemas con Cambridge Analytica y la trama rusa no han afectado aun a su acción, ni desde luego a sus suscripciones o negocios, pero en mí opinión es la acción y la empresa de redes sociales, -y la componente del mencionado acrónimo-,  que se puede ver más afectada negativamente por regulaciones los próximos años. Al final del día el tema de fondo es la utilización de datos personales de sus usuarios y ahí la sensibilidad de la ciudadanía va a ser más y más exigente, y Facebook, -que vive de eso-, va a ir perdiendo atractivo. Tiempo al tiempo.

Amazon, es la gran empresa revolucionaria de los últimos años, ha cambiado la forma en la que compramos cosas en todo el mundo , nos ha acercado a comerciantes grandes, pequeños y medianos. Y si, esta empresa sí, -de verdad-, nos ha hecho la vida más cómoda y fácil. Además de haber desarrollado de forma pionera y líder el negocio de la utilización de “la nube”. Sus resultados del primer trimestre han sido espectaculares y la acción ha alcanzado un máximo histórico. Tiene aún mucho recorrido por delante, y sus problemas con los reguladores mundiales, serán abundantes, pero en mí opinión, manejables, en la medida en la que sigan existiendo los Alibabas, Walmarts, y empresas similares, -que las hay- . Vamos en la medida en que no sea un monopolio.

Apple es una empresa líder mundial y ciertamente innovadora, pero que se acerca a una fase de consolidación. Y de su acción, no deben sorprendernos en el más inmediato futuro oscilaciones como las que ha tenido los últimos tiempos. Sus resultados del primer trimestre han sido excelentes, ha aumentado un 14% sus ventas y los temores de los analistas sobre su ultimo modelo de iPhone parecen superados, pero como digo las oscilaciones de la acción seguirán ahí.

Netflix es para mí, la acción del grupo con más recorrido por delante. Me puedo equivocar, pero creo que de Netflix, no hemos visto aún, la mitad de la mitad de lo que puede llegar a ser. Por lo que su acción debería irlo reflejando. Lo que empezó como un servicio de alquiler de películas, es ahora mismo una productora-distribuidora global de cine y televisión, que cambiara la estructura de la forma en la que se distribuyen globalmente los productos audiovisuales. Su expansión internacional esta solo comenzando en ese sentido. Otra vez tiempo al tiempo.

Y de Google, (Alphabet), que vamos a decir, sufrirá como Facebook un fuerte escrutinio de su utilización de datos, pero a diferencia de Facebook, el servicio, la prestación que facilita Google como buscador, tiene un valor mucho más alto, -nada que ver-, con una red social “medio tonta” en muchos aspectos, como es Facebook. Vamos que aquí veo yo también mucho más valor y también mucho más futuro.

Pero lo dicho. Solo les he hecho la enumeración y breve comentario anterior para recomendarles que dejen de utilizar el acrónimo FAANG y cuando quieran pensar en estas acciones, lo hagan de forma individualizada, vamos de una en una. Feliz Semana.